Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

Francisco

Tras la Huella de la Revolución Mexicana entre los yaquis de Sonora

Escrito por arkisanchez 11-05-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos cordiales. En esta occasión subo el reportaje de "Tras la Huella de la Revolución Mexicana en Sonora".

 

¡Francisco I. Madero  de paso por Vícam Estación!

 

Esta serie de reportajes periodísticos combinados con el arte de la fotografía es con idea de ilustrar al pueblo de Cajeme sobre la historia que no tuvo parte alguna  y  olvidándola   estamos debido a la idolatría por Tucson.

Así mismo,  honrar a los personajes que nos legaron Patria y Libertad para festejar con júbilo republicano, liberal y democrático, el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana que  por aquí paso a bordo de furgones ferrocarrileros.

Esta última, fue iniciada por el coahuilense, Francisco I. Madero, con su candidatura a la presidencia del país ya que el Presidente de México, Porfirio Díaz Mori, aseguró antes de su sexta y última reelección: --¡El pueblo mexicano esta listo para la Democracia!--.

El 12 de enero de 1910, Madero, su esposa Sara Pérez y demás comitiva, a bordo del tren de pasajeros con carros de madera conducidos por una maquina de vapor del Ferrocarril Sud Pacífico, transitó por las estaciones de Cajeme y Esperanza para adentrarse en territorio de la tribu yaqui  por las estaciones y destacamentos militares de Estación Corral, Bácum Switch, Jori y  la estación--prisión militar con sótano de Lencho, sin poder hablar con los prisioneros yaquis antes de su deportación a  Yucatán.

 Después de pisar la maleza sobre lo que fue el techo del sótano de Lencho, quedé anonadado y abrumado, al conocer este ignominioso sitio histórico y  las atrocidades del porfiriato y del triunvirato sonorense  contra los yaquis; ha de haber sido inmensa y dolosa la desesperanza, el temor y el horror de cientos de mujeres, niños, ancianos ignotos encarcelados esperando al tren esclavista sin esperanza de ser rescatados por sus parientes “Alzados” comandados por Luis Matus o Ignacio Mori, ya que muchos de sus guerreros  fueron ahorcados o fusilados frente a un pelotón o por la ley fuga.

Al abordar el carro del Diario del Yaqui, mi realidad cambió de matices para pensar en silencio, mientras observaba la sierra del Bacatete: --¡Nunca jamás! La esclavitud de yaquis o sonorenses:   ¡OH, Democracia, cuantos horrores se llevaron a cabo en tu nombre por un pedazo de tierra!--.

En tránsito  por la carretera y  al doblar  a la derecha para circular por la calle principal, fue como el sentimentalismo del poema anónimo “Volver a Vícam”: Centro tradicional, social, económico y político del territorio yaqui, asentamiento bicultural yoreme-yori con magníficos ecosistemas endémicas o agrícolas irrigadas por el Canal Colonias Yaquis, con su dualidad de cobanahuas tradicionales y gubernistas por la división intestina de la tribu y cabecera del primer Municipio Indígena Autónomo diseñado por mí en 1977.

El día antes citado, el tren con Madero a bordo pasó por Vícam Estación fundada en 1906, cercana a una antigua ranchería próxima a las estribaciones de la sierra del Bacatete y alejada del río Yaqui.  Tuvo  una caseta- oficina para pasaje y carga hecha con tablones de madera asentada sobre durmientes estilo sureste norteamericano similar a la de Cajeme, y debido a una estrategia militar de la guerra de exterminio, se estableció un destacamento del ejército federal junto a ella.

Algunas partidas de los  yaquis “Broncos” vigilaban el tren de Madero desde varias ubicaciones, sin atacarlo: Luis Matus, en el cerro Onteme; Luis Espinosa, en el cerro Coracepe;  Porfirio Buitimea y Lorenzo Espinosa en los cerros Sanchohui y  El Vigía  de la sierra del Bacatete.

Las primeras construcciones fueron algunas ramadas de carrizo, furgones de madera usados como casas habitaciones para militares y trabajadores del Ferrocarril situadas a lo largo de la vía y al pacificarse Ignacio Mori y sus soldados auxiliares se establecieron en un campamento cercano a la vía.

En 1926, se construyó un cuartel militar para el regimiento de caballería demolido en tiempos modernos quedando sólo un lote baldío con una cancha deportiva y una asta bandera. El auge poblacional fue a partir de la pacificación de la tribu en 1929 por el regreso de los alzados a sus pueblos y la   migración de comerciantes, fayuqueros y colonos mestizos asentados  en chinames  y casas de adobe alineados por el camino a Vícam Pueblo desde  una explanada y viejo tinaco con agua. Hoy, la calle principal y la plaza central de la comisaría de Guaymas.

En 1931, se demolió la caseta para edificar la “Dipot” con muros de adobe y techo de terrado; en 1966, la substituyó  la actual estación construida con muros de ladrillo y techo de concreto. Bello ejemplo de la arquitectura funcionalista mexicana con fachadas estilo internacional abandonada y grafitiada sin consideración alguna.

 

Pie de foto 1: Antigua bodega de herramientas de Vícam Estación construida de madera de pino estilo sureste norteamericano.

 

 

Pie de foto 3: Pie de foto 2: Antiguo furgón de tren metálico. Antes fueron de madera y sirvieron como oficina y casa habitación para militares y trabajadores mexicanos del ferrocarril  Sud Pacífico-México.Un como éste sin ventanas  transportaron prisioneros yaquis  a la esclavitud en Yucatán.

 

Pie de foto 4: Imagínense a docenas de mujeres, niños, ancianos y hombres enjaulados en el interior de un furgón como este pero de madera y sin ventanas en ruta a Mazatlán o Guaymas.

  

Pie de foto 6: Fachada norte de la Vícam Estación construida en 1966. Bella construcción de la arquitectura funcionalista mexicana estilo internacional. Compuesta de una casa habitación de dos pisos, oficina y sala de espera para carga y pasaje. Las vías son el mismo switch que vio Madero durante su paso por territorio yaqui.

 

Pie de foto 7: Viejo tinaco para almacenar agua. Símbolo iconográfico de Vícam Estación.

 

Pie de foto 8: Sólo esta asta bandera arruinada y abandonada quedó como reminiscencia del antiguo cuartel y su regimiento de caballería del ejercito federal porfirista.

 

Pie de foto 9: Casa habitación ejemplo de la arquitectura de los pobres por el uso del adobe, aplanado de cal apagada y techo de terrado construidas  después de la Revolución Mexicana en Vícam Estación.

 

 Fotografías por el Arq. Francisco Sánchez López. (No las roben por favor).

 

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

 

Nuestro Museo Sonora en la Revolución Mexicana de 1910-1917

Escrito por arkisanchez 29-09-2009 en General. Comentarios (2)

Estimados bloggers: Saludos, hoy comparto con ustedes este artículo sobre lo que será uno de los museos más visitado en Ciudad Obregón al cual he visitado en dos ocaciónes.  

  

El Museo “Sonora en la Revolución” en  Cajeme

 

¡Legado histórico de don Francisco Obregón Tapia!

 

¡Qué humedad y calor! Estamos sintiendo en nuestra republicana ciudad durante el mes de  FotoSeptiembre  y  de la Independencia de México, en la cual, Sonora sólo participó en la Batalla de Sahuaripa; Clima nada agradable que no detuvo el caminar por la avenida Nainari hasta la calle Coahuila (La más bella de Cajeme que no estamos conservamos  sus señoriales y modernas construcciones de los ´50),  para presenciar la inauguración del Museo  “Sonora en la Revolución” localizado en la residencia estilo colonial de don Francisco Obregón Tapia (+).

 

Conocí a don Pancho a fines de los ´70, cuando andaba en campaña por la presidencia municipal de Cajeme e iniciando con él una efímera amistad ya que emigré de la ciudad; 27 años después, traté de entrevistarlo en varias ocasiones  sobre el acervo artístico de su señor padre, cuando investigaba la historia del arte en Cajeme: ¡No tuve éxito! Debido a su enfermedad y lamentable deceso. ¡Lastima, nos perdimos de su valioso testimonio!

 

Con casi una hora de retraso llegó el  gobernador Eduardo Bours Castelo acompañado sólo por sus padres en un vehículo privado porque del camión oficial se bajaron el ex presidente Francisco Villanueva y demás políticos para el simbólico corte del listón inaugural y ser recibidos bajo la sombra de los arcos coloniales, por las cordiales señoras doña Mona Obregón viuda de Vargas y doña Noya Obregón de Orduño, hijas del general y su admirable esposa, María Ortiz de Obregón, junto a sus siete hijos y demás descendientes de las familias Obregón Luders, Obregón Hoeffer, Obregón Luken y Obregón Carranza.

 

Lo que fuera primero:  --Un modesto salón de los recuerdos situado  en el segundo piso de la residencia de don Francisco Obregón Tapia, pasó a ser  una exhibición privada y galería de historia sobre la vida y obra del general Obregón--, mencionó ante los invitados, el ingeniero Francisco Obregón Ortiz  en representación de su familia; Agregando, muy conmovido y con cierta nostalgia:

 

--Después de su muerte, acaecida en el 2007, deseó que su invaluable recinto histórico fuese transformado en un museo para el Pueblo de Cajeme dedicado a los colonizadores de los ríos Yaqui y Mayo, a los héroes anónimos y sonorenses distinguidos de la Revolución...; Será una incomparable experiencia estética y lección de historia que enriquecerá el desarrollo económico del sur de Sonora--.

 

Después del discurso oficial por el historiador José Rómulo  Félix Gastélum explicándonos  la curaduría y la museografía por el doctor en Historia, Octavio Herrera Pérez  y  Judith Alanís Figueroa de la firma Sueños y Quimeras; El proyecto arquitectónico por el arquitecto Rodrigo Llaguno, ambos de la Ciudad de Monterrey, los espacios y exhibición de documentos que tendrá este museo; Incluyó: --Es un discurso museográfico mostrado con tecnología interactiva en audio y video sobre la Naturaleza,  el Agua, la gente del río Mayo, los combatientes anónimos, los yaquis y mayos entre 1910 a 1929, que de una manera u otra participaron en la pasada revolución-.

 

Posteriormente, entramos a la remodelada residencia para dar un recorrido emocional  por las salas admirando la rica y extensa colección de don Pancho e incrementada  por las aportaciones de doña Mona Obregón, de los señores Ariel Obregón, Ernesto Almada y del doctor Oscar Sánchez

Márquez.

 

Presiento que con esta exhibición surgirá el Renacimiento de la cultura histórica de Cajeme tan anhelada; En su arcada principal, distinguí a al ex secretario de Turismo de Sonora que no veía desde cuando andaba de escritor de las guías turísticas de los Seris, Yaquis y San Carlos; Saludé a la cordial señora   Lupita Obregón y su esposo José Luis Castro Flores y a Antonio Gándara,  el Patrón de las artes en Cajeme.

 

Con Francisco Obregón platiqué sobre el famoso bimotor Curtis Sonora ya descrito el domingo pasado y con el licenciado José Luis Islas  Pacheco, director del nuevo museo, mientras recordaba la donación que le hice de mi generoso estudio museográfico: “Lo que los Guaymenses Queremos Ver en el Museo de Guaymas” (la ex cárcel municipal) cuando fue su director allá por el año 2000. Compendio inédito de todas las películas filmadas en Miramar, Guaymas, Empalme y San Carlos: Desde Catch-22 hasta  la Máscara del Zorro de 1997, donde salí de extra personificando a un indio californio y esclavo muerto de hambre de la mina El Dorado en la época de 1847, gritando, a los mil vientos: “Libertad y Justicia”. 161 años después, aún continuo gritando  ante las quiméricas  Sonora de las Oportunidades y la Alternancia. Ja, ja. ja.

 

Ahora que tenemos esta formidable pinacoteca me gustaría que se mostraran el poemario “Versos Fatuos” y la “Carta a mi Hijo” escritos por el general Obregón para  conocer el pensamiento literario de este estratega revolucionario, autor también, del libro “Ocho mil Kilómetros de Campaña”. Así mismo,  el Tratado de Estética que tenia en su biblioteca particular en la Hacienda Nainari que fue donado al Instituto Tecnológico de Sonora.

 

Impacientes estamos esperando su apertura, a principios de octubre, porque son muy atrayentes todas las valiosas colecciones y para ilustrarnos sobre la vida y obra del general invicto de la Revolución Mexicana, quien, oriundo de la Hacienda de Siquisiva  y Presidente Municipal de Huatabampo, se levantó en armas contra el general Victoriano Huerta por el vil asesinato de Francisco I. Madero para llegar a ser jefe del Ejercito Constitucionalista  combatiendo en las famosas batallas de Santa María y Santa Rosa hasta tomar la Ciudad de México y ser Presidente del País.

 

Se reinstaló en el incipiente Pueblo de Cajeme como empresario agrícola hasta su reelección en 1928, cuando fue cobardemente asesinado por sus detractores en el restaurante La Bombilla del Distrito Federal.

 

En lo que fuera la oficina particular de don Pancho platiqué con el arquitecto Llaguno sobre su proyecto  mientras degustábamos sabroso y fino ambigú con vino tinto servido por Mercedes Muñoz y Mireya Domínguez.

 

Antes de abandonar el museo, mirando de soslayo todo este acervo cultural, agradecí a don Pancho su humanismo, su legado y gesto altruista para con los cajemenses por la historia expuesta aquí.

 

Lo criticable, es la falta de integración de la nueva construcción  a las fachadas originales que afea esta bella residencia, icono de la arquitectura colonial y representativa de la época de oro agrícola triguera de Cajeme, famosa en el mundo por su riqueza. ¡Se ve como un horrendo pegoste!

 Pie Pie de foto: Fachada del Museo Sonora en la Revolución, ex residencia colonial de don Pancho Obregón por la avenida Nainari y calle Coahuila. 

 

Pie de foto: Replica del famoso bimotor Curtis Sonora usado en los primeros bombardeos aéreos durante la Revolución Mexicana por el general Álvaro Obregón.

 

 

Pie de foto: El famoso bimotor Curtis Sonora. La escena es imaginaria mia: El Curtis bombardeando las trincheras federales en las batallas de Santa Rosa y Santa María. No es propia del museo.

 

Fotografías por el Arquitecto Francisco Sánchez López

 

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

Página web: www.arqsanchez.8m.com  E-mail: arq.sanchezlopez@gmail.com

FotoSeptiembre Cócorit-2009 Gocen las imágnes y texto

Escrito por arkisanchez 29-09-2009 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Los cordiales, esta semana subo algo sobre la fotografía en Cajeme para celebrar la Fiesta de los Fotógrafos.  

FotoSeptiembre - 2009 en Cócorit.

 

La comisaría de Cócorit, Municipio de Cajeme, tiene sus  orígenes en el Pueblo Tradicional Yaqui de Cócorit sobre el río Yaqui establecido en la Loma de Guamúchil y Tajimaroa. Su pasado no remota a los períodos históricos de las Rancherías Yaquis y de las 8 Misiones Jesuitas fundadas por los padres Andrés Pérez de Ribas y Tomás Basilio; De los Pueblos Autónomos y las cruentas Guerras del Yaqui por la defensa de su territorio  contra la paz social del general Porfirio Díaz y  guerra de exterminio y deportaciones como esclavos a las haciendas yucatecas; Los yaquis en la   Revolución Mexicana y en el México moderno.

 

Su bella arquitectura vernácula son las ramadas habitacionales y ceremoniales, su cultura es la yuxtaposición de primitivismo y cultura española con un magnifico cuadro de tradiciones en danza, música, vestuario, gastronomía, leyendas, pintura, escultura, artesanías  y literatura relatada por  Santos García Wikit y Ambrosio Castro.

 

Sus otras raíces están en el urbanismo militar de los fraccionamientos, ejido y pueblo mexicano  fundado por el general Ángel García Peña alrededor de la actual plaza  a partir de 1890; Con Carlos Conant Maldonado y su Valle Nuevo agrícola, colonos mestizos mexicanos, sonorenses y extranjeros inmigraron al incipiente Pueblo de Cócorit a partir de 1900 estableciéndose en lo que hoy es su centro histórico alrededor de la Plaza Ignacio Zaragoza, el canal de irrigación “El Porfirito” y los barrios antiguos de El Alhuete y el Conti.

 

En aquellos años de riqueza agrícola se construyeron las casonas estilo neo clásicas, la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, escuelas y viviendas con muro de adobe y techos de terrado con vigas de madera, Los chinames de carrizo y lodo de los peones agrícolas. Las señoras hacendadas iniciaron el Arte Cajemense con pintura floral para decorar sus casas, divirtiéndose en tertulias  porfirianas con música clásica y poemas de su cultura criolla alamense.

 

 Cócorit tuvo su “Época de Oro” hasta 1930, cuando las familias pioneras se mudaron al incipiente Pueblo de Cajeme o Ciudad Obregón, dejándolo a su suerte hasta el Renacimiento cultural e inmobiliario de nuestra Coyoacan de Cajeme.

 

Gocen este recorrido emocional por ambas culturas a través del  arte fotográfico del arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Portafolio del artista:

 

Arquitecto cajemense  inicia su gusto por la fotografía de paisaje en blanco y negro como adolescente lasallista aprendiz de cazador deportivo en la campiña jalisciense y selva de San Blas. En 1970, estudia fotografía artística con el profesor Miguel Echeverría  en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara y con su cámara en ristre viaja a través de la Ruta Hippie del Arte  desde Islas Mujeres, Quintana Roo, Yucatán, Oaxaca y Jalisco hasta Laguna Beach y las ciudades de San Francisco, California,  Seattle, Washington y Vancouver, Canadá.

 

“Artista del lente” que define la fotografía como –El arte  y técnica de imprimir imágenes por medio del revelado y computación--. Con esta premisa ha fotografiado la belleza esplendorosa del Desierto de Sonora y del golfo de California en la península de la Baja California y costa árida Seri en Sonora; en los bosques de pinos en Washington y la tropical del mar Caribe; a las más bellas mujeres indígenas, anglosajonas, mexicanas y a sus  musas, retrato sensual, desfiles de modas y concursos de bikini hasta artistas de Hollywood, porno y  a las conejitas de la revista Playboy.

 

Desde el 2004 a la fecha a publicado más de 200   fotografías a color en las colaboraciones “Una Mirada al Arte Público en Cajeme” y “Crónicas y Criticas de Arte” para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora. --La mejor galería de arte del mundo”. Y en su  blog: www.arkisanchez.blogdiario.com.

 

De su extensa producción fotográfica en cuatro décadas,  sus magníficas fotografías de paisaje,  ballenas, sociales, arquitectura y política   han sido publicadas en los periódicos El Informador, de Guadalajara, El Imparcial, Diario del Yaqui, La Tribuna del Yaqui de Sonora, e introdujo la fotografía artística al periodismo de Baja California Sur con su obra en los periódicos  El Sudcaliforniano, Los Cabos Times y El Diario Peninsular en Cabo San Lucas.

 

Su fotografía artística se ha internacionalizado con el correr de los años: Desde  los Estados Unidos,  Canadá, Noruega, Francia, Suecia, Australia y Japón hasta en la revista del Museo de Arquitectura Industrial The Trevithick Trust, de Londres, Inglaterra, con la fotografía de la iglesia de Santa Rosalía.

 

Cuenta con varias exposiciones: 1979, “Poética Fotográfica” en Ciudad Obregón;  1980-1990,  “Las Bellezas de Sonora” en Sánchez Art Gallery, festivales y restaurantes en San Carlos, Sonora y Tucson, Arizona; 1992-1994, “Las Bellezas de la Baja” en Festivales Internacionales de Arte en Cabo San Lucas; 1998, “La Protección de Ballenas en México”, en Cajeme; FotoSeptiembre Guaymas Internacional-2001 con fotografías de ballenas para promover su protección; En  Foto septiembre 2006 en el Diario del Yaqui y en FotoSeptiembre 2007,  en el periódico El Imparcial.

 

Su acervo fotográfico  es extenso y documentado las colecciones:  “Las Residencias y Edificios Antiguos de Cajeme”, “Los Monumentos Nacionales de Guaymas”, “Mascaras Chivatos Yaquis”, “Arquitectura en Hábitat de Ballenas”, “Eclipses del Sol”, “Mi Musa del Desierto”, “Las Ballenas del mar de Cortés”, “La Arquitectura Funcionalista Mexicana” del arquitecto Francisco Sánchez López; “Los Charros y La Romería de la Virgen de Zapopan” del arquitecto Basilio Rueda Montoya,  “Los Cien Rostros de Cristo” y “Arquitectura antigua de Cócorit”.

 

Ha obtenido los premios: 2003, “Capta las Elecciones” por el periódico El Imparcial; 2003, el Tazón de Plata del portal www.picture.com; 1993,  periódico en Los Cabos News y 4ta. Semana Kinsa-Imparcial de 1979.

 

Su arte ha sido reconocido por la Asociación de Ingenieros Civiles y Arquitectos de Guaymas y por la Sociedad de Geografía e Historia del Noroeste, Capitulo Guaymas.

  

Pie de foto 1:  “Los viejos Álamos”, de la famosa y magnífica ex La Alameda de Cócorit, hoy talados arbitrariamente.

  

Pie de foto 2:  “Columpiándose”, Mujer yaqui divirtiéndose en el columpio de bella ceiba en el Museo de los Yaquis.

  

Pie de foto 3: “Antigua Casona porfiriana”.

 

Pie de foto 4: “Hermosas Chinas Poblanas”, Bellas las dos bailarinas del Ballet Folclórico  de Pueblo Yaqui durante el Festival de Danza.

 

 

Pie de foto 5: “El Fantasma de la Casona”, aparición de bella mujer tapatía muerta frente a la ex  casona de Albino Almada. Pintura al óleo de Héctor Duron Morales de su colección particular.

 

. Pie de foto 6:  “Los Antiguos Cocoreños”, remanentes humanos en el huesario o antiguo cementerio en terrenos de la ex Maderera Álvarez. Son parte de uno de los tres cadáveres encontrado en la cimentación de la casa construida por uno de  Bours. --¡Entre "huesos" te veas!

 

 Fotografías por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

Página web: www.arqsanchez.8m.com  E-mail: arq.sanchezlopez@gmail.com

 

 

 

 

Arquitectura: ¡La máxima obra de arte!

Escrito por arkisanchez 02-09-2008 en General. Comentarios (0)

Estimados (as) bloggers: Con mucho gusto comparto con ustedes esta crónica sobre mi obra de arquitectura, funcional con estilo Internacional  que diseñé por largos 38 años en México.

 

La lluvia nocturna humedece mi  jardín de agaves, sábilas, una palmera y es el clima ideal para cuestionar  a la dictadura partidista del Congreso de la Unión, la razón por la cual, nos desposeyeron del derecho constitucional de ser informados sobre el estado que guarda México descrito en el informa presidencial de mañana. ¡Ingratos! Como ecologista protector de cetáceos, no acepto el uso de delfines para fines electorales en nuestra desastrosa urbe. Dejo este tema tema  para otra ocasión porque hoy relato sobre el gran arte de la arquitectura:--Testigo insoslayable de la historia--, su docencia en México y el ejercicio profesional.

En 1785, se inicia la enseñanza de la arquitectura  en La Real Academia de San Carlos de la Nueva España, mientras se construía el estilo barroco español con pórticos de iglesias del arte Tequique. Hasta que, en 1805, predominó la arquitectura neo-clásica por los arquitectos Tres Guerras y Manuel Tolsá, constructor del Hospicio Cabañas en Guadalajara con su magnífica cúpula por el arquitecto Manuel Gómez Ibarra.

En 1843, el presidente Antonio López de Santa Anna la cambió a la Academia Nacional de San Carlos, dirigida por el arquitecto Javier Cavallari, donde, los alumnos tenía que estudiar las materias científicas en el Colegio de Minería y las artísticas en la Academia para recibir el titulo de ingeniero-arquitecto. Durante el imperio de Maximiliano de Hapsburgo, las edificaciones se centraron en el eclecticismo francés de la Academia de Bellas Artes de París por su influencia en los arquitectos mexicanos especializados en Europa.

En 1867, se formó la carrera de arquitecto en la Escuela Nacional de Bellas Artes conservándose los conceptos y estilos arquitectónicos antes citados, siendo continuados durante el régimen del general Porfirio Díaz para embellecer la Ciudad de México, al par, con la filosofía positivista subrayando la ciencia, la técnica y la afinidad por lo Universal, hasta que, en 1900, el arquitecto Carlos Lazo instituyó el método de dibujo Pillet francés como materia en arquitectura.

Durante el porfiriato, se introducen al país el fiero estructural, el cemento para construcciones de escuelas, estaciones de tren, mercados y el concreto armado en la bóveda de la Casa Broker (1898) por los profesionales De Lemos y Cordés y en el edificio La Mutua. En 1902, el ingeniero Miguel Rebolledo con su sistema Hennebique francés, usó el sistema estructural de pórticos en concreto armado seis años antes de la famosa estructura “Dominó” de Le Corbusier.

En 1897, el neo-indigenismo floreció como tendencia arquitectónica con la construcción del Monumento a Cuauhtémoc por el ingeniero Francisco Jiménez y su monumental escultura al bronce  por el escultor Nereña( de la cual, tengo una replica pequeña en venta) y después el clásico y hermoso Hemiciclo a Juárez por el arquitecto Guillermo Heredia sobre el Paseo de la Reforma.

En 1903, el arquitecto Antonio Ribas Mercado dirigió la Escuela Nacional con los profesores Adamo Boari, Roisin y Paul Dubois, pero, en 1910, se convirtió en la Escuela de Arquitectura anexada a la universidad y para 1929, se desliga de la Escuela Central de Artes Plásticas  para incorporarse a La Universidad Nacional Autónoma de México y obtener en 1970 su gobierno autónomo.

El sentimiento nacionalista posterior a la Revolución Mexicana, que estipulaba: -La prioridad de la cultura mexicana y la exclusión de la extranjera-, fue el principio de muchos arquitectos para edificar la arquitectura nacionalista y de la transición como antecedentes de la arquitectura moderna en México.

En 1930, la arquitectura funcionalista procalmó: “La forma sigue a la función”; “La no ornamentación estilística del pasado” y  “La nueva arquitectura debe ser limpia”, según el arquitecto Adolph Loos.

En 1948, el arquitecto Ignacio Díaz Morales fundó la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara contratando para la docencia a arquitectos extranjeros como Bruno Cadore y Silvio Alberti, Hans Hartung y Matías Goeritz junto a profesionales tapatíos, cambiando su nombre, en 1970, a La Facultad de Arquitectura, donde, tres años anteriores, inicié mi formación académica en urbanismo, planificación, diseño arquitectónico, la técnica constructiva tapatía, del acero y el concreto armado y aligerado.

En las aulas aprendí la definición del esteta José Villagran García de; “Arquitectura es el arte de crear la morada integral del hombre”, y donde, el pasante José Hernández Laos, al regalarme su tesis profesional, me aconsejó: “¡Espero sientas por la arquitectura una pasión que es la vida!”. Mientras que en Guadalajara predominaba el colonial jalisciense, el estilo funcional de Días Morales y Juan O´Gorman, el regional de Luís Barragán, el Internacional de Goeritz y la parabólica de Alejandro Zhon.

Mi arquitectura es el legado de la Escuela de Chicago de Luís Sullivan, del Bauhouse de Gropuis y Mies Van der Rohe, la neo-plástica de Theo Van Doesburg, Le Corbusier, Frank Llyod Wright y Julio Acosta para la práctica profesional iniciada hace 38 años como dibujante de planos para permisos de construcción y proyectista  para el ingeniero Manuel Islas y los compañeros Basilio Rueda Montoya y Apolonio Vásquez, quienes construyeron mi arquitectura moderna funcionalista con fachadas estilo colonial, internacional y brutalismo combinando el juego plástico volumétrico con bellas formas geométricas y texturas de canteras, mármoles, aluminio, cristal y fuertes matices para lograr la armonía arquitectónica en los géneros: Casas habitación y residencias, edificios de oficinas y apartamentos(en uno innové la forma piramidal invertida), hoteles, clínicas de salud, colegios e iglesias con la novedosas ventanas trapezoidales y vitrales de ónix para los Hermanos Maristas; restaurantes y de conservación del patrimonio en la Barca, Ciudad Guzmán, Guadalajara y en Unión de Tula, Jalisco (remodelación de su Plaza de Armas, el atrio de la iglesia y una escultura modernista que los tuleños llamaron: “Patas de buey boca arriba”), y en los estados de Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Baja California Sur; con mis diseños trascendí a Europa con una residencia en Galicia, España y en la Ciudad del Vaticano quedó el proyecto de la iglesia de Las Golondrinas de Guaymas para el Padre Antonio, por la controversial Cruz inclinada de concreto no aceptada como concepto plástico católico. En Cajeme, diseñé el estilo Colonial Sonorense de las Misiones Jesuitas y mi arquitectura “Más Amigable” con el medio ambiente porque he concluido que: --Arquitectura es el arte de diseñar y edificar los espacios habitables para el hombre--.

 

Pie de foto: Edificio de oficinas al estilo Internacional de los años 1970 en Guadalajara por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Francisco Sánchez López

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico de seris y yaquis, ecologista protector de ballenas del mar de Cortés, colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora.