Cronista de arquitectura. arte y ballenas de Sonora. México

danza

Crónicas de arte y cultura en Cajeme, Sonora

Escrito por arkisanchez 08-05-2007 en General. Comentarios (0)

 

Estimados (as) bloggers: Como ya es costumbre, aqui subo el artículo que escribí esta semana para el períodico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora. Espero que les guste y envien su opinion, porque en este blog o bitácora periodistica hay libertad.

 

Crónicas culturales  en Cajeme.

 

El Jardín del Arte  dominical.

 

Qué hermosa luna llena gozamos a principios del mes de mayo durante  la esplendorosa primavera  en el desierto sonorense  que inspira a pintar el paisaje muy nuestro del Valle del Yaqui y Mayo al estilo hiperrealismo: Al fondo, el abismo horizontal obstruido por cerros aislados y la sierra Baja Tarahumara; en perspectiva dinámica: un campo agrícola sembrado de garbanzo  junto al canal Alto de irrigación con maleza y aves; en primer plano, a la derecha: Un chiname de carrizo y lodo con siluetas femeninas en labores domésticas rurales; posterior a éste: Una frondosa alameda y mezquitales rompevientos  en cuyos troncos cafés se oculta  o aparece la belleza  convulsiva en forma de mujer yaqui. ¡Que maravilla de obra!

La primavera también fue benigna con nosotros al traernos cultura  en diferentes manifestaciones: Danza clásica y contemporánea, exposiciones de pintura y presentaciones de libros e inclusive libros gratis en la Biblioteca Pública para todo el público que desee instruirse porque aunque muchos ignoran: El conocimiento literario, artístico y científico  nos hace ser libres, libera el espíritu del analfabetismo y conformismo social convenenciero arraigado en Sonora. Pueblo que no se culturaliza por motivos no entendibles  y el cual desaprovechó las funciones de “Un Desierto para la Danza“, en el teatro del ITSON, donde el público otorgó un gran aplauso al grupo de danza contemporánea Andrágora  por su magnífica actuación en “Noctámbulo”, coreografiada por Carlos Corral e interpretando a “Seres mitológicos en perpetua noche y complejidad humana...” por las magníficas bailarinas María Gabriela Ruiz García, Ilsa Meredith Pérez, Anabell García Urrea, Lucia Romero y Dulce Martínez, quienes, por los movimientos corporales  femeninos con mucha plasticidad, inspiraron al artista  nuevas formas y expresiones  para pintar algunas acuarelas al mostrar poses artísticas más bellas que las tradicionales de majas y odaliscas  desnudas del arte universal.

Al siguiente día, tuvo su debut ante nuestra sociedad  el grupo internacional cubano de danza moderna Aldo Siles y Codanza, presentando una magnífica función con la coreografía: “Interiores”; --En la oquedad de la nostalgia se transfiguran los misterios íntimos; metáforas oníricas que revelan el desencanto pasional convertido en carne, deseo y razón--. Bailada por  Lorena Carrión Alfonso, Lizbeth Saad Godoy, Gilberto Pérez Rod y Jairo Cruz González, a quienes también los asistentes les confirió muchos aplausos por su magnifica actuación.

En el Centro de Culturas Populares e Indígenas, dirigido por la  licenciada Trinidad Ruiz, se llevó a cabo inusual evento: La exposición de fotografías en blanco y negro sobre los yaquis por Alejandra Platt y Rogel Michel, mostrándonos una serie de retratos documentales planos sin juego de claroscuros artísticos con  valor etnográfico y la presentación del libro “Progreso y Libertad: Los yaquis en la víspera de la repatriación”, por la historiadora Raquel Padilla Ramos, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Delegación Sonora, ante reducido público de profesionales, escritores costumbristas y autoridades yaquis interesados en la historia de los Ocho Pueblos Tradicionales del río Yaqui,  que llenaron la sala de exhibición  sin la necesidad de acarreados.

Le tocó al director del  Museo de los Yaquis de Cócorit, Ingeniero agrónomo Antonio Mejía ser el moderador de la mesa, donde, la historiadora Ana Luz Ramírez Zavala, autora de la tesis profesional “Los Yaquis en la Revolución Mexicana, 1913-1915”, se refirió a la deportación de los yaquis a las haciendas henequeneras de Yucatán y al Valle Nacional (Valle de la Muerte) en Oaxaca, donde fueron vendidos como esclavos por militares del gobierno del general  Porfirio Díaz.

La señora Padilla Ramos, escritora egresada de la Universidad de Yucatán y autora también del libro “Yucatán Fin del Pueblo Yaqui”, nos mostró algo de los tres relatos que comprende el libro arriba citado: --La deportación de hombres, mujeres, ancianos y niños fue un evento cruel para ser desapercibido, hace ya cien  años--. Comentó para luego referirse a la liberación de ellos por medio del    tratado de paz de Tacubaya entre  el Presidente Francisco I. Madero y las autoridades  tradicionales yaquis. Por primera vez escuché a  un gobernador yaqui hablando de la historia de su pueblo y amablemente la señora Trinidad me obsequió un disco compacto titulado Historia Cultural de la Tribu Yaqui, que luego comentaré.

Lamento que los promotores culturales, turísticos y gestores artísticos  no hayan asistido a este importante evento porque  erróneamente se está utilizando a la recia cultura yaqui como las raíces del Municipio de Cajeme para promociones turísticas nacionales e internacionales, cuando la historia nos indica, que el hombre blanco  extranjero y mexicano les quitó gran parte de su territorio ancestral para la expansión del capitalismo agrícola  norteamericano en el actual Valle del Yaqui, como resultado de las penosas Guerras del Yaqui (1740 a 1940) que planearon la estrategia militar de la extinción y deportaciones de prisioneros yaquis fuera del estado y la colonización blanca por arriba de la población nativa del río Yaqui. Debieron de haber escuchado a los yaquis mismos cuando relataron  todo el sufrimiento y vejaciones que  sufrieron. Así que, no son nuestras raíces culturales como muchos cultureros y promotores nos quieren vender la idea. Desconocen la historia.

Para celebrar el Día Mundial de la Danza, el pasado domingo por la tarde se efectuó un agradable festival de danza  por las escuelas y academias locales en la plaza Álvaro Obregón, organizado por la Dirección de Cultura Municipal ante unas mil personas, donde  pude admirar de nuevo al ballet clásico de la Academia de Arte. ¡Bravo!. Así como a las bellas y atractivas bailarinas con vestuario de tejanitas del Mus Dans, bailables folclóricos mexicanos, jazz, tahitiano y el popular bailongo muy gustado por las  jóvenes de nuestra inalámbrica ciudad.

Caminado por la Pérgola de esta plaza histórica, noté con asombro, que la placa de metal alusiva al Espacio Cultural José Luís Cuevas, colocada sobre el muro de piedra, fue vandalizada por algún irresponsable tal vez para vender el bronce o guardárselo como recuerdo. Lema que motivó la creación de un Jardín del Arte entre las banquetas y árboles de la plaza Álvaro Obregón  durante las tardes dominicales por el naciente grupo de Los Artistas Libres de Cajeme, como respuesta a la falta de espacios para exhibir y vender  obras de pintura original y demás manifestaciones artísticas, literarias, arte popular y artesanías yaquis y mayos que usted puede visitar antes o después de ir a Misa en Catedral.

 

Pie de foto:

Danza del venado yaqui de Pótam, Rio Yaqui, Sonora. Dibujo a la tinta china por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Festividades de la Santa Cruz entre la tribu mayo de Sonora.

Escrito por arkisanchez 05-05-2007 en General. Comentarios (2)

Estimados bloggers: Un cordial saludo  y aprovecho que ando en la web on para subir esta pequeña narración sobre la Tribu Mayo de Sonora, con la celebraciones de la Santa Cruz, ofrecida y financiada por los fiesteros mayos de cada pueblo-misión a lo largo del río Mayo y otras localidades rurales en los municipios del sur de Sonora.

Espero que les guste. Y si son de la etnia mayo por favor envíenme algo de información para adjuntarla a esta reseña. Inclusive creo que el Municipio de Huatabampo está editando un disco compacto sobre las bellezas naturales y la cultura mayo que si alguien lo tiene o conocen al Presidente Municipal, me obsequien una copia para leerla y publicar comentarios sobre ella en la web. Diosem chainia. Gracias

 La Santa Cruz del Mayo

Que buena celebración se llevó a cabo en la comunidad mayo de Bayucasi, Sonora, por motivos de la festividad de la Santa Cruz el día 3 de mayo.

La gran fiesta mayo se inició el 2 en la noche con una pajkola  bajo enramada ceremonial durante toda la noche, suspendida solamente a la media noche con la quema de un gran castillo de juegos pirotecnicos que iluminó la negra y fría noche en la llanura sonorense.

En el templo todo era una fiesta con mucha devoción: En el Altar Mayor la imagen de la Santa Cruz, a su lado, Jesucristo y al otro Santa María Guadalupe y demás santos patronos del pueblo  adornado con cientos de flores y veladoras, fiesta que ha conservado estas tradiciones religiosas desde los tiempos de los Jesuitas que enseñaron a los mayos las creencias católicas en 1607. No faltó el mariachi ni la banda sinaloense.Ni la comida tipica de guacabaqui, chivovaquia, cutapanes y exquisito café de talega.

Como ya es tradición en la fiesta hubo una pajkola con danzas de venado mayo,  al compás del tambor y la flauta, matachines al ritmo de tradicional música y cantos en cahita o lengua materna,  cuetes al aire anunciando la Canta Gloria con la quiebra de huevos de pascua y papeles diminutos de colores como confeti.

Después les relato el Día de la Santa Cruz o el día del albañil y del arquitecto, que es todo un ritual en la industria de la construcción en Sonora y resto de México.

Atentamente:

Arq. Francisco Sánchez.

Cronista y crítico de arte.

Quehacer Cultural, Diario del Yaqui

Ciudad Obregón, Sonora

La Plástica de Esperanza en las Yayas de Cócorit, Sonora

Escrito por arkisanchez 21-03-2007 en General. Comentarios (1)

Estimados bloggers: Una vez más estoy aqui con ustedes para subir esta colaboración sobre el arte en Sonora, México. En esta ocación, le doy a conocer la obra de un pintor  modesto que pinta muy bien una temática regional para el mundo, porque algunas de sus obras estan en China, Corea del sur y Japón. toda una hazaña por lo dificil que es la globalización del arte contemporaneo.

Si viven en Ciudad Obregón, Sonora o cerca de aqui, no se pierdan esta exposicion expresionista sobre la danza del venado yaqui en Cócorit.

Espero que la disfruten.

 

 

La plástica esperaceña en la  casona de la Peña de Las Yayas de Cócorit.

 

Estaba muy a gusto redactando esta crónica cuando fui interrumpido por los movimientos telúricos  que afectaron levemente a nuestra tecnológica ciudad, pero no me asusté ni salí corriendo a la calle, sólo me recordó el sismo de Guadalajara, los maremotos en  el golfo de California y las magníficas olas tsunami que  gozaba al deslizarme por arriba de ellas sintiendo  su velocidad y libertad, en la playa de Las Coloraditas de San Carlos, Sonora. ¡Que maravilla!

Siempre es placentero disfrutar del antiguo paseo de la Alameda entre Esperanza y Cócorit observando la barrera rompevientos de álamos viejos y secos mientras recordaba las canciones, Renunciación”,  “Esta tristeza mía”  y  otras más del compositor Antonio Valdez Herrera. Una bella rubia cocoriteña  me distrajo para pensar en  rescatarlos  como esculturas naturales y utilizar los troncos para colocar  placas de bronce con las  canciones de este artista.  -Utopía de mi proyecto: “Visión de cultura para Cajeme”-.

Otro placer vespertino  es estar sentado en una banca frente al kiosco y degustar las sabrosas tortillas de harina sobaqueras  o un burrito de carne machaca de  doña Oralia,  en seguida de la comisaría, donde  cavilé en el programa “Rescate de Espacios Públicos”, del Presiente Felipe Calderón Hinojosa.  Abandoné la plaza para caminar,  en una  fría noche estrellada, rumbo  a la casona Peña Cultural de las Yayas y asistir a la inauguración de la exposición de 21 óleos “Capullos de mariposas”, montada por

Ricardo Escalante Castro, pintor, caricaturista, rotulista e instructor de arte esperanceño,  quien en su niñez descubrió su talento en Pótam, río Yaqui, al dibujar figuras en la tierra porque no tenía en donde  más.

La apertura fue emotiva por los invitados y  la lectura de su semblanza en las artes:   viñetas a la tinta china  para Catedral, el logotipo para la Biblioteca Pública y  de los Pueblos Indígenas de Sonora;  ilustración  del libro “Danzas yoremes”,  del profesor Gregorio Patrón; exposiciones colectivas en Esperanza y Cajeme  y la obtención de un primer lugar en concursos de pintura en  la Casona de Cócorit.

Frente a su más dramático óleo y con una deliciosa bebida “Jarana” en mano, me puse a  platicar con él: -¡Te felicito por estas magníficas obras sobre la tribu yaqui! Le comenté, para luego preguntarle: ¿Qué piensas de tu arte?

“Es un medio que me permite expresar la pasión que siento por las costumbres yaquis, divulgar su cultura a través de mi plástica  para que la gente aprecie sus verdaderas tradiciones con mucha profundidad espiritual y llegar a captarla, ya que no puedo penetrar en el corazón de los danzantes yoremes”. Indicó con mucha firmeza y observando de soslayo las otras pinturas.

¿Cuál de las obras te gusta más?

“La que está en la otra sala: “Sigue la fiesta”, por el enfoque de una fiesta yaqui donde hay dominio visual del danzante, la enramada, los músicos y tortilleras”.

¿De la bohemia de Esperanza, qué me puedes indicar?

Después de una carcajada, contestó: -Soy miembro de “Los Calaqueros”, porque así identifican a los integrantes del Club Calaveras, fundado hace 36 años, donde disfrutamos las  noches bohemias  leyendo poemas, escuchando  música y  mostrando mis pinturas para que los amigos opinen y critiquen-.

Como ya es mi estilo, entre el público asistente escojo a personas para preguntarles cual de todas las obras les gustan más, en esta ocasión, la titulada

“Y no habrá ya más dolor”, dramático danzante venado con una flecha clavada en la espalda en colores calientes, fue la seleccionada  por Liliana Aguilar Ramírez, directora de la OCV-Obregón, Cesar Pándura y Enrique Valenzuela Leyva  presidente  del Consejo de los Pueblos Indígenas de Sonora, sin embargo, a la publicista de periódico El Imparcial, Eva Fernández, la motivó “Danza del Coyote”, pero al caballero José Moreno López, con  nostalgia apreció “El Conti de Cócorit”,  al recordarle  su niñez en  la iglesia de carrizo, el río Yaqui que pasaba por el paredón,  el Bacerán y el verano de “Chicolito” con sus sabrosas sandias.

¡De Esperanza, Sonora a la legendaria  China! La historia del arte sonorense que estoy documentando nos brinda agradables sorpresas y satisfacciones internas porque en 1907, un inmigrante chino inició la importación y comercio del arte desde su país y del Japón a Sonora vía el puerto de Agiabampo y   la colonial Álamos para venderlas en las haciendas de Navojoa,  Etchojoa, Huatabampo, Cócorit, Guaymas y Hermosillo.

Cien años después, este modesto, humilde y autodidacta artista vernáculo logró lo que los académicos, sofisticados y snobistas creadores plásticos sonorenses no han podido  conseguir a pesar de sus berrinches: ser la punta de flecha en la globalización del arte   sonorense  en China, con cuatro magníficos óleos sobre  la  temática yaqui que se estan exhibiendo en China, según me lo indicó este afortunado pintor, relatándome el acontecer: “El Presidente Municipal, Francisco Villanueva en su viaje promocional a Asia  adquirió mis pinturas para llevárselas como muestra de la cultura yaqui y obsequiarlas a las personalidades que visitarán...”. ¡Qué honor! Ser el primer pintor cajemense  conocido en China y Corea del Sur y el segundo en Japón, ya que su servidor, en los años 1980,  se le adelantó  al obsequiar  tres acuarelas de danzantes yaquis  a unos turistas y empresarios japoneses durante su visita a San Carlos.

Mientras platicaba con el profesor Fidel Nafarrete Álvarez, muy entusiasmado  indicó que el Alcalde cajemense admira y es coleccionista de èl: “Una pintura la tiene en su oficina de la Presidencia y  una otra,  la regaló al Alcalde de Tucson, durante la Plenaria de la Comisión Sonora- Arizona.

Para la mirada al arte, las mejores obras de este autor son: “Busto de venado”, “Maso, maso”, “El bien y el mal”, “Busto de venado II”,  “Danza bajo la luna”, “Pascolón y lobito”, “Y no habrá ya más dolor” y “Sigue la fiesta”. Aceptables están: “Danza Coyote”, “Chapayecas en Cócorit” y “Monja y Malinche”.

Puedo opinar, que estas obras tienen valor plástico por su composición, ritmo,  armonía y expresiones de los danzantes yaquis logrados con buen dominio del dibujo y técnica al óleo pintados a la espátula con  fuerte y bellísimo colorido.   El valor estético, lo   baso en la belleza expresionista de las formas tradicionales yaquis captadas en su preciso momento y al ritmo de los “téneboim”, motivándome una  profunda emoción estética sin par.

Antes de dejar la exposición el maestro Arteche me invitó al Itson Centro, donde  lo encontré encaramado en un andamio  pintando su nuevo mural, dejó los pinceles y limpiándose las manos se bajó para invitarme un café e informarme que el próximo viernes, Casa Rosalva, celebrando un aniversario más,  abrirá sus puertas al arte sonorense con la exposición “los 6 de Sonora”, colectiva de él, Helga Krebs, Memo Moreno, Enrique Vidal, Ethel Cooke y Paula Martins: “Invita a tus lectores a admirar esta interesante propuesta plástica curada por Teresa del Conde. ¡OH, Sorpresas da la vida: el arte sonorense en Casa Rosalía. Increíble!

 Atentamente:

Arq. Francisco Sánchez López

 

 

 

La belleza de la vernácula danza del venado de la tribu yaqui de Sonora.

Escrito por arkisanchez 17-03-2007 en General. Comentarios (8)

 

Estimados bloggers: En esta ocación subo a este blog periodístico tres composiciones literarias sobre la bellisima danza ceremonial de la tribu yaqui, del río Yaqui, Sonora. Como cajemense estoy muy orgulloso de ella y espero que aprecien su contenido literario.

 

"Poética de la Danza del Venado"

 

En esta poética del arte del realismo mágico combino la belleza de las poesías del profesor  y escritor costumbrista Santos García Wikit, quien opina: “La danza del venado es la máxima expresión de arte de la tribu yaqui”, con poemas de  Héctor Navarrete Dondé y de Francisco Sánchez López, para presentar a ustedes, amable bloggers, un estilo personal combinando el pensamiento literario y la pintura de Cajeme, Sonora.

 

La danza del venado es una danza de guerra  y ceremonial mortuoria, con dos rasgos fundamentales:

Uno, el origen prehispánico antes de las misiones Jesuitas por el danzante venado y un pajkola cubriéndose con la mascara chivato en la cara, bailándole a los músicos de jícaras sobre agua,  raspadores, flauta de carrizo y tambor de cuero de venado.

 

El otro: tiene influencia española: Los danzantes pajkolas con la mascara al lado posterior del rostro baila enfrente del violinista y arpero.

Ambos, se acompañan con cantos en la lengua referente a la caza del venado, el monte desértico y demás fauna y flora que los acompañan.

 

 

La Danza del Venado  (1)

 

Cuando muere el día,

el nacimiento del hombre-venado,

y el nacimiento del venado-hombre,

naturaleza y hombre se funden

entonces, en una solo unidad.

 

El hombre venado,

por mimetismo maravilloso,

se convierte en autentico venado,

nervioso, ágil y pleno de gracia.

 

La Danza del Venado (2)

 

Alta la cerviz erguida,

atento el oído alerta,

otea nervioso el olfato,

rápida la vista inquieta,

el grácil venado esbelto,

el de las patas ligeras,

el de tan flexible talle,

el de cornamenta recia,

ya adivina en la alta cima,

de un extraño, la presencia.

de pronto los recios músculos,

cuando los nervios los templan

obedeciendo  el mensaje

del instinto, en la defensa,

se preparan y les mandan

a las patas, con su presteza,

el impulso de la fuga;

trote nervioso comienza,

luego sigue más aprisa

y de pronto, la carrera

levanta nubes de polvo,

por el otero, en la cuesta.

 

A tiempo el rápido instinto

dio la llamada de alerta:

astuto y cruel enemigo

llega confiado en su fuerza;

pero ya el ágil venado,

en su huida rauda y presta

-Que tenehuis y sonajas

en forma fiel interpreta-,

se ha salvado, sin sufrir

daño alguno que se advierta,

en su cuerpo o en su arrogancia,

que ésta se mira que aumenta,

porque el peligro crece.

 

Así en el valle o en la sierra,

siempre en su vida acosado,

sin que se le oiga una queja,

va retratando el venado,

de los yoremes su lucha,

“El indio en su danza recia,

la que aprendió de niño,

-Esa misma danza vieja

que bailó antaño su abuelo-,

a sus dioses si se queja,

en su saliente amargura,

y si oyen cuando reza,

en su danza  de ritual,

porque luego ya sus penas,

la resiste con más bríos;

y en gratitud siempre nueva,

sigue en su danza el yaqui,

llora con sus llantos con ella,

mientras su rostro inmutable

es una esfinge de piedra.

 

¡Canto a la tribu Yaqui de Sonora! (3)

 

Sol ardiente de la vida,

sombra triste de  tu ramada,

la flor de pitahaya,

del ser natural: ¡Su  alma!

 

Tambor de venado,

sensibilidad del Bacatete,

montañas de verde verano,

en lo plano de tu monte.

 

Tiempo y espacio de tu vida,

Vícam,  punta de flecha,

diriges a mis hermanas

en las direcciones divinas,

 

¡Vícam! El progreso del hombre ,

abre tus entrañas,     

cortando raíces de  chollas,

y frondoso mesquite.

 

Asfalto negro que marca otra dirección:

la del “yori” de Cajeme,

señalando  la  ignominiosa división,

de izquierda o derecha,

según  donde se proviene.

 

¡Bacatete! Tierra sagrada para tus antiguos residentes,

en  tu silencioso y taciturno río,

de los “yoris sáncoras”, un  basurero,

no dejes que abran tu corazón,

los valores materiales de tus actuales moradores.

 

Piel morena de tu tribu invencible y orgullosa

Mujer yaqui  de rebozo  morado sobre negra  cabellera,

naranja el listón en tu trenza,

armoniosa comunicación en  cahita.

 

¡Sangren! Ocotillos y breas.

¡Lloren! Palomas pitahayeras,

¡Entonen! Mujeres cantoras,

¡Bailen! Danzantes  venados y coyotes,

¡Bailen! Matachines, al ritmo de las  Tres Cruces

y sinfonía de los tambores, 

del yaqui: ¡los eternos guardianes!

 

¿Hacia donde van “yoremem”?

¿”Yoris”,  donde  provienen?

unos con sagrados derechos,

otros de arrimados.

 

¡Chapayeca  que sufres!

En tu Conti de Cuaresma,

lucha por   tu sagrada tierra,

conserva tus tradiciones,

practica tus costumbres,

por la unidad de tus parientes,

porque en cada aniversario:  de Dios,  ¡La Gloria  ves!

 

(1) Santos García Wikit.  Obra inédita en copias.

 

(2) La Danza del Venado. Libro: Al Ponerse el sol. Edición del Circulo Cultural Ostimuri, 1960.

 

(3) Arq. Francisco Sánchez López. Obra inédita compuesta en una solitaria playa en el vado     del río Yaqui, cercano a Vícam Pueblo, Sonora.

 

 La Danza del Venado.

Serie: Tribu Yaqui

Autor: Arq. Francisco Sánchez López