Estimados (as) bloggers: Saludos. Incluyo hoy este ensayo sobre la historia de la arquitectura en Ciudad Obregón o la antigua Cajeme.
Iconos de la arquitectura histórica en Cajeme.
Con la luminosidad de la luna llena y los vientos vespertinos del norte llegó el frió otoñal desértico a nuestro magnífico hábitat, clima ideal para deambular por las calles y callejones macondos del Plano Oriente y primer cuadro de nuestra porfirista ciudad admirando su arquitectura tangible y recordar la intangible narradora del desarrollo urbano diseñado por Cornelio Vanderbilt y su Compañía Fraccionadota Nainari para seleccionar los iconos del siglo XX construidos en diferentes géneros arquitectónicos y variados estilos de sus fachadas un tanto artesanal en sus inicios. Una arquitectura no diseñada por arquitectos debido a la escasa cultura del proyecto de nuestra sociedad conservadora agrícola.
Su edificación ha sido a través de diferentes épocas históricas, socio económicas y políticas por un grupo humano policultural y multiétnico nativo o inmigrante blanco radicado en los llanos de Cajeme y en las postrimerías de la charca de Naana-wampo desde la colonización y ocupación militar en las Guerras del Yaqui, genocidio porfirista y post Revolución Mexicana, para modernizar y progresar el territorio ancestral de la tribu yaqui con el proyecto inconcluso del Valle Nuevo del guaymense Carlos Conant Maldonado, continuado por los hermanos norteamericanos Richardson para explotar una agricultura de exportación por los “farmers” de la Alta California financiada por los “brokers” de las ciudades de Nueva York y Los Ángeles, California hasta su mexicanización y posterior expropiación ejidal del actual Valle del Yaqui y Mayo.
Las construcciones más antiguas que aún podemos apreciar son las ramadas habitacionales y ceremoniales yaquis, vernáculos ejemplos de una arquitectura naturalista del desierto sonorense, edificadas con horcones de mezquite y muros de carrizo con techos de tierra para contrarrestar el extremoso clima en los Ocho Pueblos Tradicionales y demás rancherías.
De la arquitectura de piedra tenemos la ermita de Tórim de 1636, al estilo jesuita y la más importante junto a la de Bácum, la barroca parroquia de Álamos de 1756, por el arquitecto Juan Ross, ciudad colonial con residencias españolas de portales con patios interiores ajardinados con influencia arabesca y demás edificios civiles y religiosos en ella, en El Quiriego y Bayoreca, al par, con los cascos de las haciendas agrícolas de Cedros en Tesopaco y la de Aranjuéz en San José de Guaymas y su bello templo remodelado al estilo colonial franciscano.
Con la fundación de nuestra ciudad, un 14 de diciembre de 1906, como estación de banderas del ferrocarril Sud Pacífico-México, se introdujeron las carpas de lona para el campamento del pie de riel, para el uso de oficina, dormitorios, comedor y cocina comunal en su avance desde Cócorit Switch (Esperanza) a Cajeme y posteriormente a Fundición y Navojoa en 1907. Las primeras construcciones de la incipiente estación fueron una caseta-oficina y casita del encargado de la bomba, levantadas cerca del actual tinaco de agua, cinco años después, otra caseta para la estación con muros y techo de madera procedente de Empalme.
De éstas, aún podemos observar la casita estilo vivienda pobre de las plantaciones algodoneras del sureste norteamericano (Nueva Orleáns o Kansas) de don Lauro Servín de la Mora por la calle Álvaro Obregón y No Reelección del ex Plano Oriente. La cual visité el sábado pasado para conocer su distribución arquitectónica y su actual estado de conservación. ¡OH, Sorpresa! Porque su estado de conservación es deplorable por la falta de mantenimiento, los durmientes de madera se han estado hundiendo casi metro y medio desde su ubicación en este lote y se está inclinando hacia la calle.
Platiqué con su morador, un bisnieto de Don Lauro, quien, comentó con tristeza: --Ojala el ayuntamiento la declare monumento histórico por ser la más vieja de Obregón y nos ayude con su conservación que no podemos solventar los familiares. Tiene razón, porque puede ser amparada por la Ley del Instituto Nacional de Bellas Artes que protege toda construcción a partir de 1900, siempre y cuando Cabildo y el Presidente Municipal lo soliciten.
En la época de 1907 a 1920, frente al camino de herradura, Federico Seaman y R.S. Tobie edificaron almacenes para talabarterías, implementos agrícolas y una cantina, un corral y embarcadero de ganado junto a la casa Tobie con tablones de madera machihembrada en muros y techos tipo estados esclavistas sureños norteamericanos; un almacén poli funcional para empaques de yute, posada, fonda y cantina por los hermanos Ryan y Williams Richardson, propietarios de la Compañía Richardson fundada en Esperanza, Ontagota y Pueblo Yaqui del Valle Nuevo, donde, en sus campos agrícolas se levantaron casas agrícolas con muros de adobón, techo de lamina a cuatro aguas y una veranda con cornisas sin estilo y de pobre calidad.
La ramada yaqui se adoptó en los típicos chinames de mezquite, carrizo ripiados con lodo con fachadas encaladas bicolores con polvo de cemento rojo predominante, habitados por familias de 8 a 10 integrantes, en espacios interiores de 36 metros cuadrados compuesto con una cocina con fogón u hornilla con leña utilizada como calefacción en invierno, comedor y dormitorios. También le dieron el uso de fonda y puestos con muros de petate de carrizo para el primer mercado. Continuará...

Pie de foto: Construcción mas antigua de la ciudad: la Casa de don Lauro Servín de la Mora en Plano Oriente. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Material protegido con derechos de autor. (Copy Rights). Por el titular Francisco Sánchez López. Registro 509989-SEP-1978-Mx. Se puede reproducir con autorización del autor o mencionando la fuente y otorgando crédito editorial en obras publicadas en cualquier medio de comunicación.
Francisco Sánchez López. Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico de los yaquis, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y critica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista en la revista Yuju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, A.C. de Ciudad Obregón, Sonora.
Estimados (as) Bloggers:
Con un cordial saludo, subo a la web esta SUBASTA de artesanías yaquis y seris de Sonora que he conservado por muchos años: Ideal para coleccionistas de estas formidables culturas, pero la necesidad económica me obliga a subastarlas al mejor postor.
Precios de salida por colección:
Artesanías Yaqui = 3,350.00 pesos
Arco Ceremonial = 2,000.00 pesos
Artesanía Seri. = 10,700.00 pesos
Total Precio de Salida = 16, 000.00 pesos.
Descripción de las colecciones:
Instrumental para la Danza del Venado: 10 piezas con valor = 1950.00 pesos. Artesanía e instrumentos musicales de los Yaquis. Adquiridas en Vícam Pueblo y Vícam Estación, Río Yaqui, Sonora, y manufacturadas algunas de ellas por el difunto “Mocho”, entre 1975 a 1977.

Arco ceremonial con valor de = 2,000.00 pesos.
I arco de madera de 90 cms. de largo con un carcaje (bolsa) de cuero de
venado de 67 cms. Con 8 flechas decoradas de 58 cms, cada una. Adquirido 1975.
1 1 tambor de cuero de chivo, de 32 cms. De diámetro.
2 maracas (bules secos) de 24 cms, de largo.
2 Raspadores de madera de 80 cms de largo.
5 Raspadores de madera de 57 cms. “ “.
Indumentaria para la Danza de los Pajkolas: 7 piezas con valor = 1600.00
3 mascaras “Chivatos”, de madera de raíz de álamo seco, con crin de caballo y de chivo. Decoradas de 20 cms, de altura.
1 Mascara “Chivato” de 13 cms, igual a la anterior.
3 Senazos de madera con fichas de lamina de 25 cms, de longitud.
Totales: 17 piezas con valor de 3,350.00 pesos

Artesanía Seri en madera de palo fierro.
5 piezas con valor = 3,150.00 pesos. Manufacturadas en Bahía de Kino Viejo. Adquiridas entre 1985 a 1987.
De la fauna marina del golfo de California:
2 pez velas de 50 y 40 cms. de altura cada uno.
1 delfín de 32 cms, de altura.
1 pelicano de 30 cms. de altura.
1 tortuga de 28 cms. de largo
De la fauna del Desierto de Sonora = 11 piezas con valor = 3,850.00 pesos.
2 águila de 27 y 26 cms, de altura cada una.
1 águila chica de 16 cms. de altura.
1 codorniz de 27 cms, idem anterior.
2 codorniz de 21 cms, idem anterior.
4 codornices de 19 cms, cada una.
1 correcaminos de 19 cms, de largo.
1 pato canadiense de cms, de largo.
Totales: 16 piezas con valor = 7,000.00 pesos.
OTRAS PIEZAS EN SUBASTA:

1 Estatua del emperador Cuahutémoc. Rey azteca. = 18,000.00 pesos (izquierda). Rèplica de la enorme estatua de 5 metros de altura en bronce por el escultor don Miguel Nereña. Monumento en la Ciudad de Mèxico. Fundida en bronce con base de mármol, de 40 cms de altura. Adquirida en 1978, pero realizada años anteriores. Tambien muy conocida como estatua símbolo de la Cervecería Tecate.
1 Trofeo danzante venado yaqui = 1,500.00 pesos
En latón dorado con base de placa de mármol. De 40 cms, de altura.
Adquirido en 1978. Fueron estos danzantes iconos culturales muy populares por toda la generacion de obregonenses de los 70 para adornar oficinas y regalos.
1 Cabeza disecada de venado = 2,000.00 pesos
Montada en base de madera con dos pezuñas para colgar cosas. Adquirida en 1985.

1 Estela Maya en lámina de cobre. Artesanía de Yucatán. = 4,500.00 pesos. Magnifico trabajo artesanal y artistico. Representa una deidad en repujado. De 48 x 52 cms. Adquirida en 1976.
1 Osamenta chica de venado cola blanca = 500.00 pesos
Montada en base de aglomerado de madera.

1 pintura al óleo titulada “La Danza del Venado”. = 8,000.00 pesos
Pintada por el gran artista costumbrista yaqui Juan Buitimea en 1979. Un clásico de este pintor radicado en Estación Corral, Sonora. Formato grande.
Para cerrar el trato y condiciones de envío fuera de Ciudad Obregón, Sonora, por favor envíenme un correo con su oferta. ¡No bromas! Sí son tan amables.
Atentamente:
Arq. Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico de seris y yaquis, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, escritor de las guías turísticas inéditas no publicadas de los Yaquis y Seris, del Puerto de Guaymas y de San Carlos, Sonora. Colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, en Ciudad Obregón, Sonora.