Estimados (as) bloggers: Felíz Año 2008 les deseo a todos y todas ustedes que navegan en la web. En esta ocación, incluyo este articulo sobre un domingo agradable en compañia de dos lindas chicas de Finlandia a quienes acompañé por un recorrido turístico en el centro histórico de Ciudad Obregón, Sonora. ¡Estuvo de maravilla!
En Cajeme se es “Fresa” o “Naco”.
El último domingo nublado y frío del año pasado estuvo de “Candilejas”, como la melodía del gran cómico Charles Chaplin, porque después de leer mi colaboración 174 en el suplemento Quehacer Cultural al sorbo de un buen café, dirigí mis pasos a la plaza Álvaro Obregón para terminar unas acuarelas, pero como el destino es imprevisible; crucé mi inconcluso camino a Loreto (como el curandero yaqui Juan Matus en su viaje a Ixtlan, por Carlos Castañeda) con Marianne Järvinen y Maiju Koivisto, dos bellas y encantadoras jovencitas de Finlandia a quienes conduje por el mundo del arte en nuestro centro histórico mientras contábamos charras biculturales y platicábamos sobre la realidad de su País, la nuestra y los motivos de su apreciable visita a nuestra Centrina ciudad.
Tarde placentera para disfrutar de las pinturas en Casa Rosalva, donde, después del registro obligatorio, abrimos las puertas para iniciar una visita guiada personalizada y emocional por las obras del arte chihuahuense y una breve introducción a la historia del arte moderno mexicano por motivo de los mini grabados de Siqueiros, representante de la Escuela Mural Mexicana; los cuadros del grupo de La Ruptura, la escultura de Ignacio Asúnsolo y el arte contemporáneo del Museo Casa Redonda del estado de Chihuahua.
Mientras recorríamos las obras ellas escuchaban con interés las explicaciones, la crítica y mi selección particular, para preguntarles al estar situado frente a la “Espera”, de Águeda Lozano: --La más bella de todas--.
¿Qué les parece la exposición y cuáles de las obras fueron de su agrado?
Marianne, hermosa rubia de ojos azules, tele comunicadora comercial y estudiante de economía en la Universidad de Tampercen Ammatti-Korearoulu de la ciudad de Helsinki, comentó primero: --Me agradó la exposición por los diferentes estilos y el colorido del arte mexicano, ya que en el arte finlandés son colores grises y negros; me gustaron: “Desnudo con perro”, de Rafael Coronel Arroyo, “Un pelar de dientes”, por Alberto Carlos y “Levitación”, de Benjamín Domínguez--.
Maiju (se pronuncia Mayo), atractiva rubia castaña ojo azul, también tele comunicadora, respondió: --Me deleitaron: “Ángeles cansados”, de Luis Aragón, por los motivos surrealistas; “Niña de memoria inacabada”, de Lucia Maya, por la interesante mirada cautivadora; el mismo de Coronel, por su composición, la mirada de la mujer recostada y la figura del perro--.
Ambas gozaron de “Deuferonomio 21”, de Antonio Castro, por la fuerte mirada y colores calientes del rostro mexicano y “Laberinto”, de Benjamín Domínguez, por la expresión de la mirada del perro, figura central entre dos cuerpos desnudos.
Dejamos la galería para ir a Catedral y mientras observábamos de soslayo el Nacimiento en antigua residencia de la calle Allende, Marianne, comentó: --Me gusta mucho el realismo y los colores calientes pero soy más afín al surrealismo de Salvador Dalí por los interesantes detalles que motivan a pensar--.
Llegamos al ex templo masónico de la calle Sonora donde les conté la historia del mural teosófico pintado en el muro interior destruido por el vano de la actual puerta y en el lado exterior la reproducción de “El Modulor”, de Da Vinci, ambos perdidos para siempre. Entramos a Catedral para mostrarles el magnífico retablo escultórico en mármol blanco y bronce “Cristo, Centro de nuestra fe”, del arquitecto Carlos Terré, enfocando la apreciación en el triangulo que forman las figuras centrales como reminiscencias de la novela El Codigo Da Vinci. No pudimos entrar a las otras capillas para observar “El hijo prodigo” y las colección de imágenes antiguas católicas.
Cruzamos la calle 5 de Febrero para situarnos frente al edificio de la Biblioteca Pública y observar los magníficos murales del maestro Héctor Martínez Arteche, basados en leyendas yaquis antiguas por el escritor costumbrista Santos García Wikit, con conceptos prehispánicos de una religión naturalista. Terminamos la visita frente al mural inconcluso de Arteche y su visión del cosmos, la energía y el movimiento. Se rieron con mi comentario al referirme a la parte de la fachada con aplanado de cemento rústico: --Es la mejor obra abstracta de la ciudad--.
Cruzamos los jardines de la biblioteca entre veredas de cemento y barandales hasta llegar al Palacio Municipal, pero como estaba cerrado, por entre las rendijas de la puerta principal les mostraba el mural al fresco del vestíbulo, cuando llegó el sub oficial de policía Ángel Ibarra Castro quien amablemente nos abrió la puerta y prendió la luz para que los tres apreciáramos los trazos y colores del maestro Arteche; subimos la escalera para disfrutar el mural del Valle del Yaqui, por el pintor Francisco Romero Meneses y pasamos a la galería de los ex presidentes de Cajeme. -- Feos rostros--.
En la plaza, les mostré la estatua ecuestre del general Álvaro Obregón y su historia entre nosotros mientras nos sentábamos en una banca debajo de las ramas de tradicional guayabo, donde platicamos de sus semblanzas y aspectos culturales entre Finlandia y Cajeme.
--Queremos abrazar un cactus, pero no hemos visto uno, porque en nuestro País es una costumbre abrazar un árbol para captar la energía--, me ilustraron ambas, para yo indicarles: “Pues, ¡Aguas, con las espinas, son dolorosas!”.
¿Qué les parece el Desierto de Sonora?, les pregunté a ambas.
--No lo vimos porque viajamos de noche a Ciudad Obregón, ya que volamos desde Helsinki a Londres, luego a Chicago y a Tucson--.
¿Cuál es la situación del arte en tu País?
--El Museo de Arte Moderno Kiasma, de Helsinki, es el de mayor prestigio por su colección de obras; Nos gusta el surrealismo, sobretodo la obra “El perro Andaluz”, de Salvador Dali--.
¿De la ciudad y su gente, que piensan ambas?
--En Cajeme, eres “Fresa” o “Naco”, es la percepción mostrada a nosotras por las amistades--. Comentó Marianne mientras se reía, para agregar: --Me gustan las carnes asadas, la gente feliz, el sol y el mercado; salimos a manejar, al cine y pasar el tiempo con mis amigos; El año pasado estuve ocho meses con mi tía y en la primera semana me vestí de china poblana para las Fiestas de la Independencia de México. ¡Qué experiencia!--.
Maiju, contestó: --El cajemense habla muy fuerte pero no entiendo Español y se ríen mucho desde el corazón; aprecio la comida y hasta hemos roto una folclórica piñata; vine a México porque siempre quise pasar una Navidad en otros ambientes; deseo observar las pinturas de Frida Khalo expuestas en el Museo Casa Azul, de Culiacán--.
Fue todo un placer pasar una tarde dominical con estas dos bellezas nórdicas porque con el cielo gris inspiraron al artista para pintarlas a la acuarela entre bosques de pinos de Yecora o en el paraje de la Selva Encantada del Oviachi
Francisco Sánchez López, arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural, cronista y crítico de arte en suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Cd. Obregón, Sonora, México.
Estimados Bloggers: Pues de nuevo en la web con esta crónica y crítica del arte que he escrito en le Diario del Yaqui para el deleite de todos ustedes y sepan que en mi querida ciudad Obregón, si hay arte, poco pero constante.
Una mirada al arte en Cajeme
De nuestro calendario cívico el día de la Revolución Mexicana es el que más aprecio por que me recuerda a mi general Francisco Villa, -Mi revolucionario favorito-, porque tuvo el atrevimiento de invadir Columbus, Texas en los Estados Unidos de América y hacerse justicia por si mismo. Acto militar que ningún otro revolucionario logró y ni se logrará; “Vuela, vuela palomita y párate en la otra orilla y dile a los gringos que ha muerto mi general Francisco Villa para ver si nos regresan su cerebro de una vez por todas”. Revolución que nos dio las libertades que gozamos y el derecho a un medio ambiente saludable que estamos contaminando y destruyendo para terminar siendo, desgraciadamente, una dictadura de partidos políticos que atentan contra el pueblo mexicano en la colonia gringa del País del norte. ¡Viva el ideal de nuestra revolución!
A pesar de que estamos en el otoño desértico con días calurosos y frescas noches que motivan a caminar por las peligrosas banquetas llenas de obstáculos y semáforos peatonales que al dar tiempo para cruzar las calles, no está sincronizado a las señales de vuelta a la izquierda y nadie respeta el alto obligatorio de la vuelta a la derecha. Así, toreando carros y camiones chatarra llegué a la galería de arte del Instituto Tecnológico de Sonora, para presenciar la exposición “Imágenes del Interior”, por los artistas cajemenses Perla Jiménez y Ramón Mora que se unieron para mostrarnos su propuesta plástica de dibujos a varias tintas y grabado que se distinguen por sus formas y colorido.
Fueron las autoridades culturales de Itson las que estuvieron presentes el día de la inauguración ante un considerable público que llenó la galería para admirar las obras montadas en un simple orden más relacionado al tamaño de los marcos que por una curaduría de la exposición. Durante esta ceremonia Perla comentó: “Mi obras son una propuesta de líneas reales e imaginarias, reconstrucciones y vivencias de mi niñez, esperando que se acerquen a ustedes de alguna manera”. En su turno, Ramón Mora señaló –Espero que mi obra pueda trasmitir algo y cada quien sienta un significado-.
En medio del bullicio saludé a don Antonio Gándara y sus dos bellísimas nietas admirando las obras, unos minutos más tarde, atraje la atención de la pintora para preguntarle que es para ella el arte y cual de sus obras y de las de Ramón le gustaban más. Después de observar la sala principal, me contestó:
-Me gusta y disfruto mucho el arte que hago, me recreo en él en mi forma de manifestarlo... El arte en Cajeme esta fluyendo, hay cosas relevantes e interesantes como la propuesta joven de Ballesteros, Luzanilla y las compañeras Evangelina Ley, Georgina de Icedo y Patricia Guzmán... De mis obras, me gusta “La tormenta”, porque plásticamente está muy bien lograda y expresa lo que me propuse; de Ramón, me agradó “Equilibrio aparente”, por su bello colorido-.
Al dejarla con sus invitados, me puse a conversar con el pintor y hacerle las mismas preguntas arriba citadas, el me comentó: -El arte para mí es una necesidad, es un gusto, una actividad que me da placer... Disfruto el grabado sobre metal y tengo la necesidad de hacerlo-.
Deje que una alumna nos interrumpiera para felicitarlo para luego continuar: -Del arte en Cajeme puedo opinar que hay gente trabajándolo porque cada vez se presentan mejores propuestas para no estar estancados, hay que valorarlo y darle su valía a todos... De Perla, me gustó “Camino a casa”... -
Entre el público escogí a varias personas que mostraron mucho interés en las obras, para la gentil licenciada en Administración de Empresas, Gloria Bustos de Sánchez, la motivo “Entrada libre”, de Perla y “Hacia donde vamos”, de Mora; a su amiga, Leonor Castro, le encantó “La eterna búsqueda” e “Imaginando“, de Mora, compartiendo su gusto con el profesor Mateo Sosa, pero a Mayra Aguilera Páramo, la motivó “Camino a casa”.
A la modista Blanca Emilia Torres de Vázquez, le agradó “Reencuentro”, de Ramón y de Perla, “De mis recuerdos”, pero a su esposo Manuel Vázquez, le gustó “El hormiguero”, por la misma autora; a Margarita Beltrán de Mora, actriz de teatro le fascinaron “Hacia donde vamos” y “próxima función”, de Mora y Perla respectivamente; Erica Tamaura se definió por “La caída”, pero a Patricia Gaona de la Peña, la motivaron “De ida y vuelta” y “Entrada libre”; Roxana Bórquez Mendívil apreció “Sube, arriba hay oro” y “Vida en condominio”, de Perla y de Ramón, “Desencuentro” y “Ella y yo”.
Días después regresé a la galería acompañado por Dulce María Aguilera Molina, joven portadora de la belleza de la mujer yaqui, para realizar un recorrido emocional compartiendo opiniones con esta pasante en Administración de Empresa del Instituto Tecnológico del Valle del Yaqui que labora vendiendo carros Ford para solventar sus estudios. Me indicó que del arte mexicano le gusta los murales de Rufino Tamayo y la pintura “Las dos Fridas”, de Frida Kalho, que observó en la Casa de los Azulejos en el Distrito Federal.
¿Y de esta exposición? Le inquirí, mientras las observábamos, para contestar: -De Perla “Sube, arriba hay otro”, porque le recuerda las películas El Cadáver de la novia y El extraño mundo de Jack; “Tornados azules”, por la alegría del color azul contrastado con negro que produce soledad y tristeza, es sombrío y motiva una búsqueda, “Camino a casa”, por que el ser tan pequeño e indefenso en medio de impotente paisaje; De Ramón “Reencuentro”, por sus formas, colorido y me recuerda a los girasoles del valle rumbo a Bacúm; “Senderos”, por su calidez y el recuerdo de las hojas caídas en el otoño y “La voluntad”, porque a cierta distancia se puede interpretar en el dibujo un rostro de dolor e implorando-.
Para la critica de la mirada al arte, lo mejor de Perla son: “Próxima función” y “Tornados azules”, pero también me gustó “Por este camino “. Creo que ella ya encontró su nicho, admiro su colorido y dibujo a mano libre en su trazo, pero siento que la falta trabajar más la perspectiva. Sólo un cuadro motivó mi sensibilidad y comparto las opiniones de mi amiga yaqui.
Del Ramón Mora “Reencuentro” es de lo mejor de este docente y tallerista porque en sus grabados hay bueno dominio de la técnica pero en su dibujo es difícil opinar porque las poli formas abstractas parecen estar más al azar y a la libre composición que dibujadas, pero su paleta de colores es impactante motivando a la contemplación estética.
Pie de foto: Clan Seri en la isla del Tiburón. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, pintor del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el Mar de Cortés, cronista y critico de arte en Cajeme, Sonora.