Estimados bloggers: Saludos, hoy comparto con ustedes este artículo sobre lo que será uno de los museos más visitado en Ciudad Obregón al cual he visitado en dos ocaciónes.
El Museo “Sonora en la Revolución” en Cajeme
¡Legado histórico de don Francisco Obregón Tapia!
¡Qué humedad y calor! Estamos sintiendo en nuestra republicana ciudad durante el mes de FotoSeptiembre y de la Independencia de México, en la cual, Sonora sólo participó en la Batalla de Sahuaripa; Clima nada agradable que no detuvo el caminar por la avenida Nainari hasta la calle Coahuila (La más bella de Cajeme que no estamos conservamos sus señoriales y modernas construcciones de los ´50), para presenciar la inauguración del Museo “Sonora en la Revolución” localizado en la residencia estilo colonial de don Francisco Obregón Tapia (+).
Conocí a don Pancho a fines de los ´70, cuando andaba en campaña por la presidencia municipal de Cajeme e iniciando con él una efímera amistad ya que emigré de la ciudad; 27 años después, traté de entrevistarlo en varias ocasiones sobre el acervo artístico de su señor padre, cuando investigaba la historia del arte en Cajeme: ¡No tuve éxito! Debido a su enfermedad y lamentable deceso. ¡Lastima, nos perdimos de su valioso testimonio!
Con casi una hora de retraso llegó el gobernador Eduardo Bours Castelo acompañado sólo por sus padres en un vehículo privado porque del camión oficial se bajaron el ex presidente Francisco Villanueva y demás políticos para el simbólico corte del listón inaugural y ser recibidos bajo la sombra de los arcos coloniales, por las cordiales señoras doña Mona Obregón viuda de Vargas y doña Noya Obregón de Orduño, hijas del general y su admirable esposa, María Ortiz de Obregón, junto a sus siete hijos y demás descendientes de las familias Obregón Luders, Obregón Hoeffer, Obregón Luken y Obregón Carranza.
Lo que fuera primero: --Un modesto salón de los recuerdos situado en el segundo piso de la residencia de don Francisco Obregón Tapia, pasó a ser una exhibición privada y galería de historia sobre la vida y obra del general Obregón--, mencionó ante los invitados, el ingeniero Francisco Obregón Ortiz en representación de su familia; Agregando, muy conmovido y con cierta nostalgia:
--Después de su muerte, acaecida en el 2007, deseó que su invaluable recinto histórico fuese transformado en un museo para el Pueblo de Cajeme dedicado a los colonizadores de los ríos Yaqui y Mayo, a los héroes anónimos y sonorenses distinguidos de la Revolución...; Será una incomparable experiencia estética y lección de historia que enriquecerá el desarrollo económico del sur de Sonora--.
Después del discurso oficial por el historiador José Rómulo Félix Gastélum explicándonos la curaduría y la museografía por el doctor en Historia, Octavio Herrera Pérez y Judith Alanís Figueroa de la firma Sueños y Quimeras; El proyecto arquitectónico por el arquitecto Rodrigo Llaguno, ambos de la Ciudad de Monterrey, los espacios y exhibición de documentos que tendrá este museo; Incluyó: --Es un discurso museográfico mostrado con tecnología interactiva en audio y video sobre la Naturaleza, el Agua, la gente del río Mayo, los combatientes anónimos, los yaquis y mayos entre 1910 a 1929, que de una manera u otra participaron en la pasada revolución-.
Posteriormente, entramos a la remodelada residencia para dar un recorrido emocional por las salas admirando la rica y extensa colección de don Pancho e incrementada por las aportaciones de doña Mona Obregón, de los señores Ariel Obregón, Ernesto Almada y del doctor Oscar Sánchez
Márquez.
Presiento que con esta exhibición surgirá el Renacimiento de la cultura histórica de Cajeme tan anhelada; En su arcada principal, distinguí a al ex secretario de Turismo de Sonora que no veía desde cuando andaba de escritor de las guías turísticas de los Seris, Yaquis y San Carlos; Saludé a la cordial señora Lupita Obregón y su esposo José Luis Castro Flores y a Antonio Gándara, el Patrón de las artes en Cajeme.
Con Francisco Obregón platiqué sobre el famoso bimotor Curtis Sonora ya descrito el domingo pasado y con el licenciado José Luis Islas Pacheco, director del nuevo museo, mientras recordaba la donación que le hice de mi generoso estudio museográfico: “Lo que los Guaymenses Queremos Ver en el Museo de Guaymas” (la ex cárcel municipal) cuando fue su director allá por el año 2000. Compendio inédito de todas las películas filmadas en Miramar, Guaymas, Empalme y San Carlos: Desde Catch-22 hasta la Máscara del Zorro de 1997, donde salí de extra personificando a un indio californio y esclavo muerto de hambre de la mina El Dorado en la época de 1847, gritando, a los mil vientos: “Libertad y Justicia”. 161 años después, aún continuo gritando ante las quiméricas Sonora de las Oportunidades y la Alternancia. Ja, ja. ja.
Ahora que tenemos esta formidable pinacoteca me gustaría que se mostraran el poemario “Versos Fatuos” y la “Carta a mi Hijo” escritos por el general Obregón para conocer el pensamiento literario de este estratega revolucionario, autor también, del libro “Ocho mil Kilómetros de Campaña”. Así mismo, el Tratado de Estética que tenia en su biblioteca particular en la Hacienda Nainari que fue donado al Instituto Tecnológico de Sonora.
Impacientes estamos esperando su apertura, a principios de octubre, porque son muy atrayentes todas las valiosas colecciones y para ilustrarnos sobre la vida y obra del general invicto de la Revolución Mexicana, quien, oriundo de la Hacienda de Siquisiva y Presidente Municipal de Huatabampo, se levantó en armas contra el general Victoriano Huerta por el vil asesinato de Francisco I. Madero para llegar a ser jefe del Ejercito Constitucionalista combatiendo en las famosas batallas de Santa María y Santa Rosa hasta tomar la Ciudad de México y ser Presidente del País.
Se reinstaló en el incipiente Pueblo de Cajeme como empresario agrícola hasta su reelección en 1928, cuando fue cobardemente asesinado por sus detractores en el restaurante La Bombilla del Distrito Federal.
En lo que fuera la oficina particular de don Pancho platiqué con el arquitecto Llaguno sobre su proyecto mientras degustábamos sabroso y fino ambigú con vino tinto servido por Mercedes Muñoz y Mireya Domínguez.
Antes de abandonar el museo, mirando de soslayo todo este acervo cultural, agradecí a don Pancho su humanismo, su legado y gesto altruista para con los cajemenses por la historia expuesta aquí.
Lo criticable, es la falta de integración de la nueva construcción a las fachadas originales que afea esta bella residencia, icono de la arquitectura colonial y representativa de la época de oro agrícola triguera de Cajeme, famosa en el mundo por su riqueza. ¡Se ve como un horrendo pegoste!
Pie Pie de foto: Fachada del Museo Sonora en la Revolución, ex residencia colonial de don Pancho Obregón por la avenida Nainari y calle Coahuila.

Pie de foto: Replica del famoso bimotor Curtis Sonora usado en los primeros bombardeos aéreos durante la Revolución Mexicana por el general Álvaro Obregón.

Pie de foto: El famoso bimotor Curtis Sonora. La escena es imaginaria mia: El Curtis bombardeando las trincheras federales en las batallas de Santa Rosa y Santa María. No es propia del museo.
Fotografías por el Arquitecto Francisco Sánchez López
Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López. Registro SEP/CP-509989/78/Son. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.
Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.
Página web: www.arqsanchez.8m.com E-mail: arq.sanchezlopez@gmail.com
Estimados (as) bloggers: Los cordiales. Ahoya incluyo algunas de mis muchas aventuras entre la consevaciòn y protecciòn del medio ambiente y de las ballenas, "mis bebitas", en el golfo de Califiornia o el mar de Cortès. Son unas cuantas de una larga historia de 17 años de andar por estos lares.
Las lluvias hacen más placentero el verano desértico sonorense, donde, espero, “No se nos guanajuatice”. Pero, si me agradaría pintar a modelos de la Inmaculada de Bustos, Guanajuato, ya que con el sonorismo de las cabalgatas y el marketing turístico de “obregonizar” no arrase con lo que resta de la fisionomía de Cócorit.
¡Qué cursilería californiana de Schwarzenegger! Es la que observé en la foto de los gobernadores fronterizos de México y de los Estados Unidos de Amèrica disfrazados a la “Terminator” imitando por conveniencia al mediocre actor promotor de la violencia, y al estilo Kitsch, el "Oscar" en madera de palo fierro entregado por el gobernador Bours.
Me da risa la actitud de empleados y burócratas sin linaje que asisten a las exposiciones, mostrándo sus feos rostros boteristas, fauvistas, cubistas y surrealistas de encono en esta democracia kafkiana. Parecen príncipes en el exilo.
Hoy redacto las aventuras de un arquitecto cajemense en el movimiento ecologista internacional y las razones por las cuales, opté por el ecologismo para proteger los ecosistemas desérticos, el hábitat marino de los cetáceos en el golfo de California y las sucesos que orillaron a diseñar mi arquitectura funcionalista “Verde”, ¡Más amigable con el medio ambiente!
El inicio fue en la década de 1980, como respuesta a una contingencia ambiental por contaminación con cobalto 40 en varillas de acero para la construcción detectadas después de la muerte de un joven por cáncer provocado por contacto con material radioactivo.
Dos cápsulas robadas por el difunto fueron arrojadas a un lote de chatarra del Instituto Mexicano del Seguro Social en Ciudad Juárez. Éste, vende el fierro viejo a una fundidora de Chihuahua que produce toneladas de varillas corrugadas para su venta en Sonora y Texas; donde, descubrieron la contaminación al pasar los camiones cargados con varillas por las proximidades de una planta de energía nuclear induciendo falsas alarmas por derrame nuclear.
Ajeno a todo esto, a la compañía Construcciones de Guaymas le compré varillas para unas remodelaciones. Todo parecia ir bien hasta que hasta que un día, inspectores de la Secretaría de Salud, con detectores en mano, las verificaron resultando varias de ellas contaminadas. Nos vimos obligados a demoler y entregarlas en el patio del SEMESON para su confinamiento dentro de un lapso de dos semanas. Sin saber, tuve contacto físico ya que traía pedacería de ellas en la caja de mi camioneta. Me pertubó la actitud de los causantes directos porque no asumieron su responsabilidad y nadie reparó daños causándome pérdidas económicas porque los dueños querían sus casas libres de cobalto.
Por esos años, un domingo en la tarde, nadé para deslizarme entre las olas sin fijarme de la contaminación con aceites y aguas de cola de la industria pesquera del Paraje Viejo de Guaymas acarreadas por la marea a la playa Las Coloraditas de San Carlos. Al secarme, quedé cubierto por un polvo blanquizco y con una fuerte comezón. Protesté contra la contaminación por afectaciones a la salud y del golfo de California. ¡No hubo voluntad para remediarlo: Además, ¡Se enojaron!
Mi primera acción ecologista fue contra la construcción de la Marina El Soldado de Cortés por FONATUR en los canales y laguna del estero El Soldado de San Carlos, donde se pretendía dragarlo a siete metros de profundidad para la navegación de yates, destruir los manglares para convertirlos en muelles y edificar residencias para extranjeros privatizando las playas.
Proyecto urbano anti democrático porque disfrutaba de mis campos de recolección de pitahayas, Los Conchales seris, los días de playa pintando modelos, mis paseos en kayak por los canales de manglares para fotografiar los magníficos paisajes con aves marinas, nadar y bucear cerca de la bocana del estero porque sumergido en el mar era cuando sentía la verdadera Libertad.
En 1992, en el estero La Soledad de la bahía Magdalena, Baja California Sur, choqué con el lomo de una ballena gris arriesgando la vida para tomar la "Foto" y admito que me dio miedo morir ahogado. Después regresé para encontrarme con otra ballena que se aproximó a la panga dándome la oportunidad de acariciarla y admirar sus ojos negros mientras sentía una comunicación telepática con ella: “Desde hoy voy a protegerte”. Le indiqué. Promesa cumplida por 16 años contra viento y marea porque fui el promotor de la creación del Santuario Ballenero Mexicano, decretado por el ex presidente Fox, en mayo de 2002.
Desde la década de 1980, me ha gustado pasearme por la bahía de Guaymas observando su bello escenario urbano-marino: El olor a drenaje urbano y demás residuos contaminantes eran insoportables. Me cansé de la falta de voluntad de los gobiernos mexicanos por descontaminarla y un día solicité al ex presidente Fox, su rescate y restauración bajo un proyecto ecologista democrático de la Sociedad Protectora de Ballenas, Picudos, Delfines, A.C.. ¡Nunca me hizo caso!: Le ganaron terrenos al mar, edificaron la Marina Guaymas y los muelles turísticos para los cruceros como si fuesen la caja de Pandora turística.
Ante estas actitudes y contingencias ambientales tuve que actuar. Sí, actuar en la defensa de nuestras ballenas y medio ambiente. Porque nos estaba perjudicando en pos de un desarrollo turístico depedrador de manglares en todos los mares mexicanos, la caza y mortandad de ballenas y delfines en el mar de Cortés. Etc.
En el año de 2003, fue mi segunda acción pro protección del bellísimo estero El Soldado, cuando se formó un fideicomiso estatal para el desarrollo turístico del estero y la construcción de la carretera San Carlos – Miramar, provocando una degradación ambiental, la cual, motivó escribir al ex presidente Vicente Fox varias cartas solicitándole la protección federal del mismo. ¡Nunca recibí contestación alguna! Pero no desistí: Al Presidente Felipe Calderón le he invocado la protección pero tampoco contesta mi llamado cada vez que visita Sonora. Este año, el estero está sucio y degradado un 25 por ciento de su ecosistema y así estan construyendo.
¿Qué obtuve de la acción protectora de ballenas, del estero El Soldado y de la bahía de Guaymas?: ¡Sólo una represión a mi profesión de arquitecto gubernamental estatal, municipal y por la compañia Vista los Arrecifes de los Llano Zaragoza, desarrolladores monopolistas inmobiliarios de Guaymas.
En la década de 1970, en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara asimilé el valor somático del programa arquitectónico para integrar la arquitectura a la ecología del terreno. Visité la Universidad de Arizona en Tucson, para escuchar una conferencia sobre Eco-arquitectura por el arquitecto italiano Paolo Soleri, creador de la comunidad de Arcosanti cercana a Phoenix, del cual, admito, el uso de sus principios ecológicos en mi teoría arquitectónica.
En el estado de Washington leí la Carta de la Tierra del jefe indio Seattle enviada al Presidente de los Estados Unidos de América antes de su rendición en el siglo XVIII, y escuché la teoría del desplazamiento de los climas del Polo Norte al Ecuador afectando la corriente marina de California y las regiones. Hoy nos llegan como el calentamiento de la Tierra y los fenómenos de El Niño y La Niña.
Este conocimiento ayudó a mis convicciones por un sitio mejor para vivir, una arquitectura integrada no un adefecio impuesto dentro de la naturaleza.
Ante estos sucesos, opté por diseñar una arquitectura funcionalista, bio climatológica con fachadas estilo Colonial Sonorense de las Misiones Jesuitas edificada con materiales de compañías certificadas “Industrias Limpias” y comprometidas con el medio ambiente. Conocida por ustedes como Arquitectura Sustentable muy lejana a las “Casas ecológicas” del INFONAVIT en Guaymas.

Pie de foto: Cráneo de ballena gris colocado como arte objeto en la península de la Baja California.
Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. Tambén fotògrafo, artista del arte del realsimo màgico de yaquis y seris, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en cónicas y criticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora.
Estimados Bloggers: De nuevo por la red para saludarlos y subir esta crònica sobre un gran acto humanitario como es la de regalar zapatos a los niños y niñas yaquis (estoy como Vicente Fox) de la Loma de Guamuchil que presenciè y me unì a la artista y demàs personas.
Estaba escribiendo sobre la estética del arte en Cajeme cuando llegó el arquitecto Pablo Machado para presentarme a la artista tapatía Silvia Abalos de fama internacional por su música latinoamericana y a quien conocía por medio de mi blog en la Internet. Me complació conocerla en persona ya que en su gira artística por el sur de México, se vino a Sonora para deleitarnos con su canto en La Casa del Colibrí, de Esperanza junto a Pancho Madrigal.
Aproveché su visita para preguntarle: --También vienes con un magnífico proyecto altruista, ¿Verdad?--.
“Sí, en el 2006, vine a cantar en las celebraciones del Centenario de Esperanza y al Festival Ortiz Tirado de Álamos y cuando entrábamos al pueblo de Cócorit, me llamó poderosamente la atención un grupo de 20 niños corriendo detrás de una pelota desinflada sin camisas y sin zapatos en un frío día febrero antes del atardece; pero, había tanto regocijo en su juego, en sus sonrisas y carcajadas que ¡Me tocaron fuertemente el corazón!”.
Exclamó con cierto sentimentalismo, para agregar: “No es que no conozca la miseria y pobreza de mi pueblo; siempre he comentado que México es tan hermoso y tan castigado al mismo tiempo; de hecho, la dedicatoria de mi nuevo disco lo dedico a México...”.
“¡A esos niños les quiero comprar zapatos! Me dije a mi misma y en una cena con mis músicos, gente del festival y los esposos Machado Ruiz (a quien conozco desde 1980, en Guadalajara) lancé mi inquietud de aliviar un poquito a esos niños que son la esperanza de Sonora... No tengo hijos, Francisco, pero no es necesario tenerlos para que un niño te ablande el corazón”.
Afirmó con mucha seguridad, convicción y melancolía, para continuar su relato: “Cuando regresé a Bruselas, fui a las oficinas del AFAL (Asociación de Mujeres de América Latina, grupo de mujeres ricas dedicadas a obras de caridad) presidida por la Condesa María Teresa de Liderkeke, maravillosa mujer chilena casada con el conde belga, quien me preguntó sobre mi viaje a México.
Le manifesté lo visto en Sonora y comenté: ¡Teresa, si hubieras visto a esos niños...! Yo quiero comprarles zapatos de fútbol”. Ella, conmovida, me preguntó: --¿Qué propones?-- y le contesté: Los próximos conciertos que voy a hacer para ustedes, no me paguen en efectivo para que todo ese dinero se vaya para los niños de Cócorit... Juntamos escasos 2500 euros en dos conciertos como primer paso del proyecto; porque para un niño: ¡No hay nada mas excitante que un buen par de zapatos de fútbol!”. Me indico con veracidad.
“Mucha gente me ha criticado, comentando que es una visión de mujer capitalista y yo contestaba en mi interior: ¡Pues que carajo! ¿Porqué no?
A esta iniciativa se adhirieron mis músicos y otras gentes que ahora en Bélgica lo están entendiendo y tengo un ángel a mi lado llamado Estefan Wald quien está haciendo ruido en el mundo flamenco para aportar maquinas de cocer a las mujeres yaquis”.
Como me invitó a unirme a su proyecto, al día siguiente la acompañé a comprar uniformes y equipos deportivos para una lista de 182 niños y niñas de la escuela primaria y preescolar de la Loma de Guamúchil, previamente entregada por el señor Miguel Ángel Cota Tortoli.
El sábado pasado, durante el cenit y al ritmo de un tambor anunciándolo, llegamos cargados con los regalos a la Guarida Tradicional del pueblo de Cócorit enfiestado por el Día del Espíritu Santo. Enclaustrada en una gran explanada con magníficas panorámicas al cauce seco del río Yaqui; bajamos la mercancía e ingresamos al recinto donde nos esperaban las autoridades tradicionales, algunas mujeres y más de un centenar de niños sonrientes e impacientes por recibir sus regalos.
Nos sentamos en una banca frente a los cinco gobernadores: Juan Placido Valdés Castillo, Apolonio Valenzuela Matus, Teodulfo González Valencia, German Ibarra Moroyoqui y Dolores Matus Bacasewa; el Pueblo Mayor, Miguel Buitimea Flores; el secretario, Anselmo Franco Ibarra; Servando Juzacamea Matus, Capitán de la Autoridad Tradicional; Maximiliano Álvarez García, Comandante de la tribu Yaqui y Arturo Valencia Juzacamea, coordinador Autoridades Tradicionales.
Tomó la palabra Miguel Ángel en su lengua nativa y después en español presentando a la artista Silvia Abalos y a los testigos de honor: El arquitecto Pablo Machado, su esposa Soledad e hija Andrea, la profesora Silvia Domínguez, Jorge Moreno, comisario de Esperanza y su servidor.
La cantante y actriz Abalos, de pie, explicó los motivos de la donación y cuantificación de lo otorgado altruistamente, exclamando:”Son para ustedes, niñas y niños, para que jueguen”. Mientras mostraba las bolsas con uniformes, cajas de zapatos con tenis y de fútbol, guantes, bats y pelotas de béisbol, balones para básquetbol y voleibol y pelotas multicolores con un valor de 2700 euros (16 pesos por uno).
¡Júbilo y alegría! Mostraron los niños y las mujeres que presenciaban este conmovedor acto humanitario por una artista que piensa: “El arte saca a los niños de la calle y si les damos música, teatro y les ponemos zapatos para que vayan dignamente caminando por las callecitas a la escuela de arte, es una manera de ayudar a que la niñez no caiga en las drogas y otros vicios, porque creo, que la desesperación y la desilusión los pueden orillar a vivir e la calle”.
El primer gobernador Placido Valdés Castillo agradeció la donación a la señora Silvia y nos invitó a presenciar las celebraciones religiosas encaminándonos a una ramada donde se bailaba magistralmente la Danza del Venado y la Pajkola, donde noté en la mirada de Silvia su extrañes y admiración por este bailable y de ahí, nos fuimos a la cocina para degustar sabroso wakabaki con tortillas de harina sobaqueras servidas por afables señoras que estaban cocinando y torteando.
En el camino de regreso pensé en esta acción humanitaria tan noble de la cantante Silvia, venir desde Bélgica para entregar en especie esta donación a los yaquis y después verla actuar cantando, es conmovedor, porque todavía hay gente como ella y la condesa Teresa de Liderkeke con gran corazón y humildad para con los demás e incluyendo a los señores Jaime Montero Sifuentes de la tienda Deportes y Novedades y Adrián Rivas Gallegos de la zapatería Tres Hermanos por el descuento otorgado a esta noble causa.
“¡Los niños yaquis son mis ángeles!”. Comentó, Silvia Abalos con mucha sinceridad, alegría y amor, al concluir su visita con la niñez yaqui que le partió el corazón. Para volar a la Ciudad de México y presentar sus conciertos musicales.
Francisco Sánchez López Es arquitecto, fotògrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural, cronista y critico de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora, México.