Triunfal exposición del arte Cajemense en Nueva York!
¡Hoy es la gran fiesta del fin de año celebrada en el mundo occidental con cena y baile para despedir el pasado y ofrecerle una cara optimista al 2007, mis mejores deseos para ustedes son que logren los cánones del magnífico sueño cajemense que entrará por una ventana colonial de Álamos o por una puerta de alguna antigua casona de Cócorit. Espero que la pasada Navidad haya sido fructífera en lo material y espiritual según su escala de valores individuales, social y político o de herencia yori que usufructuó la tierra de los yaquis y les secamos su río provocando fatal ecocidio a su biodiversidad endémica que nadie tiene voluntad para reparar en la dictadura partidista prístina, panadera, tribal y guina que nos gobiernan con desigualdad social y económica discriminatoria contra el pueblo, “El pueblo progresista”, que graficó el maestro Arteche en los murales de la fachada del Palacio Municipal que son utilizados como lonas publicitarias alusivas al calendario civil y religioso provocando una horrorosa manifestación de nuestra cultura.
¡Fenomenal éxito! Obtuvo en Nueva York la plástica cajemense y Hermosillense en la pasada subasta de arte contemporáneo patrocinado por la galería Christie y el Museo de Arte Moderno de Manhatan en conjunto con las galerías Itson, Casa Rosalva y Centro Cultural Modelo, por la concurrida asistencia de artistas, coleccionistas e inversionistas de la jungla de concreto, famosas personalidades del medio artístico musical y cinematográfico, hermosas damas socialites y que abarrotaron ambas galerías para invertir en obras de este magnífico arte aldeano para armonizar los interiores de sus millonarias residencias, oficinas corporativas y residencias de Bel Air, Palm Springs y Hollywood, California.
La puja de cinco mil dólares se inició después de exhibir un video mostrando las bellezas naturales y culturales de Sonora haciendo hincapié en Tetabampo y en nuestra cibernética Ciudad Obregón donde -Cada niño tiene su Play Station- mejor conocida por la elite de Phoenix como la antigua Estación Cajeme que con jubilo celebró Las Fiestas del Centenario (1906-2006) con un espectáculo de antiguas maquinas de vapor sobre rieles y una sinfonía de rayos láser al arribo a las Estaciones de Cócorit Switch, hoy Esperanza y de Fundición que no atacó Pancho Villa como a Columbus, Texas. Las luces de decenas de “castillos” pirotécnicos adornaron las vías entusiasmando a los miles de asistentes que según opinión de varios de ellos -Rebasaron a las del 4 de Julio en Washington, D.C.-, al par con eventos culturales fomentando las Bellas Artes, conciertos de música clásica por la Orquesta Filarmónica de San Francisco de Abajo y la exhibición de la colección municipal de obras del Arte Cajemense, la cual, por su trascendencia plástica, se exportó a Nueva York para mostrarles que somos más que obreros de maquiladoras aeronáuticas en la Sonora de las Oportunidades.
Exposición de arte representativa de la historia, cultura y espíritu del Desierto de Sonora curada por José Luis Cuevas, Francisco Toledo y el arquitecto Francisco Sánchez López, experto y critico del arte sonorense, quienes optaron por montar las 101 pinturas elegidas por su excelencia estética en el manejo de la técnica, dibujo y plasticidad que lo caracteriza desde la década del pionerismo y su consagración junto a la propuesta joven. La mayoría de ellas, ganadoras de bienales de artes visuales sonorenses e internacionales expuestas previamente en Casa Rosalva por selección veraz de Enrique Espinosa y otros directores de la naciente Meca del Arte Contemporáneo, según bitácoras o blogs escritos por cibernautas en las fondas y cafés del mercado municipal.
Las que más pujaron al golpe del martillo de David Crocket y Sam Huston fueron la bellísima Paris Hilton, personaje del romántico cuento “Paris and me” en la playa Las Coloraditas de San Carlos, para decorar su cadena hotelera de Cancún y la sensual y hermosa artista dramática Sharon Stone para ambientar los sets de su próxima película y modelos internacionales vestidas muy ad doc con vestuario de la danzante venado del Campestre y aportando su belleza para mostrar en una pasarela las obras adquiridas de nuestros artistas. Mientras todos seguían pujando en esta inolvidable subasta, las cantidades rebasaron los millones de dólares superando los precios pagados por obras de Picasso, Dalí, Shagall, Botero, Siqueiros y Tamayo.
Las obras que equilibran los valores plástico y estéticos según la Mirada al Arte y rebasaron los 200 millones de dólares por su belleza son las fantásticas hiper abstracciones “Danzante bura con una I pod y celular Motorola en las manos” y “Campesino con reproductor mp3 en la cima del cerro Coracepe”; al estilo naïf: “Niño sentado en piedrón del cerro Onteme con su videojuego Bros”; el hiper surrealismo: “La Nintendomanía Sonorense”; “La tinaja de la melancolía por el Cajeme de ayer” y “El fundamentalismo Bushoniano, remembranzas de la guerra del yaqui y mayo”, al estilo fauvista.
El hiper expresionismo con fuerte delineado y formas cibernéticas se plasmó en “Una bella tarde por la avenida Náinari con un X-Box” y “Misterios de una calle de Cócorit en la pantalla de un Game Cube”; “La danza de la humildad por bellas bailarinas del Campestre” en formidable hiper realismo; “La otrora opulencia del Valle del Yaqui” y “Los parroquianos de la Tijuanita”, en dramático Performance.
“Las cabalgatas de Pueblo Yaqui-Oviachic”, es una excelente obra al estilo sensacionalista Southwestern Art; “Los tirabichis contaminados en el Cimari de Sonoita”, al estilo naturalista; “La juventud homenajeada panista”, al estilo Kitsch obregonense; “Las marchantes sonorenses en los malls de Tucson”, de tendencia conceptual; “La ciudad Itsoniana soft ware”, pintada en un súper estructuralismo ruso, pero las que más conmocionaron a los amantes de arte fueron: “La aparición de la María Bonita en puerta colonial de Álamos” y “El fantasma de la hermosa mujer yaqui en la casona del Museo de los Yaquis en Cócorit”, al estilo realismo mágico por famoso pintor del Festival de Álamos.
Fantástico acontecimiento social y comercial de la globalización del arte producido en nuestra aldea regional y exhibido en -La cuna del arte moderno-, que marcó una directriz en la plástica mundial que muchas inocentes palomitas guardaron como archivo adjunto y se dejaron engañar en el día de los Santos Inocentes para inmortalizar el día del 28 de diciembre y así continúe esta tradición muy mexicana.
Pie de foto: Bellisima musa del desierto deSonora. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López.