La mujer en el arte Cajemense.
La última luna llena de la primavera desértica con su brillante halo multicolor nos indica un próximo verano húmedo y caluroso en nuestra contaminada y grupera ciudad, donde espero se construya el campus de
Esta crónica se la dedico a todas las mujeres de Cajeme independientemente de la edad y clase social, sobre todo a las mujeres promotoras del arte y la cultura, porque no deseo dejar pasar desapercibido El Día Internacional de
Por casi 4 décadas he pintado y fotografiado a la belleza vernácula de la mujer azteca, huichola, yaqui, mayo y seri; a la mujer rural y charra en la campiña sonorense y jalisciense; el primor de la mujer anglosajona norteamericana, canadiense y europea para crear la belleza convulsiva en poses artísticas de desnudos en playas de blancas dunas y olas fuertes con champaña, mariscada, pasión y música de rock and roll.
La mujer ha sido un icono en el arte universal desde Nefrititi, el rostro egipcio más bello en la historia del arte seguida por “El nacimiento de Venus”, de Sandro Boticelli y pasando por las diosas del Olimpo grecorromano, las majas desnudas y odaliscas, madonas y vírgenes inspiradas en la religión católica. Para mí, las más bellas mujeres son la actriz Natassja Kinski, desnuda con una culebra y Victoria, la conejita de la revista Play Boy. Sin menospreciar a las diosas aztecas, olmecas, mayas y la belleza de la sabia yaqui Chiktura, de la “india cruda” aparecida en el Museo de los Yaquis y el fantasma de la mujer criolla en la casona de Cócorit, donde, podemos apreciar la sensualidad femenina bañándose en el “Temascal”, del muralista Arteche.
La pintura en la región tiene su inicio en Cócorit de los años 1890-1900 con las señoras de desahogada posición social que crearon una pintura decorativa basada en motivos florales con paisajes renacentistas, naturalezas muertas y bodegones junto al oficio utilitario de pinturas en tela para decorar cortinas y vestidos para el regocijo visual doméstico en sus casonas alrededor de la plaza Ignacio Zaragoza.
Este año, celebramos el 80 aniversario de la pintura en Cajeme ya que en 1928, la señora Irma Araiza Gaxiola fue la primera pintora con óleos de florales y figura humana. Le siguieron otras damas de sociedad que inmigraron a Ciudad Obregón procedentes de Cócorit y otras comunidades yoris. Para 1950, la profesora María Porfiria Valle de Leyva, pintó su obra “El Ocaso de las Rosas” y la docencia del dibujo y pintura la impartió la profesora María Rueda Flores, se continuó con los talleres de pintura por artistas residentes, con los talleres libres y la licenciatura en Artes Visuales del ITSON por el maestro Arteche, Enrique Vidal y Víctor Vega Ross.
Las mujeres en Cajeme están produciendo más obras artísticas que los hombres, son las mejores organizadas en la promoción y exhibición en galerías locales, en el Distrito Federal, en Tucson y en Trento, Italia. Están agremiadas en asociaciones civiles y hacen exposiciones colectivas e individuales en los festivales culturales en Álamos, Cócorit y Cajeme. Sin ellas, el arte local sería un fracaso.
En el arte cajemense, según la crítica de arte en esta colaboración cultural, las pintoras ya consagradas por el manejo de la técnica y el valor estético de sus obras, son: Amelia Miranda, por sus bellísimos rostros de las Vestas; Elsa Cacho, la primera artista del estilo Batik, la primera sonorense en exponer en el Centro Cultural Cabañas de Guadalajara y por exhibir junto a Rigoberta Manchú, Premio Nóbel de
La expresión joven egresada del ITSON está representada por las artistas plásticas Karla Trujillo, mención honorífica en
Bajo la tutela de la pintora Elsa Cacho, veo a tres niñas con un futuro muy prometedor en pintura porque a su corta edad vienen empujando muy fuerte con su propuesta plástica más allá de las flores: Alma Grecia Casas Jiménez con la obra “Unida a él”, y quien piensa que su arte es una forma de ver al mundo; Michelle Leyva Gregg me impresionó con el cuadro “Colores diferentes siempre unidos”, quien indicó: –Expresa muchos sentimientos que siento--; Sara Isabel Reyes López, del Campo 5, llamó mi atención con las pinturas “Sin vida” y “Soledad”, el lado oscuro del bosque en Creel, Chihuahua. Para ella, arte es: --Me gusta manejar el color en los cuadros y como lo hago--. La otra artista es Ivonne Rodríguez López, con su pintura”Retrato de mujer” y los “Desnudos 1, 2 y
Estas niñas tienen talento y madera de artista y hay que becarlas.
En la pasada exposición “Instantes contrastados”, de la artista plástica Rosa Argelia Mendivil en el Centro Cultural Crisol, presentó una propuesta sensual con bellos cuerpos femeninos en extraordinaria paleta de colores, de los cuales, “De que color son tus sueños”, es la mejor. Seguido por “Conexión”, “Bañada de luna”, con torsos verdes y morados; “Nostalgia”, “Perfección”, “Consumación” y “Sueños rotos”. Pero en el rostro femenino en “Instantes de paz”, le faltó mejor proporción facial y me agradaron los cuerpos porque no son tomados del prototipo de la mujer-revista ni de la sonorense obesa por ser tal vez su formación en dibujo con el maestro Arteche. A estos bellos cuerpos le llamé:”Cuerpos Ardientes”, por la sensualidad expresada con armonía, composición de la pose y los matices. Artista quien señala que su arte es: -un proceso y una búsqueda constante-.
En la exposición de acuarelas “Sentimientos”, de la artista Evangelina Ley en la galería de arte del itson, comentó: --Disfruto mi arte por ser mi sentir y parte de mis vivencias con gente pueblerina de Camoa. La titulada “Ternura”, es la de su predilección porque tiene algo de ella y refleja a una señora humilde camoaense y agregó: --Con la serie “Raíces”, no es la finalidad pintar árboles sin ramas sino mostrar que si hay raíces profundas seremos más fuertes en nuestra identidad--, me indicó con firmeza frente a una de sus obras. Me gustaron “Atrapada”, “Apegado” y “Por
En fin, les presento un breve panorama de quien es quien en el arte de nuestra ciudad, porque sino fuese por ellas, no habría nada en la promoción que está resurgiendo por la importancia que tiene como legado a las próximas generaciones. ¡Felicidades a todas ella
Pie de foto: Después de escribir la crónica, me fui a la Feria de San Juan de Cócorit a disfrutar del ambiente y cenar un suculentos burritos de frijoles sonorenses y otro carne machaca de res con tortillas sobaqueras en el "El Burro Sin Mecate", de la gentil señora Doña Oralia. ¡Toda una tradición en Cócorit. Y... ñor.!