Cronista de arquitectura. arte y ballenas de Sonora. México

Desarrollos turisticos en San Carlos, Nuevo Guaymas, Sonora

Escrito por arkisanchez 23-08-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos. Los invito a leer este artículo periodístico sobre el urbanismo inmobiliario y turístico diseñado por mi, como parte del libro los Anales de la Arquitectura en Sonora. Espero les guste. 

 

Desarrollos turísticos en San Carlos.

 

Un fantástico arco iris y un maravilloso atardecer del sábado pasado fueron magníficos regalos de la Vía Láctea en mi día de cumpleaños. Día memorable para recordar el  urbanismo  proyectado en San Carlos y compartirlo con ustedes, porque el desarrollo urbano sonorense tiene su origen en asentamientos vernáculos, planos militares, la agricultura y el planificado por el arquitecto Luis Villagra para la Ciudad Turística y Recreativa de San Carlos, Nuevo Guaymas.

La experiencia adquirida en esta disciplina viene desde la Facultad de Arquitectura de la  Universidad de Guadalajara con la planificación de la Ciudad de Guadalajara 1975-2000, el Plano de Desarrollo Integral para las Comunidades Yaquis y el Plano de Crecimiento y Equipamiento Urbano para Vícam Estación, cabecera del primer Municipio Autónomo Indígena en México, diseñado en 1977.

En 1979, elaboré la Planificación  Turística del Estado de Sonora conjugando la naturaleza, los sitios del arte rupestre, las misiones jesuitas, la arquitectura de los pueblos y ciudades para  redactar una guía turística que nunca concluí.

En 1981, en equipo con el arquitecto Wilfrido Aldana Ross  diseñamos los fraccionamientos residenciales “Los Tomates” y el “Desert Point en la bahía Algodones de San Carlos. Años después, por mi perspectiva de protección al medio ambiente y contra la contaminación del mar de Cortés, rotundamente, me opuse al proyecto de la Marina El Soldado de Cortés, diseñada por el arquitecto Aldana para FONATUR por atentar contra la belleza esplendorosa  del magnífico estero al proponer la construcción de embarcaderos  en zonas de manglares, su dragado a 7 metros de profundidad para la navegación marítima y la privatización de las playas para un campo de golf.

A principio del año 2000, diseñé para don Rafael Caballero Corral, (galardonado con la medalla Álvaro Obregón, por el gobernador, Guillermo Padrés Elías), el Centro de las Artes y Artesanías con zona residencial media y un  fraccionamiento comercial-residencial en la playa Las Coloraditas. Pero, mi mejor diseño turístico fue el Hotel La Nueva Posada de San Carlos, conseguido en forma inusual ya que un día estaba cenando en el restaurante Jax Snax cuando arribó don Rafael, algo afligido y pensativo.  Al compartir la mesa, le pregunté los motivos de su actitud: Él, después de saborear una malteada, contestó: --Quiero desarrollar el predio del hotel para el turismo inmobiliario y no he logrado un plano maestro que me satisfaga...; he contratado a arquitectos de Arizona,  California,  Distrito Federal,  Hermosillo y  Ciudad Obregón pero no han logrado  diseñar el desarrollo turístico que deseo--. Al intuir la oportunidad de trabajo, le indiqué: --¿Por qué no contrata a uno local? Habemos en Guaymas buenos arquitectos como los contratados: Dígame de que se trata y le presento un anteproyecto: Si le gusta,  hacemos negocio--.

Me citó en su oficina al día siguiente para elaborar el programa arquitectónico,  visitar el predio de medio kilómetro de playa con el viejo hotel,  un edificio de condominios y el restaurante con acceso desde la ex carretera de dos carriles.

Tres días me pasé analizando el terreno, desde un puente hasta la playa siguiendo el cauce de dos arroyos con agua de lluvia veraniega,  escalando las   dos lomas, apuntando sus características naturales y dibujando las vistas panorámicas al mar de Cortés donde nadé un rato y  bajo un vetusto  pinal cercano a las canchas de tenis, me puse a diseñar las ideas y conceptos urbanísticos  integrando el desierto, la mar y la futura arquitectura.

 Diseñé un concepto ambiental de esparcimiento,  respetando el cauce natural del arroyo alternando banquetas y puentes peatonales, terrazas con albercas y chapoteaderos con agua reciclada embellecidas con jardinería endémica  y fantásticas vistas al mar desde la carretera hasta su desembocadura en el mar donde ubiqué el club   del playa y un restaurante bajo inmensa palapa de 40 metros de altura techada con hojas secas de palma integrada a la vieja arboleda con área deportiva y estacionamiento.

En las lomas diseñé más de 200  residencias de lujo con vistas panorámicas al cerro Tetas de Cabra,  la sierra y al mar, construida con una arquitectura estilo colonial sonorense de las misiones de domos, cúpulas, techos a cuatro aguas recubiertos con teja roja de Querobabi,  terrazas y albercas ambientadas sobre la base de la flora del desierto. Frente a la playa situé cientos de condominios con vista al mar en torres de cuatro pisos de altura, remodelando el viejo hotel y cerca de la carretera los edificios y bodegas de mantenimiento.

--Es lo mejor que me han presentado—, concluyó, el señor Caballero al presentarle el anteproyecto de su hotel pero reubicando varios espacios y edificios. Meses después, me lo encontré de nuevo y al inquirirle sobre el mismo, comentó: --Lo he presentado a ricos inversionistas inmobiliarios de Las Vegas, Nevada y en la Ciudad de Vancouver, Canadá--.

Varias veces me los presentó con cierto orgullo, ilustrándoles: --Es el arquitecto proyectista de La Nueva Posada--. Para luego recibir de ellos, el comentario: --¡Felicidades! Ha sido una  acertada solución  turística con bella arquitectura.

Desdichadamente, nunca concluí el proyecto debido al posterior distanciamiento con él, por mi pretensión conservadora y protectora  del estero El Soldado contra todo viento y marea provocada por el proyecto anti ecológico de desarrollo urbano -turístico de la compañía Los Arrecifes de Guaymas  a lo largo de la carretera Miramar- San Carlos, perjudicando al estero más productivo y hermoso del golfo de California. ¡Lastima! 

 

 Pie de foto: Plano Turístico del Estado de Sonora diseñado por el arquitecto Francisco Sánchez López en 1979 para una guía turística inconclusa. Prohibido su reproducción total o parcial o su publicación en fotografía de cualquier clase en medio de comunicación.

 

Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me la roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.

Historia de la arquitectura de San Carlos y Guaymas, Sonora

Escrito por arkisanchez 18-08-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos, de nuevo por la web subiendo mis crónicas de arquitectura en la bella región de Guaymas-San Carlos, Sonora.

 

Apuntes para la  arquitectura  de Guaymas y San Carlos.

 

El calor y la humedad en nuestro ambiente propician la ausencia  de eventos culturales públicos debido a los rayos solares canículas perpendiculares al cerebro humano sin sombrero texano, característicos del mes de agosto y de mi “nacencia” en los llanos de Cajeme. Motivando a narrar sobre la arquitectura  construida en el puerto de Guaymas y San Carlos de nuestra querida Sonora Yes por varios profesionales en la década de los ´80  para las culturas  anglosajona norteamericana – san carleña  y la mexicana – guaymense.

Es fantástica la  historia de la arquitectura  edificada en esta región del desierto sonorense y costa del golfo de California comprendida entre las sierras de Guaymas,  Bacochibampo,  El Baviso de Navarro y el maravilloso Cañón del Nacapule por sus inicios en las habitaciones temporales de los conchales del estero El Soldado, hoy, destruidos por la compañía guaymense Los Arrecifes con la  construcción de la carretera San Carlos – Miramar; del estero Los Tomates  sacrificadas por el campamento de pescadores, la Marina San Carlos y el fraccionamiento Bahía; en el estero Los Algodones, actualmente la Marina Real y sus fraccionamientos residenciales y hoteleros, y en el estero El Venado, transformado en laguna privada por arquitectos franceses diseñadores de las Villas Vacacionales Club Med en la bahía  Algodones.

Los desparecidos círculos de piedra para dormir y las cuevas habitacionales de los clanes cazadores— recolectores son reminiscencias de la arqueología sonorense, perdurando sólo, las  leyendas de  tesoros por el pirata Francis Drake y el  de Pancho Villa antes de exiliarse de Sonora y sacarlo por mar.

Los seris levantaron sus viviendas “wigmas”  circulares con techos en formas de domos y ramas espinosas recubiertas con caparazones de tortugas y pieles de animales por el clan Jumpaguaimac o tiburoneros en sus sentamientos entre el estero Rancho de San José, Bacochibampo y San Carlos hasta Tasitota.

De la arquitectura colonial heredamos la ex hacienda de Aranjuéz y la ex misión jesuita de San José de Guaymas por el padre Salvatierra, destruida y abandonada en 1767, remodelada con el hermoso estilo misional  franciscano, uno de los más bellos de Sonora, al cual, le diseñé un plano de conservación y equipamiento urbano, artístico y artesanal para su párroco el Padre Antonio.

El centro histórico de Guaymas nos ofrece invaluable riqueza arquitectónica neoclásica construida durante el porfiriato y del triunvirato sonorense:  Casonas, iglesias,  edificios públicos, el Banco de Sonora en vías de destrucción, los ex chinames y la vivienda de  adobe bicolor encalado en el  barrio Yucatán habitado por yaquis repatriados de la esclavitud: Frente al malecón Malpica, las residencias con motivos navales  imitando quillas de barcos edificadas en la época de 1950, y en toda la mancha urbana la arquitectura funcionalista mexicana  estilo internacional junto a edificios de perfil laminado ensamblado y estructuras metálicas de las maquiladoras y franquicias, como la tienda Ley y  su feo estilo pasteleado de la  arquitectura de los indios  Pueblos.

La arquitectura edificada en la Ciudad Turística y Recreativa de San Carlos, Nuevo Guaymas es moderna a partir de su fundación en 1963 por don Rafael Caballero, financiada por don Mauro Ramírez y embellecida  en los ´70 por el ingeniero Cesar Estrada al invertir en el campo de golf Country Club, diseñado  por los arquitectos Roy y Peter Dye;  con la construcción de los condominios Solimar por el arquitecto de apellido  Hermosillo, de la ciudad de Mexicali, basándose en ladrillos  Querobabi aparente y con el arribo del arquitecto Wilfredo Aldana Ross con sus residencias  colonial Mediterráneo,  neoclásicas e imitando a una pagoda china edificadas para el ex sorteo del Instituto Tecnológico de Monterrey en San Carlos y   Miramar.

A principios de 1980, arribó el arquitecto cajemense, Francisco Sánchez López, para elaborar el levantamiento del Hotel Fiesta en la playa Las Coloraditas y   empleándose en la compañía Aldana y Asociados como proyectista y supervisor de obra no terminadas por los arquitectos Hermosillo y Aldana Ross.

Al independizarse, diseña el bello y original estilo “Pie a Terré” para el italiano Lucio Villa: La elegancia de la rusticidad  artesanal mexicana y decoración tapatía que el dólar pudo comprar para el confort de lujo; así mismo, introdujo el estilo colonial tapatío del lago de Chapala y hermosea su original estilo colonial sonorense de las misiones jesuitas perfilado en Cajeme a finales de los ’70.

De esta etapa san carleña, su arquitectura emblemática más reproducida y admirada por su estética arquitectónica es el Domo Diana, en el centro del poblado e inspirado en un busto tucsonense para inmortalizar a su amiga: trascendió a una arquitectura naturalista auxiliado por  su perra Carlota indicándole, in situ, los mejores lugares ventilados para comer y dormir utilizados en sus diseños habitacionales, y a una arquitectura humanista con  molduras basadas en el perfil físico de los dueños, hechas con cerchas de lámina metálica cortadas por él mismo para embellecer las fachadas coloniales.

Después de regresar a San Carlos procedente de Guadalajara y de Los Cabos a mediados de los años ´90, se empeñó en diseñar una arquitectura “Verde” más amigables con el medio ambiente costero del golfo de California y desierto de Sonora con plantas barrocas y orgánicas bio climáticas, construida bajo los estándares  de protección ambiental ISO 14,000 y con productos calidad ISO 9,000, para el Museo de Ballenas y oficinas de la Sociedad Protectora de Ballenas. Hoy, denominada arquitectura ecológica y sustentable muy en boga por el esnobismo cultural, pero, no asimilada ni contratada que el turismo  inmobiliario norteamericano,  canadiense y la sociedad sonorense por miedo  a la innovación conceptual arquitectónica e importándoles muy poco el medio ambiente: Consecuentemente, obligaron a su orgulloso creador abandonar el diseño arquitectónico y su noble profesión por una década sabática hasta este mes y lo más lamentable es, la falta de respeto a sus derechos de autor por la autenticidad y originalidad de su bella arquitectura en la costa del mar de Cortés. ¡Lastima!

 

 

Pie de foto: Plano turístico del viejo San Carlos editado para la Guía Turística de San Carlos, diseñado por el arquitecto Francisco Sánchez López. Prohibida su reproducción parcial o total sin pagar derechos de autor.

 

Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me la roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.

 

La "Perrada" literaria de Cajeme, Sonora

Escrito por arkisanchez 09-08-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos cordiales. Esta semana incluyo este interesante artículo periodistico sobre el mundo literato de los arquitectos y escritores de Cajeme o Ciudad Obregón, Sonora.  

 

¡La Perrada literaria de Cajeme!

 

¡Qué calor! Estamos sintiendo esta semana en nuestro árido hábitat canícular con sus inmisericordes rayos solares que queman la médula de los huesos, no los políticos por  estar ya calcinados sino los humanos. Óseas de  nuestro futuro inmediato. Intenso sol deshidratante en la antesala del dantesco infierno sin poeta  que nos guié por el río Yaqui señalando a los autores de alguna  antología de escritores sonorenses o a la "Perrada" de Cajeme.

Calor  sentido al caminar  por  banquetas sin árboles ocupadas por talleres y puestos, durante la mercadotecnia “Arte sobre tenis   Nike”, tratando de vender una acuarela en nuestra cultura grupera de la pisteada; surrealistas caminatas emulando a San Francisco de Asís,  preguntándome: ¿Qué está aniquilando a los gorriones, palomas y chanates: los granos o el agua encharcada que consumen?

Por las vacaciones universitarias no hay eventos culturales para escribir, excepto, los talleres de verano infantiles. Por tal motivo, recuro a la memoria USB biológica del existencialismo al borde del colapso  por el  desempleo, encono y cerrazón de puertas coloniales experimentadas  en carne propia  y en  forma anónima durante mi residencia en esta fallida sociedad  conservadora católica en decadencia económica; orillándome a dejar de narrar estas gustadas y odiadas crónicas e historietas renacentistas  sanchezlopezianas en la costa del golfo de California: -- Estas pagando por tus crónicas --, como me comentó una persona, como si fuese justicia divina, pero ¿Qué divinidad se ocuparía  en cobrarme las facturas emocionales de tanta belleza narrada para los cultos lectores del  suplemento dominical Quehacer Cultural con temas sobre la arquitectura, las bellas artes, cultura y  las originales “obregonadas” históricas ?

En estos días sin clima artificial y  observando  unos perros callejeros en brama detrás de una perrita curiosita escapada de alguna casa miravallense, recordé estos dos temas: “Jobs outside the Architect Professión”, (Empleos fuera de la Profesión del Arquitecto) escrito hace años para la revista Architectural Digest  y  “La Perrada Literaria de Cajeme”. Ja, ja, ja.

El primero, fue para el gremio internacional de arquitectos, sin desmeritar el interés cultural de ustedes por conocer a estos --Bienhechores del mundo con su regla Tee o el AutoCad-- porque a parte del diseño arquitectónico (que en lo particular tengo 40 años de acreditada experiencia  en nueve estados mexicanos, España e Italia), su campo laboral  en otras ramas de la economía, es, entre otros,  la docencia en escuelas de arquitectura, en la creatividad artística en pintura,  fotografía  y escultura monumental, y en Cajeme, la  agricultura,  turismo cinegético y el comercio de materiales: Los  más valientes e ilustrados irrumpen en narrativa de la historia y teorías de la arquitectura  mexicana e internacional, leídos a través de  la carrera de arquitecto y no “arquitecto a la carrera”, o  en el periodismo  como articulistas, cronistas y críticos de   arquitectura.

En Sonora, tenemos al arquitecto Eloy Méndez Sainz, investigador del Colegio de Sonora en la sedienta Ciudad del Pitic por el agua novillense, con sus magníficos libros: “Arquitectura y Urbanismo”, “Arquitectura del Simulacro”, “Arquitectura Transitoria”, “Arquitectura Nacionalista”, “Habitar la Globalización” y “Ciudades Provincianas” como la nuestra donde existimos en dolosa  pobreza.

El otro,  el arquitecto plástico Zacarías Páez dedicado a la pintura modernista ganadora de primeros lugares en bienales de arte y por algunos años como periodista en reseñas y críticas de arte en su columna “4 Ojitos” del suplemento Perfiles del periódico El Imparcial. Medio informativo que me llevó a la fama por  las entrevistas y sensacionales artículos de protección de ballenas editados por Candelaria González  y otros jefes de la corresponsalía de Guaymas, sobre todo, por haber ganado el concurso de fotografía “Capta las Elecciones” con la extraordinaria  y polémica fotografía “¿Por Quién Voto?”. 

Siguen los autores de los  libros, “El Perfil del Arquitecto” y “Arquitectos de Sonora” y demás profesionales académicos y teóricos en congresos de arquitectura  redactando ponencias como: “Rescate y Revitalización de Inmuebles  Agroindustriales del Valle del Yaqui” del arquitecto Rigoberto Anguiano Aldana. 

Por último, el arquitecto Francisco Sánchez López,  periodista cultural y miembro honorario de “La Perrada Literaria Cajemense”, porque en seis años de colaborar en este suplemento dominical ha redactado 303 crónicas y críticas de arte, entrevistas, artículos sobre la historia del urbanismo y  la arquitectura de Cajeme, Cócorit, de la Revolución Mexicana y  tribu yaqui. Periodista-escritor  que ha logrado  internacionalizarse con los  ensayos: “La Iglesia de Santa Rosalía”, legado del ingeniero Alexander Eiffel divulgado por el Museo de la Arquitectura Industrial de Londres, el arriba mencionado, “La esclavitud Yaqui en Yucatán” para el Museo Internacional de la Esclavitud de Liverpool y “Acto de Lesa Estética Arquitectónica contra la Parroquia de Álamos” en el portal de ICOMOS- Argentina y de la Universidad Autónoma de Argentina en Buenos Aires.

Asombroso  compendio de 755 cuartillas inéditas sobre el arte en Sonora complementadas con 426  obras de su autoría intelectual, logrando un tiraje periodístico de   8 millones 520 mil reproducciones gráficas de sus acuarelas, dibujos y fotografía artística. Cifra record que pocas personas lograran publicar.

“La Perrada” es la designación a los escritores regionales sin fama, sin libro editado por falta de cash (dinero) y a ciertos colaboradores  del suplemento Quehacer Cultural, por algunos literatos locales de Cajeme debido a su supuesta superioridad poética y narrativa  editada en antologías y libros, cuando en realidad, son éstos los más productivos,  leídos y apreciados en Sonora por sus artículos periodísticos.

 La “Perrada on Line” será un blog en la Internet abierto a las y los  narradores que desee publicar su obra, imitando al de fotografía “Mi Bello Cajeme” en Facebook.

Es lamentable que a toda esta belleza arquitectónica, artística y literaria del arquitecto Sánchez López publicada en su blog www.arkisanchez.blogdiario.com está siendo pirateada por mucha gente y por portales  de  la Internet sin respetar los derechos de autor  y autoría  intelectual de cada una de sus obras protegidas  por todo un  marco jurídico legal. ¡Lástima!

 

 

 

 

Pie de foto: Bellas fachadas coloniales para una arquitectura funcional diseñadas por el arquitecto  Francisco Sánchez López.

 

Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me la roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.

 

Un Arquitecto en cada hijo de Dios!

Escrito por arkisanchez 02-08-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos. subo esta semana el siguiente artículo sobre San Carlos, Sonora, pueblo costero del mar de Cortés.

 

Las dos lunas en el desierto de Sonora

 

Estaba escribiendo el presente en el jardín de la casa, bajo la confortable sombra de un limonero infectado con la mosquita blanca cítrica para mitigar el calor e intenso sol del verano canicular escuchando una fantástica sinfonía natural por el  canto de un gorrión pecho rojo y una paloma pitahayera mientras un colibrí chupaba las flores de la bugambilia y varias cachoras de color café cazando hormigas cuando fuimos interrumpidos por el ruido de un motor diesel del camión repartidor de refrescos rojos, los auto parlantes del mercado sobre ruedas vendiendo sus mercancías, una niña llorando y su mamá gritándole y por la lluvia vespertina  humedeciendo el área verde que cuido con esmero para embellecer la imagen urbana de la colonia Miravalle.

¡No cabe la menor duda! El mejor regalo de cumpleaños me lo otorgará el maravilloso  cosmos  por las próximas dos lunas a mediados de agosto, formadas por la ya pisada por los astronautas gringos y el planeta Júpiter en su aproximación a la Tierra, convulsionada por la violencia global, que contemplaré  desde en la bahía de San Francisco o Algodones en San Carlos.

Mi pueblo costero sonorense favorito al cual arribé aguantando la respiración por los fétidos olores  emanados por las aguas negra encharcadas que contaminan el mar de Cortés y sorprendido quedé al observar una carpa multicolor instalada en la playa Las Coloraditas porque creí que era  el circo arizonense del Sheriff Arpaio  con vista al mar para mayor confort de los inmigrantes repatriados y a partir de hoy, legalmente “criminales”. Ja. Ja. Ja.

Multitudes que vendrán a San Carlos en busca del sueño guaymense en  etapa  transitoria de pescadores vernáculos  por siglos a prestadores turísticos como lancheros y servidumbre en la Marina San Carlos y residencias playeras.

Sólo un boicot comercial y la máxima “Con dinero baila el perro” motivarán a la gobernadora Brewer recular. Por lo que resta del año, no visitaré los malls de Scottsdale, mi sitio turístico por excelencia y por la belleza femenina de compras.

Mientras estuve conectado al electrocardiograma, el silencio de la incertidumbre me remitió a un pasado de  gratos y frustrantes recuerdos sintiendo como  la vida se escapa al más allá,  resonando los   días de playa en las dunas de arena enfiestado o tardes de verano pintando el realismo mágico de los seris, yaquis, desierto, ballenas y bellas musas al natural  entre las tinajas de cañadas cercanas y cataratas formadas entre inmensas piedras escalonadas y ambientadas con ocotillos, gobernadoras y pitahayas; mis viajes de investigación y exploración  fotografiando ballenas y delfines flotando sin vida sobre las olas del mar o varadas muertas en playas o frente al hotel de la bahía Algodones.

Entre aquellos recuerdos de antaño vino a mi mente la arquitectura, –La madre de todas las artes--, y las tentativas de formar un colegio de arquitectos representativo y atractivo para ejercer la profesión, porque después de no aceptar las condiciones  impuestas para obtener la membresía del Colegio de Arquitectos de Sonora en Hermosillo,  varios profesionales de la arquitectura recién egresados de diferentes universidades del sur y radicados en Cajeme en 1979, intentamos formar  el primer Colegio de Arquitectos de Ciudad Obregón sin trascender por emigrar fuera del terruño a laborar al Nuevo Guaymas, donde, también, a finales de los ´80, quisimos agremiarnos en el Colegio de Arquitectos de San Carlos para independizarnos de la Asociación de Ingenieros Civiles y Arquitectos de Guaymas, A. C., dividida en los colegios de arquitectos y de ingenieros. No prosperó debido a los costos de los trámites oficiales y notariales.

La intención fue agremiar a los “Arquitectos “Estrellas de San Carlos” en la década de 1980: El  finado arquitecto Luis  Villagra,  planificador de la Ciudad Turística y Recreativa de San Carlos, Nuevo Guaymas; el pasante Germán Robles construyendo su fantástica arquitectura estilo colonial de Cuernavaca y del sur de México emigrado a Phoenix; el arquitecto Wilfredo Aldana Ross (+) y sus residencias al colonial Mediterráneo; el arquitecto Francisco Sánchez López y  sus proyectos arquitectónicos  con la belleza del estilo Piere a Terré y el colonial sonorense de las misiones jesuitas iniciado en Cajeme; el arquitecto Luis Lanz, con su original arquitectura colonial del sur y moderna; el arquitecto Pedro García Valdés  recientemente egresado de la UNAM con su estilo del sur y el arquitecto Zeis,(+) retirado de la construcción se puso a pintar su impactante abstracción psicológica agresiva de intenso colorido y morfologías extrañas.

Después de aquellos años de bella y extraordinaria arquitectura original y funcionalista,  de competencia profesional ejercida para la Colonia de Artistas y turismo inmobiliario con dinero y sin ataduras estéticas o conceptuales que invertía en casas, residencias y comercios, nuevos profesionales arribaron a trabajar a diferentes compañías constructoras de Hermosillo y del Distrito Federal, los ingenieros industriales y mecánicos, ingenieros civiles, contratistas y albañiles usufructuaron nuestra noble profesión por haber –“Un arquitecto en cada hijo de Díos” introduciendo al mercado de la edificación una arquitectura copiada de “Revistas” o de ejemplar “Cien Planos por un Dólar” norteamericanas plagiando plantas arquitectónicas adecuándolas al terreno e imitando las fachadas seudo coloniales de Tucson y Phoenix, Arizona,  y de  Los Ángeles, California, por medio del dibujo por computadora, comprando a los peritos responsables  “Firmones” su anuencia  para construir la nueva horrenda arquitectura en los fraccionamientos de playa y urbanos, sobre todo, en los ubicados enfrente de la hermosa bahía de Algodones incluyendo el Club Med al estilo Pueblo de Nuevo México.

 

Pie de foto: Glorieta con la estatua del Pescador en  la nueva  Marina Guaymas que han transformado al viejo malecón Malpica de Guaymas.

Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me la roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.