Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

La Arquitectura del Porfiriato y de la Revolución Mexicana

Escrito por arkisanchez 30-05-2010 en General. Comentarios (2)

Estimados bloggers: Saludos cordiales y para compartir con ustedes estos apuntes sobre la arquitectura construida en Sonora en dos diferentes épocas históricas.

 

La Arquitectura del Porfiriato y de la Revolución Mexicana.

 

El urbanismo y la arquitectura han sido los -testigos insoslayables de la historia-  de los pueblos y estaciones ferroviarias que Francisco I. Madero observó en enero de 1910 a la velocidad de una locomotora de vapor del Ferrocarril SudPacífico-México durante su viaje proselitista por la región sur de Sonora, hoy, son  comisarías municipales y ciudades medianas.

Para los arquitectos,  urbanistas y  lectores interesados en la evolución  de  las urbes sonorenses es necesario  estudiar la historia de la arquitectura vernácula yaqui, la mexicana mestiza, la del porfiriato, la norteamericana de las estaciones del tren y por la compañía Richardson, y la de la post Revolución Mexicana que hoy es patrimonio intangible que no supimos conservar, mostrándonos la estética arquitectónica por su funcionalidad y los estilos construidos en sus épocas por determinado grupo social y cultural que las habitó.

Como el tema es bastante extenso, mencionaré como ejemplo el trazo colonial con su Plaza de Armas de Álamos y Guaymas, la cuadrícula de los pueblos mayos y el urbanismo dual de los pueblos tradicionales  a lo largo del río Yaqui y algunos de los géneros arquitectónicos habitacional, religioso, ferroviario, militar  y penitenciarios por ser obras palpables de nuestra historia.

Al trazo antiguo de la explanada con dos edificios de piedra centrales junto a ramadas ceremoniales y habitacionales esparcidas entre el monte circunvecino de las  rancherías yaquis (500-1617) se les yuxtapuso el plano urbano de las misiones jesuitas con su templo-atrio-campo santo, corrales, la casa del padre y bodegas de granos (1617-1767); con la secularización franciscana se convirtieron en pueblos abandonados y autónomos para   ser ocupados por colonos mexicanos y extranjeros  durante el México Independiente y en la época del porfiriato en fraccionamientos, colonias militares y pueblos mestizos trazados a cordel en forma cuadricular alrededor de una plaza central por la Comisión Científica de Sonora.

A partir de la Paz de Pitahaya en 1909 y de Vícam en  1910, los yaquis alzados  repoblaron sus pueblos para vivir conforme a sus usos y costumbres sin mestizaje, pero, a  partir de 1912,  optaron  por fundar nuevos barrios y poblados  continuando con sus características urbanísticas antiguas pero adaptadas a su cultura evolutiva a partir de una gran explanada desmontada y delimitada en un extremo por la Comunila de las autoridades civiles y militares y el otro, por el templo--conti,  las ramadas ceremoniales y viviendas de las autoridades religiosas, con la introducción de la infraestructura rural de carreteras o caminos, electricidad, tinacos elevados con agua, letrinas, telefonía y televisión satelital: Por la Comisaría de Cócorit: Torocoba, Guamúchil, Tajimaroa y la Loma de Guamúchil;  Por San José de Bácum: Tajimaroa y la Loma de Bácum;  por el pueblo de Belem:  Pitahaya y Las Guásimas; por Vícam Pueblo: Vícam Estación y el nuevo asentamiento al norte de la vía; Pótam y Tórim conservan su sitio original y los pueblos de Ráhum y Huírivis,  abandonados están por carecer de agua para beber a pesar de ser dueños de la mitad de la presa La Angostura.

La arquitectura yaqui se ha mantenido intacta por cuatro siglos, el colono mexicano la adaptó a casas-chinames y  cuarto-habitación de adobón; a partir de 1930, en  casas de adobe con techos de terrado y a partir de 1950, en casas unifamiliares de material y  losas de concreto y  casas de interés social o pie de casa con muros de block de cemento, vigas precoladas de concreto y bovedilla.

Los estilos arquitectónicos muestran el tiempo y espacio del grupo socio económico que los edificó:  La caseta de madera para uso de oficina-habitación-bodega, las “tehuas” habitaciones  en furgones y las “dipots” del ferrocarril al estilo rural confederado del suroeste de Estados Unidos;  los almacenes y molinos agrícolas neoclásicos y  la casa grande en campos del Valle del Yaqui;  las haciendas  (¿?) al sur de Cócorit y Guaymas; las residencias señoriales, neo coloniales y las Californias Houses  de Cajeme.

En el género religioso tenemos  las misiones  jesuita secularizadas y reconstruidas el estilo colonial  franciscano y a partir de 1920-1922, el bellos estilo neoclásico de ladrillo aparente en los templos de  Pótam, Belem y Vícam Pueblo (restaurada por un proyecto de mi autoría en 1976) para la pacificación yaqui de Adolfo de la Huerta. De la arquitectura militar: El Cuartel de Ortiz, la casona de Ignacio Mori en Pitahaya, el de Tetacombiate en la sierra del Bacatete y en el género penitenciario: La prisión militar de Lencho  y la ex cárcel pública de Guaymas diseñada y construida en 1892 por el ingeniero Alberto Guarneros.

 

Pie de foto 1: Ramada tradicional de mezquite, durmientes y vara de pitahaya en la estación de las Guásimas.

 

Pie de foto 2: La “Tehua” habitación,  furgón de tren en Vícam Estación adaptado como oficina militar y ferroviaria.

 

Pie de foto 3: Iglesia de Nuestra Natividad de Vícam Pueblo, hermoso estilo neoclásico restaurada por un proyecto de mi autoría artística en 1976.

 

Pie de foto 4: Iglesia de San Pedro y San Pablo de Belem o Pitahaya, otro ejemplo del estilo neoclásico.

 

Pie de foto 5: Templo de San Germán al norte del puerto de Guaymas. La pureza de las líneas y elementos decorativos neoclásicos.

 

Pie de foto 6: Prisión militar porfirista de Estación Lencho.

 

Pie de foto 7: La ex cárcel pública del Puerto de Guaymas.

 

Pie de foto 8: El cuartel militar o la casona de Ignacio Mori en el pueblo de Pitahaya.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me las roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

 

 

 

Expresiones Pop-Art de los manifestantes de Cajeme.

Escrito por arkisanchez 30-05-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: De nuevo por la web subiendo esta crónica sobre las diferentes formas de expresiones urbanas para aceptar o rechazar el proyecto Sonora Integral del Gobernador Padrés Elías  sobre la distribución democrática del agua.  Abres las puertas del Centro Magno y ves a los radicales personajes del PRI del Neto Vargas, de Pancho Villanueva, de Félix Holguin, de Edy Bours junto a las y los líderes sociales que estában en campaña pero perdieron en el 2009.

Lo más interesante es que de los 22,500 usuarios del distrito de riego solo unos 20 agricultores protestaban y el resto de los miles de manifestantes nada tienen que ver con el uso agrícola del agua, pero son manipulados por así convenir a los interes oposicionistas políticos.

 

¡Las Expresiones Pop-Art  públicas de los Cajemenses!

 

Anoche la luna llena se veía tan hermosa por su resplandeciente luminosidad contrastada por las nubecillas blancas y negruzcas en movimiento motivando al artista su contemplación y al escritor, el salir al jardín para redactar la presente crónica de las expresiones del Arte Pop de los cajemenses, durante una agradable noche sin frío o calor escuchando los ruidos nocturnos urbanos.

Los usuarios de servicio Suba se sienten indefensos por las declaraciones oficiales del gobernador sonriente Padrés: --Es cuestión moral--  y la del secretario Héctor Larios: --No hay ley que obligue a los concesionarios prender el aire acondicionado de las unidades en la temporada de calor--. 

Lo invitamos a transitar desde la calle 300 al Seguro Social para que sienta el caloron sonorense inclemente al mediodía, nada comparable con el defeño, cuando en la pasada administración boursista se concesionó el sistema con unidades refrigeradas y ahora resulta que es “moral” y  “legaloide” el servicio sucio, sin timbre,  con sobrecupo de pasajeros y verdaderos hornos rodantes.

Hay que averiguar con los abogados del servicio social de la Universidad La Salle si los concesionarios  son sujetos a demandas penales por atentar contra la salud pública debido a los golpes de calor de los miles de usuarios pobres y clase medieros que les da para comer, pistear, para el tubo de Bácum y para un fin de semana en Tucson de compras y diversión en los casinos.

Interesantes para la sociología y psicología son el ingenio y las diversas expresiones gráficas, artísticas, literarias por sus  máximas de las y los cajemenses marchando por las céntricas calles de la ciudad a favor del “Sonora Yes”, o en contra, con la  “No al Novillo”, observadas desde la óptica ciudadana.

La primera con publicidad gráfica pegada por doquier, pancartas, mantas, la Bandera Nacional, música sinaloense, camiones Tortons, carros alegóricos improvisados con muchachas enmascaradas y un conjunto de jinetes montando  caballos bailadores,   anunciando en una de sus ancas o en una toba, las benevolencias del proyecto Sonora Integral para el uso sustentable del agua en el estado de Sonora con su discurso final  en la plaza Álvaro Obregón.

Su contraparte, la del cajemense opositor  adepto al  “No al Novillo”, con el uso de ultramodernos tractores agrícolas como vallas, carros de lujo, costosa publicidad en pancartas y mantas, marchando al compás cumbiero norteño con tenis marca Adidas  por la avenida Miguel Alemán para terminar en un estrado situado casi en  la boca calle de la avenida Nainari, mostrándonos a  nuestros   diputados locales y federales, senadores, ex presidentes municipales y distinguidas damas prisitas o panista, conducidos por los agitadores del movimiento con sus falsedades hechas verdades, para escuchar y aplaudir un discurso radical y absolutista, ofensivo y persuasivo con el fin de lograr sus objetivos oposicionistas al Sonora Si, provocando una “batalla por el agua de los yaquis”, ente la capital carrancista del Pitic versus la ciudad obregonista, como escena literaria renacentista o de la literatura de la Revolución Mexicana.

¡Felicidades! A nuestro gran poeta vernáculo  y periodista Bernardo Elenes Habas, --nuestro rostro verdadero de la poesía—, por su triunfo con el poemario “Esta es mi Canción” en el pasado certamen literario del   Libro Sonorense 2010, auspiciado por el Instituto Sonorense de Cultura en la Ciudad del Pitic, y por obtener, la presea del concurso poético “Anita Pompa de Trujillo” con los poemas titulados “Tres Tiempos para Decir tu Nombre”, resaltando el perfil de la mujer sonorense: El tiempo me dio la razón contra todo viento huracanado y mareas rojas y petroleras por haber señalado a nuestro galardonado como  uno de los mejores poetas vivos que ha dado Sonora en un siglo de antología sonorense.

Elenes, por su herencia yaqui, no le gustan los oropeles,  medallas ni homenajes porque así lo decidió hace varios años, pero, su obra “El Poema del Domingo” publicada en su columna “Vertiente” y analizada desde la óptica crítica literaria, habla por él, porque la belleza de sus palabras poéticas le canta a la “Anía” yaqui del Bacatete, al Río Yaqui, a la llanura con su flora y fauna, a su raza indómita, guerrera y epopéyica, y a la mujer yaqui y mestiza campesina. Según sus apreciados  300 poemas dominicales  leídos desde hace varios años, superando por su espiritualidad y expresionismo estético a los aburridos versos libres muy de moda en la ciudad.  ¡Enhorabuena! Estimado poeta del Yaqui.

Este año no redacto la crónica de la Expo Obregón porque desmeritó su festejo pueblerino con la ausencia del Gobernador sonriente Guillermo Padrés Elías el día de su inauguración; la prolongada espera (horario Manolo) para el corte del listón y  de la reata ganadera por el Presidente Municipal cajemense y por ser más de lo mismo.

Que me perdone el presidente Felipe Calderón Hinojosa  por hablar mal de México y de Sonora, pero es una feria sin chiste por la repetición de artistas en el Palenque de gallos,  en el Teatro del Pueblo y en el Auditorio:  La exposición de la Asociación de Artistas Plásticos de Sonora, los talleres de pintura del ITSON, de  artesanías regionales y tortillas de harina sobaqueras de la Casa de la Cultura y de Culturas Populares e Indígena; incluyendo, el programa artístico musical y dancístico de la cultura citadina igual al año pasado. Excepto, claro está, los magníficos retratos al carboncillo por el pintor Edgar Herrera Padilla y las caricaturas cómicas del Benjamín Alcaraz  Chánez que fueron del agrado de las damas visitantes;  el atractivo visual de las encantadoras edecanes en los puestos del área comercial y las estatuas estáticas alusivas a personajes de la Revolución Mexicana que valen la pena observar el moverse por una propina.

Lo novedoso fue la terraza en el segundo piso que utilicé para tomar fotografías panorámicas de la feria del pueblo con el bello perfil  de dos de las locutoras radiofónicas en primer plano que no incluyo sus nombres porque se me olvidó escribirlos en mi cuaderno de apuntes de arte y arquitectura.

La intención de mostrar estas dos fotografías es con el carácter humorístico de  las expresiones performanceras de los sectores culturales para manifestarse: ¡Cualquier otra interpretación es absurda!.

 

 Pie de foto 1: Expresión artística al estilo  boterista manifestando su oposición al Acueducto el Novillo en la pasada marcha del Movimiento Ciudadano por el Agua.

 

Pie de foto 2: Expresión cultural equino gráfica mostrando la publicidad en ancas de un caballo bailador en la Marcha por el Sonora SI en la plaza Álvaro Obregón.

 

Pie de foto: El priismo sonorense oponiensdose al Sonora Yes en la pasada manifestación que no fueron los 20 mil como dijo el señor Vizcarra.

 

Pie de foto: Las bellas de la Ecojuventud cajemense también protestaron en  contra el Sonora Yes de Padrés.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me las roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mayo: ¡El mes mas fiestero del año!

Escrito por arkisanchez 23-05-2010 en General. Comentarios (0)

 Estimados bloggers: Saludos y de nuevo subiendo mis crónicas de arte para el goce de todos ustedes. 

 

¡Mayo: El mes más fiestero del año!

 

Se nos vino el calor en nuestra desarbolada y sucia ciudad  repleta de basura en las principales avenidas, calles y por la carretera a Navojoa, dando un asco al caminar bajo intenso sol.

Como el mes de mayo es el más fiestero del año, por así convenir al comercio nacional, no voy a dejar pasar desapercibidos al Día Internacional de las Enfermeras y el Día Internacional de los Museos y porqué no, proponer desde la colonia Miravalle la creación  del  Museo de la Arquitectura y Museo del Arte Cajemense, porque hace falta promocionar la creatividad plástica local y tener más recintos museográficos en nuestra ciudad, inclusive crear el Museo de la Ciudad, a donde puedan acudir quienes desean conocer sus orígenes.

¡Felicidades! A todas las enfermeras de México y de Sonora por su día e invaluable labor entre los enfermos hospitalizados y en especial, con mucho afecto,  a mi señora madre, Alejandra López Fraijo, quien dejó la pintura de paisajes al óleo para ser ama de casa, pilar familiar, y a su edad madura, estudiar hasta titularse como enfermera en la escuela de Enfermería del Instituto Mexicano del Seguro Social: Se veía muy hermosa y orgullosa al portar su uniforme blanco y cabellera recogida para irse a trabajar durante  el turno vespertino en  la Sala de Urgencias de la Cruz Roja de la Ciudad de Guadalajara. Lo más lamentable de su labor era  a su regreso a casa porque llegaba abrumada,  desconsolada, triste y lastimada en su sensibilidad por tanta sangre y dolor humano causado por la violencia, accidentes automovilísticos y domésticos  por los cientos de pacientes humildes que necesitaba una  urgente curación, y en muchos de los casos, una palabra sincera de aliento ante las calamidades.

Descanse en paz, mi querida madre, porque después de su lamentable deceso la realidad cotidiana, el existencialismo agnóstico y el futuro ya no fueron iguales desde el día en que partió, dejándonos un profundo silencio, soledad y sentimientos interiores que aumentan el día 10 de Mayo.

También felicito  a las encantadoras estudiantes de Enfermería del IMSS en Cajeme: Diana Enríquez Argüelles y Delia García Valenzuela que con solo verlas la depresión se esfuma y en sus manos pondría mi salud.

El pasado martes, fui al Museo de Sonora en la Revolución para presenciar los festejos conmemorativos al Día Internacional de los Museos y dar una rápida visita a mi escena favorita del  Biplano Sonora colgado desde el techo y bajo una trinchera federal como pasaje del pasado iconográfico del movimiento armado de 1910 que nos costó miles de vidas y benefició a la industria armamentista gringa.

¡Un sonoro Bravo! A las y los  13 integrantes del Coro Regina Pacis dirigidos por la batuta y al piano por el señor José Arturo Altamirano Pillado, del Instituto Municipal de Cultura y Arte del Puerto de Guaymas. Qué armoniosa  y grave voz de ópera tiene la señora María Magdalena Flores Romo al deleitarnos con las canciones revolucionarias “Valentina”, “A la Orilla de un Palmar”, “Adiós mi Chaparrita”, “La Adelita”, “La Marcha de Zacatecas”. Fantástica estuvo  la declamación del corrido “7 Leguas” aludiendo al general Pancho Villa por la primera voz masculina que entusiasmó al oyente por su interpretación escénica. Antes de despedirse, el director del museo, señor José Luis Islas, les pidió “Otra” declamándolo por segunda ocasión para ser muy aplaudidos y terminar función. Creo que ha la señora Doña Mari Flores, hay que becarla en la Escuela de Música de la Universidad de Sonora porque canta mejor que muchas sopranos y solistas que he escuchado en varios y diversos conciertos musicales.

Fantástica está la exposición  “Cuando la Mujer Avanza, el Hombre no Retrocede” por la pintora cajemense Perso Arana por la curaduría de la misma y el diálogo museográfico entre los bellos y elegantes cuadros de las tres “Soldaderas” tras su Juan villista o zapatista con los rostros casi fotográficos de los próceres de la pasada Revolución Mexicana: Francisco I. Madero, Álvaro Obregón, Pancho Villa, Emiliano Zapata,  Bernabé Arana León y las arriba citadas, montadas sobre muros y mamparas de la galería de arte del Museo de Sonora en la Revolución.

Todas las obras que mencionamos dibujados al carboncillo y al pastel tienen un muy buen dibujo académico proporcionado con toque artístico muy particular de la señora Perso, sus “Soldaderas” son al natural y de modelos en estudio por tres atractivas sobrinas que me las señalaron durante el vino de honor en la pasada noche de la inauguración, siendo las que más gustaron y emocionaron al vasto público asistente.

Las expresiones faciales de los rostros casi    fotográficos de  los próceres de la revolución conjugan el valor artístico de la técnica dibujística y valor estético por el sentimiento de belleza emanada en cada una de los cuadros, que toda obra debe tener para  ser consideradas bellas y coleccionables por galerías y museos. Lo único que objeto, es el dibujo del señor Arana por estar fuera de lugar respecto al tema aquí expuesto que lo sentimos como un agregado, porque el personaje no fue protagonista revolucionario, a pesar del sentimentalismo familiar.

Enhorabuena a la señora Perso por presentar esta exposición individual  que vale la pena visitar por la  originalidad de los dibujos sin ser repetitivos como la mayoría de las obras pictóricas presentadas  en la otras exposiciones complementarias a la Ruta del Arte de la Agrupación para las Bellas Artes.

Después de escuchar los coros y observar los retratos recorrí la otrora bella y famosa avenida Nainari con sus mansiones al estilo colonial e internacional construidas como reflejo del glorioso pasado del  agricultor-empresario local de la generación post presa El Oviachic de los ´50 enriquecido por las siembras de garbanzo, trigo y algodón.

Hoy da lástima su transformación a una calle de los barrios de Tepito o de San Juan de Dios, por las residencias abandonadas, en renta o venta y destruidas para construir un Extra, una cafetería, un McDonald, restaurantes, taquerías y puestos de hot dogs entre otros comercios con sistemas constructivos basándose en estructuras laminadas portátiles sin estilo y estética arquitectónica. Lástima, porque pudo haber sido nuestro Paseo de la Reforma pero la dejaron caer en el mercantilismo inmobiliario para perder invaluable patrimonio por no haber un reglamento municipal o ley estatal que proteja la obra de arquitectura de su eminente desaparición en Cajeme, moderna ciudad de atrocidades contra el patrimonio cultural y artístico, porque la arquitectura es –El arte de diseñar y construir espacios habitables por el ser humano--, según mi propia definición.

 

Pie de foto: Felicidades a las encantadoras y bellas estudiantes de Enfermería del IMSS, Diana Enríquez Argüelles y Delia García Valenzuela por motivos del Día Internacional de las Enfermeras. En ellas confiaría mi salud después de un ataque al miocardio.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me las roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

 

 

Francisco I. Madero en el Puerto de Guaymas.

Escrito por arkisanchez 23-05-2010 en General. Comentarios (1)

Estimados bloggers: Saludos cordiales, con este artículo termino la serie de reportajes sobre la  huella de Madero por Sonora como preámbulo de la Revolución Méxicana. Lo suspendo debido a la falta de patrocinadores y de capital propio para solventar gastos. Escribí 8 artículos con 80 fotografías inéditas sobre el tema. que espero les haya gustado porque no hay más. Hasta aqui llegamos con este fascinante tema. Lo siento!

 

Tras la Huella de la Revolución Mexicana por el sur de Sonora.

 

Francisco I. Madero en el Puerto  de Guaymas.

 

Con este reportaje concluyo la serie periodística sobre la travesía de Francisco I. Madero por la región sur de Sonora iniciada en el Pueblo Viejo de Navojoa y Álamos, Cajeme  y las estaciones del Ferrocarril SudPacífico-México construidas a lo largo del territorio yaqui,  Empalme y Guaymas. Crónicas altruistas e independiente con el propósito de informar e instruir al pueblo de Cajeme y honrar, porqué no,  a los personajes que nos dieron Patria, Democracia y Libertad, uniéndome de esta manera a los  Festejos del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana.

El 12 de enero de 1910, en la Estación de Empalme, Madero trasbordó al carro de pasajeros del Ferrocarril de Sonora para continuar su viaje proselitista a favor del Sufragio Efectivo, la No Reelección y la Libertad de Escribir como lemas de su candidatura a la presidencia del País que ostentaba el general Porfirio Díaz Morí.

¡Todos a Bordo! Gritó el conductor del Ferrocarril de Sonora ordenando al maquinista iniciar el recorrido a Guaymas  con Madero y su comitiva a bordo del tren de pasajeros tomando el ramal adyacente cruzando el estero Rancho San José por el puente de madera, donde, Madero, al contemplar la belleza escénica, quedó fascinado con las panorámicas marinas y la serraría de la península de Guaymas mientras transitaba por abertura del cerro Batuecas, los incipientes barrios de Monte Lolita, la Punta de Arena, la Punta Lastre y finalmente a la  estación construida entre 1881 a 1882  frente a la hermosa y contaminada bahía de Guaymas cercana al barrio norteamericanos.

La elite guaymense y la oligarquía sonorense  fueron la clase más beneficiada por el régimen del Presidente Porfirio Díaz Morí con las inversiones norteamericanas en la construcción del Ferrocarril de Sonora, la instalación de la Aduana marítima, los muelles portuarios, el tráfico mercante de insumos y productos de las numerosas haciendas agrícolas y frutícolas situadas en el Valle de San José de Guaymas y San Germán, aunando el transporte naval,  militar y de esclavos como consecuencia de la guerra de exterminio contra la tribu yaqui.

Menciona el escritor Héctor Aguilar Camin en su libro “La Frontera Nómada”: --En Guaymas fue donde Madero recibió la mejor recepción por un sector inconforme con el triunvirato sonorense, formándose el club Anti Reeleccionista por partidarios reyistas y del Partido Liberal; Eugenio Gayou, Carlos Randal, Víctor Venegas, Adolfo de la Huerta, José María Maytorena y Plutarco Elías Calles--.

A pesar de la orden dada por el Presidente Porfirio Díaz de prohibir hospedaje y  permisos para mítines políticos públicos, Madero, su esposa Sara Pérez, Roque Estrada, Ezequiel de los Ríos y Enrique Bordes Rangel se hospedaron en el Hotel Albin (ya destruido) con vista panorámica a la bahía y al Varadero Nacional construido en 1887 para limpiar las quillas de los barcos de guerra iniciando así la contaminación de la misma.

El 13 de enero Madero visitó el pueblo, donde: --Un grupo de guaymenses se reunió frente al hotel porque querían escuchar al candidato a la presidencia de México; Madero, en una esquina se sube a un carro para hablar a sus simpatizantes--, según Aguilar Camin. Así mismo, el escritor Fernando Mendoza Contreras en su libro “Sonora, Luces y Sombras de una Entidad”, alude:  --No se le permitió el uso de la plaza 13 de Julio para su discurso, pero, en privado, Madero habló de su programa político y Adolfo de la Huerta le solicitó que incluyera el problema que venían confrontando los yaquis.

Cien años después, seguí su ruta con la cámara en ristre  llegando  a la actual Estación Guaymas, encontrándola  desolada y resguardada por una guardia de seguridad, con quien indagué la ubicación de  vieja construcción en la que Francisco I. Madero arribó al puerto: Señalando con la mano, indicó: --Ahí estuvo la estación, hoy es una bodega--.  Al caminar por los alrededores noté que es más bien una “Dipot” construida en  los años ´30, pero, en su fachada sureste incrustada está una vieja caseta de tablón de madera estilo norteamericano de 1900; asombrado quedé al observar la ausencia de vías férreas y abandono de esta bella estación moderna estilo colonial californiano donde varias veces abordé el tren turístico Guaymas-Nogales de 1980 y en este lugar concluyo la aventura siguiéndole la huella a la Revolución Maderista por Sonora.

 

Pie de foto 1: La vieja Estación Guaymas del Ferrocarril de Sonora hoy bodega.

 

Pie de foto 2: Bella fachada norte de la moderna Estación Guaymas  al estilo colonial californiano.

 

Pie de foto 3: Fachada sur Estación Guaymas. Conjunto con las dos edificaciones históricas.

 

Pie de foto 4: Residencia estilo confederado del sureste de Estados Unidos construida de madera en el ex barrio de norteamericanos del Ferrocarril de Sonora.

 

Pie de foto 5: La Plaza 13 de Julio: Madero observó una fuente con agua pero le prohibieron hablar a los  guaymenses. En septiembre de 1910 se instaló este bellísimo kiosco estilo Mudéjar.

 

Pie de foto 6: Ruinas de lo que fue la Hacienda-Tenería de San Germán, donde en 1907, Adolfo de la Huerta fue su contador.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me las roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México

 

 

 

 

 

 

Francisco I. Madero en la Ciudad Jardín de Empalme.

Escrito por arkisanchez 22-05-2010 en General. Comentarios (0)

Estimados Bloggers: Saludos, de nuevo navegando por el ciberspace con estos reportajes periodísticos  Tras la Huella de la Revolución Mexicana por Sonora, gócen del sigiente.

 

¡Francisco I. Madero en la Ciudad Jardín de Empalme!

 

Para celebrar los festejos del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana he viajado por las estaciones  del ferrocarril SudPacífico de México siguiendo la huella de Francisco I. Madero por la región más porfirista de Sonora con la idea de honrar su memoria al legarnos el Sufragio Efectivo, la No reelección y la Libertad de Escribir.

Sin ningún incidente violento entre los yaquis “Alzados” y el tren de pasajeros con Francisco I. Madero a bordo y lo largo del territorio en conflicto armado, éste, desde la ventana, observó la perspectiva del Valle de Guaymas con sus 60 haciendas  frutículas y agrícolas de prominentes hacendados guaymense antes de que la máquina de vapor anunciara su arribo a la estación y centro ferrocarrilero  de Empalme, el 12 de enero de 1910.

Cien años después, llegué a la moderna Estación de Empalme con fachadas estilo internacional  y al  bajarme del carro del Diario del Yaqui,  entré a la misma para   solicitar permiso a los agentes de seguridad e indagar sobre la vieja estación de 1905 y el destino final de las locomotoras de vapor: El jefe en turno, me informó: --La vieja estación estaba en  Bella Vista... A la entrada del poblado está  una máquina, y la otra, en el Museo Ferrocarrilero de Puebla--.

Llegamos a la citada dirección para ver sorprendido la ignominia cometida contra la bella locomotora negra del Ferrocarril de Sonora al sobreponerle el antiestético Monumento al Centenario de Empalme (1905-2005) cubriéndola con horrendas estructuras metálicas que sostienen tres columnas estilo Brasilia pintadas con  colores patrios quitándole visibilidad por la absurda imposición conceptual de la estética  kitsch  boursista.

Después de fotografiar el híbrido monumento, pregunté por la estación a uno de los integrantes del grupo norteño Los Caporales, señor Daniel Felipe Osuna Mendoza, quien, dejando su guitarra en el carro, amablemente, nos acompañó al lugar, para señalarme: --¡Aquí estuvo la caseta de madera  de la vieja estación!--: Me sorprendió observar una placita con bancas blancas y una rueda de hierro dorada como monumento enfrente del desolado derecho de vía.

Me paré sobre la vía del tren  para imaginarme la magnífica escenografía que sorprendió a nuestro personaje: El estero Rancho San José y  la silueta del domo y torre blanca de  la ex misión jesuita de San José de Guaymas enfrente de él; a la derecha, el cerro de la Piedra Volada y a su izquierda, la barra El Inglés, el puente de madera,  la  bahía exterior de Guaymas y  su majestuosa orografía.

Inquirí al señor Osuna: ¿Cómo fue este campamento ferrocarrilero?, Acomodándose el sombrero, me indicó: --Había muchas “Tehuas” habitaciones sobre rieles (casas-furgón de madera) de los ferrocarrileros que la compañía movía con todo y familia; había 500 casas de madera construidas por los gringos del ferrocarril, quienes al irse, las regalaron a sus empleados y  las quitaron en 1988.... Todo cambió con  el ciclón Jimena--.

¿Qué apariencia tenía  la vieja estación? Seguí preguntándole después de admirar el bello panorama ferroviario: Con  buen gesto, sugirió: --Los invito a mi casa que fue la Oficina del  Registro Civil con su asta bandera,  similar  a la estación pero tres veces más grande--. Después de tomar  fotografías de su hogar,  con mucho orgullo me mostró su vetusto escritorio de madera maltratado, añadiendo: --Charles Chaplin, “El Borolas” y sus esposas firmaron aquí las licencias matrimoniales expedidas por el Municipio de Empalme--. Antes de partir y agradecerle su valiosa información, él no se quedó con las ganas de añadir: --La próxima vez lo llevo a las trincheras usadas en la Revolución frente al cerro de la Piedra Volada--.

No puede entrevistar al cronista de Empalme ni visitar el Museo del Ferrocarril porque la intención es describir  el urbanismo, el medio ambiente y la arquitectura observada por  Madero.

 

 

Pie de foto 1: Vía del tren por la que llegó Madero a Empalme.

 

Pie de foto 2: Casa de Daniel Felipe Osuna Mendoza y ex oficina del Registro Civil similar a la vieja estación que vio Madero. El perro  impedía la entrada.

 

 

Pie de foto 3: En esta placita estuvo la vieja Estación de Empalme del Ferrocarril de Sonora donde Madero cambió de tren a Guaymas.

 

Pie de foto 4: Antigua locomotora de vapor que corrió por Sonora.

 

Pie de foto 5: Locomotora vieja del Ferrocarril de Sonora.

 

Pie de foto 6: Monumento al Centenario de Empalme 1905-2005.

 

Pie de foto 7: El señor Daniel Felipe Osuna Mendoza componiendo un corrido sobre el escritorio utilizado por Charles Chaplin.

 

Pie de foto 8: Fachada oeste  similar a  la antigua estación de madera.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.

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Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México