Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

Cócorit: Paisaje, Identidad y Cultura Vernácula

Escrito por arkisanchez 26-07-2009 en General. Comentarios (1)

Estimados Bloggers: ¡Saludos! Esta semana deseo compartir con todos ustedes la primera parte del proyecto "Visión de Cultura" para Cócorit, el cual, pueden ustedes contribuir con ideas y propuesas para hacerlo más optativo.

¡Qué calor y humedad! Estamos padeciendo durante los días canículos del verano sonorense entre plagas de palomillas, cucarachas, moscas y mosquitos, induciéndonos a vivir en un clima artificial y por ende, las manifestaciones culturales se han reducido considerablemente por las vacaciones escolares, excepto, una exposición de bordados y obra de teatro arrabalera.

 

Durante algunas tardes dominicales de la infancia Lasallista, don Cheto Sánchez, mi querido Padre,  nos llevaba a Cócorit para disfrutar una suculenta comida campestre ya en la vega del río Yaqui bajo frondoso álamo, ya en alguna ceiba de la plaza central refrescándonos con sabrosos raspados o con un obispo de la refresquería de don Ángel en la plaza de Esperanza.

 

Años después, viajé por el mundo adquiriendo ilustración universal en urbanismo, arquitectura, antropología cultural y fotografía artística hasta regresar a Cajeme como la estatua del Hijo Prodigo del arquitecto Carlos Terré en la capilla de la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús.

 

Antes de partir de nuevo por rumbos desconocidos,  deseo legar al heroico pueblo de Cócorit mi proyecto: “Visión de Cultura”, para que tengan un documento profesional en sus justas demandas sociales al  solicitar  un desarrollo artístico-cultural  comunitario más democrático y participativo como sociedad cocoreña para promocionar al mundo su cultura y festividades vernáculas y  rechazando el centralismo cultural impositivo desde la Dirección de Cultura de Cajeme, el Centro Cultural Cócorit, Fundación Cócorit,  la Peña de Las Yayas y el Centro de Culturas populares e Indígenas, entre otras.

 

Proyecto de cultura que abarca conceptos del medio ambiente natural, urbanismo, arquitectura, las Bellas Artes, arte popular y utilitario, artes escénicas, artesanías probables, arte cinematográfico, entretenimiento y calendario cívico-cultural anual de celebraciones añejas olvidadas por los promotores de la cultura.

 

 Ideas y conceptos  alternos a los oficiales y de las asociaciones de Cajeme y de Hermosillo que pretenden transformar al pueblo mexicano de Cócorit en un destino turístico basado en  la cultura yaqui tradicional del Pueblo de la Loma de Guamúchil planificado con el prototipo de los años ´7o.

 

 Cultura yaqui que no es la  propia ni la heredara de la epopeya yoreme a la ex colonia ejidal  y comisaría de Cócorit. ¡No!, el pueblo cocoreño tiene su propia cultura vernácula reflejada en todos los contornos de la comunidad que he visitado por medio siglo.

 

Desde el punto de vista del ecologismo, Cócorit está ubicado en un sitio privilegiado cercano a la vega y micro clima del río Yaqui seco, entre dos canales de irrigación, campos de cultivo agrícola y bella vegetación  endémica y exótica introducida a su medio ambiente por culturas anteriores.

 

A partir de la óptica del urbanismo, difiere mucho de ser un asentamiento tradicional yaqui  característico de esta etnia, excepto, el espacio abierto entre la iglesia y las cruces del barrio de El Conti.

 

No tiene un plano urbano colonial novo español como el de  Álamos con su plaza de armas, kiosco morisco, portales con cúpulas y parroquia con altas torres barrocas; ni fue estación de tren como Ciudad Obregón con su desarrollo agro industrial y el antiguo “Zócalo” alrededor del centro histórico de la  Plaza Álvaro  Obregón. 

 

Su pasado histórico urbano mediato es el de un destacamento militar en las Guerras del Yaqui durante el porfiriato en Sonora y como pueblo  de las colonias  yaquis alrededor de la plaza y  barrios antiguos,  pero que, fue ocupado por el colono mestizo sonorense, mexicano y norteamericano.

 

Desde mi banca preferida y caminando por sus calles, observo en el entorno del centro y de sus barrios un dialogo entre las formas arquitectónicas de las casonas neoclásicas y sus expresiones tangibles de identidad cocoreña conceptualizada entre 1890 a 1930, "La época de oro del pueblo", con las viviendas vernáculas  de los vetustos chinames, casas con muros de adobe y el fantástico bi color de sus fachadas entre 1940 a 1960, construidas junto a viviendas y edificios institucionales de la clínica del IMSS  e internado del Consejo Tutelar  al  estilo internacional funcionalista.

 

 El neo colonial hacendado exuberante de la Quinta Rosalía en la décadas de 1970 al 2000, hasta la modernidad de las casonas remodeladas para residencias señoriales  y restaurante de carne cecina;  la nueva tecnología constructiva del  súper expendio OXXO y la ausencia de la arquitectura oficial estilo Robinson  en el 2009.

 

Ante estas circunstancias descritas, puedo concluir que Cócorit tiene, desde 1890, criterios de identidad históricos y culturales por su ubicación en su  entorno natural ribereño, en la llanura costera, campos agrícolas y  canales de irrigación; a la par,  con razonamientos  simbólicos de sus espacios urbanos y   estéticos por su reiteración cultural comunitaria que los engrándese y apreciamos como el pueblo de Cócorit, que si: --Hemos estado dormidos por largos años-- (Como algunas cocoreñas refieren); Hoy exige lo que es propio: Su cultura e historia, sus tradicionales festividades ante la inminente “Obregonización”  por el centralismo municipal que lo agobia y  menoscaba sus derechos humanos y culturales constitucionales.

 

Me atrevo a proponer soluciones viables para que el cocoreño y la autoridad municipal  valore la calidad del espacio urbano original, tradicional e histórico y recupere el estilo neo clásico de su arquitectura vernácula definiendo lo antiguo  y su regionalismo propio con  el nuevo Cócorit en vías de la globalidad por el modelo de ciudad moderna de Cajeme.

 

Las casonas circundantes a la plaza nos muestran una asociación de la arquitectura artesanal con la identidad criolla española y extranjera; la arquitectura de los pobres, con el estilo popular del  colono mexicano inmigrado y las nuevas colonias desordenadas de la periferia con la realidad económica del  Sonora boursista contemporáneo.

 

Es prioritario conservar los espacios naturales históricos y proveer áreas campestres para el disfrute de la naturaleza, ampliar el puente peatonal sobre el canal “Porfirito” de la calle Álvaro Obregón agregándole espacios tipo balcones con bancas e iluminación para el esparcimiento contemplativo  de las magníficas perspectivas ambientales a los barrios de La Bomba-San José y del Conti durante el atardecer. 

 

Remozar el área verde de ex La Alameda y las plazas del barrio de La Bomba e Ignacio Zaragoza, magnífico espacio encerrado por la parroquia con su interesante arquitectura estilo gótico tardío, el moderno de las escuelas primarias y el neo clásico de las casonas antiguas aún no remodeladas.

 

Debido a que la población regional y el turista extranjero, buscamos el exotismo arquitectónico de la bella tendencia neo clásica porfirista  y el confort de la arquitectura moderna con Internet:

 

Es vital conservar el Cócorit de  antaño ante la inminente modernización de  Cajeme.

 

Otra opción sería rediseñarlo para el turismo obeso por su sabrosa gastronomía a base de carne asada, hotdogos y harina, o el ecológico culto que deroga grandes sumas millonarias  en los lugares que visitan... Continuará.

 

 Pie de foto: Paseos en carretas entre las casonas remodeladas y calles llenas de historia de Cócorit.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México. 

Página web: www.arqsanchez.8m.com  E-mail: artecajeme@yahoo.com

 

 

Cócorit nuestra Coyoacan de Cajeme o Ciudad Obregón. Sonora

Escrito por arkisanchez 19-07-2009 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos cordiales. De nuevo por estos rumbos de la esfera cibernética para traerles a ustedes mis crónicas de arte, urbanismo, arquitectura y demás temas que trato. Hoy los invito a disfrutar de:

Cócorit: ¡La Coyoacan de Cajeme!

 

Estamos disfrutando de la canícula climática del gran desierto de Sonora caracterizada por los intensos y  directos  rayos solares al mediodía, noches calurosas sin viento e inesperadas lluvias refrescantes incrementando la humedad ambiental. Espero, con mucho entusiasmo, tener la suerte del fotógrafo para  observar y fotografiar la “Culebra de Agua” sobre la sierra Oscura al oriente de la nuestra fauvista Ciudad Obregón.

 

El domingo pasado concluí mis escritos históricos y socio culturales sobre Cócorit, -mi  pueblo favorito de Cajeme- y su futuro desarrollo urbano turístico e ilustrativo  para transformarlo en la “Coyoacan de Cajeme” para que radiquen artistas, escritores y turistas norteamericanos en antiguas casonas remodeladas en modernas residencias o restaurantes: Pero, sin remodelar el modo de vida del noble pueblo nativo cocoreño.

 

Abordé el polémico problema del uso de la plaza para bailes y eventos culturales entre grupos antagónicos  por motivos de la Feria de San Juan. Espacio urbano más importante para la sociedad cocoreña y turismo regional que visita el poblado, he aquí, algo de su historia:

 

La  actual  mega Plaza Ignacio Zaragoza, referida por los adultos mayores de Cócorit como de Miguel Hidalgo y Costilla, jamás fue designada como “Plaza de Armas” de los poblados españoles en Sonora ni se le otorgó el pendón real por el virreinato de la Nueva España por haber sido misión jesuita hasta 1767, sitio perdido en algún lugar al noreste de la actual comisaría. Hoy sólo está en los planos antiguos del Padre Eusebio Kino.

 

Cócorit fue establecido como centro del urbanismo militar  cuadricular porfiriano por el coronel Ángel García Peña en 1890, durante su fundación la plaza fue sólo una gran explanada en estado silvestre con espacios desmontados para campamento de la tropa federal durante la colonización blanca y guerra de exterminio contra el antiguo Pueblo Tradicional Yaqui de Cócorit.

 

Décadas  después, en ella se aglomeraban burros orejones sin dueño  utilizados como animales de carga hasta que desaparecieron: -Se los comieron como carne machaca en burritos-, comentó un señor de edad avanzada en plan humorístico, riéndose a carcajadas.

 

En 1918, fue embellecida durante el gobierno constitucionalista de Venustiano Carranza, fecha en la que se instaló el primer kiosco estilo Mudéjar (¿?) con columnas de hierro fundido,  techo y barandales de madera. Su escalinata estaba orientada al norte, hacia la parroquia, por la antigua  procesión religiosa yaqui de la Virgen o de San Juan. 

 

Se formaron las áreas de jardines con rosales regados por acequias provenientes del canal “Porfirito”,  definiéndose las banquetas y andadores, etc. Para ser un sitio de entretenimiento de la sociedad criolla y peonada agrícola después de la Misa dominical. No sé cuando se le adornó con el pedestal y busto escultórico honrando a Presidente Benito Juárez.

 

Antes de  los años ´60, existía una enramada para la danza de la Pajkola yaqui enfrente de la parroquia que se comenzó a utilizar para los bailes mexicanos del Día de San Juan. Posteriormente, en la cancha y sus alrededores se realizaron los bailes en la Feria Agrícola, Ganadera e Industrial de San Juan por la Cámara Júnior de Cócorit. Años después, la retoma el Comité de Mejoras de Cócorit hasta cancelar la feria.

 

Estas dos organizaciones cambiaron el uso del suelo de  la plaza tradicional construyendo la primera cancha al oriente, y al lado opuesto, donde estaba el Lienzo Charro de Cócorit, la escuela primaria Cámara Júnior.

 

En 1988, según la placa conmemorativa, se remodeló bajo el proyecto del señor Humberto Ramírez donde se amplió la cancha, aparentemente, más hacia el concepto  de los bailes masivos que para plaza, deporte o ambos,  enclaustrándola con anti estético arco bajo como pórtico de entrada estilo semi colonial artesanal o "albañilezco clásico" y  una fuente de agua colonial imitación cantera pero sin agua (afectando la magnífica panorámica urbana vista desde La Alameda) y  barda perimetral de pilares con rejas.

 

Fecha en la que supongo, se elevó la plaza antigua a categoría de "plaza de armas", sin conocimiento histórico y tal vez, se le cambió de nombre, sin autorización del Congreso del Estado de Sonora.

 

El busto a Juárez fue olvidado y tirado entre los escombros por meses hasta que fue rescatado por algunos cocoreños y fue montado en el Patio de Honor de la escuela primaria Cámara Júnior para brindarle sus honores republicanos.

 

Me comentaron que a principios del año 2000, se remodeló el actual kiosco de concreto con el error de cambiarle la orientación de la escalinata, el cual, sólo sirve como casita de juego por la niñez cocoreña.

 

Regresé a  esta ex colonia ejidal con reminiscencias  porfiristas porque en el anterior artículo cometí dos errores que quiero aclarar: Uno, al afirmar que --Las ceibas  de la plaza y del pueblo están secándose por falta de agua--: Acontecer incierto  al observarlas reverdecientes excepto la situada en la esquina posterior a la parroquia de Nuestra Señora Madre de Guadalupe. Todas ellas florecen con blancas motitas tiradas por doquier en el suelo que pueden ser usadas en adornos florales como artesanía cocoreña.

 

El otro traspié, fue mi proyecto para remodelar el actual uso de suelo de la bella Plaza Ignacio Zaragoza (influenciado por la fiebre de propuestas), consistente en demoler la cancha deportiva y las pequeñas construcciones en la esquina noreste y la escuela primaria de la Cámara Júnior para remozar la plaza acorde a su diseño original.

 

¡Grave  injusticia!, porque miré a un grupo de niños felices jugando o “cascareando” básquetbol en las cuatro canchas y el año pasado, presencié la ceremonia-fiesta infantil tradicional de fin de cursos escolares de arraigo costumbrista imperial bailando un vals  por los alumnos del plantel que debe de perdurar como testigo de la cultura criolla hacendada porfiriana.

 

Ante estos dos sucesos, no soy nadie para arrebatarles su herencia cultural y entretenimiento deportivo. Incluso, nadie lo es o tiene derecho: Ni el Ayuntamiento de Cajeme por medio de la Dirección de Cultura, la Fundación Cócorit, El Museo de los Yaquis dirigido por Antonio Mexia por medio del Centro Cultural Cócorit presidido por Luis Rodolfo Robinson Bours,  Culturas Populares e Indígenas de la señora Trinidad Ruiz, la Peña de las Yayas  de la comisaria Maria Elena Apodaca ni los directores de los  tecnológicos del ITSON o ITESCA, líderes y liderezas pristas, panistas o perredistas de los barrios.

 

Esta plaza, es la única en el mundo, a la que  cambiaron sus usos de suelo para la función social por la que fue construida por así convenir a intereses económicos y politiqueros ajenos a ella, por lo tanto y como conclusión:

 

Lo que necesita prioritariamente es ser remozada en sus jardines plantando rosales y flora endémica de la región con sistema de riego por goteo; reconstruir los andadores y banquetas, incluir en su área verde y eje este-oeste: La fuente, el busto de Benito Juárez antiguo o el de Ignacio Zaragoza, conservar el tronco inmenso de la ceiba y regresar al antiguo kiosco Mudéjar.

 

Plantar algunas plantas de chiltepines para concerlas para  no olvidar que Cócorit es “Lugar de Chiltepines”, por la planta silvestre y el apodo para señalar a los brujos yaquis y su universo mágico, famosos en el Cajeme de los ´50, para "males puestos" y "limpias". Mundo paranormal, en el cual, me vi envuelto en un suceso al ser atacado por un diablero transfigurado en gato negro enorme en frente al Altar de la iglesia debido a un problema añejo de Cócorit cuando estaba recabando testimonios históricos que algún día les comentaré.

 

hay que definir si parte de la plaza será utilizada como auditorio para los diferentes eventos culturales anuales.

 

Pie de foto: La plaza de Cócorit. no es Plaza de Armas, simplemente es una plaza con pasado porfirista remozada en la época de la post Revolución Mexicana.

 

Fotografía por el Arq. Francisco Sánchez López.

 

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México. 

Página web: www.arqsanchez.8m.com  E-mail: artecajeme@yahoo.com

 

 

El Pueblo de Cócorit ante la incógnita de Antiguedad o Modernidad Cultural-Artística

Escrito por arkisanchez 12-07-2009 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: De nuevo por la red social subiendo mi semanal artículo  sobre este pueblo de mi querencias y que está perdiendo su vernácula imágen pueblerina en pos de la modernidad.

 Al Pueblo de Cócorit: ¿Antigüedad o Modernidad cultural--Artística?

 

Una de las escenas urbanas más apreciadas por mi es el observar la luna llena semi cubierta por nubosidades dinámicas a través del ramaje y ramos de frutos colgados de la palmera datilera con  la lechuza blanca que visita mi hábitat durante  el  verano sonorense, lluvioso y caluroso, con olor a tierra mojada por el polvo en las calles y  del jardín.

 

¡Bienvenida!, sea la Alternancia en el estado de Sonora porque ya estamos hartos de la monarquía imperial que nos ha gobernado desde 1857. ¡Bravo!, al heroico pueblo de Sonora con credencial de elector que votó para sacar –¡Al buey de la barranca!-- y --Bajar al gober del caballo!

 

Me gusta pueblear por la comisaría de Cócorit gozando de las magníficas vistas panorámicas agrícolas, del trecho arbolado de La Alameda de Valdés, las huertas frutícolas, los paisajes del canal “Porfirito” y del cauce seco del río Yaqui, el  viejo camino a Tajimaroa y el anterior recorrido turístico por los barrios antiguos de San José, La Bomba y El Alhuate de  la ex  Colonia Agrícola de Cócorit guiado por auténticas cocoreñas que aman su terruño, siendo  mucho mejor que el diseñado y realizado por los alumnos de el ITESCA para el Yaqui Tour o en carretas de la Semana Santa Yaqui.

 

Me gusta pueblear por el urbanismo militar típico de este poblado mestizo mexicano mostrándonos  su pasado histórico: desde su fundación en 1890 por el general Ángel García Peña  como colonia agrícola yaqui; la ocupación del ejercito constitucionalista durante la pasada guerra civil de 1910; su involución urbana y abandono en 1930 por las familias adineradas  para radicar en  Ciudad Obregón hasta llegar al crecimiento actual  y su futura inminente conurbanización con la comisaría de Esperanza y la zona norte de nuestra ciudad.

 

Me gusta bajarme del democrático camión enfrente de la Plaza Ignacio Zaragoza o Miguel Hidalgo y Costilla, para caminar entre motitas blancas de las ceibas, sentarme en mi banca preferida para observar el entorno y sus escasas casonas neoclásicas vernáculas con muros de adobe y techos de viguería y reprobar sus remodelaciones modernas. Apreciar algunas viviendas  estilo moderno post construcción de la presa El Oviachic (1952) hasta 1970 por sus jardines y su arquitectura original nativa  sin arquitectos.

 

Me gusta platicar con la gente mayor, noble y sencilla, sobre su testimonio histórico al sorbo de un exquisito raspado comprado a don Pablo, describiéndome la antigüedad del poblado que vieron desde niños y  su fiestas típicas anuales como la pasada Feria de San Juan en la que noviaron  entre bailes  y diversión  durante el evento más famoso de Cócorit.

 

¿A poco hay cultura, historia y festividades en Cócorit? Preguntan los incultos por las populares aseveraciones de que en --Cajeme no hay cultura--, y máxima que vendemos al escaso turismo de negocios agrícolas que nos visita, porque sólo ven en la cultura Yaqui sus raíces históricas, la cual, se adueñaron como propia de Cajeme.

 

La historia cultural de la actual comisaría de Cócorit data a partir de 1890 con la repartición de lotes alrededor de la plaza remodelada en 1988, de la cual, son notorias, dos connotaciones importantes e interesantes para la sociología cultural e ignoradas por intelectuales sureños:

 

Una, La cultura vernácula y popular de las familias de trabajadores inmigrantes agrícolas y ganaderos (la peonadas) que nos heredaron la cultura de a caballo con reminiscencias de sus pueblos de El Quiriego, Nuri, Rosario de Tesopaco, Baroyeca y  Batacosa entre otros poblados sonorenses cuyos descendientes quieren gozar de las carreras de caballos, del gallo enterrado, del  juegos de la argolla y de la música norteña de acordeón y redoba.  Los descendientes de Jalisco: su charrería en el antiguo lienzo charro en la actual escuela primaria Cámara Júnior en el extremo poniente de la plaza y la pelea de gallos en el palenque con variedad musical por artistas nacionales; los de Sinaloa:  Su tambora y baile sinaloense, hoy grupero, que un sector de la población quieren gozar durante las Ferias de San Juan.

 

La otra cultura, la de los hacendados criollos proviene de las familias adineradas que dejaron sus pueblos mineros de Álamos, la Aduana, Promontorios para radicar en Navojoa y Huatabampo y con apertura del Valle Nuevo de Carlos Conant-Compañía Richardson se establecieron en este poblado para construir sus mansiones, donde, durante las “Tardeadas” sociales o saraos porfiristas, apreciaban  la música clásica al piano por damas y el canto operístico, la poesía y literatura, pequeñas obras de teatro y la pintura de florales con naturalezas muertas decorativas.

 

En 1930, al emigrar estas familias a la incipiente Ciudad Obregón, el pueblo se quedó  en el abandono cultural y artístico, durmiendo su letargo histórico  perdiendo mucho de estas dos culturas, que no supieron mezclar o desarrollar como propia aunando a las culturas china, japonesa, mexicana de otros estados sureños y norteamericana que pasaron entre las ceibas y los álamos en las  cuatro épocas históricas de Cócorit.

 

Si la popular nativa no tiene ilustración universal, digámos, el pueblo desea conservarla y protegerla para la posteridad. ¡Están en su derecho!

 

Si hoy, un turista bohemio o familia pensionada llega a la comisaría: ¿Qué disfruta?

 

Románticamente se podría decir que de la cultura yaqui montada en el Museo de los yaquis que es más bien una sala de exposición, de las casonas remodeladas, del orgullo de tener entre ellos a artistas, escritores, escultores y arquitectos; la plaza con sus festivales culturales entre  deterioradas banquetas y andadores; de su cajeta y empanadas que quieren internacionalizar, preguntándome: ¿Cuántos contenedores de ellas puede la producción artesanal doméstica exportar al mes al los mercados de China, India, Japón, Estados Unidos y México?

 

La realidad es otra y cruel: No hay una pensión u hotel de una estrella donde hospedarse, un restaurante donde comer, baños donde orinar  y ni una oficina de información turística: Tenemos una iglesia católica y varias protestantes, una mini biblioteca y galería de arte cerradas, un casino social  y cinco cantinas.  Sí, aunque sea increible, cinco cantinas y otros expendios de la cultura contemporanea de la "pisteada cajemense".

 

Los cocoreños  nativos y de corazón deben de formar una asociación civil para la creación de auténticas artesanías,  expresiones artísticas, literarias y estéticas basadas en sus raíces aquí señaladas; deben de promover a sus artistas como la encantadora y bella jovencita Esmeralda Lara García ganadora del primer lugar en el concurso de canto de la preparatoria de La Salle, entre otros valores nativos que los cultureros de Cajeme y la Fundación Cócorit y el Centro Cultural Cócorit, la Dirección de Cultura de Cajeme. Culturas Populares e Indígenas de Trinidad Ruiz y los institutos tencológicos Itesca e Itson ignoran, menoscaban y no los invitan a participar en sus festividades; a las reinas electas de la Feria de San Juan, del  Cócorit Cultural y de la Feria del Caballo las escondemos en sus casas prohibiéndoles pasearse por la plaza. No se exhibe su belleza prototipo de la mujer joven cocoreña, famosa en el mundo por su bello porte y altivez.

 

Los promotores de Cajeme, que miran de soslayo la cultura cocoreña, la quieren “obregónizar” por así convenir a intereses particulares y políticos. Hoy, los quieren sacar de su plaza y feria para meter a gringos con dinero con la intención de "alamizar" Cócorit según proyecto a realizarse, del cual, no estoy de acuerdo y espero que el próximo gobierno municipal realice un Proyecto de Cultura para Cócorit. ¡Lo merece!

 

 

Pie de foto: La iglesia del barrio de El Conti en Cócorit. Estilo minimalista pobre. Típica construcción en los poblados modernos yaquis.

 

Pie de foto: Serenata al Santo San Juan con Las Mañanitas y el Corrido de San Juan por la Banda Tecno durante su  día  en el barrio del Conti. Cócorit.

 

 

Pie de foto: La Reina "Francis" Valenzuela con autoridades del pueblo del Conti y con el Pueblo Mayor.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. 

 

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México. 

Página web: www.arqsanchez.8m.com  E-mail: artecajeme@yahoo.com

 

 

 

 

 

La Feria de San Juan y el Día de San Juan en el Conti de Cócorit, Cajeme,

Escrito por arkisanchez 05-07-2009 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Saludos!. De nuevo conectado a la red de la ciber esfera con el tema de la La Feria de San Juan en polémica: Tradición o comercialismo.

 

Se les armó a la comisaría y gobierno municipal de Cajeme porque ya despertó el Pueblo de Cócorit: Heróico, bravo, demandante y exigente por conservar sus su história, su cultura y amor por el terruño, sus tradicionales bailes nativos y costumbres que les están arrebatando muy por debajo de la mesa  por gente ajena al poblado.

  

¡Qué bonito llovió!, la noche del pasado domingo ofreciéndonos un espectáculo  de centellantes relámpagos y  estrepitosos truenos  observados desde el porche de mi vivienda después de gozar el esplendoroso atardecer de románticas tonalidades  del Desierto de Sonora.

 

Juego de nubes que motivó a profundizar sobre la actual Feria de San Juan del pueblo porfirista de Cócorit en sus dos diferentes expresiones: La Fiesta de San Juan de carácter religioso yaqui venerando al Santo San Juan Bautista en el barrio de El Conti, según usos y costumbres; y la Feria  pagana cajemense con bailes gruperos y un anquilosado programa  de entretenimiento artístico en la Plaza Ignacio Zaragoza.

 

¡Bravo!, ¡Bravísimo! porque este año disfrutamos un ambiente de mini feria o kermés escolar con reminiscencias de la feria tradicional, donde, degustando sabroso raspado de vainilla  de don Pablo, observé a decenas de niños gozando alegremente de los juegos mecánicos instalados en la calle Ayuntamiento; danza moderna y obras de teatro ante  medio millar de publico educado y culto;  pocos puestos de vendimia y el baile con banda sinaloense en la cancha deportiva. Escasa vigilancia policíaca y una situación de animadversión entre las agrupaciones culturales y cierto sector del  pueblo. 

 

Porque el heroico pueblo cocoreño con 400 personas y lideres barriales  alzó su voz de protesta ante la comisaria María Elena Moreno exigiendo que su fiesta se celebrara en la plaza como --En Antes-- y no en la Unidad Deportiva, reclamando lo que les pertenece para gozo  y beneficio del poblado. Después de tener sitiada la comisaría durante el día y amenazando con no votar por el partido oficial, (PRI) el gobierno municipal reculó y  accedió sin muchas ganas a sus peticiones por motivos de las elecciones de hoy.

 

El rencor de grupos culturales opositores no favorecieron con el programa Festival de San Juan Cultural para que desluciera la feria y dejar en entredicho a los organizadores. Problemática relacionada al futuro uso de la plaza por así convenir al proyecto de Cócorit Destino Turístico Cultural e inmobiliario  donde el cocoreño estorba a estas pretensiones impopulares.

 

Los verdaderos dueños de esta festividad son los yaquis de Tajimaroa y la Loma de Guamúchil, asiento de las Autoridades Tradicionales del verdadero y único Pueblo de Cócorit, quienes, autorizan las fiestas del Día de San Juan Bautista, el 24 de junio, a los descendientes de yaquis y mestizos del barrio de El Conti, por ser  herencia religiosa desde los tiempos  de la ex misión jesuita del Espíritu Santo de Cócoim.

 

Fiesta  iniciada con  la “Víspera”  en el templo con la imagen del Santo en el Altar para venerarlo según la tradición al compás de las danzas de los Matachines, Venado y Pajkola hasta el amanecer. Hora en que el Pueblo Mayor,  don Antonio Quiñónez Atondo,  usualmente saca al Santo y cargándolo  cruza la explanada hasta llegar al canal “Porfirito” para bañarlo  sumergiéndolo en el agua y alzándolo al sol por tres ocasiones  para luego regresarlo a su sitio original.

 

Hoy, le llevaron "Las Mañanita" y  cantarón el corrido de "San Juan"  frente al altar del templo y antes del atardecer se coronó a la Reina de las Fiestas de San Juan recayendo el honor en la jovencita Francisca Guadalupe Valenzuela Valenzuela recibiendo el Fuste y Sombrero Charro de la reina saliente Maria Luisa  López Palafox en el pórtico de la iglesia, después de santiguarse ante el Santo y recibir sus bendiciones en el altar y ser felicitada por sus padres, familiares y adeptos; una pequeña caravana recorrimos los barrios de La Bomba, de San José y el Centro hasta llegar al puente del canal de la colonia Eduardo Estrella y regresamos al Conti en medio de una algarabía por la porra y la gente de los barrios. Lo curioso fue que unas señoras ajenas al poblado quisieron concesionar esta fiesta para  introducir conceptos paganos y patrocinios comerciales que no fue   permitido por el gobernador yaqui de Cócorit. 

 

Según pude indagar, la polémica suscitada desde hace tres años o más por la Feria de San Juan de Cócorit reside en lo económico por “La feria de la Feria” de los bailes populares gruperos concesionados a la cultura cajemense de la "Pisteada" en la Borrachera de San Juan, por el empresario Jorge Armenta y la Cervecería Tecate; el lugar para realizarlos en la cancha  de la plaza o en la Unidad Deportiva, autorizada  por el Ayuntamiento de Cajeme con la donación monetaria para mejoras sociales del pueblo, junto a la recaudación por uso de piso  y calle a los puestos y juegos por la Comisaría de Cócorit.

 

En lo político, entre los organizadores antiguos por la cervecería, el señor Armenta, la comisaría y la Dirección de Cultura Municipal, Centro de Culturas Populares e Indígenas y Fundación Cócorit, con los cocoreños que tomaron los festejos.

 

Otra, es, el futuro uso del suelo de la plaza por asociaciones civiles culturales, el gobierno de Sonora, lideres de barrios priistas y los nuevos residentes  de Cajeme porpietarios de las casonas con proyectos turísticos sin considerar la opinión del pueblo. ¡Increible! Imposición ante la cual protestan y la rechazan rotundamente.

 

La otrora Feria de San Juan  es  añorada por la gente radicada desde 1930   como parte de su idiosincrasia, sus costumbres, tradiciones y bailes anuales, década en la que las familias prominentes porfiristas abandonan Cócorit para radicar en Ciudad Obregón.

 

 Los neo moradores  (descendientes de estas familias) decidieron dar radical giro a la imagen del pueblo con los planes privados de “El Rescate del Centro Histórico de Cócorit”, (rescatar la plaza de los bailes-borracheras) donde se  dedujo que la plaza central sea para el Festival de San Juan Cultural de Cócorit  y la Unidad Deportiva para bailes, juegos mecánicos y demás exposiciones de la cultura chera sonorense.

 

Plan realizado por el Instituto Tecnológico Superior de Cajeme y auspiciado por la comisaría, la Fundación Cócorit, el Centro Cultural Cócorit-  Museo de los Yaquis y demás patrocinadores que ha sido inadmisible por un sector del pueblo porque no los tomaron en cuenta.

 

Para transformar a Cócorit en destino turístico internacional, el ITESCA, dirigido por Sergio Pablo Mariscal, tiene realizado los proyectos de Turismo Autográfico y Cultural de Cócorit” para preservar la cultura y el “Lugar de Encanto” para el Centro Cultural Cócorit, dirigido por Rodolfo Robinson Bours Muñoz con su turismo etnográfico basado en la cultura  de la Tribu Yaqui. Cultura tradicional  usufructada y obregonizada porque NO es la de la antigua Colonia Ejidal de Cócorit fundada en 1890. ¡La historia no miente!

 

El más dramático cambio urbano que se quiere realizar y motivo principal de esta problemática son los nuevos usos del suelo de la Plaza Ignacio Zaragoza o Miguel Hidalgo y Costilla, consistente en varios proyectos por el ITESCA conforme a su Plan Estratégico del Marketing Turístico de Cócorit y algunas tesis de estudiantes de Arquitectura  con la intención de transformar la plaza a nuevos usos, por indicaciones y  propuestas de las asociaciones participantes:

 

La cancha en un Jardín de Niños; la escuela primaria Cámara Junior, en centro comercial o tianguis de artesanías supuestamente cocoreñas (que será rentada a artesanos del sur de México y Cajeme); conservación del feo kiosco y arco albañilezco de entrada,  remozamiento de los jardines  junto a un nuevo equipamiento de bancas, arbotantes, botes para la basura y demás conceptos que se pretende efectuar para el nuevo Cócorit del Milenio sin pensar en la gente nativa.

 

Ante tantos proyectos itescanos e itsonianos que se han presentado, incluyo mi proyecto “Visión de Cultura para Cócorit”, que consiste en devolver a la plaza su diseño original sin cancha ni escuela demoliendo el horrendo arco de entrada y los pilares de la barda perimetral; arreglar las banquetas y andadores que están destruidos y plantar los antiguos rosales con vegetación endémica y devolver el antiguo kiosco Mudéjar que tenía. O  usar la cancha como auditorio e integrar el patio de honor de la escuela a la plaza...

 

Continuará ésta polémica para reindivicar al pueblo cocoreño que desea su antiguedad para su esparcimiento y goce social, sintiendo que ningúna institucion, gobierno o asociaciónes tienen derecho de imponer soluciones en las que no tiene participación democrática y rechazan la "obregonización kitsch y rancia" de sus fiestas tradicionales familiares para convertirlas en borracheras colectivas para los cajemenses.

 

Pie de foto: Reina saliente María Luisa López Palafox entregando el sombrero charro y  fuste a Francisca Guadalupe Valenzuela Valenzuela, Reina de las Fiestas del Día de San Juan en el barrio de El Conti en Cócorit.  

 

 Pie de foto: La Reina 2009 "Francis" de San Juan del barrio de El Conti santiguándose ante el Santo a la costumbre yaqui. ¿Felicidades!

 

 

 

 Pie de foto:"Francis" la actual Reina de San Juan con su bella y simpática amiga e integrante de la porra y desfile por los barrios de Cócorit.

 

 

Pie de foto: La joven y bella cantante Esmeralda Lara de Cócorit. Con su armoniosa voz canta baladas románticas como "Así Fue". Hay que patrocinarla para no despreciar su talento artístico.

 

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

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Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México. 

Página web: www.arqsanchez.8m.com  E-mail: artecajeme@yahoo.com