Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

Urbanismo y arquitectura en Cajeme o Ciudad Obregón, Sonora.

Escrito por arkisanchez 21-10-2008 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Los cordiales desde Cajeme, Sonora. Incluyo este tema interesante para todos los que vivimos en la ciudad o estamos lejos de ella. Espero que les guste el tema.

 

Urbanismo y arquitectura: Apuntes para la historia de Cajeme.

 

Hoy  concluiré estos temas publicados hace varios domingos por ser de suma importancia y muy poco difundido en nuestra región, aunque sean un tanto especializados para el gremio de arquitectos, no desmerita que ustedes conozcan los antecedentes de la mancha urbana donde transitan a altas velocidades, los barrios y las colonias  que la constituyen y la arquitectura histórica  como testigo mudo del pasado acontecer de nuestra ciudad certificada  La 8va. Maravilla del Mundo. ¿Será cierta tanta belleza?

 La historia oficial gubernista y la de la cultura dominante se convirtió en el saber popular difundido en un centenario desapercibido por la mayoría de la gente y municipio: Verdades a medias convertidas en la historia local repetida por todos nosotros, sin molestarnos siquiera en conocer los hechos ya históricos de nuestra –bella y moderna ciudad con amplias y rectas calles--, la cual, según varias opiniones, fue diseñada bajo los conceptos urbanos de un ciudad rural norteamericana como Tucson,  a donde todos vamos de compras y asimilamos cultura anglosajona.

 Incluso, afirman, que es una copia de la ciudad  de Chelsea, por el río Támesi, hoy barrio de Londres, Inglaterra, por el uso de los callejones angostos para los servicios municipales convertidos, años después, en sinónimos de vivienda pobre.

Una otra versión es la de ser  un asentamiento planificado por el binomio: Fraccionamiento del guaymense Carlos Conant Maldonado en su Valle Nuevo del Yaqui - Compañía Richardson a partir de la Estación del Ferrocarril Sud Pacífico.

Desde la perspectiva de la historiografía crítica contemporánea  la versión es diferente al indagar en libros de historia sobre las fundaciones de los poblados coloniales, misiones jesuitas, presidios militares, centros mineros y haciendas agrícolas hasta llegar a Ciudad Obregón, cuya fundación fue el 14 de diciembre de 1906, como estación de tren. Para complementar este ensayo, caminé por todo el primer fundo legal de Cajeme y de Cócorit, para experimentar los espacios urbanos actuales con reminiscencias del pasado  y  documentarlo con más de mil fotografías  para mi colección particular, la cual,  algún día montaré en alguna exposición o las publicaré una por una en este suplemento.

El origen de nuestra ciudad como comunidad con cultura y arte, data desde el Plan de Túxtepec del general Porfirio Días que lo llevó a la Presidencia de México,  quien, con sus científicos y militares basados en el positivismo francés y desde su escritorio en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, determinaron  para acabar con las Guerras Yaquis, tres  decisiones:

Una,  la continuación de la dramática e ignominosa guerra de exterminio, deportación y venta como esclavos a las haciendas de  Yucatán y el Valle Nacional de Oaxaca para todo yaqui alzado en armas que osase defender su tierra ancestral. 

La otra, la ocupación militar de todo el territorio de su propiedad que estaba siendo fraccionado y repartido entre yoris; y la tercera: La colonización del territorio yaqui con inmigrantes de California, extranjeros y mexicanos del sur del país.

En 1889, muerto Cajeme, la Comisión Científica de Sonora comandada por el coronel Ángel García Peña, hacendado del Mayo, e ingenieros del Colegio Militar de la Ciudad de México, levantaron planos topográficos para fraccionar, canalizar y distribuir parcelas entre los yaquis pacíficos e inmigrantes colonos de Jalisco y Sinaloa. 

Establecen los fraccionamientos,  colonias agrícolas o ejidos  en las vegas del río Yaqui, concentrando a la población en 8  cuadriláteros de  siete mil hectáreas cada uno, siendo las colonias yaquis de Cócorit y Bácum  ocupadas por militares y colonos yoris. La pacificación de un sector de la tribu se logró junto a un programa de cultivo agrícola y ganadero, irrigación por canales y asentamientos  nuevos.

La estrategia militar de ocupación territorial de los pueblos autónomos yaquis consistió en  dividir la región en bloques seccionados en cuadriláteros y amplias calles a cada dos kilómetros de distancia, desmontaron los bosques de mezquites y vegetación endémica, abrieron brechas y caminos para los movimientos en muladas de las tropas de caballería, infantería, artillería, ambulancias y demás cargas  para atacar o contrarrestar cualquier ataque yaqui en defensa de su territorio.

La colonización se inicia con la fundación de los 8 Ejidos Yaquis, de los cuales, el actual pueblo mexicano de Cócorit, en 1890, era una simple pequeña ranchería nativa, compuesta de una explanada desmontada central y ramadas habitacionales de mezquite y carrizo entre el monte lejana a su actual sitio, donde, el coronel Agustín García Peña, destruye y quema para levantar el actual poblado  como ejido yaqui, trazado a cordel a partir de una explanada (la plaza)  las calles, manzanas y lotes de lo que hoy es el centro histórico de esta comisaría, más o menos, las primeras tres calles rumbo al canal Porfirio Díaz y puntos cardinales. 

Para comunicarla con el destacamento militar de Esperanza, desmonta  el terreno para formar el camino de  La Alameda y demás calles amplias y rectas para repeler ataques de los yaquis alzados y desmontar los bosques de mezquites desde el canal hasta la llanuras de Tórim, Vícam y Pótam.

La planificación regional del Valle del Yaqui y Mayo, las vegas del río yaqui y estribaciones de la sierra del Bacatete y la fundación de Bácum, San José de Bácum, las comisarías de Esperanza, Cócorit y Estación Corral estuvo basada en esta estrategia militar porfirista para acabar con la tribu yaqui, ocupando sus pueblos, construyendo cuarteles y destacamentos militares, fraccionando el territorio, estableciendo nuevos asentamientos y abriendo caminos  por todo el valle rumbo a los pueblos yaquis.

La concesión otorgada a Carlos Conant Maldonado por el régimen porfiriano para formar el Valle Nuevo del Yaqui,  ubicó dentro del fraccionamiento, la creación de los pueblos Delta y Yaqui y una estación de tren situada en el campo 5, pero por inundaciones del río Yaqui en 1904, se ubicó en los terrenos de la actual estación. La construcción de bloques a cada dos kilómetros de este proyecto estuvo basado en lo militar por el estado de guerra en que se encontraba la region Yaqui.

 

Al declararse Conant en bancarrota, vende los predios a los hermanos Richardson, quienes se instalan en Esperanza, Cócorit y Ontagota para la venta de propiedades agrícolas a muchos extranjeros y  los fraccionamientos establecidos por su Compañía Irrigadora de Sonora y Sinaloa en los terrenos desde Hornos y las colindancias sur de los ejidos yaquis hasta  la calle 200 (Elías Calles) de nuestra ciudad, los vende a sus socios  y contratistas  quienes se establecieron en las haciendas de  Los Gitos, La Esperanza, La Realidad, la Guadalupe, la de los Pérez y de Benito Almada, en los ranchos de Aguacliente, el Bachoco y varios campos agrícolas.

El origen de la Ciudad de Cajeme está en la mojonera-monumento en La Tinajera, donde se estableció el eje de la Calle Base de oriente a poniente y de la Calle Meridiano de norte a sur para establecer las coordenadas geográficas del Valle Nuevo de Carlos Conant Maldonado, su ubicación actual no es la original, sino la de 1904, debido a la inundaciones del río Yaqui de la antigua estación del Ferrocarril Sud Pacífico-México en el campo 5, como centro de acopio y transporte agrícola de los Pueblos Delta y Pueblo Yaqui con salida al mar por el Puerto de Tóbarito.

La Compañía Richardson  establecida en la Ciudad de Los Ángeles, adquiere gran proporción de terreno, canaliza las aguas del río Yaqui y los fracciona para su venta a extranjeros europeo y norteamericanos, se estableció en Esperanza, Cócorit y Ontagota. En el antiguo pueblo de Cajeme, los Richardson fueron los que trazaron la actual calle Sufragio en antiguo camino de herradura y perpendicularmente, otras tres de ellas,  hoy las calles de Hidalgo, Guerrero y Zaragoza, donde se inició a construir almacenes con muros de madera y techos de lamina, corrales y una casa habitacion estilo sureste de los estados exclavistas de Nueva Orelans y Kansas

Cornelio Vanderbilt, al adquirir los llanos entre Esperanza y Cajeme, formó la Compañía Nainari en Nogales, Sonora, para fraccionar los terrenos basados en un plano urbano de 100 hectáreas para el poniente y 168 hectáreas para el Plan de Oriente, nuestro ex-Plano Oriente, hoy la colonia Benito Juárez y el primer Fundo Legal de nuestra ciudad rectilínea con perspectiva horizontal sin cuchillas ni recovecos como poblado español.

El plano urbano de Vanderbilt estableció un centro cívico, cultural y religioso alrededor de una plaza, hoy la Álvaro Obregón; una zona comercial en lo que hoy es Mercajeme;  una zona residencial  y habitacional cercana a  otra plaza (Lázaro Cárdenas). Entre las calles Sufragio al oriente; Zacatecas, al poniente, la Allende, al norte y la Zaragoza al sur  y las primeras cuadras hasta la plaza del Plano Oriente. Contempló la avenida Guerrero como vía de comunicación al valle pasando por la charca de Nanaa wampo, donde, cercana a ella, el general Álvaro Obregón, en 1924, estableció su  hacienda Náinari y posteriormente se diseño un centro ecológico, cultural y deportivo en lo que hoy es la laguna del Nainari.

Así que,  Ciudad Obregón, Esperanza, Cócorit, Bácum y Pueblo Yaqui son asentamientos con  antecedentes en una estrategia militar del ejercito porfirista en la guerra de exterminio yaqui, continuado por el gobierno constitucionalista y posteriores de la Revolución Mexicana  para colonizar el territorio ancestral,  en la repartición, muchos de los militares administraron sus haciendas agrícolas y ganaderas.

Nuestra ciudad es un cúmulo de extremos en su desarrollo urbano y arquitectónico, cultural, artístico y medio ambientalista  por sus escenarios con sitios de sucesos históricos ya olvidados, portadora de leyendas antiguas, encantamientos y apariciones, dibuja su morfología rectilínea circundada por una llanura y arboladas rompe vientos; su brusca armonía de transición entre ejido colectivo a urbe moderna no está de acuerdo con la belleza del desierto que la encuadra.

 

  

 

 

Pie de foto: Una de las más  antiguas construcciones de Cajeme. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López

 

Material protegido con derechos de autor. (Copy Rights). Por el titular Francisco Sánchez López.   Registro 508999-SEP-1978-Mx.

Se puede reproducir con autorización del autor o mencionando la fuente y otorgando crédito editorial en obras publicadas en cualquier medio de comunicación.

 

 Francisco Sánchez López. Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico de los yaquis, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y critica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El diario del Yaqui y articulista en la revista Juku Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, A.C. de Ciudad Obregón, Sonora.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publico crónicas sociales y fotografías de eventos!.

Escrito por arkisanchez 14-10-2008 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Con un cordial saludo pongo a   su disposición mi nueva pequeña empresa de Crónicas sociales y Fotografía Artística para su publicación periodistica en la red sociales por medio de este blog.

 

¿En qué consisten, se han de preguntar?.

Pues bien, he aquí la respuesta:

 

Asisto a tu evento para presenciar los festejos, entrevistar a los organizadores y a sus personajes VIP (very important people) y  a todos los que se indiquen previamente por ustedes y tomo  fotografías digitales para complementar la crónica.

 

Mis honorarios son económicos, con los costos de:

 

1.- Opción 1: Redacción en dos cuartillas. Selección de las  10 a 12 mejores fotos para su edición en programa Power Point. 

 

Costo: 800.00 pesos.

 

2.- Opción 2: Redaccion en 5 cuartillas y 10 a 12 fotos

 

Costo: 1,500.00 pesos.

 

(Trabajo entregado en Programa Word con letras Arial,12 y negrita y fotos en Power Point). 

 

Cualquier opción que contrates serán entregadas al día siguiente del evento por medio de correo electrónico y subida a mi blor.

 

Sí deseas algo  más extenso, por motivo de tu evento especial, negociamos el precio, ¡No problem!

 

La crónica y las fotografías las subo a mi blog  para su difusión  internacional en la Internet, claro está, con tu previa autorización.

 

Espero que esta novedad periodística te motive y me contrates lo más pronto posible.

 

Pagina Web: www.arqsanchez.8m.com

 

e-mail: artecajeme@yahoo.com  

 

Atentamente:

 

Francisco Sánchez López

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui,  y para la revista Juju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes

de Ciudad Obregón, Sonora. México.

 

Homenaje Póstumo al gran escritor yaqui de Sonora profesor Santos García Wíkit.

Escrito por arkisanchez 14-10-2008 en General. Comentarios (0)

 Estimados blooggers: Lo que hoy van a leer en mi blog es un homenaje a un gran escritor yaqui amigo mio de quien he leido mucho de su narativa y poesía, fuimos amigos por varias décadas nos encontramos en Cajeme, luego en Vícam Estación, Sonora, su obra la expuese en la Universidad de Guadalajara, lo saludé en el festival de danza indígena de Etchojoa, lo entrevisté varias veces en el Asilo de Ancianos San Vicente y en su pauperrimo cuarto de la calle Colima, en Ciudad Obregón, Sonora. Descanse en Paz.

 

¡Ni modo que le diga que No!

 

 Hoy el día del descubrimiento de América por Cristóbal Colón venido en La Niña, La Pinta y La Santa María.  Pasado evento anterior a la conquista de Tenochtitlan por Hernán Cortés –Quetzalcoatl regresando al valle de Anahuac.

 

En Sonora, la conquista la detuvo la indómita tribu yaqui con –La línea recta de Hornos--.  Iniciando así una de las epopeyas más trágicas del mundo por la ocupación blanca de su territorio ancestral, donde, el 1 de enero de 1910, (o 1916, o 1920), nació en el pueblo tradicional de Belem, el mejor escritor costumbrista de Sonora: profesor Santos García Wíkit, hijo de  Ramón García Flores y Andrea Wíkit Buitimea. Pueblo  describrito en su poema “Béene”: --Beene, lugar de poesía y de silencio,/ donde ha pasado la vida yaqui de viejas costumbres,/ como órbitas de calaveras,/ hablándonos   de la vida y la muerte,/ de la leyenda, de la belleza y de la verdad…/ Pocos lugares de meditación y ensueño,/ la vieja casona, mi casa Béene--.

 

Estudió la escuela primaria y secundaria en Guaymas y Hermosillo, fue cadete del Colegio Militar en la Ciudad de México, profesor graduado en la Escuela Nacional de Maestros en 1948 y precursor de la escuela rural. A los 28 años fue consejero de los ancianos de su pueblo; en 1950, autoridad tradicional del pueblo de Belem y jefe mayor de los fiesteros pajkolas.

 

En uno de sus viajes al sur: --Traje la imagen de la Virgen de Guadalupe a la Loma de Bácum, por ahí, de las fiestas--, me indicó en una entrevista en el asilo San Vicente. Agregando: --En un viejo vagón del tren regresé a Bájtabwekáapo (Cajeme) y a Kóokoim (Cócorit).

 

En  1975, lo conocí en el antiguo mercado municipal de Cajeme, me lo presentó mi apá, Don Cheto Sánchez, y  lo visité por varios años en su chiname de un callejón pobre de Vícam Estación, mientras realizaba mi servicio social y tesis profesional como estudiante de arquitecto de la Universidad de Guadalajara. Me regaló el magnifico libro “Tribu Yaqui”, editado para la 2da. Feria Regional Agrícola, Ganadera e Industrial del Noroeste, en Ciudad Obregón y le compré varios de sus escritos en hojas tamaño carta que vendía para sostenerse económicamente.

 

En 1977, el Día de Muertos, expuse sus leyendas y cuentos y magníficos dibujos de la Danza del Venado, de la Pajkola, de Los Matachines a colores y algunos de las escenas de sus relatos que causaron sensación y un choque cultural entre la intelectualidad y lo artístico  del alumnado y profesores de tesis por ser la primera vez, que se exponía arte  vernáculo mexicano en las aulas de la Facultad de Arquitectura.

 

Le gustaba andar en libertad por las calles de nuestra ciudad y --no estar amarrado como un perro--, como se refería a su estancia en el asilo debido a la enfermedad; fue Gran Maestre de la asociación MAIS-Toltekahiotl, promotora de las culturas indígenas de América y colaborador en la revista Juku Jeeka de APALBA, para morir el 3 de octubre del presente año en una cama del Hospital General en medio de una ignominiosa pobreza extrema que --lacera el espíritu—, al no superar el cáncer que lo  llevó a su tumba en el cementerio de la Loma de Bácum y así,  nacer la leyenda de  Wíkit para la posteridad.

 

Controversial, polémico y fantástico narrador de leyendas y cuentos vivió la dualidad expresada en las mascaras chivatos de los pajkolas: La del yoreme, no bien visto por la tribu por abrir su cultura al conocimiento sonorense. La otra: la del yori, menospreciado por grupos de literatos tachándolo de mentiroso y falto de estilo en las letras. 

 

Ante esta situación, le pregunté su opinión: --Me critican por envidia, ellos dicen que lo mió no es cierto…Pues, lo de ellos tampoco--. Afirmando con certeza: --La poesía de los yoris (mexicanos y extranjeros) es muy pornográfica; la yaqui es más limpia, le canta a las flores, al amor, a la mujer, a las aves, mariposas y venados--.

 

Admirado por mucho de nosotros por su gran obra literaria, marcando un parte aguas en la literatura sonorense por su costumbrismo vernáculo, fue visitado por diferentes personalidades de la antropología internacional, esnobistas y turistas para su asesoráis  de estudios sobre la cultura yaqui, debido a la popularidad de los libros de Carlos Castaneda en el mundo. ("El Camino Yaqui del Conocimiento", "La Realisdad Separada", "Viaje a Ixtlan" y demás 6 libros de este antropologo de la Universidad de California.

 

 Para que usted amable lector,  conozca  su legado, incluyo lo mejor de él según mi punto de vista: --Profesor, declámame el poema “Henchí née huata” (Te quiero). Le solicitaba cada vez que lo veía. Él se acomodaba su sombrero al lado izquierdo de su rostro y dejaba fluir las rítmicas palabras en su idioma yuto azteca: --Túisi obiachic henchí wáata betichivo,/ ii júnen taka juni née henchi wáata,/ henchi née huata káa nokimmea,/ káa henchi ten liutáka,/ káa ét mammakái, / kía née henchi huata--:

 

“Es tan difícil quererte y sin embargo te quiero,/ te quiero sin palabras,/ sin besos ni caricias,/ te quiero solamente,/ eres el viento, la lluvia,/ y hasta el agua que bebo”. 

 

 Aprecio mucho el poema  “Amabutti in henchí huata”. (De tanto que te quiero): --Mi corazón es Astro,/ llevo un caudal de estrellas en la mano,/ y un fardo de sueños en el alma,/ parece que navego por mares de corales--.

 

Enamorado como pocos,  inspiró el poema “Mujer Yaki”: --Esa mujer es india yaki,/  y por lo tanto tres veces hermosa,/: Por Yaki, por india y por mujer,/ lleva en sí, el profundo misterio de su raza--. Y la “Carta a mi hijo” (Nicolás García): --Si el mundo no quiere comprenderte,/ comprendido serás cuando tu muerte--.

 

De sus prolíferos fantásticos cuentos tenemos, El Pajkoola Yécaalá, donde relata la belleza de la danza por joven danzante enamorado de la bella doncella Lucia; por amor, es señalado como torocoyori (tradidor a las costumbres) por un anciano tradicionalista que asesina, aplicándole la autoridad la estricta ancestral  la Ley Yaqui que lo lleva al paredón. La viuda, vieja, fea y robusta, clama piedad: ¡No, máusser, no!: Que se case conmigo el buen mozo, duerma en mi petate y mantenga a mis nueve hijos que dejó en orfandad.

 

En el de “Báa youi” nos relata a un cazador engañado por un brujo que le hizo ver: --Un lago de plata nimbada, extraños colores de encantamiento, la aparición de una bella mujer con altivos ojos carbuncios--.

 

De sus leyendas, disfruto: la de “Sibalaúme”, la del “Chapulín Brujo”, la del “Yoo mogoi”, “La Chíriki” el “Gran Nicolás”, el “Yoo bwaa” y  “El Chictura”.

 

Tiene ya un honroso lugar en la plástica de Cajeme como icono en la obra de la pintora Georgina de Icedo: “Retrato de Wikit”, “Santos García”, “A un poeta” y la leyenda del Chapulín Brujo.  Misma que inspiró al maestro Arteche junto a la de “Yoo momoli” (Mujer Venado) para su imaginaria figurativa abstracta  en los murales de la Biblioteca Pública de Cajeme.

 

Sus fantásticos relatos de encantamientos y apariciones de bellas mujeres la  yuxtapuse con el manifiesto surrealista de André Bretòn, para crear mi arte del realismo mágico de los yaquis en 1978. De los antropólogos que lo visitaron en su casa en Vícam Estación, me contó lo siguiente: --A   Carlos Castañeda le pregunté: ¡Donde agarraste a tu Juan Matus, el yaqui brujo de tus libros? Él me contestó  sonriendo: --¡Tú eres Juan Matus!--. Ja, Ja, Ja, ¡Fantasía Pura!

 

Incluyó que un fotógrafo de un  periódico  Nueva York publicó: --Santos, "el Buda de los Yaquis”. Es muy largo su anecdotario.

 

No creía en el cristianismo yori como cualquier otro intelectual, su filosofía era naturalista: --La que brota del Alma--. Mencionó en la entrevista, donde, al final de ella, abordamos el tema de la muerte: “Todos vamos a morir algún día”, le mencioné, ¿Qué opina usted de ella?, le pregunté,  para luego él contestar: --Ni bien ni mal, es natural, tiene que llegar y ¡Ni modo que le diga que no!; Ella  dirá: ¡Ya vengo por ti, Wíkit! Y le contestaré: ¡Vámonos, pues!

 

Me despido de èl, con tres poemas: “In jíawi” (Mi Invocación): --Padre sol, lleva con tu luz mi palabra,/ haz que mi voz llegue a todos los rincones de América,/ que los guerreros de la tierra, del agua, del viento, del fuego,/ escuchen mi invocación nacida en el Cerro de Samawaka de la Nación Yaki. 

 

Por su belleza, el dedicado al estado; “Sonora”: --¡OH, tierra mía! Grandiosa en la esperanza,/ oye mi oscura voz que te reclama,/ mi pragmático acento que canta--.

 

Y el “Júu kókowamé”: --¿Existe la muerte?: ¡Claro que existe!/ lo que se nos escapa es su significado,/ sin ella, la vida no tendría sentido,/ nada podrá evolucionar dentro del plano Cósmico,/ en que se sustenta la vida.

 

¡Descanse en paz! Don Santos, mi buen amigo por varias décadas, gran narrador, cuentista y poeta  yaqui quien se ganó su sitio preponderante en la literatura de Sonora, México y en un futuro no muy lejano, en la literatura universal porque su prosa es la heredera del conocimiento antiguo, precolombino, el de las y los “Sawuaris” (sabios) yaquis.

 

Lamentablemente entre los círculos literarios  y la sociedad yori de Sonora, se le vio más como “un rezago histórico” que como escritor, por la infame discriminación social del sonorense.

 

Pie de foto: En esta tumba descansa el escritor costumbrista yaqui y amigo mio en el panteón de la Loma de Bácum.

 

 

Pie de foto: Leyenda del Chapulín Brujo, mural esgrafiado por el maestro Arteche en la fachada norte de la Biblioteca Pública de Ciudad Obregón.

 

En mi blog me dejó recado el señor Fernando Mora indicandome sus entrevistas que estan en sus sitios y ustedes pueden enlazar: Sr. Arq. Sánchez, estos son los enlaces de las entrevistas que le realice por si quiere compartirlo en su blog: http://www.videosonora.com , estamos a sus ordenes.
EN ESPAÑOL: http://primerpagina.com/v25.htm
EN YAQUI: http://primerpagina.com/v25a.htm

 

Francisco Sánchez López.

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora. Mx. Y para la revista Juku Jeeka de APALBA.

 

 

 

 

 

 

 

Tlatelolco y recuerdos infantiles de Magdalena de Kino,Sonora, México.

Escrito por arkisanchez 09-10-2008 en General. Comentarios (1)

Estimados bloggers: esta semana subo este artículo sobre temas variados históricos y los andares por la arquitectura y el arte en Sonora.

 

¡Sítaca! (calaron). Exclamó el jefe de armas yaqui Tetabiate mientras cabalgaba por las brechas del Bacatete rumbo a pueblo de Pitahaya para firmar la Paz de Ortiz con el gobierno porfiriano y sus científicos en Sonora.

La masacre de estudiantes de la generación de 1968 en Tlatelolco, el pasado 2 de octubre, no se olvida por ningún motivo, como tampoco, el de la Universidad de Sonora por el ejercito y la ola verde faustinista de ex gobernador Faustino Fèlix; la muerte de  estudiantes de la Universidad de Praga, en Checoslovaquia; los de la Universidad de La Soborna, en París; la Universidad de San Nicolás, en Morelia, Michoacán y los de la Universidad de Kent, Ohio, Estados Unidos. ¡Una matanza de estudiantes generalizada!

Generación de mexicanos y sonorenses y otras nacionalidades que procuraban la Libertad, la Democracia y la autonomía universitaria como contrapunto al agobiante nacionalismo revolucionario de México, en este caso, que fueron masacrados por las ballonetas y balas de soldados: "Libros contra armas de fuego".

40 años de este fatídico hecho que cambió al País (¿?), quedando sus asesinos en libertad jurídica y gozando de impunidad, pero la sangre derramada no sirvió de gran cosa, --creo yo--, porque sigue un estado represor por las élites políticas en el poder formulando leyes que lesionan nuestros derechos humanos.

Hoy se celebra el Día de San Francisco de Asís en la ciudad de Magdalena de Kino, una de las mejores fiestas en Sonora, en la cual, estuve presente cuando estudiaba en escuela  primaria lasallista. Don Cheto Sánchez, mi difunto padre, usualmente asistía  para poner su “tendido” de cuiltas y cobijas en el piso de la plaza. Lo acompañaba su familia y en uno de esos viajes, recuerdo,  nos compró un kilo de uvas rojas y con un racimo de ellas en la mano, entré al interior de la iglesia para observar su espacio religioso y la imaginería del arte sacro: Un mundo de santos y vírgenes católicas incomprensible en esa edad.

Subí al campanario para sentarme en la azotea y ver desde esa altura el fantástico paisaje circundante, la panorama del pueblo, en la plaza: Las danzas autóctonas por grupos étnicos papago, yaqui, mayo, pima y la romería de miles de peregrinos devotos a San Francisco, Santo traído a estas tierras por el misionero Eusebio Kino, jesuita colonizador y empresario agrícola y ganadero del imperialismo español e introductor de la cultura española como parte de la célula colonizadora de España del siglo XVII que hoy, se pretende canonizar como Santo católico.

Tal vez la visita  al fantástico mundo religioso influyó en mi sensibilidad como arquitecto y artista, debido a que he diseñado cuatro iglesias: Una iglesia marista y adoratorio en Guadalajara; la remodelación de la iglesia de Vícam Pueblo, bella obra al estilo neoclásico de 1922, en la cual, respeté como arquitecto, los espacios sagrados de las celebraciones yaquis de  los Contis dominicales y cuaresmal, solución  agradecida por el jefe de los Matachines, Felipe Espinosa, que en paz descanse. Una desproporcionada maqueta de esta iglesia la pueden observar  en el Museo de los Yaquis de Cócorit.

 La iglesia de Las Golondrinas para Guaymas, cuyo proyecto quedó en el Vaticano por un problema de concepción artística,  ya que, no quise cambiar mi concepto escultórico – arquitectónico - religioso al estilo brutalismo de las fachadas con una inmensa cruz inclinada inspirada en el Víacrucis de Cristo, que para mí, no fue un problema de solución estética conceptual ni estructural sino el fundamentalismo del Vaticano ante una obra diseñada con libertad.

La remodelación urbana y de la iglesia de la ex misión jesuita de San José de Guaymas, hermosa construcción típica de los misioneros franciscanos que remodelaron las misiones jesuitas al ser éstos expulsados de la Nueva España; al respecto, recuero las charlas que tuvimos el padre Antonio, encargado de la iglesia de San José y promotor de la colonia Las Golondrinas: --son proyectos arquitectónicos con un profundo sentimiento de espiritualidad,  de lo sublime  estéticamente expresado en el altar y espacios interiores con bellas fachadas y gran respeto por lo católico--. Mientras denotaba una nostalgia al ver frustrado su proyecto de la última iglesia.

Un estudio arquitectónico y serie de fotografías para la iglesia de Santa Rosalía en Baja California Sur, por ser el legado de Alexander Eiffel en México, para su publicación en revista del Museo de Arquitectura Industrial de Londres, Inglaterra.

También influyó mucho en mi fotografía artística ya que por años he viajado para obtener las series: Los Cien Rostros de  Cristo crucificado de altares; obras del arte novo español en domos de iglesias tapatías, las obras de los pintores Caravallo y Cabrera son mis preferidas; una formidable colección de iglesias del estilo barroco del lago de Cajititlán y de Guadalajara por su bello arte Tequique que tanto aprecio;  las misiones y arte religioso de la península de la Baja California. Inclusive, mi “El Cristo Mocho de la Durango”, obra del arte objeto.

Se fue el verano y la época de lluvia, lamento, no haber observado en el horizonte cajemense, al oriente, sobre las cimas de los cerros y lomas de la sierra Oscura a la “Culebra de agua” antes de llover. Quetzalcoatl regresando a las llanuras de Cócorit y al Tecalaim yaqui que he querido fotografíar y pintar al estilo realismo mágico. ¡Qué Lastima! Porque no tengo tiempo suficiente para la prolongada espera de los fríos vientos de otoño que me indican el movimiento migratorio de la ballena gris a México, donde, espero, no haya casualidades por choques y muerte  con ellas  por golpes mortales con las quillas de los inmensos cruceros que navegarán el golfo de California para ver la 121 años de contaminación de la bahía y una cultura de pescadores del puerto de Guaymas.

No entiendo la falta de voluntad política y sentido común cultural prevalecerte en nuestros gobernantes municipales para arreglar, definitivamente, el grave deterioro de la pátina de bronce original en la estatua del general Álvaro Obregón en su plaza de nuestra certificada “maravilla urbana del siglo XXI”.

Efectos por la pasada pintada al cobre por la Dirección de Imagen Urbana, su última limpieza y trabajos de pintura para devolver los matices al bronce que la trasformó en una escultura bicolor: la espalda del general y las ancas del caballo de verde bronce y el resto en color blanco.

Ante Cabildo de Cajeme, insisto, ya que los funcionarios de cultura e imagen urbana no les importa y están imposibilitados de solucionar el problema por ineptitud, la necesidad de tener un reglamento de conservación y protección de los monumentos y estatuas urbanas y prevenir futuras alteraciones a sus diseños originales al capricho y mal gusto o al estilo kitsch obregonense de los incultos gobernantes.

Es prioritario tener este reglamento asesorados por arquitectos y escultores locales, de la Universidad de Sonora o del Instituto Nacional de Bellas Artes  y no estar supeditado a las resoluciones de despachadores de pintura de tiendas comerciales, políticos y cultureros que controlan la cultura en nuestra ciudad y estado, que por falta de conocimientos en la materia, dan soluciones surrealistas y barrocas tiradas a lo churriegersco.

 

Pie de foto: Estatua ecuestre del general Álvaro Obregón en Ciudad Obregón, Sonora.

 

Francisco Sánchez López

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora. Mx.