Estimados bloggres: de nuevo en la web, hoy, subo el articulo publicado en el periódico El Diario del Yaqui, comentando sobre el nefasto proyecto de restauracion de la parroquia que se quiere llevar a cabo en Álamos, Sonora, por la asociación Adopta un Obra de Arte-Álamos. ¡Increible!
Le denomino: ¡Acto de lesa estética arquitectónica contra la Parroquia de Nuestra Señora Inmaculada Concepción de Álamos.
He aqui, primero, algo de su fantástica historia:
En 1786, El obispo Antonio De Los Reyes, de la primera diocesis de Sonora
inició la construcción de la antigua Catedral de Sonora bajo el proyecto arquitectónico y dirección de la obra por el arquitecto Juan Ross, consistente en:
Una larga iglesia de mamposteria de piedra y cantera, compuesta de con tres naves interiores con arcada de arcos de medio punto y dos capillas laterales. En su fachada principal un frontispicio estilo barroco y portico de entrada de cantera con adornos platerezcos. Mismos que adornaban las fachadas oriente y poniente.
Originalmente, tendría dos torres gemelas de tres cuerpos cada uno adornadas con columnas de fustes lasángicos y equipadas con tres campanas en cada torre. En el interior, un Altar mayor estilo neoclásico.
En 1789, se optó por sólo construir una torre y años después, se detuvo la edificación por las muertes del arquitecto Ross y el obispo De Los Reyes.
En 1802 o 1803, reinició su construcción el maestro Camilo San Martín, terminando la torre en 1806.
El resto de la catedral quedó a medio construir entre 1815 a 1820.
En 1821, se instaló el reloj italiano.
Quedó --Elegantemente terminada en 1826--.
Como pueden ver ustedes, esta antigua catedral fue construida de piedra aparente tal y como está, nunca se aplanaron sus muros con mortero de cal, según las crónicas antiguas. Contraponiendo la versión afirmada en el nuevo proyecto de restauración por el Arq. Carlos Salomón, que se pretende llevar a cabo, a saber:
“Una guía ejecutiva para los trabajos de restauración, para Recuperar los aplanados de mortero de cal-arena que Recubrieron los Muros de piedra aparente de las cuatro fachadas del templo... Conclusión basada en indicios elementales y en residuos de mezcla encontrados en el domo de la torre campanario, muros tambores exteriores de la cúpula central y en los arcos botareles”.
Para los espacios interiores: “Descubrir la posible obra mural sobre la cúpula central; cambio de piso antiguo (ni tanto porque fue instalado en 1978) por uno moderno en las naves y trabajos de electricidad”.
He aqui mi comentario:
Los días nublados con placentera lluvia y música ambiental de los Queen interpretada por orquesta sinfónica traen recuerdos de un pasado lejano perdido en el “Tiempo” de Salvador Dalí, o en el –ocaso de mi propio destino--, mientras observo con curiosidad a dos salamanquesas (lagartijas) amarillentas de ojos saltones, en las cuales, no existe la ley de la gravitación porque boca abajo y sobre el muro pacientemente están cazando hormigas y demás insectos propios de la época de lluvia en nuestra surrealista ciudad.
Donde, como tema de moda y por mandato monárquico, estamos en contra del centralismo federal, porque mientras el Presidente Calderón planta cinco millones de árboles en todo el país; aquí, ¡OH, maravilla! Los estamos derribando en pleno verano con altas temperaturas como los doce yucatecos frente al feo edificio remodelado de la UNICAY. ¡Inmisericordes!
Porque los peatones utilizábamos su sombra para mitigar el calor y fuerte sol que quema los huesos. En Cócorit, también quieren derribar mis esculturas monumentales del paisaje semi urbano compuestas por los álamos secos de la antigua gloriosa Alameda.
¡Un verdadero acto de lesa estética arquitectónica! es el próximo proyecto de restauración de las cuatro bellas fachadas estilo barroco novo hispano de la parroquia de Nuestra Señora Inmaculada Concepción y/o Templo de la Purísima Concepción, diseñada por el arquitecto queretano Juan Ross (el primer arquitecto en Sonora) y construida entre 1786 a 1826, con planta en forma de cruz latina y muros de piedra aparente asentada con mortero de cal, pórticos de entrada, torre campanario, domos, cúpulas y arcos botareles exteriores. e interiores con estilos neoclásico, típicos de la época pre Independencia de México en la Ciudad Colonial de Álamos, mi pueblo mágico preferido por sus leyendas, tesoros y misterios, en Sonora.
La parroquia es una bella edificación religiosa, propiedad de la Nación, es el icono arquitectónico y patrimonio cultural mas importante de la sociedad alamense y sonorense que queremos conservar tal y como está.
Por tal motivo, protesto enérgicamente y manifiesto mi inconformidad contra la remodelación que pretende un drástico cambio en las históricas fachadas barrocas edificadas con muros de piedra aparente no labradas y de hechura artesanal indígena, para cubrirlas con aplanado de mortero de cal-arena y pintura vinílica color blanco como si fuese un antiguo templo de las misiones jesuitas del Padre Kino. ¡Que atrocidad!
Proyecto arquitectónico de restauración promovido por la asociación civil Adopta una Obra de Arte-Álamos, presidida por los esposos Walter Almada y Myriam Barcenas de Almada y el patronato, realizado por el arquitecto restaurador Carlos Salomón Madrigal con residencia en el Distrito Federal y presentado para la obtención de una licencia de construcción ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia- Sonora en Hermosillo.
Como antecedente, agrego: Esta admirable ciudad colonial que he visitado por 26 años y cautivo he quedado por el magnifico encanto de su arquitectura histórica, fue fundada en diciembre de 1687 por el general Domingo Terán de los Ríos como Real de Limpia Concepción de Álamos, también conocida como Real de Mina de los Frailes, al oriente de las misiones jesuitas de 1610-1614 entre la tribu mayo.
Su legado histórico es grandioso y como apunta el lema de su escudo municipal: “Sonora nació aquí”. Hoy podemos gozar y extasiarnos con las bellas fachadas de sus 180 edificaciones coloniales, catalogadas como monumentos nacionales por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Ha sido propuesta como candidata a obtener la categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, organismo “A” de las Naciones Unidas y está inscrita en la categoría de Pueblo Mágico de México. Ambas propuestas están respaldadas por el Alcalde y Cabildo del Municipio de Álamos, por el gobierno federal, del estado de Sonora y por los Artistas del Festival de Álamos.
Respecto al proyecto y ejecución, externo mi opinion para juzgar que la propuesta restauradora del arquitecto Salomón, que considero errónea y nada aceptable por no haber datos históricos suficientes que justifiquen el cambio de las fachadas. Debido a que en el Museo Costumbrista de Álamos hay pinturas del siglo XIX con las fachadas de piedra, y así ha quedado en la mente colectiva histórica y actual de los pobladores.
Como arquitecto sonorense me opongo rotundamente al radical cambio de las fachadas y solicito una evaluación del proyecto, previa a la licencia de construcción, por expertos de ICOMOS-MÉXICANO,A.C. o ICOMOS-INTERNACIONAL, A.C., porque no habido un consenso entre la población alamense y colonia de residentes norteamericanos.
La siento como una imposición centralista y privada por una asociación que tiene la obligación de solicitar el consentimiento de la comunidad y ser más democrática en asuntos tan importantes como es el cambio de las fachadas de esta bella iglesia.
Como artista del arte del realismo mágico y de la arquitectura histórica de Álamos que he pintado por diez años durante el Festival Alfonso Ortiz Tirado, opino que las fachadas de este hermoso templo nos brindan unos momentos de belleza esplendorosa cuando los rayos del sol inciden en las piedras con minerales de minas de oro y plata, transformado a todo el templo en una fuente de emanación de matices dorados y ocres, violetas y anaranjados de mágica belleza muy apreciada por los residentes y visitantes. (Vean la acuarela al final).
Pero, ahora, porque una asociación quiere “adoptar una obra” e integrada por gente que no reside y ni siquiera visita Álamos y un arquitecto que desconoce totalmente los valores estéticos y paisajistas urbanos de nuestra ciudad colonial, nos quieren arrebatar el placer de admirar tanta belleza, que a la fecha de hoy, no sé, sí es por efectos naturales o propuesta del proyecto arquitectónico.
Espero que el Ayuntamiento de Álamos asuma su responsabilidad social y política y niegue cualquier licencia de construcción que altere la arquitectura de su centro histórico, y la asociación adopte el Museo Religioso para engrandecerlo con pinturas y objetos y deje a este templo en paz, tal y como es.

Pie de foto 1: Esta sería la fachada norte original de la Catedral diseñada por el arquitecto Juan Ross en 1786. Falta el frontispicio central.

Pie de foto 2: La fachada norte original de la parroquia de 1789.

Pie de foto 3: Estado actual de la parroquia concluida en 1826, según diseño original. Construcción que hemos gozado de su belleza barroca por 220 años. Hoy la quieren restaurar enjarrando sus muros de piedra al adoptarla como "obra de arte". ¡Me opongo, rotundamente!

Pie de foto 4: Así la pintaron con su fachada de piedra, según la pintura al òleo del siglo XVIII, en el Museo Costumbrista de Àlamos.
Pie Pie de foto 5: Fachada sur de la Parroquia de Álamos, interpretación plástica a la acuarela por el arq. Francisco Sánchez López, miembro de los Artistas del Festival de Álamos y autor de este blog.

Pie de foto 6: Así se verá la parroquia si se autoriza el proyecto de restauración. ¡Protesto! Por esta fealdad arquitectónica. ¡Es criminal!
Pie
Pie de foto 7: Fachada norte y principal se verá así se se enjarran los muros. ¡Qué feos!.Vista desde la Plaza de Armas de Álamos.

Pie de foto 8: Vista de la parroquia desde el balcón del Palacio Municipal con muros encalados si es que se lleva a cabo según la remodelación por la asociaicón civil Adopta una Obra-Alamos. ¡Espero que no se realice!

Pie de foto 9: Así se verá la parroquia si se encalan los muros de piedra con mortero de cal. Creo que no es vialble.
Fotos: las primeras son del original. Las blancas son editadas con programa Paint.
¿Ustedes qué opinan? ¿Aceptan esta barbarismo o lo rechazan?
Me da gusto la formación de un comité ciudadano alamense en favor de conservar y protejer la parroquia en su estado original. Me indicaron que lucharan por su conservación contra quien se atreva a modificarla, sea quien sea. No aceptan la adopción por fea y por ir en contra de las tradiciones del pueblo. ¡Enhorabuena!
A continuación, incluyo la carta enviada al presidente de Icomos-Mexicano, A.C
Ciudad Obregón, Sonora a 21 de julio de 2008
Arq. Villalobos. Presidente
ICOMOS-MÉXICO, A.C.. México, D. F.
Presente
Estimado Arq. Villalobos:
Por medio del presente lo saludo muy cordialmente y aprovecho el mismo para presentar ante su asociación, una protesta e inconformidad contra el Proyecto de Restauración de la Parroquia de Nuestra Señora Inmaculada Concepción y / o Templo de la Purísima Concepción de Álamos, Sonora,.
Proyecto de restauración por el arquitecto y restaurador Carlos Salomón Madrigal, del Distrito Federal, para la asociación civil Adopta Una Obra de Arte-Álamos, A.C., presidida por los esposos Walter y Myriam Barcenas de Almada. Filial de la asociación nacional de mismo nombre inscrita en CONACULTA y presentado ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Delegación Sonora, en Hermosillo, solicitando su respectiva licencia de construcción.
La parroquia es una bella edificación religiosa con planta en forma de cruz latina y un ejemplo del estilo barroco austero español y mexicano, construida entre 1786 a 1826 con muros de piedra aparente asentada con mortero de cal, catalogada como monumento nacional por el INAH, icono arquitectónico mas importante de la Ciudad Colonial de Los Portales y patrimonio cultural de la sociedad alamense y sonorense que queremos conservar tal y como está.
La Ciudad Colonial de Álamos, Sonora, fundada desde 1684 como poblado minero español, ha sido propuesta como candidata a obtener la categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, organismo “A” de las Naciones Unidas y está inscrita en la categoría de Pueblo Mágico de México. Ambas, respaldadas por el Alcalde y Cabildo del Municipio de Álamos, por el gobierno del estado de Sonora y por los Artistas del Festival de Álamos.
Propuesta restauradora del arquitecto Salomón que considero errónea y nada aceptable por no haber datos históricos suficientes que justifiquen el cambio de las fachadas en piedra aparente a fachadas recubiertas con mortero de cal y posiblemente pintura vinílica color blanco, como si fuese un templo de las misiones del Padre Eusebio Kino u otros jesuitas, ya que en el Museo Costumbrista de Álamos hay pinturas del siglo XIX con la fachada de piedra, y en este estado está en la mente colectiva histórica y actual de los pobladores.
Solicito una asesoría por perítos de ICOMOS-MÉXICO ante el citado proyecto consistente en:
“Una guía ejecutiva para los trabajos de restauración, para recuperar los aplanados de mortero de cal-arena que recubrieron los muros de piedra aparente de las cuatro fachadas del templo....
Conclusión basada en indicios elementales y en residuos de mezcla encontrados en el domo de la torre campanario, muros tambores exteriores de la cúpula central y en los arcos botareles” y para los espacios interiores: “Descubrir la posible obra mural sobre la cúpula central; cambio de piso antiguo por uno moderno en las naves y trabajos de electricidad”.
Como arquitecto sonorense y artista me opongo rotundamente al drástico cambio de las fachadas y le solicito una evaluación del proyecto previa a la licencia de construcción por expertos en restauración de monumentos históricos de ICOMOS-MÉXICANO, A.C. o ICOMOS-INTERNACIONAL, A.C. y si es posible, presentar otras opciones viables para conservar los muros de piedra aparente levantados en forma artesanal que caracteriza a las construcciones barrocas mexicanas.
Como artista del arte del realismo mágico y de la arquitectura histórica de Álamos que he pintado por diez años durante el Festival Alfonso Ortiz Tirad; las fachadas de este hermoso templo nos brindan unos momentos de belleza esplendorosa durante unos minutos cuando los rayos del sol inciden en las piedras con minerales de minas de oro y plata, transformado a todo el templo en una fuente de emanación de matices dorados y ocres, violetas y anaranjados de mágica belleza muy apreciada por los residentes y visitantes.
Ahora, porque una asociación quiere “adoptar una obra” e integrada por gente no reside y ni siquiera visita Álamos y un arquitecto que desconoce totalmente los valores estéticos y paisajistas urbanos de nuestra ciudad colonial, nos quieren arrebatar el placer de admirar extasiados tanta belleza, que a la fecha de hoy, no sé, sí es por efectos naturales o propuesta del proyecto arquitectónico.
Considero el proyecto y su futura ejecución como un atentado de lesa estética arquitectónica.
No ha habido un consenso entre la población nativa ni ante la colonia de residentes norteamericanos o colegios de arquitectos de Navojoa, Ciudad Obregón y Guaymas.
La siento como una imposición centralista y privada por una asociación que tiene la obligación de preguntar ya que recibe recursos económicos federales y ser más democrática en asuntos tan vitales e importantes para la comunidad nativa como es el cambio de las fachadas de piedra aparente por nuevas recubiertas con mortero de cal. ¡Que atrocidad! Como si fuese o pretenden darnos una vil copia de la iglesia de San Javier del Bac de Tucson, Arizona o de Caborca, Sonora.
Sin más por el momento y en espera de una favorable resolución, quedo de Ud. Su Atto. y S.S.
Atentamente:
Arq. Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, periodista colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, en Ciudad Obregón, Sonora. Pagina web: www.arqsanchez.8m.com
Crédito: Información recabada de la Biblioteca Wikipedia y otros libros de Historia en el buscador de google.com
Con copia para:
Cp. Lic. Felipe Calderon Hinojosa, Presidente de México.
ICOMOS-INTERNACIONAL, A.C., Naciones Unidas en Nueva York, USA.
Instituto Nacional de Antropología e Historia, Distrito Federal y delegación Sonora, en Hermosillo.
CONACULTA, Distrito Federal.
Ing. Eduardo Bours Castelo, Gobernador del Estado de Sonora.
Instituto Sonorense de Cultura, en Hermosillo. Sonora
Sociedades de Geografía e Historia en Sonora.
Arq. Carlos Salomón Madrigal, Distrito Federal
Asociación Adopte una Obra de Arte, A.C., en el Distrito Federal y de Álamos, Sonora.
Medios de Prensa, radio y televisión estatales y nacionales.
Blogs: www.arkisanchez.blogdiario.com, www.artecajemeart.blogster.com y
www.sanchezarchitecture.blogster.com
Estimados bloggers:
Con gusto saludo a todos (as) ustedes que navegan en la web y mientras leen el tema del medio ambiente, muy de moda, por ser un tema “chic” para muchos y muchas esnobistas que enrolan este baluarte de la ecología para hacerse millonarios, como el ex vicepresidente Al Gore y su premio Nobel.
Como ecologista, me uno al llamado nacional del Presidente Felipe Calderón de reforestar el País, el pasado 5 de julio con cinco millones de árboles plantados. Apruebo su programa federal pero repruebo el hecho de que no servirá de mucho la plantación de árboles, porque luego al crecer, las administraciones los destruirán en pos del progreso porfirista actual, como en el caso de la calle 200 o P. Elías Calles que desarbolaron en Ciudad Obregón y la trágica deforestación del Parque de Villa de Seris en Hermosillo. Sonora y las del monte desértico en Caborca, Magdalena, Puerto Peñasco por la industria y turismo inmobiliario.
Pueden ver la foto cuando estoy plantando un árbol limonero en el jardín de Mónica de mi domicilio Obregonense. Con los futuros limones jugosos y sabrosos mitigaré el calor veraniego con refrescantes limonadas. Aquí dejo la semilla fecundadora y mi soporte a la biodiversidad y ecosistemas del desierto de Sonora, con la hojarasca haré una composta para fertilizarlo y no usar agroquímicos que afectan a muchos mexicanos en el Valle del Yaqui.

Sí, afirmo lo arriba citado, porque este galardonado señor, como vicepresidente de los Estados Unidos, no firmó el Tratado de Tokio, donde ese país se comprometía reducir las emanaciones de gases efecto invernadero que nos afectan en el golfo de California, Sonora, la Baja California y Chihuahua, por la contaminación atmosférica de los estados de Arizona, Nuevo México y California, que con los frentes fríos y vientos norteños los recibimos con los brazos abiertos y hasta vamos de compras a Tucson; por el golfo de México, recibimos la contaminación de los países europeos y por el océano Pacifico: Los de Japón y Asia. Así que por todos lados nos contaminan el aire y mar.
Asevero lo anterior porque desde 1991, asumí la bandera del ecologismo y soy el pionero en México en la protección del hábitat y ruta migratoria de las ballenas grises en la Baja California y, desde 1994, incluí a las 10 especies de ballenas de barba y diente, la vaquita del mar, los delfines migratorios y a los peces vela, marlin y dorado que han sido sobre explotados por la pesca deportiva recreativa que nada tiene de sustentable en las pesquerías de San Carlos, Nuevo Guaymas y Cabo San Lucas, Baja California Sur, que era y aún es, una verdadera carnicería en el golfo de California y océano Pacifico mexicano.
Desde 1991, he protegido ballenas y delfines contra su cruel caza comercial de Japón y caza aborigen en Alaska, y en desde 2003, contra la despiadada captura de delfines para delfinarios de Cancún, Acapulco, Puerto Vallarta y el último de ellos, el de San Carlos en Sonora.
Debemos tener conciencia ecológica que desde el punto de vista ecológico, el estado de Sonora es un desastre y está fuertemente dañado irreversiblemente en su planicie costera, en su litoral de manglares y el mar contaminado por tanto cochinero de residuos de agroquímicos, metales pesados y drenaje agrícola y urbano vertido en la bajamar y esteros sonorenses.
Ejemplo de esto, traigo a relucir el estero El Soldado como ejemplo a no seguir, a pesar de que he solicitado a dos presidentes mexicanos (Vicente Fox y Felipe Calderón) un decreto federal de protección de este importante ecosistema de humedales sonorense que en 5 años ha sido degradado y destruido un 25 % de su área natural y todo gracias a la carretera costera Miramar - San Carlos que se construyó irregularmente sin ninguna reglamentación por la compañía guaymense Vista los Arrecifes del señor Ocatvio LLano Zaragoza y sin autorización de cambio de usos de suelos.
La impunidad ha vencido al ecologismo en este singular caso.
Y que creen ustedes; todo esto es para la venta de la playa contigua y los terrenos de los manglares para su venta a los norteamericanos que nos están contaminando incluyendo en el contrato los 20 metros de zona federal.
¡El ecologismo se acabó en Sonora! Afirmó el gobernador Eduardo Bours en la apertura de la escala Guaymas de la Escalera Náutica del Mar de Cortés. Qué equivocado está, porque el ecologismo sigue vivo en Sonora y en México, es la base fundamental de la democracia participativa.
Planta un árbol en tu casa y únete a este genial proyecto de Calderón.
Atentamente:
Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico y colonial de Álamos, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora.
Estimados bloggers: De nuevo los cordiales y adjunto esta cónica sobre la cultura en Cócorit, durante la Feria de San Juan de Cócorit. 2008.
A pesar de los cambios climáticos por los efectos invernaderos que producen los países altamente industrializados y de la sequía regional por el clima caluroso en el verano desértico, en Cajeme se cumplió la leyenda de que las primeras lluvias veraniegas llegan “el 24 de Junio... el mero día de San Juan...” como relata el corrido. Llovió ligeramente con unas cuantas horas de retrazo, lo suficiente para remojar los jardines y las calles terregosas emanando el olor a tierra sonorense (añorada cuando vivimos fuera de ella por las circunstancias de la vida) y uno que otro residuos de agroquímicos. Junto a los fétidos olores emanados por los registros abiertos del drenaje enfrente de la industria maicera y de la Coca cola, al sur de la ciudad.
Placentera lluvia con días nublados para meditar sobre el incierto presente por la economía inflacionaria en nuestra nada democracia participativa donde la dictadura PRI-PAN y PRD, porque el Congreso de la Unión, coarta nuestra libertad de expresión, de discernir y criticar lo realizado en todos los ámbitos y jurisdicciones de México.
Como nuestra ciudad está en el ámbito primer mundial por tanta certificación, es preciso que la Universidad de Sonora establezca el campus Cajeme donde se imparta una educación humanista equilibrando la ciencia, tecnología y las bellas artes, donde la escuela de arquitectura ofrezca diplomados y maestrías en urbanismo y restauración de monumentos históricos para elaborar un reglamento estatal de conservación para contrarrestar acciones como el proyecto de cubrir con aplanado de cal y pintura vinílica las fachadas de la parroquia de la Inmaculada Concepción de Álamos, construida con muros aparentes de piedra que tanto admira el turismo nacional e internacional y los artistas del Festival de Álamos cada invierno.
Me da lastima que la otrora Feria de San Juan de Cócorit sólo quedó en la conciencia colectiva del pueblo cocoreño, donde algunos de ellos calman por la restitución de su fiesta tradicional iniciada por los festejos religiosos de la tribu yaqui de El Conti en Cócorit y Loma de Guamúchil venerando fervorosamente al Santo San Juan Bautista en la iglesia del Espíritu Santo.
A fines de los años 1950, --Cuando el pueblo estaba todavía bronco... Un grupo de jóvenes nativos organizó bailes en la antigua cancha de la plaza Ignacio Zaragoza en honor a San Juan y empezó a ser tradición consiguiéndose grandes logros... Me indicó un señor, agregando: Antes se le llamaba plaza Hidalgo (Miguel Hidalgo y Costilla) y tenía en un pedestal el busto de don Benito Juárez que quitaron y hoy está en la Escuela Primaria de la Cámara Junio--.
Sitio urbano del cual he averiguado que no es la típica “Plaza de Armas”, como lo indica la placa de la remodelación de 1988. Porque Cócorit no fue fundado como poblado español ni los Reyes de España le otorgaron el Pendón Real durante la colonización de México. Ni es el sitio original de la misión jesuita del Espíritu Santo de Cócorit fundada posteriormente a 1617, como “visita” de las misiones Tórim y Bácum. Espacio perdido entre los campos y monte cercano al río Yaqui. El actual asentamiento es de los años de 1880 a 1890 fundado como campamento militar, la Colonia Agrícola y ejido de Cócorit durante la cruenta guerra de exterminio contra los yaquis para arrebatarles su territorio.
En los años de 1960, la Cámara Junior organizó la Feria de San Juan llegando a ser muy famosa en la región serrana, del valle y de Sonora, según la siguiente descripción: --En una enramada, la pajkoleada de los yaquis en la víspera de San Juan; en la calle: Juegos mecánicos y diversiones como tiro al blanco a cambio de un muñeco, la lotería, el cochi y el palo encebado; los juegos tradicionales como el jaripeo charro, carreras de caballos, el juego de argolla y el gallo enterrado (que era sacado por el pescuezo por vaquero a galope de caballo) y la elección de la reina que animaba la feria--. Hoy no se vio durante el festival cultural ni la presentaron en el estrado. Somos la única sociedad en el mundo que escondemos a la reina.
--La belleza de las mujeres cocoreñas galardonaban la plaza y los festejos (pero no vi una en el festival han de estar chateando en el cyber café frente al puesto de los raspados y obispos) y eran admiradas en el palenque con peleas de gallos y variedad con famosos (as) artistas de la farándula nacional; en la cancha: el baile al aire libre con la tambora sinaloense; en las cantinas, conjuntos de música norteña tocaban hasta la madrugada. Los Júniors aportaban el diez por ciento de las ganancias a la comunidad de Cócorit--.
¿Porqué terminó este famoso festejo? Pregunté entre los cocoreños de mayor edad: Unos contestaron por la falta de organización del Comité Comunitario de Cócorit posterior a los Júniors y el traspaso a la cervecería y empresarios de los bailes masivos muy del pueblo. Otro, me ilustró con la leyenda entre los pobladores vernáculos, que cita: “En una procesión el tumulto de gente que venían con el Santo San Juan desde El Conti a Cócorit empujó al muchacho que cargaba la figura entre sus brazos, se le cayó el Santo al suelo y aquí se acabó la tradición, se desbarató la feria de los Júnior, por el dedo que se le quebró al Santo Juan”.
¡Qué bonita era la feria de San Juan en la plaza! Me indicaron varias personas con cierta nostalgia mirando a las ceibas mientras degustaba sabroso raspado de vainilla servido por don Pablo y escuchando la música.
Como las funciones de teatro como la Paz Ficticia de Dommy Flores, directora de La Petaca y de la Dirección de Cultura municipal y la ópera lírica “Viaje a través de los Musicales” estaban repetidas y ya criticadas por los errores históricos sobre la vida y muerte del jefe de armas Cajeme en la primera.En la función operística, al joven cantante de apellido López Flores, le falta voz para ser tenor o baritono, tiene buen manejo del escenario pero le veo más futuro en el pop rock que en este dificil canto. Pero nos está costando mucho dienro porque son financiadas por el Consejo Municipal de Cultura de Cajeme, junto al libro de Alina Martínez y el chusco cortometraje “Rostros de Cajeme”, falto de valor artístico pero aceptable por lo poco histórico de las escenas campestres algunso niños bañandose en una pila y canalito, un camión de segunda por la calle 200, ningún personaje trascendiío màs allá del Valle del Yaqui. Captados improvisadamente hace 30 años, hoy editada también, por recursos oficiales.

Ante esta cursileria cultural obregonense, mejor me fui al puesto de Doña Oralia para saludarla y degustar un sabroso burrito de frijoles envuelto en una tortilla de harina sobaquera, porque traía hambre y sed (me parezco a Colosio) mientras esperaba el camión en ruta a Cajeme pensando que esta celebración no tuvo el sentido de la feria de Cócorit y dejando atrás a un pueblo disgustado, pidiendo ser parte de la misma y comentando: “Fuimos un pueblo dormido pero ya estamos despertando y exigiendo nuestro derecho a los beneficios de la fiesta tradicional de San Juan de Cócorit”. Y no los culpo.
No puedo concluir el presente sin antes mencionar que miles de gentes, la mayoría familiar de los grupos de danza, gozaron de la variedad presentada durante el Festival Cultural Cócorit.
Pie de foto: Doña Oralia y sus sabrosas tortillas de harina en su puesto: "El Burro sin Mecate". Frente a la plaza de Cócorit. Sonora
Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico el Diario del Yaqui en Ciudad Obregón, Sonora.
Estimados (as) Bloggers:
Con un cordial saludo, subo a la web esta SUBASTA de artesanías yaquis y seris de Sonora que he conservado por muchos años: Ideal para coleccionistas de estas formidables culturas, pero la necesidad económica me obliga a subastarlas al mejor postor.
Precios de salida por colección:
Artesanías Yaqui = 3,350.00 pesos
Arco Ceremonial = 2,000.00 pesos
Artesanía Seri. = 10,700.00 pesos
Total Precio de Salida = 16, 000.00 pesos.
Descripción de las colecciones:
Instrumental para la Danza del Venado: 10 piezas con valor = 1950.00 pesos. Artesanía e instrumentos musicales de los Yaquis. Adquiridas en Vícam Pueblo y Vícam Estación, Río Yaqui, Sonora, y manufacturadas algunas de ellas por el difunto “Mocho”, entre 1975 a 1977.

Arco ceremonial con valor de = 2,000.00 pesos.
I arco de madera de 90 cms. de largo con un carcaje (bolsa) de cuero de
venado de 67 cms. Con 8 flechas decoradas de 58 cms, cada una. Adquirido 1975.
1 1 tambor de cuero de chivo, de 32 cms. De diámetro.
2 maracas (bules secos) de 24 cms, de largo.
2 Raspadores de madera de 80 cms de largo.
5 Raspadores de madera de 57 cms. “ “.
Indumentaria para la Danza de los Pajkolas: 7 piezas con valor = 1600.00
3 mascaras “Chivatos”, de madera de raíz de álamo seco, con crin de caballo y de chivo. Decoradas de 20 cms, de altura.
1 Mascara “Chivato” de 13 cms, igual a la anterior.
3 Senazos de madera con fichas de lamina de 25 cms, de longitud.
Totales: 17 piezas con valor de 3,350.00 pesos

Artesanía Seri en madera de palo fierro.
5 piezas con valor = 3,150.00 pesos. Manufacturadas en Bahía de Kino Viejo. Adquiridas entre 1985 a 1987.
De la fauna marina del golfo de California:
2 pez velas de 50 y 40 cms. de altura cada uno.
1 delfín de 32 cms, de altura.
1 pelicano de 30 cms. de altura.
1 tortuga de 28 cms. de largo
De la fauna del Desierto de Sonora = 11 piezas con valor = 3,850.00 pesos.
2 águila de 27 y 26 cms, de altura cada una.
1 águila chica de 16 cms. de altura.
1 codorniz de 27 cms, idem anterior.
2 codorniz de 21 cms, idem anterior.
4 codornices de 19 cms, cada una.
1 correcaminos de 19 cms, de largo.
1 pato canadiense de cms, de largo.
Totales: 16 piezas con valor = 7,000.00 pesos.
OTRAS PIEZAS EN SUBASTA:

1 Estatua del emperador Cuahutémoc. Rey azteca. = 18,000.00 pesos (izquierda). Rèplica de la enorme estatua de 5 metros de altura en bronce por el escultor don Miguel Nereña. Monumento en la Ciudad de Mèxico. Fundida en bronce con base de mármol, de 40 cms de altura. Adquirida en 1978, pero realizada años anteriores. Tambien muy conocida como estatua símbolo de la Cervecería Tecate.
1 Trofeo danzante venado yaqui = 1,500.00 pesos
En latón dorado con base de placa de mármol. De 40 cms, de altura.
Adquirido en 1978. Fueron estos danzantes iconos culturales muy populares por toda la generacion de obregonenses de los 70 para adornar oficinas y regalos.
1 Cabeza disecada de venado = 2,000.00 pesos
Montada en base de madera con dos pezuñas para colgar cosas. Adquirida en 1985.

1 Estela Maya en lámina de cobre. Artesanía de Yucatán. = 4,500.00 pesos. Magnifico trabajo artesanal y artistico. Representa una deidad en repujado. De 48 x 52 cms. Adquirida en 1976.
1 Osamenta chica de venado cola blanca = 500.00 pesos
Montada en base de aglomerado de madera.

1 pintura al óleo titulada “La Danza del Venado”. = 8,000.00 pesos
Pintada por el gran artista costumbrista yaqui Juan Buitimea en 1979. Un clásico de este pintor radicado en Estación Corral, Sonora. Formato grande.
Para cerrar el trato y condiciones de envío fuera de Ciudad Obregón, Sonora, por favor envíenme un correo con su oferta. ¡No bromas! Sí son tan amables.
Atentamente:
Arq. Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico de seris y yaquis, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, escritor de las guías turísticas inéditas no publicadas de los Yaquis y Seris, del Puerto de Guaymas y de San Carlos, Sonora. Colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, en Ciudad Obregón, Sonora.
La Feria de San Juan de Cócorit, 2008.
¡Malestar social, encono y divisionismo del pueblo!
Con los primeros relámpagos anunciando lluvia por los rumbos del Oviachic y con días calurosos húmedos se llevó a cabo la tradicional Feria de San Juan de Cócorit en tres modalidades: La celebración religiosa de San Juan Bautista en el barrio yaqui de El Conti, donde fui para seguir la peregrinación desde el altar de la iglesia del Espíritu Santo hasta la parroquia de Guadalupe, pero, como no se presentaron los Matachines, los dejé proseguir para tomar fotografías y degustar sabroso wacabaqui con tortillas de harina y una taza de café al ser invitado por los señores Víctor Manuel Mendoza Haros y Lino Valenzuela, sacristán de a iglesia.
Platiqué con la encargada de la misma, la señora Matilde Álvarez Muñoz y el Pueblo Mayor, Antonio Quiñónez Atondo sobre este festejo y al darles las gracias por tan sabroso platillo cocinado por La Unión de Mujeres de El Conti, me indicaron que lo que me comí, es debido a la ayuda económica recibida por el Presidente Municipal de Cajeme, del regidor Pedro Mexía, de la comisaria María Elena Moreno y el diputado Rogelio Díaz Brown.

Al ver como se armaba el castillo pirotécnico bajo un yucateco, me dijeron que lo quemarían en la noche por ser la víspera de Santo y lo obtuvieron por gestoría de la señora María de los Ángeles Valenzuela Rojas ante la ex senadora Leticia Burgos.
“Antes las fiestas de San Juan se hacían por el bordo del canal Porfirio Díaz situando las ramadas de las danzas y cocinas; al alba, se sacaba al Santo para bañarlo en el canal ya que el río Yaqui seco esta, según la tradición religiosa yaqui: Con la feria se cambió a la plaza, ahora está en La Alameda y ya casi se la llevan a Esperanza.
La queremos en El Conti porque los organizadores de la feria no apoyan con dinero nuestra fiesta; ¡Nos las están quitando!”, exclamaron tres señoras indignadas por los bochornosos sucesos en la elección de la reina.
Me reuní con la peregrinación en el atrio de la parroquia para ser recibido por el párroco y asistir a Misa, donde, de repente, una palomo voló hasta el altar para parase en una cornisa arriba del Crucifijo. Pensé que era tal vez el Espíritu Santo visitándonos, más no fue así.
No se sintió el ambiente de feria en el sentido estricto de alegría por el aire de silencio para encubrir el malestar e inconformidad de cierto sector del pueblo durante el festival artístico en la plaza Ignacio Zaragoza, organizado por la Dirección de Cultura Municipal y la Comisaría de Cócorit, el cual fue más de los mismo por la repetición de los bailables, funciones de teatro y la ópera lírica, junto al desfile de carretas y el juego de la argolla.
Esta feria y el festival “No son del pueblo porque no participó cuando hay mucho talento artístico aquí: ¡Los de Obregón se adueñaron de nuestras fiestas tradicionales! Es el clamor e indignación general yori de Cócorit este año.
La otra modalidad, son los bailes para miles de personas con música de bandas sinaloenses, rodeo, gallo enterrado, juegos mecánicos y la elección de la reina en las instalaciones de la Unidad Deportiva en la Alameda organizada por el dueño de la Feria de San Juan, el empresario Jorge Armenta. Donde se produjo un encono entre las familias y barrios del pueblo por el método de elección de la reina entre las candidatas: Rosario de Jesús Valenzuela Zamudio, Damaris Razcón Moraga y María Luisa López Palafox.
La primera, fue elegida reina por el empresario en base a una encuesta entre los líderes sociales y varias personalidades de Cócorit y de Cajeme; Damaris, revocó la decisión de Jorge Armenta asegurando que la elección fue irregular y no se respetó el convenio firmado en la Comisaría ante el juez exigiendo que la votación fuera directa y por el público con boleto pagado al tener ella mucho apoyo del pueblo. Exclamando: “Me robaron la corona”; su mamá, pide se aclare la elección y que por favor “No se juegue con los sentimientos de las tres chamacas”.
La otra candidata, sus seguidores aclaman: “María Luisa es la reina que todos queremos, la apoya el pueblo pero políticamente se eligió a otra: Pedimos respeto a la convocatoria, se haga legal y cuenten las firmas de apoyo que levantaron aquí”. Bochornoso fue el suceso durante el baile a ser la reina electa apabullada, insultada y le arrojaron un bote de cerveza, no pasando nada porque la cubrió un músico.
La inauguración fue con la batucada, zanqueros y carretas adornadas por algunas calles del centro histórico y el protocolo oficial por la autoridad municipal. Al día siguiente asistí a la presentación del libro “Una Descripción General del concepto Mural y Algunos de sus Procedimientos Técnicos”, por el muralista Héctor Martínez Arteche y escrito por la bella y siempre afable psicóloga Alina Martínez Cevallos en el reducido espacio de la biblioteca del Centro Comunitario de PROVAY, la cual, fue algo polémica por las aseveraciones de Enrique Espinosa Pinales muy discutidas por su servidor.
El domingo fui con la idea de vender algunas acuarelas del danzante venado yaqui en un cajete hexagonal y en la banca bajo una carpa. No se vendió por falta de compradores, pero gocé de las danzas por los diferentes grupos del “Día Internacional de la Danza, pero el payaso Azis Gua, no me hizo reír.
Cierta melancolía se sintió al observar la Casona de Cócorit por la ausencias de los hermanos Duron Morales: Héctor, el pintor y Don Fito: el escritor; Ambos, iconos de la plástica sonorense y literatura mexicana. Y así, con este sentimiento fui a la Peña de Las Yayas donde pude observar los magníficos dibujos de cuerpos femeninos por la artista Edna Ivonne Rodríguez con marcada influencia del maestro Arteche, los mejores fueron “Desnudo 1”, “Desnudo 2” y Desnudo 3” por sus poses artísticas, buen dibujo y manejo del color, por la composición y armonía de las figuras femeninas.
En el kiosco, contemplé la exposición del artista Idelgardo Covarrubias, los retratos de Gabriela y las pinturas con la técnica de café por José Ramón Nájera Fuentes.
Lamento decir que no se sintió el ambiente de la Feria de San Juan añorada por muchos cocoreños, quienes claman se les tome en cuenta y participar en los festejos: “Es pura gente de Obregón, los encargados y grupos artísticos”, se comentó en todo el pueblo: “No invitan a artistas de aquí, también hay mucho talento”.
Creo que ésta feria va en decadencia por el espectáculo burocratizado repetitivo. Muchas personas quieren el regreso de la feria al pueblo para gozar de su ambiente y traiga beneficios a la comunidad lastimada, dividida y con malestar social. Los yaquis sienten que su fiesta tradicional ha sido arrebatada por los festejos paganos ajenos a sus usos y costumbres. “Queremos la feria de antes; sino, que se la lleven a otro lado”. Exclamaron bajo las ceibas de la plaza.

Peregrinacion de San Juan desde el barrio del Conti a la parroquia de Cócorit.
Francisco Sánchez LopezArquitecto, fotógrafo, pintor del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y critica de arte en el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora
La Tradicional Feria de San Juan de Cócorit.
Estimados (as) bloggers:
Desde una banca de la plaza Ignacio Zaragoza en mi querido pueblo neoclásico de Cócorit, saludo muy cordialmente a todos (as) ustedes que se encuentran lejanos del terruño de su “nacencia”.
Les relato las crónicas del Día de San Juan: .. “Un 24 de junio...”, Como dice el corrido, tradicional celebración religiosa en los pueblos sonorenses de la sierra, pero en los centros de población yori como Ciudad Obregón, se festejó con la popular “Bañada” entre la chamacada arrojándose globos rellenados con agua entre las pandillas urbanas y uno que otro transeúnte, al par, con la Feria de Feria de San Juan de Cócorit, otrora famosa fiesta vaquera en Sonora durante las décadas de los años 1960 a 1980, que sólo quedó en el recuerdo de la gente adulta añorándola con cierta melancolía porque en este año no sirvió. Sí, nada de ella permaneció porque se dividió en tres partes: la tradicional celebración yaqui del día de San Juan en el barrio de El Conti; los bailes cheros y gruperos de la Feria de San Juan y el Festival Cultural de Cócorit.
Para la indomable tribu yaqui, cuya epopeya es digna de una película de Hollywood, este día es una celebración antigua desde el siglo XVII que realizan cada año entre los yaquis de Vícam Pueblo y de Cócorit honrando a su Santo según las creencias impartidas por los jesuitas Andrés Pérez de Ribas y Tomás Basilio en la antigua Misión del Espíritu Santo de Có-coim (lugar de chiltepines o de brujos). Sitio histórico perdido entre los campos agrícolas del río Yaqui.
El 23 de junio, tomé el camión frente a la estatua ecuestre del general Álvaro Obregón con rumbo al barrio de El Conti de pueblo neoclásico de Cócorit y al lado oeste del canal de irrigación para presenciar la “Víspera” de esta ancestral ceremonia religiosa yaqui. Me bajé en la estación y caminé mis pasos a una gran explanada terregosa delimitada por el canal “porfirito”, casas familiares y tanichis con publicidad de los refrescos de cola.
Al fondo, la iglesia del Espíritu Santo de estilo minimalista vernáculo con una cruz blanca y frondosos árboles yucatecos muy apreciados por su sombra ante el inclemente sol del verano sonorense.
Lo primero que hice, fue ir a la ramada cercana a tres cruces blancas donde en una banca de mezquite estaban sentados las autoridades religiosas; los saludé, pronunciando: -“Diosem - chainia”-, (Buenas tardes) en su lengua yuto azteca.
-“Diosem-chóquere”-, contestaron todos al unísono, para continuar diciéndoles:
-“Empo licencia para visitar su fiesta-, mientras me metía a la sombra de la ramada hecha de horcones delgados de mezquite y carrizo porque el fuerte sol quemaba mi cerebro y los huesos de los hombros.
-¡Ehui, pásale, pues!- Me indicaron y el sacristán de la iglesia don Lino Valenzuela, me condujo a la cocina comunal donde había varias amables señoras muy platicadoras echando al comal tortillas de harina sobaqueras junto ollas grandes llenas de caldo calentadas con fuego de leña.
-“Diosem-chainia”-. Las saludé y todas contestaron, -“Ehui”-, entre risas y charla. El sacristán, les dijo en su lengua: -Sírvanle algo de comer-.
--“Ehui”--, contestó la jefa, mientras me sentaba en una banca y una de ellas me sirvió un plato con delicioso e hirviente wacabaqui (caldo de carne de res con frijoles yori muni), dos tascarim (tortillas de harina) y una taza de café.
Mientras comía, observé el quehacer doméstico de tres generaciones de la Unión de Mujeres del barrio de El Conti; abuelas, madres e hijas cocinando en hornillas de adobe, torteando unas, otras comiendo y risueñas todas ellas en alegre algarabía por la fiesta en la noche.
Estaba soplándole al plato de wacabaqui cuando escuché un saludo, voltee la cabeza para ver quien era, ¡OH, sorpresa! Era la reina electa “Charito”, Rosario de Jesús Valenzuela Zamudio, nieta del ex comisario del pueblo y estudiante de preparatoria vestida a la usanza charra con vestido blanco con bordados rojos, un fuste y sombrero charro negro de Jalisco: -Son mi corona de reina según la tradicional Feria de San Juan-, me dijo, sonrientemente mientras se sentaba junto a mí para también degustar el sabroso platillo gourmet yaqui y esperar el inicio de la peregrinación con los Matachines de Tajimaroa y de la Loma de Guamúchil del auténtico pueblo de Cócorit.
En eso estábamos, cuando arribaron el Pueblo Mayor, don Antonio Quiñónez Atondo, autoridad religiosa encargado de los festejos e hijo de la gran curandera Doña Trini, ya finada, quien ayudó mucho con sus curaciones a todos en el pueblo; venia acompañado de su afable esposa Matilde Álvarez Muñoz, encargada de la iglesia del Espíritu Santo de El Conti. Venían a la cocina y saludarnos comentando que si era yo el periodista del año pasado que vino a las fiestas. -Sí-, les indiqué y aproveché la ocasión para pedirle permiso para tomar algunas fotografías de la iglesia y los alrededores. Al otorgarme esta gran distinción, me llené de júbilo ya que esperé cuatro años para lograr las fotos.
Los Matachines nunca llegaron pero de todos modos la peregrinación se efectuó con poca gente: El Pueblo Mayor y los fiesteros sacaron desde el altar la imagen del Santo San Juan Bautista elegantemente vestido con túnica roja, un sombrero, un diminuto bule y otros adornos para pararse frente de la cruz blanca e iniciar, con el estallido de un cohete en el cielo sonorense, la caminata de dos kilómetros detrás de una pick un como patrulla con luces encendidas: El Pueblo Mayor cargando entre sus brazos al Santo junto a la comitiva de señoras, autoridades yaquis y la reina de la feria pasando enfrente de las ramadas y cruces antes descritas para tomar la callecita principal entre casas de material, cobertizos para caballos y el folclórico burrito comiendo, unos nopalones y carrizos como barda natural y jardinería vernácula de grandes árboles y bugambilias adornando las viviendas pobres pero algunas de ellas con majestuosas panorámicas a los verdes sembradíos de los campos agrícolas de las Colonias Yaquis.
En un intervalo de tiempo yaqui, el cohetero prendía el cohete y lo tiraba al aire anunciando la caminata, atrayendo la curiosidad de las familias yoris y asustando a los perros callejeros. Cruzamos el puente sobre el canal “Porfirito” y seguimos la marcha entre las viejas casonas de muros de adobe no destruidas aún o malamente remodeladas como el Museo de los Yaquis hasta llegar al atrio de la parroquia de Nuestra Madre Guadalupe frente a la plaza Ignacio Zaragoza del centro histórico de Cócorit donde se llevaba a cabo el Festival Cultura Cócorit.
En la puerta de entrada tuvimos que esperar unos minutos para que el párroco recibiera al Santo y oficiar la Misa católica, en eso estábamos, cuando de repente, un pichón voló por la nave central hasta apostarse en una cornisa arriba del Crucifijo con un Cristo doloso. ¡Sublime! Pensé, por la inesperada visita del Espíritu Santo, pero no fue así, porque otra ave también voló para pararse junto al primero y comenzar la danza de apareamiento enfrente de todos al compás de un coro de voces suaves y la guitarra de doña Concepción Osuna de Machado.
Fue una gran experiencia sacra el estar enfrente de los santos, vírgenes y una antigua pintura de los dos altares y sentir el fervor y devoción religioso de los yaquis y algunas señoras cocoreñas presentes.
En la noche, comenzó la pajcoleada tradicional: en una enramada, tres pajkolas danzaban enfrente del violín y el arpa con sus mascaras “chivatos” en un costado de la cara, golpeando la sonaja contra la palma de la mano y raspando la tierra sagrada de sus antepasados con los pies en rítmica danza.
A las primeras notas del tambor de venado y flauta de carrizo, el danzante venado, se colocaba la cabeza disecada adornada con finos pañuelos rojos sobre su cabellera cubierta de manto blanco tapándole los ojos. Mueve con vigor sus dos maracas y comienzan a tocar los músicos con raspadores de madera y bule seco en el agua entonando sones muy antiguos para bailar la danza del venado, interpretando a un venado cola blanca mágico, nervioso, ágil, precavido y oteando el viento para sentir el acecho de los coyotes (los pajkolas bailando con su mascara cubriéndose el rostro) mientras lo cantores relataban los parajes donde un venado pastorea comiendo sewas y péchitas de mezquite en un valle de cactus y matorrales junto al río Yaqui y algunos pasajes heroicos en un cañón donde sus abuelos y padres pelearon las batallas en los altos cerros de Masocoba y Tetacombiate contra la guerra de exterminio y deportaciones a Yucatán por el Presidente Porfirio Díaz en el siglo XIX y por los generales de la Robolución Mexicana.
En el interior del templo, los Matachines también bailaban su danza al compás de violines y guitarras; junto al altar: las mujeres cantoras emitían sonidos sacros en latín antiguo armonioso con mensajes al Dios Cristiano y en su lengua a las entidades mágicas del desierto sonorense.
Antes de la media noche, se encendió el mechero del castillo pirotécnico estallando cuetes y alumbrando la húmeda y caliente noche cocoriteña, anunciando al más allá, a las divinidades del monte y al Espíritu Santo, que la tradición está aún presente en el corazón de la tribu Yaqui, mis hermanos. Dándose el caso curioso en el que, por primera vez, se coronan dos reinas de la feria : las candidatas Damaris Razcón Moraga y María Luisa López Palafox.
Después de esta fiesta, motivado para pintar el arte del realismo mágico, abandoné el lugar y como traía hambre fui al puesto callejero “El Burro sin Mecate”, para saludar a la siempre risueña, conversadora y afable doña Oralia, para cenar saborear exquisito burrito de frijoles con torilla de harina sobaquera, mientras comentaba que la manta publicitaria en la feria la pintó Juan Buitimea.

Doña Oralia hechando tortillas sobaqueras de harina al comal para preparar sus deliciosos burritos de machaca.

Doña Oralia con los más sabrosos burritos de machaca y de frijoles de Cócorit en su puesto "El Burro Sin Mecate".

La Reina Charito y su servidor degustando sabroso wakabaqui en la cocina yaqui de El Conti de Cócorit
Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, colaborado cultural en crónica y criticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora.