Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

Sivia Abalos con los niños yaquis de Cócorit.

Escrito por arkisanchez 24-05-2008 en General. Comentarios (0)

 Estimados Bloggers: De nuevo por la red para saludarlos y subir esta crònica sobre un gran acto humanitario como es la de regalar zapatos a los niños y niñas yaquis (estoy como Vicente Fox) de la Loma de Guamuchil que presenciè y me unì a la artista y demàs personas.

Estaba escribiendo sobre la estética del arte en Cajeme cuando llegó el arquitecto Pablo Machado para presentarme a la artista tapatía Silvia Abalos de fama internacional por su música latinoamericana y a quien  conocía por medio de mi blog en la Internet. Me complació  conocerla en persona ya que en su gira artística por el sur de México, se  vino a Sonora para deleitarnos con su canto en La Casa del Colibrí, de Esperanza junto a Pancho Madrigal.

Aproveché su visita para preguntarle: --También vienes  con un magnífico proyecto altruista, ¿Verdad?--.

“Sí, en el 2006, vine a cantar en las celebraciones del Centenario de Esperanza y al Festival Ortiz Tirado de Álamos y cuando entrábamos al pueblo de Cócorit, me llamó poderosamente la atención un grupo de  20 niños corriendo detrás de una pelota desinflada sin camisas y sin zapatos en un frío día febrero antes del atardece; pero, había tanto regocijo en su juego, en sus sonrisas y carcajadas que ¡Me tocaron fuertemente el corazón!”. 

Exclamó con cierto sentimentalismo, para agregar: “No es que no conozca la miseria y pobreza de mi pueblo; siempre he comentado que México es tan hermoso y tan castigado al mismo tiempo; de hecho, la dedicatoria de mi nuevo disco lo dedico a México...”.

“¡A esos niños les quiero comprar zapatos!  Me dije a mi misma y  en una cena con mis músicos, gente del festival y los esposos Machado Ruiz (a quien conozco desde 1980, en Guadalajara) lancé mi inquietud de aliviar un poquito a esos niños que son la esperanza de Sonora... No tengo hijos, Francisco, pero no es necesario tenerlos para que un niño te ablande el corazón”.

Afirmó con mucha seguridad, convicción y melancolía, para continuar su  relato: “Cuando regresé a Bruselas,  fui a las oficinas del AFAL (Asociación de Mujeres de América Latina, grupo de mujeres ricas dedicadas a obras de caridad) presidida por la Condesa María Teresa de Liderkeke, maravillosa mujer chilena casada con el conde  belga, quien  me preguntó sobre mi viaje a México.

 

Le manifesté lo visto en Sonora y  comenté: ¡Teresa, si hubieras visto a esos niños...! Yo quiero comprarles zapatos de fútbol”. Ella, conmovida, me preguntó: --¿Qué propones?-- y  le contesté: Los próximos conciertos que voy a hacer para ustedes, no me paguen en efectivo para que todo ese dinero se vaya para los niños de Cócorit... Juntamos escasos 2500 euros en dos conciertos como primer paso del  proyecto; porque para un niño: ¡No hay nada mas excitante que un buen par de zapatos de fútbol!”.  Me indico con  veracidad.

 

“Mucha gente me ha criticado, comentando que es una visión de mujer capitalista y yo contestaba en mi interior: ¡Pues que carajo! ¿Porqué no?

 A esta iniciativa se adhirieron mis músicos y otras gentes que ahora en Bélgica lo están entendiendo y tengo un ángel a mi lado llamado Estefan Wald quien está haciendo ruido en el mundo flamenco para aportar maquinas de cocer a las mujeres yaquis”.

 Como me invitó a unirme a su proyecto, al día siguiente la acompañé  a comprar uniformes y equipos deportivos para una lista de 182 niños y niñas de la escuela primaria y preescolar de la Loma de Guamúchil,  previamente entregada por el señor Miguel Ángel Cota Tortoli.

 El sábado pasado, durante  el cenit  y al ritmo de un tambor anunciándolo, llegamos  cargados con los regalos a la Guarida Tradicional del pueblo de Cócorit enfiestado por el Día del Espíritu Santo. Enclaustrada en una gran explanada con magníficas panorámicas al cauce seco del río Yaqui; bajamos la mercancía  e ingresamos al recinto donde nos esperaban las autoridades tradicionales, algunas mujeres  y más de un centenar de niños sonrientes e impacientes por recibir sus regalos.

 Nos sentamos en una banca frente a los cinco gobernadores: Juan Placido Valdés Castillo, Apolonio Valenzuela Matus, Teodulfo González Valencia, German Ibarra Moroyoqui y Dolores Matus Bacasewa; el Pueblo Mayor, Miguel Buitimea Flores; el secretario, Anselmo Franco Ibarra; Servando Juzacamea Matus, Capitán de la Autoridad Tradicional;  Maximiliano Álvarez García, Comandante de la tribu Yaqui y Arturo Valencia Juzacamea, coordinador Autoridades Tradicionales.

 Tomó la palabra    Miguel Ángel en su lengua nativa y después en español  presentando a la artista Silvia Abalos y a los testigos de honor: El arquitecto Pablo Machado, su esposa Soledad e hija Andrea, la profesora Silvia Domínguez, Jorge Moreno, comisario de Esperanza y su servidor.

 La cantante y actriz  Abalos, de pie, explicó los motivos de la donación  y cuantificación de lo otorgado altruistamente, exclamando:”Son para ustedes, niñas y niños, para que jueguen”. Mientras  mostraba las bolsas con uniformes,  cajas de zapatos con tenis y de fútbol, guantes,  bats y pelotas de béisbol, balones para básquetbol y voleibol y pelotas multicolores con un valor de 2700 euros (16 pesos por uno).

 ¡Júbilo y alegría! Mostraron los niños y las mujeres que presenciaban este  conmovedor acto humanitario por una artista que piensa: “El arte saca a los niños de la calle y si les damos música, teatro y les ponemos zapatos para que vayan dignamente caminando  por las callecitas a la escuela de arte, es una manera de ayudar a que la niñez no caiga en las drogas y otros vicios, porque creo, que la desesperación y la desilusión los pueden orillar a vivir e la calle”.

 El primer gobernador  Placido Valdés Castillo agradeció  la donación a la señora Silvia y nos invitó a presenciar  las celebraciones religiosas encaminándonos a una ramada donde se bailaba magistralmente  la Danza del Venado y la Pajkola, donde noté en la mirada de Silvia su extrañes y admiración por este bailable y de ahí, nos fuimos a la cocina para degustar sabroso wakabaki con tortillas de harina sobaqueras  servidas por  afables señoras  que estaban cocinando y torteando.

En el camino de regreso pensé en esta acción humanitaria tan noble de la cantante Silvia, venir desde Bélgica para entregar en especie esta donación a los yaquis  y después verla actuar cantando, es conmovedor, porque todavía hay gente como ella  y la  condesa Teresa de Liderkeke con gran corazón y humildad para con los demás e incluyendo a los señores Jaime Montero Sifuentes de la tienda Deportes y Novedades y Adrián Rivas Gallegos  de la zapatería Tres Hermanos por el descuento otorgado a esta noble causa.

“¡Los niños yaquis son mis ángeles!”. Comentó, Silvia Abalos con  mucha sinceridad, alegría y amor, al concluir su  visita  con la niñez yaqui que le partió el corazón. Para volar a la Ciudad de México y presentar sus conciertos musicales.

  Francisco Sánchez LópezEs arquitecto, fotògrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural, cronista y critico de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora, México.

Sivia Abalos con los niños yaquis de Cócorit.

Escrito por arkisanchez 24-05-2008 en General. Comentarios (0)

Estimados Bloggers: De nuevo por la red para saludarlos y subir esta crònica sobre un gran acto humanitario como es la de regalar zapatos a los niños y niñas yaquis (estoy como Vicente Fox) de la Loma de Guamuchil que presenciè y me unì a la artista y demàs personas.

Estaba escribiendo sobre la estética del arte en Cajeme cuando llegó el arquitecto Pablo Machado para presentarme a la artista tapatía Silvia Abalos de fama internacional por su música latinoamericana y a quien  conocía por medio de mi blog en la Internet. Me complació  conocerla en persona ya que en su gira artística por el sur de México, se  vino a Sonora para deleitarnos con su canto en La Casa del Colibrí, de Esperanza junto a Pancho Madrigal.

Aproveché su visita para preguntarle: --También vienes  con un magnífico proyecto altruista, ¿Verdad?--.

“Sí, en el 2006, vine a cantar en las celebraciones del Centenario de Esperanza y al Festival Ortiz Tirado de Álamos y cuando entrábamos al pueblo de Cócorit, me llamó poderosamente la atención un grupo de  20 niños corriendo detrás de una pelota desinflada sin camisas y sin zapatos en un frío día febrero antes del atardece; pero, había tanto regocijo en su juego, en sus sonrisas y carcajadas que ¡Me tocaron fuertemente el corazón!”. 

Exclamó con cierto sentimentalismo, para agregar: “No es que no conozca la miseria y pobreza de mi pueblo; siempre he comentado que México es tan hermoso y tan castigado al mismo tiempo; de hecho, la dedicatoria de mi nuevo disco lo dedico a México...”.

“¡A esos niños les quiero comprar zapatos!  Me dije a mi misma y  en una cena con mis músicos, gente del festival y los esposos Machado Ruiz (a quien conozco desde 1980, en Guadalajara) lancé mi inquietud de aliviar un poquito a esos niños que son la esperanza de Sonora... No tengo hijos, Francisco, pero no es necesario tenerlos para que un niño te ablande el corazón”.

Afirmó con mucha seguridad, convicción y melancolía, para continuar su  relato: “Cuando regresé a Bruselas,  fui a las oficinas del AFAL (Asociación de Mujeres de América Latina, grupo de mujeres ricas dedicadas a obras de caridad) presidida por la Condesa María Teresa de Liderkeke, maravillosa mujer chilena casada con el conde  belga, quien  me preguntó sobre mi viaje a México.

 

Le manifesté lo visto en Sonora y  comenté: ¡Teresa, si hubieras visto a esos niños...! Yo quiero comprarles zapatos de fútbol”. Ella, conmovida, me preguntó: --¿Qué propones?-- y  le contesté: Los próximos conciertos que voy a hacer para ustedes, no me paguen en efectivo para que todo ese dinero se vaya para los niños de Cócorit... Juntamos escasos 2500 euros en dos conciertos como primer paso del  proyecto; porque para un niño: ¡No hay nada mas excitante que un buen par de zapatos de fútbol!”.  Me indico con  veracidad.

 

“Mucha gente me ha criticado, comentando que es una visión de mujer capitalista y yo contestaba en mi interior: ¡Pues que carajo! ¿Porqué no?

 A esta iniciativa se adhirieron mis músicos y otras gentes que ahora en Bélgica lo están entendiendo y tengo un ángel a mi lado llamado Estefan Wald quien está haciendo ruido en el mundo flamenco para aportar maquinas de cocer a las mujeres yaquis”.

 Como me invitó a unirme a su proyecto, al día siguiente la acompañé  a comprar uniformes y equipos deportivos para una lista de 182 niños y niñas de la escuela primaria y preescolar de la Loma de Guamúchil,  previamente entregada por el señor Miguel Ángel Cota Tortoli.

 El sábado pasado, durante  el cenit  y al ritmo de un tambor anunciándolo, llegamos  cargados con los regalos a la Guarida Tradicional del pueblo de Cócorit enfiestado por el Día del Espíritu Santo. Enclaustrada en una gran explanada con magníficas panorámicas al cauce seco del río Yaqui; bajamos la mercancía  e ingresamos al recinto donde nos esperaban las autoridades tradicionales, algunas mujeres  y más de un centenar de niños sonrientes e impacientes por recibir sus regalos.

 Nos sentamos en una banca frente a los cinco gobernadores: Juan Placido Valdés Castillo, Apolonio Valenzuela Matus, Teodulfo González Valencia, German Ibarra Moroyoqui y Dolores Matus Bacasewa; el Pueblo Mayor, Miguel Buitimea Flores; el secretario, Anselmo Franco Ibarra; Servando Juzacamea Matus, Capitán de la Autoridad Tradicional;  Maximiliano Álvarez García, Comandante de la tribu Yaqui y Arturo Valencia Juzacamea, coordinador Autoridades Tradicionales.

 Tomó la palabra    Miguel Ángel en su lengua nativa y después en español  presentando a la artista Silvia Abalos y a los testigos de honor: El arquitecto Pablo Machado, su esposa Soledad e hija Andrea, la profesora Silvia Domínguez, Jorge Moreno, comisario de Esperanza y su servidor.

 La cantante y actriz  Abalos, de pie, explicó los motivos de la donación  y cuantificación de lo otorgado altruistamente, exclamando:”Son para ustedes, niñas y niños, para que jueguen”. Mientras  mostraba las bolsas con uniformes,  cajas de zapatos con tenis y de fútbol, guantes,  bats y pelotas de béisbol, balones para básquetbol y voleibol y pelotas multicolores con un valor de 2700 euros (16 pesos por uno).

 ¡Júbilo y alegría! Mostraron los niños y las mujeres que presenciaban este  conmovedor acto humanitario por una artista que piensa: “El arte saca a los niños de la calle y si les damos música, teatro y les ponemos zapatos para que vayan dignamente caminando  por las callecitas a la escuela de arte, es una manera de ayudar a que la niñez no caiga en las drogas y otros vicios, porque creo, que la desesperación y la desilusión los pueden orillar a vivir e la calle”.

 El primer gobernador  Placido Valdés Castillo agradeció  la donación a la señora Silvia y nos invitó a presenciar  las celebraciones religiosas encaminándonos a una ramada donde se bailaba magistralmente  la Danza del Venado y la Pajkola, donde noté en la mirada de Silvia su extrañes y admiración por este bailable y de ahí, nos fuimos a la cocina para degustar sabroso wakabaki con tortillas de harina sobaqueras  servidas por  afables señoras  que estaban cocinando y torteando.

En el camino de regreso pensé en esta acción humanitaria tan noble de la cantante Silvia, venir desde Bélgica para entregar en especie esta donación a los yaquis  y después verla actuar cantando, es conmovedor, porque todavía hay gente como ella  y la  condesa Teresa de Liderkeke con gran corazón y humildad para con los demás e incluyendo a los señores Jaime Montero Sifuentes de la tienda Deportes y Novedades y Adrián Rivas Gallegos  de la zapatería Tres Hermanos por el descuento otorgado a esta noble causa.

“¡Los niños yaquis son mis ángeles!”. Comentó, Silvia Abalos con  mucha sinceridad, alegría y amor, al concluir su  visita  con la niñez yaqui que le partió el corazón. Para volar a la Ciudad de México y presentar sus conciertos musicales.

  Francisco Sánchez López Es arquitecto, fotògrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural, cronista y critico de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora, México.

Matanza de tiburones

Escrito por arkisanchez 08-05-2008 en General. Comentarios (1)

Estimados bloggers: No puedo creer la cruel matanza de 10 tiburones enfrente de la bahìa de Zihuatlenejo, Guerrero. de los cuales 9 eran crìas y uno adulto. Por razones de que un tiburon mordiò a un turista  que luego murio.

 

Es lamentable  la muerte de este señor pero la accion de salir a matar a todos los tiburones fue erroneo porque el causante esta cebado y es màs facil cazarlo.

Lo anterior me da a entender la ignorancia de la gente que ordenò la caza de ellos para dar seguridad a los turistas bañistas que visitan la playa.

 

Los tiburones son la cúspide de la piràmide alimenticia del mar, al extinguirse, o matarlos poniendo a su especie en peligro o amenazada perjudica al resto de las especies marinas.

 

Me dio pesar el ver los cuerpos tirados en la playa para que resultara que ninguno de ellos fue el que mordiò al turista. Que desperdicio. Y creo, que los lancheros tambien sintieron lastima por lo inutil de la caceria.

 

PROFEPA  debe de intervenir en este caso.

 

Francisco Sànchez