Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

Platica con el pintor y musico Pancho Madrigal

Escrito por arkisanchez 23-10-2007 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Para todos ustedes interesados en la plástica comparto esta  conversación con el pintor y famoso cantante tapatío de corridos humorísticos para que tengan un breve conocimiento de él.

 

Platica con el artista tapatío Pancho Madrigal en Cajeme  (Ciudad Obregón).

 

Qué placenteras están las poéticas noches y los días agradables en la planicie costera del desierto de Sonora donde el azar es curioso por suscitarse el caso único del encuentro de dos ex voceadores del periódico El Diario del Yaqui que emigraron en su infancia con rumbos diferentes  para coincidir en las aulas universitarias de Guadalajara y medio siglo después, conversar sobre el arte en el elegante restaurante del Hotel Holiday Inn: Uno, arquitecto y colaborador cultural,  el otro: el pintor  Francisco Madrigal, y al  día siguiente: el primero, reírse a carcajadas al escuchar sus corridos pendencieros en el jardín de La Peña Casa del Colibrí de la comisaría de Esperanza. Pancho Madrigal es un canta autor tapatío quien vivió su niñez al otro lado de la vía del tren,(ex Plano Oriente)  para después regresar a Cajeme con un vasto prestigio internacional como pintor, escultor, escritor, músico y narrador de corridos cómicos al ritmo de su guitarra.

¿Cómo fue tu niñez en los años 1950 y cómo descubriste tu talento? Le pregunté para romper el hielo.

--En las madrugadas vendía el periódico en el Plano Oriente y corría al mercado municipal como el resto de los compañeros Rodolfo Valle y José María Morales. Tuve una infancia feliz pero trabajé mucho, nada diferente al resto de los niños del vecindario, porque trabajábamos para dar dinero a la casa y traerlo con nosotros; iba a la escuela primaria y me divertía mucho trabajando en la marmolera de mi padrastro; puliendo pisos de granito en el Cine Cajeme; llevando lonches al panteón; en las tardes, vendiendo el Heraldo y tortas en el cine Máximo que en aquel entonces era un corralito sin techo--. Contestó, con cierta nostalgia, para agregar: --A esa edad me incliné por el “Comic” y estudié cursos por correspondencia para aprender a dibujar  historietas..., recuerdo al Instituto Maver de España; Hoy, dirijo un taller de historieta en el Departamento de Estudios Literarios de la Universidad de Guadalajara--.

“Los dejo solos para que platiquen a gusto”, nos indicó el arquitecto Pablo Machado levantándose de la silla y aprovechamos el tiempo para ordenar dos tazas de café y preguntarle con indecisión: ¿El comic o la caricatura?

--Lo que enseño es el primero, como los comics de Rolando el Rabioso y La Familia Burrón, por ejemplo, aunque es difícil porque te encuentras con el comic japonés (manga) muy arraigado en los jóvenes que quieren dibujar como los japoneses, sin creatividad en eso--. Me señaló, ampliando mi conocimiento: --La caricatura es un género periodístico diferente porque el cartonista en un cuadrito dibuja todo un editorial, una crítica aguda y certera que te hace reír--.

¿Algún comic favorito?

--Sí, Spirit y el de un detective con antifaz con un muy buen dibujante--.

¿Alguna publicación en este ramo?

--Si, “las Monografías Histórica de Jalisco y la de Guadalajara”, “Una Bebida Llamada Tequila”, “Investigación sobre el Juego de las Canicas” a base de puros monitos e interpreté  humorísticamente el libro “Al alimón”, del historiador y doctor José María Murián  y otros libros de historietas para el Colegio de Jalisco-.

¿Cómo fue tu formación profesional?

--Soy autodidacta en música pero estudié  pintura en La Escuela de Artes Plásticas de La Universidad de Guadalajara en la generación 1964-1969, bajo la dirección de los maestros Francisco Rodríguez Caracalla y Jorge Navarro, tuve excelentes maestros  y pintores como Tom Coffin, Jorge Martínez, Ramírez Acard y Alfonso de Lara Gallardo, en acuarela.  Fue algo accidentada porque formaba parte del Ballet Folclórico de La Universidad de Guadalajara y viajábamos mucho…--  Se tomó unos segundos para recordar: --Como teníamos un taller de pintura se aprendía más con los compañeros porque los maestros tenían poca técnica de enseñanza, don Galvino, conserje de la escuela, nos dejaba trabajar hasta muy noche. Fui becado en  Pueblo,  Colorado, para  terminar  mi carrera en 1970--.

¿Qué piensas del arte contemporáneo, con relación a esos  años?

El arte no se puede medir así en distancias tan cortas porque cada época tiene sus manifestaciones artísticas  no mensurables, lo que pensamos que  la pintura abstracta era unas mamarrachadas, tiempo después, resultaron genialidades. El arte es uno sólo y no hay una época mejor que otra: hacemos repeticiones la repetición es una búsqueda  porque  estamos refriteando picassos, chagalles y mondrianes; es importante repetir para saber que no queremos hacer--. Contestó firmemente.

¿De la plástica tapatía a quien admiras?

--Lógicamente a los clásicos como José Clemente Orozco, a Gabriel Flores que fue gran amigo mío y el mejor muralista que ha tenido Jalisco aunque sea muy poco reconocido internacionalmente… A los pintores de caballete como Alvar Soto, Benito Zamora, Alejandro Colunga y a mis maestros arriba señalados--.

¿De tu obra que me puede decir? --No soy vanguardista porque no me interesa; mi estilo es expresionismo figurativo trabajado con las técnicas al acrílico y óleo; en escultura: el alambre recocido y galvanizado doblado para crear figuras antropomorfas y de animales. Llevo 42 exposiciones particulares porque no cuento las colectivas; la mayoría en Guadalajara, en el Distrito Federal, en Colorado, Nuevo México y dos en España; en el Poliforum Siqueiros tuve una exposición para niños que me enriquecieron muchos los cuadros con sus crayolas. Me gusta el dibujo infantil, intentar pintar niños como los pintan ellos, porque en muchas exposiciones aparecían monitos de más como recuerdo--- Señaló, riéndose y tomar un sorbo de café.

¿Qué piensas de tu arte? Le pregunté directamente, ya que es mi estilo el preguntar la opinión personal de los artistas para incluirla en mi futuro libro.

--Que es un deshago, una manifestación porque pinto lo que me gusta, lo que siento...; es la necesidad de hacer algo en un momento o lo que siento que hace falta...; no porque vaya a trascender, que creo no se ha hecho...; no tengo interés en las vanguardias, pero nada más intentando encontrar huequitos de lo que no he sabido que se haga o se ha realizado poco...; Mi arte es más lúdico, los últimos años he buscado lo lúdico  para divertirme en lo que pueda con mi pintura, escultura, música y literatura, porque también estoy escribiendo cuentos humorísticos, trato de que la gente se divierta poco con lo que hago--. Dijo.

¿Combinas el corrido con la pintura?

--No, en realidad pinto por series y agarro por temporadas, es difícil, cuando te dedicas a la pintura y hacer otra cosa, la pintura es celosa, de tiempo completo...; cuando hago recitales realizo apuntes, anotaciones y proyectos para luego sentarme a llevar a cabo una obra y pintar--.

¿Sabes donde está tu obra y quienes son tus coleccionistas?

--Tengo un par de cuadros en dos galerías de arte, ya no me interesa trabajar con las galerías. No sé si alguna personalidad tenga obra mía porque después de 40 años hay mucha gente. Tampoco me interesaría si alguna personalidad tiene obra mía, es igual si un oficinista las tenga ya que es también una personalidad--. Contesto algo incomodo por la pregunta, pero proseguí con las preguntas que a mi me interesan:

¿Cuáles obras serían las más significativas de tu arte?

--No tengo así obra que esté en lugares importantes, no te puedo decir donde están mis pinturas, “Ni en mi casa tengo”, porque por lo general la obra que te gusta se vende--.

¿Cómo pintor, a quien admiras en la historia del arte universal y mexicano?

--No tengo una tendencia hacia una pintura, es muy ecléctico; a  Rufino Tamayo   y Rodolfo Morales; de la pintura actual  a Marc Chagall, Picasso y a los clásicos como Da Vinci y Velásquez--.

¿De la plástica sonorense, a quien le conoces obra?  Le inquirí por curiosidad ya que deseo saber la trascendencia del arte cajemense y sonorense.

--Desafortunadamente  a nadie, soy muy ignorante en este sentido porque voy poco a exposiciones por falta de tiempo pero debe de haber pintores importantes que van a Guadalajara a exponer--. Después de contestar mirando hacia la ventana, le indiqué varios nombres de los que yo considero los iconos del arte.

¿De la plástica tapatía, que me puedes comentar?

--El arte es el arte y no se puede juzgar...; mi gusto particular no tiene importancia si se clasifica el arte, si se determina, lo estás limitando. Me gusta que haya movimiento artístico en Guadalajara contra viento y marea, porque es una ciudad difícil, muy poco apoyada por las autoridades en cuanto a la cultura y el art, no hay presupuesto, el poco se va a las nóminas. Sí tenemos un movimiento y se agradece a los artistas que siguen produciendo, eso es lo importante, porque los jóvenes están abriendo espacios  a veces hasta en las cantinas, en los callejones, en las glorietas y pasillos de arte en el centro histórico porque hay una necesidad de expresarse muy fuerte.

¿Cuál es tu opinión sobre la crítica del arte? Le pregunté, porque  al conocerlo en persona  le mencioné  que soy cronista y crítico de arte para el suplemento Quehacer Cultural del Diario del Yaqui en la ciudad:

--La auténtica crítica es  necesaria como la de todas las líneas, cuando es autorizada porque de otra manera y muchas veces sirve para frustrar, poner barreras a los artistas y desgraciadamente hay pocos críticos  en México.

¿Podrías definir lo que es la critica autorizada para ti? Le solicité, ya que me sorprendió su respuesta.

--El crítico que ha estudiado arte sabe hacer una crítica positiva, sabe poner el dedo en los errores del artista pero sin ser incisivo para que tu puedas corregirlos y sepas cuales son…; pero que no sea destructiva, aplastante, como  es la actitud de la mayoría de los críticos que tratan para hacerse notar, acabar con el artista--.

“Pero, le indiqué, defendiendo mi posición: el Colegio de Jalisco tiene talleres de critica de arte”.

--Más bien de apreciación del arte por el maestro Arturo Camacho, quien fue un crítico muy duro que escribía para un periódico de  Guadalajara y ahora ya no lo es tanto--. Me respondió con firmeza, pero insistí con el tema, para indicarle:

“Opino que la y el creador artístico que estudia crítica de arte ve su obra diferente y pinta mucho mejor”, le comenté a razón de lo anterior. Contestándome:

--Sí estudias la crítica como elemento  en tu formación para normar tu criterio de tu propia obra, sí, es muy enriquecedor, por supuesto, es importantísimo. Pero si la estudias para prepararte como critico es diferente, depende del objetivo. Ojala hubiera más talleres de  formación de críticos otorgándoles una filosofía de cómo ejercer la crítica de manera no  negativa, que sea edificante para el artista--.

Como estos dos puntos de vista opuestos nos conducían a una polémica, mejor opté por el cambio radical de la entrevista, para preguntarle:

¿Tu infancia en la mosaiquera influyó en la narración de tus libros?

--No, para nada, porque mi paso fue corto, lo que influyó en mi libro “Olor a Mezcla”, más bien fue en Guadalajara, porque  a los 14 años uno de mis primeros trabajos fue de albañil y como pintor de brocha gorda, ¡Que me encantó!--.

Has recorrido el mundo con tu pintura, le dije para averiguar: ¿Qué opinión compartes con los jóvenes?

--Trabajar y ver que se están haciendo los demás para aprender, es una profesión de 24 horas, tienes que soñar los cuadros...; Me decía mi maestro el escultor Estanilao Tanis Contreras, cuando tenía varios meses sin pintar: “Lo que pasa es que eres un pintor de 24 horas y ni siquiera estás pintando; estás pensando y actuando como pintor, no importa cuantas obras hagas, lo importante es la esencia; Sí  vas a ser pintor te pones la camiseta aunque no pintes”. Se limito a opinar.

Creo que lo enfadé o alguna de las últimas preguntas no le gustaron, porque observé como levantaba un libro de la mesa para medio leerlo, que le regaló el escritor Ramón Iñiguez. Comprendí la indirecta y en el receso para revisar mis preguntas le agradecí su tiempo dándole las gracias.

Momento oportuno en que  llegó el arquitecto Pablo Machado para invitarnos a comer, nos fuimos al merendero Punto y Coma, el favorito del gobernador Bours,  para degustar unos exquisitos camarones y recordar viejos tiempos universitarios y a algunos amigos mutuos de la generación de arquitectos plásticos como Colunga, Zacarías Páez, Pepín Hernández y José Hernández Claire y secundar su certera opinión sobre  Gabriel Flores por  su mural en el Palacio Municipal de Guadalajara que tanto admiro y así, mirando al oriente terminar esta breve charla para que usted conozca a este famoso pintor y cantante de corridos pendencieros, quien salió de Cajeme para triunfar en el difícil ambiente artístico de la pintura y música mexicana.

Pie de foto: Encuentro de dos culturas. Familia huichola en Guadalajara. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López: fotógrafo, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, artista del arte del realismo mágico, cronista y crítico de arte para el Quehacer Cultural de El Diario del Yaqui.

 

 

 

 

 

 

 

 

Perspectiva critica de Cajeme: Arte y cultura yaqui

Escrito por arkisanchez 16-10-2007 en General. Comentarios (0)

 Estimados bloggers: Pues de nuevo por estos rumbos de web on comunicandome con el exterior cibernètico para darles a conocer la que se està haciendo de la cultura yaqui del río Yaqui, Sonora, en Ciudad Obregòn por la cultura mestiza dominante, que quiere hacerla la representante y característica de las y los obregonenese.

Protesto contra esta afrenta! No permito que las insitutciones oficiales de Sonora y su cultura arrachera proponge adaptar esta recia cultura vernácula de los Yaquis, que muchas guerras les costó, ahora, se les quiere arrebatar su artesania  tradicional de mascaras de chivato e indumentaria de las danzas para hacerlas màs yoris (blancas) y más al gusto de los gringos globalizados en materiales nice. Lo mismo pasa con la cultura de los Mayos de Navojoa, Huatabampo y Etchojoa.

Pido respeto a la autoria intelectual y derechos de autor de la tribu Yaqui sobre su cultura tradicional, porque es de ellos y el sonorense no puede apropiarse de ella por motivos de marketing turìstico.

El otoño presente está con sus noches frescas y agradables para caminar por el centro histórico de nuestra inalámbrica  ciudad itsoniana motivando  la creación plástica, la observancia  del arte en galerías y la asistencia a los festivales  de Las Artes del Instituto Tecnológico de Sonora y el de Cócorit para disfrutar  la cultura regional y de las Bellas Artes  expuesta para los  40 cultureros de siempre y  el pueblo cajemense plasmado en los murales del Palacio Municipal.

“Las elites privilegiadas de la cultura”,  es un concepto Calderonista muy apropiado para la y el sonorense, porque es una practica muy arraigada entre nosotros, me incluyo, más  no por la fortuna y las miles de hectáreas de riego que poseo, sino por la asistencia a casi todos los eventos gratuitos donde observo a estas personas actuar y negar un saludo, en las galerìas de Casa Rosalva, Centro de Culturas Populares, del ITSON y otras más que frecuento, ponerse en pose para la foto de la inauguración y el roce social y político con los privilegiados de la Sonora criolla, porque muchos no asisten por la apreciación del arte sino por ser un evento social y exhibicionismo polìtico.

En el pasado Primer Foro de  Cultura Urbana de Ciudad Obregón, auspiciado por el maestro Mateo Sosa de la Dirección de Cultura del ITSON,  obteniendo una aceptable respuesta por el centenar de creadores y personas interesadas en el quehacer cultural,  se presentaron propuestas y conclusiones en las diferentes mesas de trabajo como la de Culturas Populares; la de Creatividad y Cultura que propuso la creación de un Instituto de Arte; la de los Medio de Comunicación proponiendo llevarla a las primeras páginas de los periódicos, noticieros televisivos y de la radio.

La mesa  del Patrimonio Cultural  planteó la necesidad de construir más bibliotecas públicas en las comisarías del municipio debido a que sólo tenemos una para 400 mil habitantes urbanos y  rurales del Valle del Yaqui. Pero lamento la omisión de definir, documentar y dar a conocer el patrimonio de Cajeme en arquitectura, arte, literatura y música y la falta de respuestas a las interrogantes: ¿Qué queremos las y los cajemenses como patrimonio?  ¿Qué acciones tomar para reglamentar su conservación y protección ante su inminente destrucción?    ¿Porque se está permitiendo el derrumbe de las casas y edificios históricos representativos de la epoca 1920-1940? ¿Porque se permite el cambio de uso de suelo de los jardines de las plazas como la de la Estaciòn del Tren para un moderno edificio multiuso caro?

Lo que rotundamente objeté al moderador de la mesa por su insistencia en querer “Obregónizar” la cultura de los Ocho Pueblos Tradicionales de la Tribu Yaqui,  como cultura urbana del mestizo y criollos cajemenses vía el Museo de los Yaquis de Cócorit y otras instancias, cuando observo por toda la ciudad y en sus grupos sociales y políticos, universitarios y de la asociación civil  que nada tiene que ver con esta etnia sonorense ni quieren ser identificados como indígenas por ser éstos los más pobres, discriminados, oprimidos y marginados de Sonora.

Entonces ¿Porqué de la insistencia en querer adoptar y urbanizar la cultura yaqui, excepto, tal vez,  para fines económicos turísticos de los yoris?

Lo moralmente correcto sería respetar el derecho natural y hereditario de los yaquis de conservar y proteger su recia cultura tradicional contra el colonialismo capitalista neoliberal mexi-gringo implantado como arma contra ella desde la época del porfiriato.

La cultura de la tribu yaqui no es de nosotros los yoris mexicanos, porque está definida individual y colectivamente como cultura yoreme auténtica, vernácula y heredada por los guerreros y familias yaquis que la defendieron contra la guerra de exterminio por el sonorense. Porque  aún conserva y practica preponderantes conjuntos de caracteres físicos propios no mestizos ni europeos o norteamericanos; es una cultura de grupo étnico con ideas en arquitectura, arte, artesanías, música, poesía, narrativa, escultura y arte popular; conserva sus creencias religiosas precortesianas y católicas adaptadas; tiene su lenguaje de grupo con el cual se  identifica; forma parte de su comunidad con una conciencia colectiva  e  ideales estéticos, éticos, sociales y políticos concebidos por ellos a través de su  cruenta historia y practicados en su territorio natural, legalmente restituidos a ellos por decretos presidenciales con una organización social, militar y religiosa denominada Cultura Yaqui o Yoreme.

Según teorías de la planificación, Ciudad Obregón es desde los años veinte, una metrópoli   regional para que los yaquis dependan de ella en lo económico, cultural, social y “practico”, porque como centro urbano no puede existir sin las comunidades indígenas circunvecinas de yaquis y pimas debido a que de ellas extrae la materia prima para su sustento, comercio e industria agrícola y mano de obra maquiladora y próximamente para la industria soft ware y Hi Fi.

A los yaquis se les ha querido erroneamente aculturizar  y transformar en una comunidad campesina mexicana con acciones dirigidas a su economía agrícola, ganadera y pesquera, en la educación oficial, salud, infraestructura, tecnología y computación, para que asimile lo “mexicano” con su influencia extranjera y sustituya los conceptos tradicionales propios por otros elementos  culturales del progreso estatal.

Las y los cajemenses yoris inmigrados del sur de México y radicados entre nosotros, no tenemos características antropológicas, sociales, culturales que nos identifiquen como yaquis; entonces, ¿Por qué  persiste la acción oficial y universitaria para usufructuar su cultura, su arte, sus danzas, música y su artesanía para  apropiarnos de ella como nuestra?

La teoría  de la cultura urbana moderna de España no se puede aplicar en Cajeme en relación con los yaquis, porque no es una cultura hereditaria de los pioneros criollos y mestizos. La vernácula la erradicamos de Obregón por indígena para  traer la rural y de la clase media de Tucson, Arizona.

La danza del venado es un palpable ejemplo de la piratería cultural y artìstica  porque de ser una danza sagrada, ceremonial de  guerra y mortuoria tradicional bailada por los yaquis hombres que fueron consagrados para tal oficio desde la niñez; la  han transformado en un bailable folclórico por el ballet de Amalia Hernández estilizando su vestimenta y movimientos dancísticos en el Distrito Federal y reproducida por los grupos de danza de Cajeme y Hermosillo; se le ha corrompido por el bailarín “Tecno” hip hop y se la ha feminizado en su vestimenta por la bailarina venada yori  de sensual ritmo  en el baile mexicano y en pósteres publicitarios para congresos del ITSON, en el ex-certamen Miss Sonora y otros más, que lamento por ser una grave aberración y falta de respeto a todas las familias yaquis que dejaron su sangre en los combates de Masocoba, Tetacombiate, Ontamcahui y Buatachive, en Ortiz, en el Añil y otras batallas màs de la resistencia yaqui.

Creo que ya es tiempo para que los gobernadores yaquis de los Ocho Pueblos del Río Yaqui, dejen su estéril divisionismo interno con dualidad de gobernadores y  tomen cartas en este asunto serio y enérgicamente detengan esta transfiguración caricaturesca e insultante que la cultura pop  Cajemense está haciendo de su cultura tradicional  y reclamen su derecho de autor y su autorìa intelectual  ante CONACULTA, el Instituto Sonorense de Cultura,  el Consejo Ciudadano de Cultura de Sonora y  de los Municipios de Cajeme y Guaymas, la dirección de Cultura de Cajeme, el Museo de los Yaquis de Cócorit, la Secretaría de Turismo, el ITSON,  ITESCA  y empresas turísticas; por la sencilla razón de que  la cultura yaqui no es la característica de Ciudad Obregón ni está identificada como “obregonense” de la Wall Street de Obregón ni en el Cajeme de las franquicias.

 

Francisco Sánchez

 

Tips para fotógrafos por un arquitecto plástico de Cajeme, Sonora.

Escrito por arkisanchez 09-10-2007 en General. Comentarios (0)

Estimadas (os) bloggers: 

 

¿Qué tal, como están todos ustedes? De nuevo en la web para informarles a ustedes algo de este terruño sonorense sobre fotoseptiembre y otras cosas del arte. Espero les guste.

 

La última luna llena del verano sonorense presente está en la cálida noche despidiéndose de nosotros con su magnífico brillo y  anunciando el otoño con sus vientos del norte y  festivales artísticos en nuestra inmaculada ciudad, donde hace dos semanas fui a la plaza Álvaro Obregón para gozar de las fiestas patrias del pueblo en el Palacio Municipal, en el cual, encontré a los dos leones aburridos, sus puertas cerradas y cercado con vallas metálicas como sí estuviéramos en el Zócalo del Distrito Federal y sus pleitos políticos.¡No se vale!

 

Este año, “El Grito” en Cajeme se celebró para dos distintos públicos sociales: Uno, en la plaza, la multitud  gozando del espectáculo artístico, la quema del castillo pirotécnico y la tradicional vendimia. El otro, más sofisticado: La alta burocracia y sus invitados especiales (lo que los gringos llaman VIP) reunidos para un brindis y cena  dentro del palacio.

 

Evento civico histórico que llamó mi curiosidad porque con la pasada administración, el pueblo tuvo su cena mexicana hasta la hora de ser “Arriados” fuera del recinto; la actual, lo atrancaron para su evento VIP.(No el restaurante sino sus siglas en inglés de Very Important People) ¿Quién entiende a los políticos de esta dictadura partidista que nos rige y asfixia?

 

Un poco defraudado por no compartir  un sorbo de champaña y un taco de carne arrachera con mis gobernantes, con la elite sonorense y su caballada,  para celebrar el espíritu de la Independencia de México,  la cual siempre he dudado;  opté por abandonar el lugar pasando por el monumento a doña Josefa Ortiz de Domínguez para quejarme frente a su busto  sucio, abandonado y con  un ramo de flores baratas al pie del pedestal, ya que no se puede ante la Comisión de Derechos Huanos de Sonora y preguntarle que si valió la penas su sacrificio por el México de hoy, debido a que la ceremonia conmemorativa a su heroísmo, fue en otro sitio por causa de  las aguas negras burocráticas descargadas en las calles contaminando todo el ambiente con insoportables olores pestilentes, recordándome  los hedores y las aguas de colas sardineras y de calamares de la bahía de Guaymas que olerán  los turistas de los cruceros marinos Holland y Princes. ¡Increible!

 

Para celebrar la edición número 700 del suplemento Quehacer Cultural, se agradece el detalle del periódico El Diario del Yaqui al invitar  un desayuno a todas y todos los  colaboradores  en el restaurante Los Flamingos del Hotel Travelodge, y así   reconocer a los intelectuales de la narrativa, crónica y poesía su intuición para  escribir la historia cultural y artística de Cajeme en forma gratuita y  altruista. La cual, sí hoy pasa desapercibida por la indiferencia  comunitaria mañana será muy apreciada por los cibernautas de la Internet. Fuimos los que nos interesa la convivencia, el resto no se apareció porque su indiferencia social, pero, estuvo mejor, porque hubo más homelets de chorizo y tacos de cabeza de res sabrosísimos.

 

En Cajeme, Fotoseptiembre 2007 tuvo su acontecer con variadas exposiciones de fotografía:  En Casa Rosalva: la histórica del Distrito Federal;  Etnica, en el  Centro de Culturas Populares e Indígenas, en  la Universidad Tecnológica del Sur de Sonora; sobre Álamos  de Martha Rendón en el ITESCA y en la galería de arte del Instituto Tecnológico de Sonora, con “F.isura”, de Antonio Juárez Caudillo  y  la actuación (performance) “Ciudadana inmaculada”, por    Raffaella Fontanot , realizando una pieza de arte-acción: En un escritorio embarró una barra de mantequilla sobre un vidrio, para luego  lamerla y  crear la  abstracción (muy fea por cierto)  “Me lo trago todo”. Como propuesta del  arte conceptual contemporáneo y  broma, lo acepto, pero,  lo discrepo y   cuestiono porque  esto no es arte. Le falta  lo escencial del arte los valores estético y artístico.

 

Como una de las ideas de la “Fiesta de las imágenes”, es mostrar el portafolio curricular de exposiciones y premios obtenidos de algún artista del lente, en esta ocasión, en vez de redactar el personal; opto por compartir con ustedes algunos de  los riesgos del oficio y  el concepto “La suerte del fotógrafo”, para explicar la presencia  en el tiempo y espacio preciso para lograr una fotografía de concurso, por ejemplo:

 

La foto del enorme  dorso de una  ballena gris al chocar con ella y recibir un  golpe de su cola,  donde casi pierdo la vida y las cámaras,  al emerger ésta desde la profundidad del océano Pacifico para colisionarse con la quilla de la panga donde navegaba  sobre fuerte oleaje con olas de tres metros de alto, durante un viaje observando ballenas a varias millas  náuticas  de  la bocana del estero la Soledad en el puerto de López Mateo, Baja California Sur. ¡Que belleza de paisaje y de cetacea que protejo desde 1991!.

 

Puedo asegurar que corrí con mucha suerte con la foto “Ojo de  ballena de Bryde”, lograda en  la playa de los Algodones en San Carlos donde fotografié a una ballena de Bryde varada muerta que todavía tenia los ojos abiertos; Unos segundos después,  una fuerte ola la cubrió cerrándole el ojo para siempre. La pueden observar en el portal www.picture.com porque ganó un premio que nunca recibí.

 

Para los neófitos que quieran una  aceptable formación profesional, el reto es lograr buenas fotografías artísticas durante la romería de la  Virgen de Zapopan,  desde la Catedral  hasta la Basílica, en Guadalajara,  porque   los danzantes indígenas van bailando en constante movimiento sus danzas folclóricas entre millones de personas.

 

El arquitecto Basilio Rueda y buen amigo mío, me  encargó  fotografiar la tradicional Misa de los Charros en el templo del Santuario para conmemorar el Día del Charro en Guadalajara citándome a las siete de la mañana, pero al llegar puntualmente al lugar sólo observé a los caballerangos ensillar los caballos. Así que, decidí ir al mercado  cercano para desayunar en alguna de las fondas del segundo piso.

 

De repente, una  pestilencia  nos provocó lagrimeo en los ojos,  tos y rasquera  en la garganta. Al preguntarme los comensales la causa contaminante, por ser ecológista, les indiqué que eran  gases peligrosos en el drenaje de la ciudad que podrían explotar como en  el histórico caso de PEMEX: “Hay que evacuar el mercado”, sugerí, para proceder a  salirnos ordenadamente del edificio. Al fondo del mismo, observé a una ancianita que seguía cocinando despreocupadamente, me aproximé a ella para contarle el percance, pero me contestó: “Que gases ni que nada, es el humo y el olor de los dos kilos de chiles rojos que estoy tatemando en el comal”.

 

--Trágame tierra, pensé--, recapitulando en el error  mientras observaba la evacuación de una parte de la planta alta y decidí  bajar apresurado por la otra escalera con mis cámaras en ristre antes de ser apabullado  y  correr de regreso hasta el atrio del Santuario para esconderme detrás de un charro anciano con largas barbas blancas que fotografié y situarme detrás de él  para   mirar por entre las rejas a la presunta multitud perseguidora.

 

En esos momentos, el Cardenal de Guadalajara se bajó de un  lujoso automóvil negro, entró al atrio donde los charros le besaron un anillote de oro  y nos bendijo antes de entrar a la Misa Charra armonizada con música de  varios mariachis. ¡Impresionante y sublime! En verdad se los digo.

 

Al salir de Misa se inicia el tradicional desfile charro donde  fotografié a guapas muchachas de la escaramuza y reinas charras en traje de lujo montando a sus finos caballos, pero como quería una foto sensacional tipo película “La mascara de el Zorro”, donde salí de extra, como indio californio y esclavo de la mina de oro "El Dorado", un metro detrás de la hermosa Catherine Zeta Jones,  le sugerí a varios jinetes: –Haz relinchar  tu caballo en frente de la fachada del  Santuario para la fotografía--. Ellas y ellos, sorprendidos, me contestaron: “¡No, hombre,  esta usted loco, si cree que lo voy a relinchar aquí!...”.

 

Ni modo, perdí una fantástica fotografía que momentos antes había ideado.

Las fotos que más aprecio de este arte de las imágenes son las tres que tomé del eclipse del sol: en 1967, en una laguna de Oaxaca, en 1991, en la bahía de Cabo San Lucas, Baja California Sur, donde fui incluido en el programa de la televisión de Hollywood, California: "La vida y estilo de los ricos y famosos". El último eclipse fue el de 1994 en Culiacán, Sinaloa. Para estas fotos hay que estar muy preparados: primero quidarte los ojos con la protección que nos dio la NASA, de la Florida, y tus cámaras limpias y listas porque sólo se cuenta con unos minutos para tomar el día, la penumbra y la noche que produce el sol. ¡Maravilloso!

 

Pero para las maravillas del mundo, fue la oportunidad que tuve de fotografiar a cinco bellas "Conejitas" rubias de ojos azules de la revista Playboy, a las modelos de la revista Penthouse, a Gloria Trevi en palenque, a tres artistas pornos y a las mujeres más bellas del mundo  en tangas minúsculas en los concursos de bikini el Sabado de Gloria en la playa del Medano y en la disco Cabo Wabo de Cabo San Lucas.

 

En fin, puedo contarles cientos de veces de "La suerte del fotógrafo", en mis 37 años desde que estudié fotografía artística en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara con el maestro Miguel Echeverria.

 

Pie de foto: Mariachi tapatío hecho de paja. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

 Francisco Sánchez López

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologísta protector de ballenas en el mar de Cortés. Periodista cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora.

 

 

Delfines necesitan una humanoterapia

Escrito por arkisanchez 03-10-2007 en General. Comentarios (0)

 

Estimados bloggers: Pues resulta que no sólo murió el delfin Gabriele sino TRES  de los cuatro delfines que tenian rentados para la diversion turistica del Delfinario de San Carlos, Nuevo Guaymas, Sonora, según me lo dejan saber varias personas por correo electrónico.

Informa la version oficial del vocero del delfinario y del propio gobernador que Gabriel murio hace unos dìas por un virus o estres emocional, pero omitieron agregar a los otros dos. Esto es muy serio y provoca una burla internacional y consternacion a los ecologistas marinos ya que la muerte de tres delfines que no debieron ser traidos a estas instalaciones desde las Islas Fuji, es irreparable y lamentable.

El delfin sobreviviente necesita una terapia por humanos burocràtas sonorenses por el estres causado por el cambio a este extraño ambiente para su especie, su cautiverio y el trabajo a que fueron obligados a hacer como espectàculo, nado con delfines tipo turistico, educativo e interactivo y demàs actividades que tienen que hacer desde que se les importò desde el centro de Mx. No cabe duda que el mundo està al revez.

PROFEPA tiene la obligacòn de hacer una autopsia oficial para conocer las causas de la muerte del delfin Gabriel y los otros dos porque si es de virus, ver si es peligroso para los humanos y si es por estres, regular los espectáculos para no  sobre explotarlos.

 Los Ecologistas de Sonora solicitan esta investigaciòn, ajena a la de la compañia y de la oficial del Delfinario o gobierno de Sonora para conocer las causas reales de la mortandad de estos espécimes y no se permita a este delfinario abrir sus puertas hasta no conocer la verdad despues de una auditoria ambiental que PROFEPA tiene la obligación de efectuar porque no es tolerable lo que está pasando aqui, porque en un futuro mediato, se tendrá permiso por SEMARNAT para transportar otros delfines a esta alberca y la captura de ellos, frente a San Carlos, para propositos de investigación marina y su interactuacion con humanos.

Captura y transportación no son permitidas por la Ley de Vida Salvaje donde no hay cláusula de exclusión para el delfinario de San Carlos.

Atentamente:

Francisco