Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

La Cuaresma Yaqui en Cócorit! Que devoción religiosa del pueblo.

Escrito por arkisanchez 25-04-2007 en General. Comentarios (0)

Estimados bloggers: Otra vez es un placer subir a la web estos artículos culñturales y artísticos. Fui a Cócorit durante la Semana Santa para ver las celebraciones religiosas segun la tradición yaqui, los verdaderos yaquis que sufren y bailan durante la Cuaresma. Que espero que la cultura dominante del "yori" de Cajeme no la estropee pues la quiere asimilar como de su propiedad, pero por lo que observé en El Conti, hay un abismo cultural entre los yaquis de los 8 Pueblos del río Yaqui, Sonora con los yoris de Ciudad Obregón, el canal principal y el río son la barrera  que separa a ambas culturas y no el afan de querer tenerlos como parte folklorica de la ciudad, les estamos arrebatando su cultura por así convenir a la inversión  y mercado  turístico y a las camaras de comercios y hoteleros que no beneficia en nada a los propietarios de estas tradiciones que han luchado por casi  4 siglos por conservarla dentro de su territorio y mundo cultural y artístico.

 

Arte sonorense en Cajeme y la Cuaresma  yaqui de Cócorit.

 

Uno de los paisajes macondianos  que más disfruto en Cajeme es el formado por la perspectiva al oriente, a Cabora y  a El Quiriego minutos anteriores del atardecer de ensueño observado  desde la estatua al guerrero yaqui Tetabiate, mi héroe  favorito: La luna llena plateada situada arriba de la esfera blanca emblemática de la aceitera; las cimas de los lejanos cerros azules de la sierra Oscura cubiertas con matices rojo-anaranjado y morado  motivando   la intuición por la plástica sonorense. ¡Qué maravilla de  paisaje ignoto!  Poco admirado por la sociedad que ya no contempla el cielo de Sonora  por estar atentos al visor y al velocímetro en el horror del mundo  violento  y caótico lleno de ficción oropelada.

Así, pensando con un pragmatismo existencial arribé al Foro Permanente de las Artes para observar la exposición “Seis en Tierra Sonorense”, curada  por Teresa del Conde, investigadora  de la UNAM, de la cual opino, su  inconcebible   error  el situar al maestro Héctor Martínez Arteche en una colectiva, cuando él, por ser el mejor artista de Sonora, merece una exposición individual y siento que el resto de los  exponentes, exceptuando tal vez a Helga Krebs, no están a la altura de la belleza plástica de Arteche para compartir una exhibición de arte sonorense. ¡Ni modo, así es el mercado del arte!

Para la mirada  y crítica del arte basada en los valores artísticos y estéticos que toda obra debe de tener, de las 35 obras expuestas por  seis creadores oriundos y avecindados en Sonora, las mejores obras son:

De Arteche, los óleos figurativos: “La paloma”, formidable prisma blanco con fuerte colorido;  “Dualidad”, un cuerpo femenino  rubenésco; “Mujer en cobalto”; por el delineado y su color, y “Sol de Verano”, por la luminosidad circular en colores blancos y amarillos con líneas curvilíneas en movimiento evolutivo que motivan la sensibilidad y emociones del espectador por la belleza artecheniana. Me atrevo a mencionar que estas pinturas no son  lo mejor  de él porque  conozco otras pinturas más hermosas que estas.

 

De Helga Krebs: “Juguetería desconocida”, escogida entre los cuadros y recortes surrealistas y figurativas de una imaginería obesa, diáfana y fantasmal de escenografía teatral; Ethel Cooke nos presentó su serie “La tierra”, a base de dípticos de formato grande abstracto y pequeño figurativo con colorido oscuro y frío sin relación entre ambos, de los cuales, el titulado: “De una distancia a otra no hay”, nos mostró  un contorno  terrestre visto desde una orbita espacial. De esta artista  conozco obras más bellas;

 

Enrique Vidal,  en su “Maniquíes”, nos presentó una bonita figuración de cuerpos desnudos proporcionados y unidos con una fuerte luz en medio del cuadro; de Mario Moreno: “Otoño”,  paisaje arbolado o matorral  de trazo negro poco descifrable en el espacio inferior del cuadro y un cielo  abstracto negruzco y azulado con matices blancas interesantes pero no bellos, y de Paula Martins: “Hay tantas otras cosas”, compuesto de líneas blancas verticales terminadas con matices cálidas un tanto decorativas. El resto de sus cuadros de  líneas y formas geométricas no motivaron la contemplación  estética por su técnica y  figuración.

 

La gran ausente en esta colectiva, creo yo, es Amelia Miranda; máxima artista del arte cajemense por la belleza de sus paisajes, rostros renacentistas y algunos abstractos que debió ser incluida en substitución de Paula Martins.  Omisión por desconocimiento de la historia del arte  cajemense.

 

En el jardín de la galería, Mara Romero, nuestra onceava musa, totalmente vestida de blanco virginal, impresionó por su dramática declamación  los  poemas: “Las amarras terrestres”, de Abigael Bohórquez; “La raíz del ángel”, de Alfonso Vidal: --La libertad es lo único que no perdemos--; y “Para reposar el circulo”, de Juan Manz: --Amor oceánico todo resentido hasta el naufragio--.

 

El pasado Sábado de Gloria fui al barrio yaqui del Conti en Cócorit para disfrutar de las celebraciones tradicionales de la Semana Santa, quienes, sin ser actores teatrales o artistas del performance, nos mostraron su fervor y devoción por la vida y muerte de Jesucristo, enseñado por los misioneros jesuitas. Iniciándolas con la procesión de Judas Iscariote por unos 50 chapayecas y medio centenar de Caballeros Negros y Cabos desde la cruz de madera al centro del Conti hasta la puerta del templo, donde pude observar, después de tocar el cuerpo ensangrentado de Jesucristo crucificado en la cruz, varias antiguas imágenes de  Santos Patronos y la Virgen de Guadalupe sobre el altar decorado al estilo arte popular vernáculo con hojas verdes de álamo y flores de bugambilia,  arrojadas a los fariseos al terminar la Misa  “sewa”, (flor) para luego llevar a cabo  la quema de las mascaras  e instrumentos  de madera  y proseguir con las danzas de los matachines en el interior del templo y la del venado y pajkolas bajo frondoso árbol yucateco. No perdí la oportunidad de degustar sabrosísimos frijoles muni con hueso y caldo de res y tortillas de harina sobaqueras de la cocina comunal en una enramada que amablemente me invitó el Cabo Mayor Enríquez.

 

Por el bordo del canal caminé contemplando la fisonomía rural y la  arquitectura vernácula, lo crucé, para  continuar por calles terregosas de centro histórico mestizo mexicano del ejido Cócorit  y los fantásticos bicolores de las  fachadas de casas, más bonitos que las tenues matices del Museo de los Yaquis.

 

En la plaza, me senté en una banca frente al kiosco para leer la Guía de la Cuaresma yaqui y el programa cultural yori, cuando, sentí un toquecito en mi hombro derecho,  pensé que tal vez fuese el Chapulín brujo; me lo quité de un manotazo para sentir que era  excremento de un chanate  parado en la rama de una ceiba arriba de mi. Sorprendido por el natural acto, encausé mis pasos al Centro de Enlace para admirar las obras surrealistas de Edda Chávez y las 50 mascaras de fariseos efectuadas por  niños y niñas durante el  taller de creatividad.

 

Poco después, fui a la Peña Cultural en la casona de Las Yayas para saludar a Maria Elena Moreno y observar la muestra de artesanía seri de palo fierro y las curiosidades en piel del mercado Mercajeme, al pasar  de nuevo por  la plaza, me encontré a la dilecta escritora  Rosa Martha Pineda con quien me puse a platicar amenamente sobre arte, literatura y la Escuela de Escritores de Ciudad Obregón,  cuando otro chanate me ensució el hombro izquierdo, impredecible acto surreal  causándonos mucha risa. Ya de noche, regresé a Cajeme marcado por el destino cocoriteño y oliendo a caca de pájaro y recordando la pintura “El chanatal”, de Arteche. ¡Ahora comprendo  porqué los espantan con cohetes para alejarlos  de las huertas!

 

 

Pie de foto: Danzante venado yaqui al estilo realismo mágico. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

 

 

 

 

Poemas sobre la tribu yaqui de Sonora

Escrito por arkisanchez 19-04-2007 en General. Comentarios (14)

Estimados bloggers: Ha Muerto, Santos Garcia Wikit!

 

Lamento inforamar al mundo entero y a todos los literatos que el profesor y escritor costumbrista de la tribu yaqui, ¡Ha Muerto! Su descesó ocurrió el viernes 3 de octubre en el Hopital General de IMSS en Ciudad Obregón, Sonora. Donde convaleció por una enfermedad que no pudo superar. Pero no dejó este bello poema para la historia. La próxima semana subiré un homenaje póstumo a este gran escritor y amigo mio por 33 años.

 

Para conmemorar el Día Mundial del Libro, con mucho gusto continuo con mis relatos sobre los indómitos yaquis de Sonora, en esta ocasión,  incluyo obras poéticas de varios autores:

 

Palabras dictadas públicamente por los capitanes yaquis cuando otorgan una investidura militar a los guerreros:

 

EL JURAMENTO YAQUI. (1)

 

Para ti no habrá ya sol.

Para ti no habrá ya noche.

Para ti no habrá ya muerte.

Para ti no habrá dolor.

Para ti no habrá ya calor,

ni sed, ni hambre,

ni lluvia, ni aire,

ni enfermedad, ni familia.

 

Nada podrá atemorizarte.

Todo ha concluido para ti,

Excepto una cosa:

El cumplimiento del deber,

en el puesto que se te designe,

allí  quedarás por la defensa de tu nación,

de tu pueblo, de tu raza,

de tus costumbres, de tu religión.

 

¿Juras cumplir con el mandato divino?

 

Los guerreros, con la cabeza baja, responden:

 

¡Eehui!: Sí

 

Tal y como lo hicieron El indio Cajeme, Tetabiate, Muni, Mori, Luis Espinosa y Sibalaume  y otros más que defendieron a la tribu contra la guerra de exterminio y deportaciones a Oaxaca y Yucatán donde eran vendidos como esclavos a 65 pesos, sin importar si eran hombres jóvenes, maduros, ancianos, mujeres y niños. Por tal motivo, la madre yaqui, enseña este poema a sus hijos:

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“EL YORI” (2)

 

Odien al “yori”,

porque éste ha matado a los padres,

a los abuelos, a los hermanos

y a los parientes.

 

El “yori”, es el que siempre

nos ha hecho daño con las guerras,

nos a quitado las tierras, las cosechas,

el ganado, los pastos y las maderas,

sometiéndonos a toda clase de torturas y vejaciones.

 

“Yori” = El hombre blanco español, europeo, anglosajón y mestizo mexicano.

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Los invito a leer estos poemas

 

ANTES DE QUE HUBIERA “YORIS”. (3)

 

Hacíamos fiestas mejores que ahora

Mataban montaraces animales

Cocíanse raíces, frutas y vegetales

Todo muy listo a la hora.

 

En movimiento la cocina

Hirviendo péchitas de mezquites

Varias ollas cociendo quelites

Nada de harina y de trigo.

 

Cenaban los músicos y Pascolas

Y también el venado bullicioso

El gentío para ver ansioso

Se empujaba como las olas.

 

Charlan, ríen, sigue el mitote

Un llóreme rinde su amor

Sentado canta, toca su tambor

Tres indios bailan el Coyote.

 

Muy aparte los Matachines

Enflorados causan tal alegría

Ejecutan la danza con maestría

Al compás de los violines.

 

Cada grupo en su destino

Honraban así su religión

Cumpliendo con gran devoción

No usaban entonces el vino.

 

 

VÍCAM

 

¡Vícam! ¡Eres una maravilla!

Te veo como ensueño

También veo que tu dueño

Va quedando a la orilla.

 

Va muy recio tu progreso

Más que tus días primeros

Engreídos están por eso

Toditos los tenderos.

 

Por todo los oigo decir

Que es el indio golletero

Eso se puede suprimir

No viniendo el fayuquero.

 

PLEGARIA

 

Padre Nuestro que estás en los cielos

Esto que se mueve, que tú lo hiciste

Y la que adelante veremos

Lo que yo ni lo demás hemos visto

Tú que todo lo hiciste

Y que todo lo puedes

Y aquellos que entre nosotros viven

Que se tienen por cristianos

Y que misteriosamente nos están acabando

A tu juicio lo dejamos

A ese que nos asesinó a nuestro Jesús “El Ráhum”

Aunque es uno  que mataste

Pero es un compromiso el que te echaste

¡Ojalá! Y que no te aparezcas.

 

(1      1)    Santos Garcia Wikit.

 2     

         2)    Tomado del libro: Las Tribus Yaquis de Sonora. Por Alfonso Fabila.

 

         3)   Ambrosio A. Castro. (finado) Poeta yaqui del pueblo de  Cócorit.

           Libro arriba citado.

 

Capturó: Arq. Francisco Sánchez L.

Cronista y crítico de arte

 

 

Arte Cajemense en la Academia de Elsa Cacho

Escrito por arkisanchez 10-04-2007 en General. Comentarios (0)

Estimados (as) bloggers:

Con un cordial saludo subo a este blog esta nueva reseña a una muy exposición de pintura que asistí y me gustó.

Sí, es la Academia de Artes y Oficios de la pintora Elsa Cacho en Ciudad Obregón, Sonora. Semillero de futuros artistas hoy en sus inicios en este dificil carrera del arte en una sociedad como la cajemense de todos ustedes conocida.

 

No lo puedo creer que en Cajeme celebramos el pasado Día Mundial del Agua con las tuberías y sanitarios vacíos en las colonias populares del sur de la ciudad aunado al alto costo  de este producto facturado a 24 pesos el metro cúbico de agua  potable, arbitrario cobro porque al quejarse contra de el, las encargadas sólo dan respuestas que atentan contra la inteligencia humana, es más dificil el asunto, porque al tomar un trago de agua de la llave produce dolor de estómago.

 

Pero los yaquis de los 8 Pueblos están peor, porque primero les secamos su río y en algunas comunidades no tienen agua para beber y no se les otorga su derecho al agua de su río por decreto presidencial al firmar el tratado de paz con el gobierno de la revolución.

 

Me dio mucho gusto saludar a la exitosa pintora Elsa Cacho, directora de la Academia de las Artes y Oficios, cerca a la plaza Zaragoza, en Ciudad Obregón, Sonora, al asistir a la pasada exposición individual sin título de una de sus más avanzadas alumnas, Michelle Leyva Gregg, quien presentó 21 obras al óleo pintados bajo el estilo natural florístico y figurativo en la galería de la planta alta de esta academia, semillero de talento artístico adolescente en nuestra interactiva ciudad.

Jovencita estudiante del Instituto Bella Vista, quien a su corta edad, tiene dos años estudiando las técnicas del óleo y  mixtas, con quien platique brevemente para ver sus puntos de vista sobre este difícil mundo del arte que quiere incursionar en una sociedad tan apática como la obregonense.

¿Michelle, qué piensas de tu arte?

“Es una forma de expresión de lo que me ha pasado en la vida, buena o mala”. Contestó esta señorita de tan sólo 12 años de edad mientras recorría con su mirada algunas de las obras y buscaba apoyo entre sus risueñas  amigas.

¿Porque pintas? Le pregunte con curiosidad al apreciar algunas de sus  obras.

“Porque desde niña me gustaba dibujar a lápiz, pero un día al dibujar una historieta para un trabajo escolar, me di cuenta de mi talento y que dibujaba bien,  hoy, he participado en cuatro exposiciones colectivas aquí en la academia y esta es mi primera individual... Y poder expresarme en un bastidor en vez de pintar graffiti en la calle... “Por el amor a la cultura de Cajeme”. Replicó a secas.

¿Cuál de todas estas obras te gusta más?

-- Esa: “Mis mil rosas”, por ser un óleo de formato grande y representativa de mi vida. Aquella: “Colores diferentes siempre unidos”, porque es la que le regalé a mi mamá el día de las Madres y el titulado  “¿Quien dice, que la magia no es bella?”, porque no es realista--. Contestó sonriendo con cierta incredulidad porque sus amigas no  podían creer  el suceso de esta entrevista sobre su arte.

¿A cuales  pintores  admiras  más?

Miguel Ángel y  van Gogh, Diego Rivera, al señor de los murales de la Biblioteca Pública (Héctor Martínez Arteche) y a mi maestra Elsa Cacho”. Señalo con firmeza buscando entre el público la mirada de su mamá.

¿Tienes algo que decir a las y los jóvenes de tu edad, que quieren ser artistas?

“Sí, que no se dejen influenciar por las personas negativas porque todos en el mundo llevamos un Picasso en su interior”. Me indicó, para concluir la charla.

Entre familiares, invitados y estudiantes busqué a las que mostraron más interés en las obras expuestas, para preguntarles: ¿Cuál te gusta más?

 A la jovencita Sandra Pándura Truqui, nieta del celebre periodista de Vícam Pueblo, Cesáreo Pándura,  le gustó: “Mi mil rosas”, por los tonos y sombras en la mezcla de colores. A la joven pintora de esta academia Alma Grecia Casas Jiménez y con la experiencia previa de una exposición, admiró: --“¿Quien dice que la magia no es bella?”, porque trasmite la encantamiento interno que lleva el cuadro--. Me señaló con cierta timidez. Pero continué platicando con ella: -- Cómo pintora que eres, porque me acuerdo de ti y de tu exposición, dime ¿Qué piensas de Michelle como artista?

“¡Ha mejorado mucho! Se nota un cambio drástico desde  su comienzo a estas obras expuestas aquí”, Contestó esta gentil damita con sinceridad a pesar de notar cierta nostalgia en ella por haber  “colgado los pinceles”, cosa que me da pesar porque veo en ella talento y el espíritu del artista a su corta edad. A Fernanda Cisneros Abundis, le encantaron: “Colores diferentes siempre unidos”, “Mis mil rosas” y “¿Quién dice que la magia no es bella?”, mismo gusto mostraron Diana Alejandra García Castro y  Alma Rocio Cisneros Abundis.

Salí del recinto de la galería para platicar a la  amable y cordial señora Elsa Cacho, pero estaba ocupada atendiendo a Dommy Flores, titular de la Dirección de Cultura, quien se deleitó con el óleo “¿Quién dice que la magia no es bella?”. Minutos después, presencié la entrevista de ella con una de las locutoras del programa Entre Amigas, del Canal 2 Regional, para finalmente charlar con ella: --Maestra Cacho, ¿Cómo ves a Michelle, la expositora?—

“A su edad exhibe excelente obra y pronto aprenderá el dibujo a lápiz de la naturaleza y figura humana... La academia realiza estas exposiciones  para mostrar el trabajo de las y los alumnos... Esta noche es de ella, yo no meto mano”, exteriorizó esta reconocida artista mientras escuchábamos la música ambiental con la voz y guitarra de Toño Solis Herrera.

Para la mirada y crítica de arte la mejor obra de Michelle es sin duda “¿Quién dice que la magia no es bella?”: magnífico par de unicornios  de color morado muy femenino y bellos; “Se unieron en si mismas”y “mi mil rosas”.

Opino que estas obras tienen valor artístico por su composición, orden y ritmo en las figuras, una tonalidad  propia con colores originales no computacionales. Encontré en ellas valor estético por la realidad infantil limitada en su iconografía de flores, floreros  y unicornios invitándome a contemplar una incipiente belleza  de este minimalismo pictórico naturalista y no estoy erróneo, si consideramos la opinión de las entrevistadas. Veo en Michelle  y en Grecia un prometedor futuro en las artes si con dedicación y pasión estudian la profesión  y se adentran en  conceptos  estéticos para que encuentren su norma de belleza. En 20 años serán artistas cotizadas por su estilo que hoy nace en la calle Nuevo León, lastima que no estaré aquí para admirar tanta belleza.

 

Arq. Francisco Sánchez López

Cronista y crítico de arte, Suplemento Quehacer Cultural, Diario del Yaqui. Ciudad Obregón, Sonora.