Estimados (as) bloggers:
Felicito a la población en general, a las autoridades del H. Ayuntamiento del Municipio Gral. Plutarco Elías Calles, y a las autoridades tradicionales de la tribu Papago, por su heroica y valiente decisión de rechazar la construcción del CIMARI en su territorio, a pesar de tener permiso por parte de SEMARNAT.
Sólo acciones tan bravías se puede solucionar la grave problemática ambiental que sufrimos los sonorenses en nuestro estado, debido a que los políticos, convertidos en diputados y luego funcionarios federales o estatales, no tienen voluntad política para aminorar la grave contaminación que sufrimos en las ciudades por monóxido de carbono y otras substancias, de playas, de esteros, bahías como la de Guaymas que está súper contaminada pero que no quieren dar a conocer públicamente por la venida de los grandes cruceros y construcción de una marina: Sólo en Guaymas y en Sonora, nuestros genios invitan y traerán turismo culto y pro ecología al sanitario o fosa séptica mas grande del mundo.
H. Ayuntamiento de Sonoyta, su presidente y Cabildo: Muchas, muchas gracias por su resolución en pro de la conservación y protección del desierto de Sonora, las futuras generaciones se lo agradecerán más, porque su sumaron al clamor general de la población para no ser receptores de las 300 mil toneladas de residuos tóxicos e industriales y posibles atómicos que se quiere resguardar en nuestro desierto.
El marco jurídico en materia ecológica nos protege, porque de conformidad al Articulo 4to. Constitucional, los y las sonorenses tenemos el derecho a un medio ambiente sano, como garantía individual y colectiva. Gracias por respetarlo en su territorio y espero sean ejemplos a otros municipios para que sigan con su atinada resolución.
Por favor, les pido, publiquen el documento del Manifiesto del Impacto Ambiental entregados a ustedes para conocer la lista de las compañías nacionales, estatales e internacionales que están introduciendo los contaminantes, agregando el nombre de ellos y las cantidades, para conocer de qué nos salvamos, medio de transporte y origen.
Por favor, informen de esto a la sociedad civil.
Creo, que las compañías, para beneficio económico de ellas, asuman su responsabilidad y envíen su basura toxica a Nuevo León, a su lugar de origen si quieren hacer negocio con nosotros, ya que el transporte de esa basura debe de hacerse por respeto a la comunidad que los acoge en su territorio.
Los sonorenses no queremos los CIMARIS en nuestro estado, en ningún municipio porque no creemos en el oropel de la inversión beneficie porque nos consideran ciudadanos de segunda por los salarios de hambre que pagan que nos cuesta más caro, restituir y reconstruir el daño contra el medio ambiente del desierto, 70 % de flora y fauna endémica, única en el mundo, que la distribución de la supuesta derrama que estas compañías ofrecen para establecerse en nuestro territorio.
Primero que El estado y la federación y el municipio limpien el CYTRAR de Hermosillo, así lo aseguró el gobernador en su campaña política, antes de planear nuevas construcciones de este tipo.
¡Por un Sonora libre de basura industrial y tóxica que no producimos!
Muchas Gracias, se los agradezco, por rechazar tanta basura industrial, porque no queremos ser basurero de Arizona o California ni de México.
Atentamente
Arq. Francisco Sánchez López
Ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés.
Estimados (as) bloggers:
De nuevo en la red escribiendo crónicas del arte para incrementar la cultura por las Bellas Artes en Cajeme que está por los suelos, como contra parte de la cultura de la carne asada que todas y todos gozamos. Esta vez, es sobre
el arte y cultura universitaria del ITESCA en Cajeme y el arte sonorense en la
Casa Rosalva . Espero que les guste, porque a mí sí.
Estaba navegando en los blogs del Internet y leyendo el sitio de mi predilección "infocajeme.com", del periodista Sergio Anaya en la Biblioteca Pública Jesús Corral Ruiz, cuando entró la primavera en la planicie costera del desierto sonorense, mostrándonos un majestuoso colorido de la flora cactácea y matorral, otorgándole al medio ambiente que estamos destruyendo y contaminando, toda una gama de colores fenomenales que muy pocos artistas logran expresar en su plástica, porque prefieren copiar la paleta del arte contemporáneo a mirar su hábitat, su aldea regional, ¡Qué maravilla de paisaje sonorense por su luminosidad primaveral que no hemos sabido apreciar!
Marzo ha sido un mes muy cultural para nuestra cibernética ciudad, ha de ser por “El año del puerco”, según el calendario chino, ya que el país de Lao Tsé fue visitado por el Alcalde de Cajeme, por el rector del Instituto Tecnológico de Sonora y una comitiva de empresarios cajemenses en su viaje a Asia, incluyendo a Corea del Sur y el legendario Japón, donde espero, que estas respetables personalidades no hayan degustado carne asada o suchi de delfín y bistec, jamón o tocino de ballena en la exposición de comida Foodex.
El la galería de arte del ITSON se inauguró la exposición de 36 obras de la “V Bienal de Artes Visuales de Sonora 2006”, la cual, ya escribí la crónica y la crítica de ella cuando se montó en Hermosillo y en Álamos. El profesor Gonzalo Rodríguez Villanueva, en su discurso de apertura nos indicó el esfuerzo del ITSON en traer obras de calidad representativas de Sonora para engrandecer la cultura y apreciación por las artes de la comunidad universitaria y comunidad de Cajeme. Aproveché la ocasión para preguntarle sobre la promoción cultural que llevó a los países asiáticos, indicándome: “Se llevaron cuadros con el juramento yaqui grabados en piel, del escritor Santos Garcia Wikit,”, mientras estábamos frente a la acuarela “Lo inefable”, de Alejandro Ballesteros, ganadora de una mención honorífica en esta bienal que fue de su agrado. “Visitamos varios museos de arte tradicional chino, coreano y japonés durante el viaje”, agregó antes de partir y dejándome pensativo en los óleos de Ricardo Escalante Castro y en estos grabados de la iconografía cajemense, mientras pensaba en silencio: --Sólo espero que no cambien la mata de trigo de los escudos oficiales por la flor de loto blanco, símbolo de las sociedades secretas chinas.
El Instituto Tecnológico Superior de Cajeme, abrió sus puertas a la comunidad porque el clima ha sido ideal para los festivales al aire libre en la Plaza Álvaro Obregón, donde, disfrute de una tarde dominical escuchando un singular concierto musical por el trío “Ángelus”, combinando la belleza femenina con románticas voces educadas de la polifacética Erika Taumara, la soprano y psicóloga cajemense, Denisse Castrejón y Jannine Manz, también soprano y profesional egresada de la Universidad La Salle e hija de nuestro poeta Juan Manz, quien, me comento: “el gusto por la música clásica me lo inculcó mi papá”.
Al preguntarles sobre el grupo, me contestaron que después de actuar en diferentes comedias musicales, se juntaron para canta música sacra en iglesias bajo la dirección del reconocido músico Enrique Espinosa, quien las acompañó al piano y con la guitarra en su debut.
Les siguió en el estrado el grupo Stretto y la voz de la bella hermosillense Marcela Ro (Robles) con un repertorio de melodías brasileñas, argentinas, españolas y mexicanas ante unas 300 personas. Al terminar su actuación conversé con ella para preguntarle:
-- ¿Qué pintores te gustan más?--
“De Hermosillo: Natchio y Ethel Cooke; de Guadalajara: el impresionista Alejandro Caballo y Marcos Huerta”, contestó antes de entrar al camerino.
Las exposiciones de pintura estuvieron por doquier: Elsa Cacho, en la Casa del Jubilado y Pensionado; Georgina Zamora de Icedo y Rosalía Martínez Almeida en el ITESCA, a las cuales no pude asistir, pero no me perdí la presentación del libro “Canto al amor”, de Roberto Fonllem Alejo, escrito en verso con métrica y rima para relatar la historia de su papá Ernesto Fonllem Chan, quien, desde Cantón, China, emigró al mineral de La Colorada y a Hermosillo. Le tocó al caballero Jorge Coello Rebolledo y al poeta Juan Manz ser los presentadores de este magnifico libro, ¡Léanlo! Se los recomiendo, porque por primera vez he conocido la versión opuesta de la historia referente a la nefasta deportación de chinos de Sonora, en 1933, que todos debemos de avergonzarnos porque el primer comité anti-chino se formó en Cajeme para arrebatarles su comercio y propiedades. Como ejemplo transcribo algo de él:”Por la Campaña Antichina desprecio y dolor pasé pero unido a mi familia con valor la superé/. En esos tiempos aciagos muchos abusos sufrí más la esperanza y la fe nunca, jamás, la perdí/. Tan absurda xenofobia producto de la ambición siempre utilizó la insidia no tuvo mejor razón”. A nombre de la sociedad cajemense de hoy, a todos los descendientes chinos les pido perdón por tal atrocidad contra ellos. ¡No se vale!.
El viernes pasado se inauguró la exposición “Los 6 de Sonora”, en la Casa Rosalva, con obras más representativas del estado de Sonora según la critica de arte Teresa del Conde. Para conocer más detalles sobre los autores platiqué con el maestro Héctor Martínez Arreche, quien mencionó: “La curadora se interesó en mostrar una evolución en tres etapas de mi estilo y forma plástica con cuadros no recientes, pero con respuesta de calidad igual a lo que he realizado hoy”. Le pregunté:
¿De los demás exponentes, qué piensa usted?
“Enrique Vidal presenta obra que realizó en San Francisco, California; Mario Moreno fue mi alumno y mi creación, hoy es docente de la Universidad de Sonora; Helga Krebs, es la más valiosa de hermosillo y a la única que respeto porque sabe lo que está haciendo y porque comunica formidablemente la expresión de su mundo, expresa ideas y formas aprendidas; Ethel Cooke, también la conozco y de Paula Martins, ha evolucionado con el tiempo porque le gusta su trabajo en el diseño con resultados plásticos aceptables, espero encontrar algo novedoso de ella y si usa el color en sus grabados”.
Así pues, están invitados a esta exposición del arte sonorense, porque según el maestro Arteche: “Está interesante por los seis diferentes estilos y brinda una oportunidad para poder ver las obras de arte disfrutables por aquellos que siguen las trayectorias de las y los artistas”.
Francisco Sánchez L.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico y Aritista del Festival de Álamos, ecológista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, cronista y critico de arte en Cajeme o Ciudad Obregón, Sonora.
Estimados bloggers: Una vez más estoy aqui con ustedes para subir esta colaboración sobre el arte en Sonora, México. En esta ocación, le doy a conocer la obra de un pintor modesto que pinta muy bien una temática regional para el mundo, porque algunas de sus obras estan en China, Corea del sur y Japón. toda una hazaña por lo dificil que es la globalización del arte contemporaneo.
Si viven en Ciudad Obregón, Sonora o cerca de aqui, no se pierdan esta exposicion expresionista sobre la danza del venado yaqui en Cócorit.
Espero que la disfruten.
La plástica esperaceña en la casona de la Peña de Las Yayas de Cócorit.
Estaba muy a gusto redactando esta crónica cuando fui interrumpido por los movimientos telúricos que afectaron levemente a nuestra tecnológica ciudad, pero no me asusté ni salí corriendo a la calle, sólo me recordó el sismo de Guadalajara, los maremotos en el golfo de California y las magníficas olas tsunami que gozaba al deslizarme por arriba de ellas sintiendo su velocidad y libertad, en la playa de Las Coloraditas de San Carlos, Sonora. ¡Que maravilla!
Siempre es placentero disfrutar del antiguo paseo de la Alameda entre Esperanza y Cócorit observando la barrera rompevientos de álamos viejos y secos mientras recordaba las canciones, Renunciación”, “Esta tristeza mía” y otras más del compositor Antonio Valdez Herrera. Una bella rubia cocoriteña me distrajo para pensar en rescatarlos como esculturas naturales y utilizar los troncos para colocar placas de bronce con las canciones de este artista. -Utopía de mi proyecto: “Visión de cultura para Cajeme”-.
Otro placer vespertino es estar sentado en una banca frente al kiosco y degustar las sabrosas tortillas de harina sobaqueras o un burrito de carne machaca de doña Oralia, en seguida de la comisaría, donde cavilé en el programa “Rescate de Espacios Públicos”, del Presiente Felipe Calderón Hinojosa. Abandoné la plaza para caminar, en una fría noche estrellada, rumbo a la casona Peña Cultural de las Yayas y asistir a la inauguración de la exposición de 21 óleos “Capullos de mariposas”, montada por
Ricardo Escalante Castro, pintor, caricaturista, rotulista e instructor de arte esperanceño, quien en su niñez descubrió su talento en Pótam, río Yaqui, al dibujar figuras en la tierra porque no tenía en donde más.
La apertura fue emotiva por los invitados y la lectura de su semblanza en las artes: viñetas a la tinta china para Catedral, el logotipo para la Biblioteca Pública y de los Pueblos Indígenas de Sonora; ilustración del libro “Danzas yoremes”, del profesor Gregorio Patrón; exposiciones colectivas en Esperanza y Cajeme y la obtención de un primer lugar en concursos de pintura en la Casona de Cócorit.
Frente a su más dramático óleo y con una deliciosa bebida “Jarana” en mano, me puse a platicar con él: -¡Te felicito por estas magníficas obras sobre la tribu yaqui! Le comenté, para luego preguntarle: ¿Qué piensas de tu arte?
“Es un medio que me permite expresar la pasión que siento por las costumbres yaquis, divulgar su cultura a través de mi plástica para que la gente aprecie sus verdaderas tradiciones con mucha profundidad espiritual y llegar a captarla, ya que no puedo penetrar en el corazón de los danzantes yoremes”. Indicó con mucha firmeza y observando de soslayo las otras pinturas.
¿Cuál de las obras te gusta más?
“La que está en la otra sala: “Sigue la fiesta”, por el enfoque de una fiesta yaqui donde hay dominio visual del danzante, la enramada, los músicos y tortilleras”.
¿De la bohemia de Esperanza, qué me puedes indicar?
Después de una carcajada, contestó: -Soy miembro de “Los Calaqueros”, porque así identifican a los integrantes del Club Calaveras, fundado hace 36 años, donde disfrutamos las noches bohemias leyendo poemas, escuchando música y mostrando mis pinturas para que los amigos opinen y critiquen-.
Como ya es mi estilo, entre el público asistente escojo a personas para preguntarles cual de todas las obras les gustan más, en esta ocasión, la titulada
“Y no habrá ya más dolor”, dramático danzante venado con una flecha clavada en la espalda en colores calientes, fue la seleccionada por Liliana Aguilar Ramírez, directora de la OCV-Obregón, Cesar Pándura y Enrique Valenzuela Leyva presidente del Consejo de los Pueblos Indígenas de Sonora, sin embargo, a la publicista de periódico El Imparcial, Eva Fernández, la motivó “Danza del Coyote”, pero al caballero José Moreno López, con nostalgia apreció “El Conti de Cócorit”, al recordarle su niñez en la iglesia de carrizo, el río Yaqui que pasaba por el paredón, el Bacerán y el verano de “Chicolito” con sus sabrosas sandias.
¡De Esperanza, Sonora a la legendaria China! La historia del arte sonorense que estoy documentando nos brinda agradables sorpresas y satisfacciones internas porque en 1907, un inmigrante chino inició la importación y comercio del arte desde su país y del Japón a Sonora vía el puerto de Agiabampo y la colonial Álamos para venderlas en las haciendas de Navojoa, Etchojoa, Huatabampo, Cócorit, Guaymas y Hermosillo.
Cien años después, este modesto, humilde y autodidacta artista vernáculo logró lo que los académicos, sofisticados y snobistas creadores plásticos sonorenses no han podido conseguir a pesar de sus berrinches: ser la punta de flecha en la globalización del arte sonorense en China, con cuatro magníficos óleos sobre la temática yaqui que se estan exhibiendo en China, según me lo indicó este afortunado pintor, relatándome el acontecer: “El Presidente Municipal, Francisco Villanueva en su viaje promocional a Asia adquirió mis pinturas para llevárselas como muestra de la cultura yaqui y obsequiarlas a las personalidades que visitarán...”. ¡Qué honor! Ser el primer pintor cajemense conocido en China y Corea del Sur y el segundo en Japón, ya que su servidor, en los años 1980, se le adelantó al obsequiar tres acuarelas de danzantes yaquis a unos turistas y empresarios japoneses durante su visita a San Carlos.
Mientras platicaba con el profesor Fidel Nafarrete Álvarez, muy entusiasmado indicó que el Alcalde cajemense admira y es coleccionista de èl: “Una pintura la tiene en su oficina de la Presidencia y una otra, la regaló al Alcalde de Tucson, durante la Plenaria de la Comisión Sonora- Arizona.
Para la mirada al arte, las mejores obras de este autor son: “Busto de venado”, “Maso, maso”, “El bien y el mal”, “Busto de venado II”, “Danza bajo la luna”, “Pascolón y lobito”, “Y no habrá ya más dolor” y “Sigue la fiesta”. Aceptables están: “Danza Coyote”, “Chapayecas en Cócorit” y “Monja y Malinche”.
Puedo opinar, que estas obras tienen valor plástico por su composición, ritmo, armonía y expresiones de los danzantes yaquis logrados con buen dominio del dibujo y técnica al óleo pintados a la espátula con fuerte y bellísimo colorido. El valor estético, lo baso en la belleza expresionista de las formas tradicionales yaquis captadas en su preciso momento y al ritmo de los “téneboim”, motivándome una profunda emoción estética sin par.
Antes de dejar la exposición el maestro Arteche me invitó al Itson Centro, donde lo encontré encaramado en un andamio pintando su nuevo mural, dejó los pinceles y limpiándose las manos se bajó para invitarme un café e informarme que el próximo viernes, Casa Rosalva, celebrando un aniversario más, abrirá sus puertas al arte sonorense con la exposición “los 6 de Sonora”, colectiva de él, Helga Krebs, Memo Moreno, Enrique Vidal, Ethel Cooke y Paula Martins: “Invita a tus lectores a admirar esta interesante propuesta plástica curada por Teresa del Conde. ¡OH, Sorpresas da la vida: el arte sonorense en Casa Rosalía. Increíble!
Atentamente:
Arq. Francisco Sánchez López
Estimados bloggers: En esta ocación subo a este blog periodístico tres composiciones literarias sobre la bellisima danza ceremonial de la tribu yaqui, del río Yaqui, Sonora. Como cajemense estoy muy orgulloso de ella y espero que aprecien su contenido literario.
"Poética de la Danza del Venado"
En esta poética del arte del realismo mágico combino la belleza de las poesías del profesor y escritor costumbrista Santos García Wikit, quien opina: “La danza del venado es la máxima expresión de arte de la tribu yaqui”, con poemas de Héctor Navarrete Dondé y de Francisco Sánchez López, para presentar a ustedes, amable bloggers, un estilo personal combinando el pensamiento literario y la pintura de Cajeme, Sonora.
La danza del venado es una danza de guerra y ceremonial mortuoria, con dos rasgos fundamentales:
Uno, el origen prehispánico antes de las misiones Jesuitas por el danzante venado y un pajkola cubriéndose con la mascara chivato en la cara, bailándole a los músicos de jícaras sobre agua, raspadores, flauta de carrizo y tambor de cuero de venado.
El otro: tiene influencia española: Los danzantes pajkolas con la mascara al lado posterior del rostro baila enfrente del violinista y arpero.
Ambos, se acompañan con cantos en la lengua referente a la caza del venado, el monte desértico y demás fauna y flora que los acompañan.
La Danza del Venado (1)
Cuando muere el día,
el nacimiento del hombre-venado,
y el nacimiento del venado-hombre,
naturaleza y hombre se funden
entonces, en una solo unidad.
El hombre venado,
por mimetismo maravilloso,
se convierte en autentico venado,
nervioso, ágil y pleno de gracia.
La Danza del Venado (2)
Alta la cerviz erguida,
atento el oído alerta,
otea nervioso el olfato,
rápida la vista inquieta,
el grácil venado esbelto,
el de las patas ligeras,
el de tan flexible talle,
el de cornamenta recia,
ya adivina en la alta cima,
de un extraño, la presencia.
de pronto los recios músculos,
cuando los nervios los templan
obedeciendo el mensaje
del instinto, en la defensa,
se preparan y les mandan
a las patas, con su presteza,
el impulso de la fuga;
trote nervioso comienza,
luego sigue más aprisa
y de pronto, la carrera
levanta nubes de polvo,
por el otero, en la cuesta.
A tiempo el rápido instinto
dio la llamada de alerta:
astuto y cruel enemigo
llega confiado en su fuerza;
pero ya el ágil venado,
en su huida rauda y presta
-Que tenehuis y sonajas
en forma fiel interpreta-,
se ha salvado, sin sufrir
daño alguno que se advierta,
en su cuerpo o en su arrogancia,
que ésta se mira que aumenta,
porque el peligro crece.
Así en el valle o en la sierra,
siempre en su vida acosado,
sin que se le oiga una queja,
va retratando el venado,
de los yoremes su lucha,
“El indio en su danza recia,
la que aprendió de niño,
-Esa misma danza vieja
que bailó antaño su abuelo-,
a sus dioses si se queja,
en su saliente amargura,
y si oyen cuando reza,
en su danza de ritual,
porque luego ya sus penas,
la resiste con más bríos;
y en gratitud siempre nueva,
sigue en su danza el yaqui,
llora con sus llantos con ella,
mientras su rostro inmutable
es una esfinge de piedra.
¡Canto a la tribu Yaqui de Sonora! (3)
Sol ardiente de la vida,
sombra triste de tu ramada,
la flor de pitahaya,
del ser natural: ¡Su alma!
Tambor de venado,
sensibilidad del Bacatete,
montañas de verde verano,
en lo plano de tu monte.
Tiempo y espacio de tu vida,
Vícam, punta de flecha,
diriges a mis hermanas
en las direcciones divinas,
¡Vícam! El progreso del hombre ,
abre tus entrañas,
cortando raíces de chollas,
y frondoso mesquite.
Asfalto negro que marca otra dirección:
la del “yori” de Cajeme,
señalando la ignominiosa división,
de izquierda o derecha,
según donde se proviene.
¡Bacatete! Tierra sagrada para tus antiguos residentes,
en tu silencioso y taciturno río,
de los “yoris sáncoras”, un basurero,
no dejes que abran tu corazón,
los valores materiales de tus actuales moradores.
Piel morena de tu tribu invencible y orgullosa
Mujer yaqui de rebozo morado sobre negra cabellera,
naranja el listón en tu trenza,
armoniosa comunicación en cahita.
¡Sangren! Ocotillos y breas.
¡Lloren! Palomas pitahayeras,
¡Entonen! Mujeres cantoras,
¡Bailen! Danzantes venados y coyotes,
¡Bailen! Matachines, al ritmo de las Tres Cruces
y sinfonía de los tambores,
del yaqui: ¡los eternos guardianes!
¿Hacia donde van “yoremem”?
¿”Yoris”, donde provienen?
unos con sagrados derechos,
otros de arrimados.
¡Chapayeca que sufres!
En tu Conti de Cuaresma,
lucha por tu sagrada tierra,
conserva tus tradiciones,
practica tus costumbres,
por la unidad de tus parientes,
porque en cada aniversario: de Dios, ¡La Gloria ves!
(1) Santos García Wikit. Obra inédita en copias.
(2) La Danza del Venado. Libro: Al Ponerse el sol. Edición del Circulo Cultural Ostimuri, 1960.
(3) Arq. Francisco Sánchez López. Obra inédita compuesta en una solitaria playa en el vado del río Yaqui, cercano a Vícam Pueblo, Sonora.

La Danza del Venado.
Serie: Tribu Yaqui
Autor: Arq. Francisco Sánchez López
Estimados bloggers: Hola a todos (as) los navegantes que andan en la web on. Los saludo muy cordialmente e invito a leer este artículo publicado ayer en Diario del Yaqui, de Cd. Obregón, la antigua Cajeme, olvidada y abandonada por los policitos y la sociedad agrícola tecnológica del Valle del Yaqui.
Le recomiendo lean sobre la plástica de Sinaloa, muy poco conocida en las galerías de arte en Sonora.
¡Qué esplendorosa luna llena! Iluminó con su platinada luz los álamos secos del antiguo paseo de la Alameda entre las comisarías de Esperanza y de Cócorit, la que observé con agrado durante taciturno viaje para contrarrestar la melancolía mientras pensaba en un diseño urbano: Convertirla en un paseo moderno utilizando los árboles álamos secos como esculturas naturales poli formas y algunos como pedestal para bustos honrando a las y los cajemenses distinguidos del ex municipio de Cócorit y el actual de Cajeme.
De regreso a nuestra clembusteroliada ciudad, la luna también destelló nuestros paisajes macondianos nocturnos de la conurbación Ex - Plano Oriente-El Chorizo y el Campus Centro del ITSON, incubador de la industria soft ware, donde me asomé para observar el nuevo mural del maestro Arteche e ir a la galería de arte para asistir a la exposición de 9 óleos y 24 grabados “ Mosaicos Pictóricos”, del muralista, pintor, grabador y escultor Manuel Romualdo Anaya López, oriundo de la Boca de Arroyo, Municipio de El Fuerte, Sinaloa.
La noche de satín blanco de la inauguración, el maestro Mateo Sosa en representación del rector universitario, ante decenas de estudiantes y escaso público, indicó: “Esta exposición, representativa de la plástica sinoloense viene a enriquecer la cultura de Cajeme debido a que el ITSON está impulsando exhibiciones de calidad y buen nivel artístico...”, para luego añadir: “El ITSON tiene el proyecto de activar el edificio Churubusco para enseñar y mostrar las artesanías regionales con nuevas técnicas y creadores”. Y pasarle el micrófono al profesor de la Universidad del Fuerte, quien nos condujo por una brecha emocional por sus obras y técnicas expuestas, para agregar: “Cuando pinte y grabe feo, mis obras van a recibir algún premio...”, aludiendo a que las obras más anti estéticas ganan los premios en las bienales y concursos de pintura.
Sin curaduría de la exposición pero considerando un orden en el montaje, las obras llenaron las tres salas de la galería complaciendo a todos por la propuesta de bellos óleos, grabados tipo Transfer y policromográfias.
Como ya es costumbre por esta crónica y crítica de arte respetada y admirada por pocos y odiada por muchos, me puse a platicar con este pintor enfrente de la fotografía de su mega mural “La Fundación de El Fuerte”, pintado en el Palacio Municipal de la Ciudad Colonial de El Fuerte de Montes Claros, en el año 2004,
porque atrajo mi atención por su dibujo estilo realista antiguo observado sólo en antiguos retablos sobre láminas metálicas que admiré en algunas pueblos del sur de México y en Álamos, Sonora. Le pregunté:
-Maestro Anaya, bienvenido a Cajeme y por favor, deme unas opiniones sobre el arte para redactar la crónica de su exposición...-.
“Me da gusto estar en Sonora, donde muestro tres de mis técnicas: Una, al óleo que es muy expresiva con algo de surrealismo y figurativo, las otras, el grabado policomografia con tinta sobre placa metálica e impresión en papel y el “Transfer”, que es un dibujo minúsculo escaneado y digitalizado por computadora para lograr formidables coloridos y figuras amorfas...”
¿Qué piensa usted de su arte?
Es evolutivo, busca estar a la vanguardia con nuevas formas de expresar dando al público un mínimo de dificultad para que se adentre a mis óleos surrealistas y conozca los secretos de la pintura mezclada en formato grande y grabado transfer, en los cuales, se pueden registrar hechos reales sin utilizar un sólo movimiento, sin pincel, sin pintura ni lápices sólo con las placas...”.
¿Cuáles de sus obras le gustan más?
Por supuesto el mural “La Fundación de El Fuerte”, porque cuenta la historia con realismo y con un poco de diseño surrealista para que se entienda; “Estampas mexicanas”, “Delicia ola marina”, “Preciosa” y “Efecto Tequila”, ganadora de una mención honorífica en la pasada Bienal de Pintura Sinaloense 2006”, contestó.
¿Hay algún movimiento plástico en Sinaloa?
“Igual que en resto del País, este no tiene formato específico ni estética pero el jurado lo escoge por diferente...”; “No se está dejando la expresión...”; “Mazatlán ganó la bienal con la obra: Un círculo blanco con una mosca pegada...”
¿A cuales pintores admira usted?
“A los muralistas mexicanos y a Juan O´Gorman pero sin influencias de ellos, a Rafael y Leonardo da Vinci por su realismo puro y claroscuros casi fotográficos; de Sinaloa, a Antonio López Saín, por los logros en sus figuras gordas con cabezas chiquitas, como las de Botero...”. (Hay que invitarlo a pintar modelos comiendo tacos de carne asada con cocos de la laguna del Náinari al atardecer).
Para la mirada al arte y apreciando los valores plásticos y estéticos de estas obras, las mejores de este creador plástico son: los óleos abstractos: “Estampas campiranas” y “Dentro del corazón”, por el colorido rosa, morado, azul, blancos y negros; Los grabados policromograficos: “El baile”, “Tauromanía” y “Capricornio”; los grabados transfer: “El turista”, “Preciosa”, “cómo los políticos”, “Imagen del 94”, “El abusivo”, “Cayó el pez gordo”, “Tragedia en el mar” y la foto pincelada: “Naufragio”.
Este sencillo y amable artista sinaloense tiene buena plástica porque sus trabajos están dibujados con oficio y buen manejo de las técnicas, tienen orden, armonía y composición en los temas, pero, noté una mínima desproporción en el rostro del “Efecto tequila”. Su colorido es interesante y original, me gustaron las arriba señaladas porque motivaron mi espíritu con su belleza y las coleccionaría.
En otro tema, señalo mi gusto al enterarme que la pirámide maya de Chichen-itzá, en Yucatán, está seleccionada para su inscripción como una de las nuevas maravillas del mundo actual, obra de arquitectura mexicana que visité el Viernes Santo de 1974, durante un recorrido existencial por la ruta hippie del arte y donde aconteció inolvidable suceso no previsto: Estábamos mi bella novia washingtoniana en la cima-altar de esta pirámide cuando comenzó a llover, los turistas a descender y correr por todos lados. Ambos, optamos por resguardarnos y muy enamorados hicimos el amor durante la lluvia hasta alcanzar un placentero orgasmo místico; la lluvia cesó y apareció frente a nosotros: Un fenomenal y majestuoso arco iris como testigo espiritual de nuestro amor que contemplamos abrazados. ¡Qué maravilla de espectáculo, créanmelo! Pero opino, que la pirámide del Sol de Teotihuacan es más bella y monumental. Digna obra arquitectónica no considerada en la lista. ¡Lástima!
Pie de foto: Mural: la Fundación del Fuerte, Sinaloa. Foto por Manuel Anaya.
No se sube porque no sé como y no tengo cámara digital!
Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista de arte del realsimo mágico de seris y yaquis, miembro de los Artistas de la Plaza de Armas de Álamos, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y critica de arte para el periodico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora. Mx.
Estimados (as) bloggers:
De nuevo en mis visita semanal a la web para compartir con ustedes mis crónicas de arte y cultura que escribo cada domingo en el peródico El Diario del Yaqui. Espero les guste y si lo desean mandanden sus comentarios.
En esta ocasión narro el evento cultural indígena más importante del estado de Sonora, por su belleza que espero la globalizacion cultural de la humanidad no la estropeé ni la aniquile. ¡Gozenla!
Con un clima diurno casi primaveral y frío nocturnal en el monte desértico recorrí la magnífica ruta geo-turística de Navojoa a Etchojoa a la velocidad de vetusto camión con interiores rojos observando nuestro abismo horizontal compuesto por las cuadrículas de los verdes campos cultivados de trigo y cártamo, cientos de flores girasoles amarillos y canales de riego con puentes peatonales en rancherías a lo largo de la carretera que cruza el corazón del valle del Mayo. Perspectiva rural interrumpida por aislados cerros, poblados y una arquitectura poliforme agrícola más bella que el estilo internacional de los años sesenta construida en Cajeme por el conservadurismo social sonorense posterior a la presa del Oviachic. ¡Qué belleza de paisaje! No visto en el estilo paisajístico del arte sonorense a pesar de su majestuosidad.
El sol estaba en el cenit cuando llegué a las instalaciones de la Estación de Radio de los Tres Ríos en la vecindad de Etchojoa, Sonora, para presenciar la celebración de su XI Aniversario de transmitir la magnífica música tradicional y popular de los guarijios de la sierra de Álamos, la Tarahumara de la Sierra Madre Occidental, la pima de Yécora, los seri de Punta Chueca, la mayo de Navojoa, Etchojoa y Sinaloa y la yaqui de los 8 Pueblos Tradicionales del río Yaqui.
Con la idea de llenar mi espíritu errante con la belleza de las danzas del venado y pajkola para sensibilizarme y expresarla en el arte del realismo mágico, asistí a este festival de las etnias más bravías, recias y sobrevivientes de la guerra de exterminio por los “yaqueros” (militares y ciudadanos que les hicieron la injusta guerra) que se asentaron en las vedas de sus ríos expropiándoles sus territorios antiguos, las cuales, nos brindan la oportunidad de observar sus expresiones estéticas en arquitectura, arte popular, artesanías, danza y música.
El festival estuvo divido en varias secciones: La carpa de la entrada para el registro sin costo de los 5000 visitantes durante el sábado, dos hileras de ramadas de horcones de mezquite con muros y techos de carrizo en forma de L para la exhibición y venta de artesanías junto a las mesas de la medicina tradicional, el auditorio para el concierto de música en las lenguas maternas por tríos y cuartetos con bellas melodías cantándole a la mujer y a la naturaleza
Al lado poniente, unas ramadas cubriendo un bellísimo altar decorado con flores para venerar las imágenes y pinturas de los Santos Patronos de los pueblos mayos de Etchojoa, muy visitado por la gente mientras se persignaban ante la Virgen de Guadalupe y asiento de la autoridad formado por las y los fiesteros, los alguaciles con vara de palo y chicotes encargados de la seguridad del evento y en una pequeña explanada los matachines bailaban su danza junto a la enramada de los fariseos de Cuaresma entreteniendo a la multitud con sus peripecias Esparcidas por el lote, las ramadas ceremoniales para bailar la danza del venado y pajkolas y posteriores a ellas, los comedores para los fiesteros con cocinas al aire libre a base de hornillas de barro con leña encendida para cocinar los platillos alusivos a esta fiesta de los pueblos.
La inauguración yori fue por la autoridad federal y estatal con una exposición de fotografía documental en el vestíbulo de la radiodifusora montada por el navojoense Marco Antonio Lagarda Zamorano, seguida por una peregrinación desde la entrada por las autoridades religiosas, pajkolas mayores, fiesteros y abanderadas cargando consigo las imágenes de los Santos Patronos hasta el altar donde lanzaron al cielo tres cuetes para dar inicio a las danzas del venado y pajkola que duraron toda la tarde hasta la media noche cuando se quemó el castillo de juegos pirotécnicos para continuarlas hasta el amanecer del domingo y concluirlo al medio día con la tradicional “Bañada del público”, por los pajkolas.
Como la danza del venado es un icono muy importantes en mi plástica, pasé varias horas parado en las ramadas de los yaquis del pueblo de Pótam observándola para sensibilizarme con la plasticidad de su ejecución en dos partes: Una, con influencia española, el bailable iniciado por el pajkola mayor, Jerónimo Jiménez Valenzuela, seguido por el pajkola primero, Juan Regulo Campoy López y por el segundo, Alberto García Álvarez llevando la mascara chivato en la parte posterior de la cabeza mientras bailaba enfrente al arpero Andrés Onamea y del violinista Esteban Matus.
La segunda, el baile del danzante venado representado magníficamente por Roberto Castillo, acompañado por un pajkola (con mascara en la cara) con profundas raíces prehispánicas, vestido con rebozo negro y portando una cabeza disecada de venado con los cuernos decorado con fino pañuelo rojo, enfrente de cuatro músicos: un tocador de la jícara flotando en agua y enclavada en el suelo por Oscar Álvarez, simbolizando el corazón del venado junto a tres raspadores: Inés Álvarez Ramírez, Manuel Álvarez y Sotero Matus, llevando el ritmo autóctono y recitando el canto a la naturaleza y la caza del venado por los coyotes representados por los tres pajkolas, acompañados por el tamborero y flautista, Gildardo Valencia Piña, tocando los sonidos que acompaña al danzante venado, quien me indicó: “la flauta es para evitar a los pájaros como el cenzontle y el tambor para imitar a los animales del monte”.
La danza del venado por la tribu mayo difiere en su ejecución porque es de un ritmo más rápido y la vestimenta es una camisa y pantalón de manta blanca adornado con paliacate rojo y la cabeza disecada del venado es más chica adornada con flores rojas, blancas o azules.
Las señoras guarijios bailaron la danza del Tubari, brincando del suelo y moviéndose lentamente enfrente al cantador religioso de avanzada edad, con una maraca y cantos. Por su cultura siento que esta tribu vive en la pobreza extrema en la Sonora de las Oportunidades. En la cancha, los tarahumaras pintados con manchas blancas en su cuerpo y vestimenta blanca con adornos de colores chillantes cantaron y bailaron su danza (no entendí el nombre), pero, no puede observar la danza de Tabla por los seris, que hacían pintura facial entre las damas.
Indagando sobre el arte típico de ellos conocí al señor Francisco Gomes Piña y a su amable esposa del poblado mayo de San José de Masíaca, primer lugar del Concurso Nacional de Artesanías realizado en la ciudad de Oaxaca en septiembre del año pasado, ganó con una mascara “Chivato”, de madera de color café con adornos faunísticos blancos pintados con tinturas naturales y crin de caballo como largas barbas rubias. ¡Que Hermoso Chivato!
Encontré unos tambores de cuero de chivo pintados con motivos tarahumaras y varios minúsculos oleos sobre madera con danzantes venado yaqui y mayo por Cesar Barreras Duarte de Bacobampo, que vendía a 25 pesos (por cierto, muy caros para unos gringos “piojos”) ¡Increíble! Me gustaron: “Danzante mayo al atardecer” y “El alma del danzante”, con la trilogía de venado-coyote-hombre, representando “al venado que se pone en alerta cuando sale el coyote”.
Observé varios magníficos altos relieves con motivos de la cultura del desierto tallado en madera de cedro por Ramón Espinosa, quien me indicó: -Soy bisnieto del jefe mayo don Benicio Espinosa López, “mestro” religioso que rezaba en latín a los muertos de Navojoa-.
Que preciosas pintura del arte religioso mayo antiguo descubrí en el altar: “ El Espíritu Santo”, de Etchojoa, “Jesucristo de Techoropo”, “La Santísima Trinidad”, del Júpare y la imagen de San Antonio, de la comunidad de San Antonio de Huatabampo.
Como traía hambre fui degustar la sabrosa comida autóctona en dos sitios. Uno, en la cocina de los yaquis comiendo suculento wakabaki y frijoles muni con tortillas de harina sobaqueras, que amablemente me sirvieron las señoras de Vícam Pueblo. El otro, en el comedor de los mayos donde compartí la mesa con la doctora egresada de la Universidad de Guadalajara Mirna Mayola Martínez Rodríguez, varios profesores bilingües, un locutor y autoridades mayos, saboreando exquisito cocido y gallina pinta de la cocina de doña María Teresa Quijado López cobanagua de los fiesteros mayos del Espíritu Santo de Etchojoa y las señoras Rosario Valenzuela y Carmen Luzanilla. En las otras ramadas deleité las tortillas de garbanzo y del horno de adobe unas empanadas. No quise salir del evento sin visitar a las y los curanderos mayos para conocer algunas recetas a base de hierbas y de paso hacerme una “limpia”, contra un mal puesto (un hechizo por poderoso brujo de Guaymas, Sonora, que me hizo una mesera de San Carlos hace ya varios años.
A mi juicio este festival indígena, libre de alcohol y sin distinción de clases sociales es el más importante de Sonora superando a las celebraciones de la Fundación del Municipio de Cajeme, al Festival Tetabiakte y al Festival Otoño Cultural de Cocorit.
Pie de foto: Panorámica del festival artístico de la Estación de los Tres Ríos, Etchojoa, Sonora
Pie de foto: Danza del venado y pajkola yaqui de Pótam, río Yaqui.
Pie de foto: Danza del venado y pajkola mayo.
Pie de foto: Mascara Chivato, ganadora del primer lugar nacional en artesanía de madera en Oaxaca, por Francisco Gámez Piña de San José de Masíaca.
Pie de foto: Tallador de madera Ramón Espinosa en plena labor.
Pie de foto: Pintor mayo Cesar Barreras Duarte de Bacobampo, Sonora.
Pie de foto: Danzantes matachines de la comunidad del Capomo, Municipio El Fuerte, Sinaloa.
Pie de foto: mujeres guarijio de la sierra de Álamos.
Pie de foto: Danzante y músico tarahumara de Chihuahua.
Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico y Artista del Festival de Álamos, ecologista protector de ballenas y delfines en el mar de Cortés, Colaborador cultural en crónicas y críticas de arte, suplemento Quehacer Cultural del peródico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora.