Estimadas (os) bloggers: Una vez más ando en la web subiendo a mi bitácora otro apunte sobre el arte público en Sonora, esta vez, de Álamos y algo del estilo abstracto en Cajeme o Ciudad Obregón. Espero sea de su agrado y envien comentarios y sobre todo, si tienen algo de información al respecto, envienmela para incluirla en mi blog dándoles a ustedes el credito editorial que con todo respeto se merecen.
El arte sacro y abstracto en Cajeme
Tal parece que el invierno es cosa del pasado porque los días son calurosos y las noches agradables para disfrutar del arte en nuestra centenaria ciudad y redactar del fenomenal arte expuesto en los museos de Álamos, porque en Cajeme no contamos con uno a pesar de ser la segunda ciudad más importante del estado.
La ciudad colonial de Álamos cuenta con tres museos importantes abiertos al público interesado en conocer la historia regional: Uno, el Museo Costumbrista que administra el escultor Antonio Estrada. El otro, la Casa-Museo de la María Félix y el tercero, el Museo de arte Sacro de reciente formación, ya que abrió sus puertas durante el pasado festival de música, operas y arte de todos ya conocido.
En un recorrido dentro de las salas y la oficina del Museo Costumbrista, llamó mi atención la valiosa colección de pinturas como “Paisaje” y varios óleos por Demetrio Murillo Montiel; “La iglesia de Álamos”, por Allen Pendergraft, un batik por Elsa Cacho; “La mujer antigua”, de Ramón Alcantar Hurtado; un retrato del Padre Eusebio Kino, por el doctor Felipe Valenzuela y un cuadro sin titulo por Leonardo Santoyo. (Los títulos los agrego por falta de fichas técnicas).
El Museo – Casa de María Félix, nuestra diva sonorense, tiene una historia única porque es la casa donde vivió en su niñez, edificación ya destruida excepto el muro con la puerta de la fachada poniente y ha sido renovado por su propietaria como hotel-restaurante y un cuarto regular para la exhibición de la colección de fotografía más grande del mundo de esta artista cinematográfica según Discovery Chanel y otros decenas de objetos personales que se encontraron enterrados en piso y muros de la antigua construcción.
Cuenta con varias pinturas al óleo realizadas por artista sonorenses para honrar a “La Doña”: María Félix, figurando a Frida Kahlo por el pintor navojoense Fernando Samacona, autor también del mural sobre el muro posterior al cuarto, por el lado del jardín, hay un callejoncito con nichos decorados con las pintura de: “Recuerdo de vida”, por Ricardo Valenzuela Payan; “Luz Fuerza”, por Karla Trujillo y Fernando Quiroz; “Por siempre joven”, de Carlos León de Navojoa y “María ascensión” de Ángel Luzanilla.
Platicando con la propietaria Linda Barondes mientras caminábamos por los espacios de esta bella construcción, señaló que ella necesita un apoyo económico de los gobiernos municipales, estatales o federal, para mantener el museo abierto al público y ofrecer mejor servicio a las mil 500 personas que lo visitan mensualmente, de otra manera, tendrá que cerrar sus puertas y siente una corazonada de que el nuevo dueño no continúe con su labor coleccionista.
¡Qué lastima! Porque los objetos, fotografías y pinturas de esta estrella de cine internacional deben ser un patrimonio para los sonorenses, porque fuera del País y del estado de Sonora se le idolatra como actriz, en su tierra se le desprecia por el supuesto abandono a su pueblo en la cúspide de su carrera.
Ya de muerta, hay que honrarla conservando y protegiendo su legado en Álamos, sin suscitar la polémica de que si nació en este pueblo o en El Quiriego. ¿Porqué no honrar su memoria como sonorense si a cualquier músico grupero y de corridos norteños, hasta locutores y directores de teatro les damos esta distinción?
Pensando en los varias películas que observé de “La generala”, que marcaron toda una época del cine dramático mexicano, cruce calles y plazas para llegar a la inauguración del Museo de Arte Sacro, Antonio de los Reyes, en honor al primer obispo en 1782, ideado y conceptualizado por el presbítero José Antonio Becerra Ceting, quien, por años estuvo coleccionando pinturas y objetos religiosos de la iglesia La Purísima Concepción y otras iglesias más de Álamos para formar esta magnífica y valiosa colección de arte antiguo religioso para exhibirla en dos pequeños cuartos remodelados de la Casa Parroquial.
En su plática con el público, mencionó: “La iglesia es cultura, es el primer museo de arte sacro en el estado de Sonora, somos historia…”, para terminar mencionando: “Es un museo para el resguardo del arte de Álamos, gracias a la iniciativa del H. Ayuntamiento de Álamos y del Instituto Sonorense de Cultura”. En un recorrido por la exhibición, pude observar la pintura al óleo “Madre de Dios”, donada altruistamente por la familia Robinson Bours, a quien agradezco sinceramente la oportunidad de admirar esta bella obra de arte, junto un plano de la parroquia y la imagen de San Pedro de 1836, y otros ornamentos y objetos religiosos. Por lo reducido de los espacios, me parece que es más bien unas salas exhibición permanente que un museo, pero lo importante es su inicio y según el presbítero aumentaran la colección y los recintos.
El otro día salí de la Biblioteca Pública después de navegar por la Internet e indagar sobre unos libros, crucé la calle 5 de febrero para llegar al atrio e interior de la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús, para admirar el magnífico retablo en mármol blanco referente a Cristo, La Virgen María y San José formando un triangulo y los Doce Apóstoles en su base, obra escultórica realizada por el arquitecto Carlos Terrés, donde escuché los coros con cantos religiosos de varias escuelas privadas y al siguiente día, por la belleza de las voces de sopranos y tenores, puedo exclamar:
¡Bravo!, ¡Bravísimo! El concierto Coral de Música Sacra por el Coro de la Arquidiócesis de Hermosillo, dirigido por el presbítero Marcos Islas, para celebrar el XXV aniversario de nuestra Catedral.
¡Que espectáculo! Un tanto sublime al escuchar las magníficas voces y piezas como “Santa Cecilia”, “Ave María”, “Jesús, alegría de los hombres”, “Kirie”, “Misa Solemne”, “Gloria”, “Sanctus”, “Agnus Dei” y “Domine Salvam”. En verdad lo menciono, amables lectores, porque este concierto tuvo una gran calidad musical ovacionado por las 700 personas que lo disfrutaron y al final, muy entusiasmado el padre Miguel Agustín Durazo, señalo: “La música sacra eleva al espíritu, ensancha el alma y ayuda a entrar al misterio de nuestra vida”. Como una simple opinión, siento que al espacio interior de esta catedral le falta más espiritualidad porque durante los coros me trasporté a las iglesias góticas.
Dejando atrás los coros y museos, el arte abstracto tuvo a dos exponentes de calidad; uno, Jordi Boldó, en la Casa Rosalva y el otro, el arquitecto Fernando Saldaña, en el Centro Cultural Modelo de nuestra inalámbrica ciudad, quienes presentaron a la sociedad cajemense sus propuestas plásticas que enriquecieron mi espíritu, pero opino que las obras de Saldaña son más bellas.
Pie de foto: Oleo antiguo de la iglesia de Álamos, Sonora, México. Foto por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas del mar de Cortés, colaborador cultural en crónicas y críticas de arte público en Cajeme. Peródico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora.
Estimadas y (os) bloggers donde quiera que esten:
Una vez más ando en la web on con mis comentarios sobre el arte de Cajeme y de Álamos, Sonora, durante el pasado festival de enero, ya descrito anteriormente.
Ahora, les presento lo mejor de lo mejor del este arte expuesto publicamente para celebrar un año más de este festival sonorense de invierno.
Espero que les guste mucho y opinen sobre lo redactado.
Lo mejor del arte expuesto en el FAOT- 2007 de Álamos
En el camino a la ciudad de los portales para asistir a nuestro “Cervantito”, observaba la sierra de Álamos mientras recordaba la premisa del muralista Diego Rivera mencionada durante su visita al Valle del Yaqui en los años cincuenta: “la bella ciudad de Álamos, no es indígena ni colonial, es simplemente una joya mexicana”. De regreso a la ciudad, el clima ha estado ideal para escribir sobre las mejores obras expuestas durante el Festival Alfonso Ortiz Tirado-2007.
Fue toda una fantástica aventura observar 13 exposiciones en Álamos y tres en Cajeme con 327 obras de pintura, grabado, fotografía, escultura y conceptual en la Ruta del Arte, de la cual, Miguel Guzmán, director de Artes Visuales del Instituto Sonorense de Cultura indicó: “Comprende 27 exposiciones con 750 obras de 180 creadores plásticos en Álamos y en las subsedes de Cajeme, Empalme, Guaymas, San Carlos y Hermosillo”. Muy placentero fue observar más de cien obras plástica expuestas en la Plaza de Armas por los afamados Artistas del Festival de Álamos y poder escribir la crónica y crítica de este arte expuesto públicamente basando mi juicio en el libre albedrío, en los valores plástico y estético que cada obra tiene, por ser el arte un lenguaje. De estas 427 obras, señalo lo mejor de esta manera:
Indiscutiblemente la más bella pintura fue “Noche de luna”, del pintor navojoense Luis Martín López Sahagún. ¡Qué belleza de caballo”, y lo opuesto fue el mural alusivo a la obra del violonchelista Carlos Prieto por los pintores Valdimir Cora y Jazzamoart, quienes, también montaron la exposición “Fusiones”, en el Museo Costumbrista con obras al estilo figurativo abstracto, de las cuales, a pesar de la falta de belleza, las mejores de Valdimir fueron: “Señorita con espejo”, “Figura con sax” y “Las comadres”; de Jazzamoart: “Cuevano con beboperas poquianchis”.
De la V Bienal de Artes Visuales de Sonora 2006, expuesta en el Palacio Municipal anteriormente criticada, me gustó “Eres feliz sólo cuando estas solo”, de Daniel Ruiz Lucero. De la exposición Tekne, artistas jóvenes, en la Casa de la Cultura, las mejores fueron: “Mis crimines nocturnos” y “Demasiadas serpientes para un águila”, de Darío Ruiz; “Sin titulo”, por Alan Villa. Aceptables estuvieron: “Bailarinas” y “Negocio Internacional”, por Darío Ruiz; “Dolor me duele”, de Alejandra Dessen; “Quimera”, de Esteban Moreno y el tríptico “Elina”, “Azura” e “Isaura”, por Nadya Gutiérrez; los grabados “Colibrí”, de Claudia Chávez; “Las amorosas cantan”, por Feb Alday. Pero, de la colectiva “La música se ve”, por los Artistas Plásticos de Álamos, las más sobresalientes fueron: “Las últimas notas ” y “Danza macabra”, de Bernadette McAlister; “Claro de luna”, por José Humberto Lugo; “Planet Music by Gustave Holts”, por Albert Dale y “La danza de las flores”, por Karon Skwortch;
Admisibles están: “Guitarrista joven”, de Bobby Rosenstock; “Escuchando música”, “La música se ve” y “En si bemol”, por José Alberto Lugo; “La canción de la sirena” y “Jazz Cubano”, de Albert Dale; “Muerte wagneriana y estudio de articulaciones”, de Daan Hoekstra; “Melodía para Aluxe”, de Martha Ampudia Serrano; “Allegro” y “Sinfonía # 9”, de Luisa Polanco; “Alas de paz”, por Anne Davis Latham; y las esculturas de hierro y madera: “Danza erótica”, por Jorge Álvarez y “Concierto”, de Carlos Ruiz.
En el Museo de María Félix, donde fui amablemente atendido por su propietaria Linda Barondes, de la colectiva “Sonora alterna”, por los Pintores Independientes de Guaymas”, las más pasables fueron : “Sin titulo”, de Oscar Bonilla; “Sol y luna” y “Sonora encantadora”, por Irma Soto; dos tituladas “Sin titulo”, de Enrique López Oropeza; “Yaqui”, por Linda Condes de la Torre; “Chapayeca”, de Carlos Cesar Flores y “Danzante venado”, por Ricardo Díaz.
En el restaurante La Puerta Roja me deleité con las ocho obras de la exposición “Sensibilidad: Las Artes”, de Rito Emilio Salazar, siendo su mejor obra “El músico”. En la Biblioteca Pública, de la colectiva por la Asociación de Artistas Plásticos del sur de Sonora, las mejores fueron: “Ángel frustrado”, por Ana Berta Walldez; “La espera”, de Irma García Gil; “Yessika y los lirios”, por Teresa Gutiérrez. Plausibles están “Espíritu de Alex”, por Rosalía Martínez Almeida y “Flores del jardín”, de Claudia Uzarraga. Me decepcionaron “Nunca se fueron” y “Añorando” y la acuarela “Rincón maravilloso” porque les falto más trabajo en la perspectiva y dominar más la acuarela para pintar arquitectura.
En el Hotel Colonial, de la exposición “Frontera desconocida”, por los artistas de Nogales, las sobresalientes fueron: ”La muerte del ego I y II” y “Sueño americano”, de Elizabeth Terrazas Martínez; “El muro” y “El indigente”, de Patricia Flores García y de la exhibición de grabados “Sueños del Pasado”, por Adriana Salazar La Madrid, las mejores fueron “Flores silvestres”, “Entre el vaiviene del mar”, “Naturaleza de Alaska”, “Espíritu de cuervos y lechuzas” y “Criaturas marinas”.
Las exposiciones de fotografía “Sonora Alterna: Post pop de Claudia Platt y Esperanza Barrón, la de Oscar Monroy, Sofía Monroy y Mario Sánchez Luna, presentaron una serie de fotografías documentales artísticas algunas de ellas.
Las más bellas del arquitecto Fernando Saldaña Córdova en la galería del Centro Cultural Modelo en Cajeme son: “Luz en el silencio”, “Tu melancolía”. Y de la más notable pintora surrealista de la Comisaría de Esperanza, expuesta en la Casona de Las Yayas, Eda Chávez son: el díptico Un medio circulo con figuras de cara y brazo y la del rostro con dos brazos, rayos de alambre y monedas.
De los Artistas del Festival de Álamos, lo mejor de Ricardo Valenzuela Payan son: “Viejito” y “la rana casando la luna”; de Alejandro Ballesteros, el grabado “la vela”, de Edgar Herrera Padilla: los retratos. De su servidor: Danzante venado y pajkola, cocinas de hacienda, chinames y edificios históricos y de la gente nueva, tenemos: De Tania Guzmán: sus felinos a colores; de Idegardo Covarrubias sus florales y naturalezas muertas; de Martha Acedo Félix, sus danzantes y flores; de Manuel Osuna González sus retratos y de Abraham Balderrama sus cuadros fantásticos con la técnica café diluido y retratos in situ.
Como conclusión indico que el arte sonorense todavía está en un conservadurismo sin vanguardia porque se está pintando bajo los estilos abstracto, surrealista, figurativo, cubista, realismo, pueblo mexicano y realismo mágico e hiperrealismo. Le faltó temática e identidad regional y la creación de un arte bello que trascienda a la globalización del arte. Sólo unas 85 obras tienen valor plástico y estético. El precio de venta varió de 250 pesos por una acuarela pequeña a menos de 5000 pesos, elevándose el precio a 30 mil pesos para los consagrados, pero en la plaza se vendió un diez por ciento de las obras expuestas porque sólo había “turismo nacional de a peso y gringos de a dólar. Este año, las dos tradicionales galerías de arte comercial cerraron sus puertas por la falta de compradores.
Pie de foto: “Noche de Luna”. Óleo por maestro Martín López Sahún, máximo exponente del arte navojoense. Foto por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Pie de foto: Mural alusivo a la obra musical de Carlos Prieto, que no expresó en su abstracción la belleza de este homenajeado violonchelista. Foto por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Estimadas y (os) blogers de la web:
Soy el arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte publico en Cajeme. (Ciudad Obregón), Sonora. México. Gracias por los correos y opiniones sobre el trabajo que estoy realizando desde Sonora, México, para todos ustedes que les guasta leer sobre arte y añoran por conocer su lugar de nacimiento que por razones del destino se encuentran viviendo muy lejos. Si quieren más opiniones sobre exposiciones inviten al evento y con mucho gusto las redacto en mis crónicas. No he subido fotos porque no sé como se hacen tengo problemas con el formato.
Gracias,
Francisco
Estimados (as) bloggers:
Como ya es costumbre que cada lunes subo a mi blog la crónica y crítica del arte público de Cajeme, aqui está la de hoy, para que la lean y aprecien este arte abastracto y surrealista que se caracteriza pór bello y no como las anteriores expposiciones del mismo etilo que les faltó valor estético.
Mirada a la Ruta del Arte del Festival FAOT en Cajeme
Las noches de enero estuvieron formidables para apreciar los eventos artísticos a pesar del frío nocturnal en nuestro bellísimo hábitat, donde asistí a tres exposiciones de pintura, dibujo y escultura dentro del marco de la Ruta del Arte durante el Festival Alfonso Ortiz Tirado en la subsede Cajeme.
Siempre es agradable acudir a la galería de arte Antonino Fernández del Centro Cultual Modelo, por motivo de la inauguración de la exposición “Equipajes”, del arquitecto Fernando Saldaña Córdova compuesta de 21 excelentes obras abstractas y por ser la más bella en Sonora por su forma oval a doble altura y la elegancia de los terminados arquitectónicos.
La semblanza en las artes plásticas de este profesional de la arquitectura nos indica una larga la lista de exposiciones y premios obtenidos, según discurso del administrador José Ángel Soto Guzmán, siendo el mismo expositor quien nos indicó: “Ustedes son el mejor juez, uno pinta para exponer no para explicar lo expuesto”. E invitarnos a observar su mundo pictórico por las obras pintadas exclusivamente para esta exhibición en Cajeme, la segunda en su trayectoria, concluyendo: “Me inspira mi esposa, me alienta y me apoya en este quehacer artístico”.
Después de recorrer toda la exhibición saboreando exquisitos bocadillos, conversé con él, preguntándole: ¿Qué piensa de su obra y cuál le gusta más?
“Muy buena tu pregunta, son obras testigos de su tiempo, es lo que manifiesta y deja huella, antes era académico figurativo de danzantes y caballos, pero desde hace ocho años cambié para explorar la abstracción... No son manchitas... El arte es el espejo del espíritu, es reflejar eso, la obra hay que sentirla, el mejor juez es el público que dialoga con ella...”. Me gustan todas ellas pero puedo indicar la titulada –Taza urbana-, como un de mi predilectas.
¿Qué le pareció la V Bienal de Artes Visuales y del arte en Hermosillo, como es?
“El 60 por ciento de los participantes presentaron buenas obras pero el resto nada tenían que hacer ahí...”, se tomó un lapso de tiempo mientras observaba la galería, agregando “ desde el año 2003, hay una nueva generación de pintores con una buena propuesta joven, es un arte en proceso, es un embrión de tres o cuatro años con los autores como Saúl Esparza, Natchio, Alejandra Dressens, Alan Villa, Benjamín González, Paula Martíns Ethel Cook, Alejandra Sandoval y Gustavo Osuna que son unas instituciones en el arte hermosillense.
¿Del arte cajemense, a quién aprecia?
“A muy pocos, porque son desconocidos, tenemos al maestro Héctor Martínez Arteche, toda una extraordinaria institución... Me gusta el trabajo de Enrique Vidal y de Gladis Félix, en una exposición en Hermosillo me gustó mucho un paisaje al atardecer de Amelia Miranda...”.
De la critica de arte, ¿Que opina usted?
“Si la critica es constructiva bienvenida pero sí es intencional no se vale”.
Las más hermosas obras de este arquitecto son “Sarciendo al sentimiento”, “Luz en el silencio” y “Tu melancolía”. También me gustaron “Suceder”, “Cuadros y recuadros”, “Estructuras flotantes” y “En la lista de espera”.
Desde la óptica de la critica, encuentro en sus obras abstractas un equilibrio entre el valor plástico por el manejo de la técnica y dibujo, la armonía, composición y el ritmo en las formas con magnífico colorido para mostrarnos abstracciones muy bellas y elegantes que valen la pena coleccionar por su valor estético: ¡La contemplación de la belleza! Muy raro en el arte abstracto.
Al siguiente día, fui a la galería de arte del Instituto Tecnológico de Sonora para asistir a la inauguración de la exposición de dibujos “Ciudad” y observar un vide- animación por el artista chileno Luciano Arancibia, quien, en 1982, llegó a México para posteriormente radicar en Cajeme pintando murales comerciales y ser docente de esta institución que difunde la cultura y las artes en la ciudad.
En su discurso oficial, el rector profesor Gonzalo González Villanueva ante docenas de estudiantes y escaso publico anexo, señaló: “Es una oportunidad del Festival Alfonso Ortiz Tirado traer conciertos de opera y musicales junto a esta exposición de calidad apreciando lo que significa, el motor de las emociones, de la vida e ilusiones y creaciones de la sociedad con valores que tenemos que compartir..., nos alegra tenerlo...”. Después de esto platiqué sobre su obra:
Luciano, ¿Qué piensas de tu arte y en que estilo te sitúas y cual te gusta más?
“Lo disfruto mucho, arte es una aportación a la simbología que es patrimonio común de todos, vivimos en una sociedad y ciudad simbólicamente construida... Lo definiría como estilo simbolismo expresionista que toma mucho prestado del lenguaje fotográfico... Me gustan las obras de la serie –La ciudad-, porque concentran muchas cosas...“El amanecer sobre la ciudad”, por su iconografía”.
Para la mirada al arte lo mejor de él, son: “Ciudad de cubos”, mural a lápiz en la sala tres; “La consulta”, “El árbol de la vida”, “No dejes que me vaya”, “Tatabomba”, “El vuelo del soñador” y “Nuevos rituales”.
Este autor tiene buen dominio del dibujo y de la perspectiva para interpretar la ciudad en cubos y cuadrados en orden y armonía, pero le faltó más calidad de presentación en una exposición a su trabajo porque la hoja de oro adherida al papel diminuye la apreciación del valor plástico y estético.
De nuevo fui a Cócorit para asistir a la inauguración de la exposición de 8 pintura surrealista y 3 esculturas “Imagen sin reflejos”, de la pintora esparceña Eda Chávez en la casona de La Peña de las Yayas. Entre deliciosas bebidas “jarandas”, disfruté de los collages sin ficha técnica realizados con buen dominio del óleo para combinar figuras femeninas “bustonas” en colores rojos, ocres, negros y espejos entre piernas de muy buena calidad pictórica y sentir muchas emociones al presenciar esta original iconografía de la belleza surrealista de Eda, máxima exponente del surrealismo del arte cajemense. Sus mejores obras son: el díptico con figura, brazo y medio círculo y el de rostro con brazos y monedas y rayos de alambre.
Al deambular por las calles de este pueblo mágico, gran sorpresa me llevé al observar la nueva fachada del Museo de los Yaquis, porque no se respetó los bicolores ocre y café originales de la antigua casona neoclásica, ¡Que lastima e imperdonable error! Porque el reglamento para remodelaciones de monumentos históricos del Instituto de antropología e Historia estipula conservar la originalidad de las fachadas.
Pie de foto: Danza del venado yaqui. Dibujo a la tinta china por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte publico en Cajeme. (Ciudad Obregón), Sonora. México
Estimados (as) bloggers: con mucho gusto escribo esta narrativa sobre el arte del festival Ortiz Tirado en Álamos, espero que les guste y que el año que entra nos visiten, porque somos los Artistas del Festival reconocidos internacionalmente porque cada año, turistas de Canadá o de Estados Unidos, vienen a este evento culto para llevarse una obra del arte expuesto. Más esto, no es un gran negocio porque este año, casi no hubo compradores como uno quisiera para solventar los gastos que ocacionan la estancia en este "Pueblo Mágico de Sonora" y los gastos de producción de las obras, su montaje y tiempo dedicado a ellas, pero en fin, espero que lo gozen y les sirva de algo, porque si logro inspirarlos, ya es ganancia, porque el arte en comunicación con el público. Gracias
Tengo mucha obra de acuarelas y dibujos a tinta china a su disposición.
La Ruta del Arte y los Artistas del Festival de Álamos.
Creo que la versión número 23 del Festival Alfonso Ortiz Tirado en Álamos ha sido el mejor en su historia por la calidad de los conciertos de gala operísticos en el Palacio Municipal, eventos musicales en el atrio de la iglesia La Purísima Concepción, en el Foro alterno y en La Alameda durante días asoleados o nublados con intenso frío nocturnal del invierno en la región serrana del desierto de Sonora, a donde fui para adquirir más cultura clásica y extasiarme con el arte expuesto en las 16 exposiciones de la Ruta del Arte auspiciada por el Instituto Sonorense de Cultura y el arte expuesto en la Plaza de Armas por los famoso e internacionales Artistas del Festival de Álamos.
¡Bravo!, ¡Bravísimo! Es mi exclamación al conciertos de gala de la clausura, porque -Extasió mi espíritu errante en busca de la belleza-, por la mezzosoprano Carla López-Speziale, el tenor Armando Mora y el pianista Pablo Singer, deleitándonos con melodías de opera y mexicanas de María Grever y a petición del público, que de pie aplaudía sin cesar, terminó el festival con la canción “Granada”, ovacionada por el gobernador Eduardo Bours, su distinguida esposa Lourdes Laborin, su gabinete de lujo y demás invitados especiales.
¡Bravo!, exclamo tres veces para las sopranos Sarahí Salgado, la cajemense Margarita Estrada, el barítono Emmanuel Mayoral y al pianista Daniel Villegas por el repertorio musical de “La flauta mágica, “La tabernera del pueblo”, “El barbero de Sevilla” y ”Mefistofeles”, en la noche de gala de la Universidad de Sonora.
No cabe duda que el espíritu de este Festival es la cultura plástica presentada por las dos propuestas arriba señaladas por la cantidad de pinturas, esculturas, grabados y fotografías montadas en casonas coloniales y edificios históricos, donde asistí a la inauguración de la exposición gancho “Fusiones”, por los pintores Valdimir Cora y Jazzamoart en el Museo Costumbrista con obras figurativas y abstractas carentes de estética por su deformaciones de la figura humana y su colorido violento. Tampoco me agradó el mural pintado con aberrantes abstracciones efectuado en honor del homenajeado Carlos Prieto, porque no lograron expresar la belleza musical de este gran violonchelista.
En el Palacio Municipal observé las pinturas de la V Bienal de Artes Visuales de Sonora previamente criticadas. Subí las escalinatas del callejón contiguo a este edificio para llegar a la Casa de la Cultura y ver las exposiciones: Tekne de los artistas jóvenes y la colectiva “La música se ve”, de los Artistas Plásticos de Álamos. Baje de la cima para llegar al Museo de la María Félix y ponerle atención la exhibición “Sonora”, por los Pintores Independientes de Guaymas, crucé la calle para llegar al restaurante La Puerta Roja y admirar la exposición “Sensibilidad: Las Artes”, de Rito Emilio Salazar. Con el tiempo en contra para no perder la banca, le eché un vistazo a la colectiva de la Asociación de Artistas Plásticos del sur de Sonora en la Biblioteca Pública para luego ir al Hotel Colonial y ser atendido cordialmente por Carmen María Gámez Ramírez durante un recorrido emocional por la exhibición La “Frontera desconocida”, de los artistas de Nogales y la de fotografía documental por Oscar Monroy y Sofía Monroy. Doble la esquina de la calle llena de historia para llegar al restaurante Polos para conocer la visión fotográfica de la exposición “Cromática Sonorense”, de Mario Sánchez Luna; Pasé frente al museo para cruzar la calle al restaurante Las Palmas, pero me detuve para darle el paso libre a un jinete de a caballo por si las dudas hace lo que Gaspar el burro del festival y extasiarme con los magníficos grabados de Adriana Salazar La Madrid en su propuesta “Sueños del pasado”, joven artista que le veo un prometedor futuro en la plástica sonorense por su trabajo armonioso y bello.
El arte Sacro en el Hotel la Casa de los Tesoros y la de Margo Finlay están repetidas, lamento no asistir a la exhibición “Libertad relativa”, de Karla Inés Yescas en la galería Tacubaya, a la de Roberto Bloon, ni la colectiva de la Asociación Sonorense de Artes Plásticas en el Mercado de las Artesanías ni a “La fiesta de las mascaras”.
Tengo por norma no dar pleitesía a nadie en el mundo, pero debo mencionar que fue una muy grata la inesperada visita del Gobernador Eduardo Bours a la plaza recorriendo casi todos los puestos y mirando de soslayo al arte expuesto, lo noté muy jovial, amable y feliz. Distraje su atención para que posara frente a mis acuarelas e ipso facto aceptó con gusto para luego darme las gracias mientras nos despedíamos cordialmente.
La otra propuesta del festival de la Sonora culta, fue la gran exposición de pinturas por los Artistas del Festival de Álamos en la Plaza de Armas, presentando al público cientos de obras plásticas que junto a la Ruta del Arte transformaron a esta ciudad colonial en el centro artístico más importante del noroeste de México.
Nuevamente estos artistas independientes se reúnen para exhibir su arte al pueblo alamense y a los miles de visitantes y turistas que deambularon en la plaza durante los días del festival. Para que usted los conozca, externo sus opiniones a las preguntas ¿Qué piensas de tu arte? y ¿Qué los motiva a exhibir en la Plaza de Armas de Álamos?
El pintor egresado de escuela La Esmeralda de la Ciudad de México, Luis Martín López Sahagún, respondió mientras espera vender algunos de sus magnificas pinturas realistas de caballos y flora sonorense: “El arte en esta plaza es el contacto con la gente porque para el artista es fundamental ver y ser visto; El arte es para ser expuesto y no puede ser comprendido porque como dijo Picasso: -No puedes entender el canto de un pájaro, sólo te gusta o no-; Álamos durante el festival es un centro de arte por ambas exposiciones por diferentes artistas donde tienes acceso a lo que se hace en Sonora y en México. La mejor obra es “Noche de Luna”. Magnífica pintura realista de un caballo galopando libremente. -¡Qué hermoso caballo!- Exclamó la señora Lourdes Laborin de Bours durante su paso por la plaza, y tiene mucha razón, porque es más bello que los pura sangre de la cabalgatas y los bailadores.
Ricardo Valenzuela Payan el mejor acuarelista de Sonora y seguidor del estilo Pueblo mexicano con licenciatura en Artes Visuales del Instituto Tecnológico de Sonora y de la Universidad de Guadalajara, después de invitarnos unos sabrosísimos burritos de machaca hechos por su amable esposa, opinó: En mi arte la dirección de mi sentir es enfocarme a mi estilo y la síntesis de mi plástica, es decir poco con unas cuantas manchas y líneas; No dejo de admirar a mi pueblo, es por esto, que mi obra se enfoca en ellos; Por 13 años me ha motivado el contacto directo con la gente del festival y el pretexto que tiene mi obra para acercarme a mis colegas pintores; Es importante que las autoridades enfoquen su mirada a todos en general y no nada más a un reducido número de artistas, ya que la unidad artística depende el crecimiento cultural de un pueblo; Mis mejores obras son “Pleito en Casa” y “Rana cazando la luna”.
Alejandro Ballesteros, pintor profesional surrealista y grabadista egresado del ITSON, al indicarle las preguntas, contestó: “Mi arte está en evolución, no sé a donde me va a llevar, la intriga es muy seductora; En el transcurso del festival me he tocado con otras tendencias y materiales que rompen con lo enseñada en la academia; Me motiva el contacto con la gente, recordar de donde vengo y que el público vea mi arte en la plaza y no en galerías de la elite.
Edgar Josué Herrera Padilla es un profesional en las Artes
Visuales y uno de los mejores retratista sonorenses creador de la pintura retórica expresada al carbón, acuarela, pastel y grabados. Después de haber terminado el retrato de una bella dama, señaló: “Es la expresión de mis sentimientos y forma de pensar dentro de la sociedad en la que todos estamos inmiscuidos en lo que estoy si y no de acuerdo, así como, el tema de la mujer: Su grandeza en comparación con el hombre que me parece que es lo más importante dentro de mi obra retórica; Me motiva el compañerismo con los que fueron mis maestros y son mis amigos y las personas interesantes que conoce uno en Álamos y que están el las artes en general”
Francisco Sánchez López es arquitecto plástico titulado en la Universidad de Guadalajara, colaborador cultural y cronista de arte en este suplemento dominical, después de degustar delicioso bacanora Pascola de Rosario de Tesopaco para mitigar el frío, indicó: “Mi arte está realizado dentro de la tendencia del realismo mágico para crear la belleza convulsiva por medio de acuarelas y dibujos a la tinta china. Me motiva venir a cada festival porque mientras se expone, hay compañerismo y amistad entre los pintores unidos por la pasión de nuestro arte. Se aprende mucho por la critica a mi obra por Payan y el maestro Arreche y las miles de personas que la aceptan o la rechazan según sus gustos y presupuesto. Esta exhibición pública es una de las más extensas en Sonora con muchas obras que equilibran los valores plásticos y estéticos: Mis mejores obras son las acuarelas y dibujos a la tinta china del danzante venado yaqui, cocinas de hacienda y la bellísima arquitectura histórica de Álamos.
Me dio gusto conocer a la nueva generación de artistas que hoy concurrieron a la plaza con su propuesta joven de Jesús Manuel Osuna González y Rosa Isabel Vázquez Rascón, de la Universidad Veracruzana. Para él, arte es la forma de expresión y la relación del hombre con su sociedad por medio del estilo figurativo y retratos. “Lo interesante de este sitio es que tengo una puerta abierta para exponer e intercambiar puntos de vista y participar en el Festival FAOT”. Ella, sólo mencionó: Álamos es un lugar importante para vender.
A la pintora Martha Acedo Félix, la motivó exponer la oportunidad para darse a conocer y vender sus cuadros. Para Ildegardo Covarrubias Mariscal, pintor de bodegones y florales, lo motivó el mercado para vender sus obras. A extraordinaria pintora de la fauna, Tania Guzmán, señaló: “Vine a exponer porque hay muchos artistas y como mi obra es buena, aquí estoy”. El escultor Héctor Vincenth Jeans, exteriorizó: “Mi arte es algo personal, más intimo, no vanguardista, la gente se identifica con ellas, pueden ser pobres en los material pero muy rica en plasticidad. Lucero Diez arribó a la plaza para comercializar sus grabados modernos por la importancia de este festival. Y finalmente el pintor Abraham Balderrama vino porque le encanta realizar retratos.