Estimados bloggers: con mucho agrado incluyo esta nota sobre la cultura sonorense y el arte exhibido en nuestra leal ciudad de Cajeme, Sonora. Para que tengan una idea de lo que es y semos.
La primavera desértica está en todo su esplendor con sus días cálidos y noches frías que motivan salir a lugares abiertos, como a la arboleda del Parque Infantil, donde goce de la fiesta sonorense a base de música de banda sinaloense, carne asada y cerveza después de impactante arribo de la Cabalgata por la Familia, encabezada por el gobernador Eduardo Bours y demás vaqueros vestidos con camisas rojas y paleacate verde con el símbolo de la asociación ganadera a la que pertenecen. Entre mesas y asadores me encontré con un amigo de la infancia la sallista Constantino Laborín, con quien platiqué brevemente para preguntarle sobre sus impresiones de la cabalgata “Es una experiencia maravillosa por la tranquilidad y hermosura de los paisajes que observamos”, me comentó.
Me tope por casualidad con el señor Francisco Villanueva y su distinguida esposa con quien conversé mientras degustaba una cerveza, para que me informara sobre el paisaje del recorrido. –Montando el caballo árabe “El morito”, observé la impresionante naturaleza desde Cumuripa a la parte del río por sus parajes- me informó, mientras era saludado por otras gentes, para agregar, -Quiero externar lo señalado por el señor Elías Alonso, quien dijo “Es importante rescatar las raíces y el orgullo de los sonorenses...”. Mientras saboreaba la carne asada y tortillas de harina sobaqueras, platique con el señor Ramón Lorenzo Palafox Tapia de Soyopa, quien me comunicó su impresión –He participado en todas las cabalgatas, pero esta me brindo muchas satisfacciones por el convivir de la gente de diferentes regiones mientras cabalgas entre bellos paisajes”.
Salí de la arboleda para dirigirme al monumento Kitsch de la estatua El Discóbolo con sus chorros de agua que caen desde los capiteles de las columnas de cantera. Caminé entre una multitud que estan admirando el ritmo de los caballos bailadores del señor Rodrigo Zazueta, de los cuales, el “Rey Juan Carlos”, me impresionó por su belleza negra de raza andaluz que bailaba al compás de la canción que más me gusta “El maicero”.
Después de la fiesta de los vaqueros, caminé por la calle Guerrero hasta el Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde en la plaza de ingreso a Especialidades, me paré enfrente del busto de Luis Donaldo Colosio, ante quien, le comenté que la lucha por la protección de ballenas en el golfo de California, que él avaló en Cabo San Lucas, la estamos perdiendo por la inminente industrialización gringa gasera y petrolera en Puerto Libertad, por la venta irrestricta a irrisorio precio de un dólar el metro cuadrado de nuestras playas al mercado especulativo de Arizona, la destrucción del estero El Soldado en San Carlos y la muerte de 19 ballenas en el mar de Cortés o golfo de California en los últimos seis meses. Los agroquimicos de los valles tienen que ver mucho en esto. Estudio que se está realizando.
En silencio estuve recordando su vil asesinato para luego dirigirme a la otra plaza del edificio de Especialidades I, donde pude observar la magnífica estatua en bronce “Monumento a la Madre”, de impresionante figura materna indígena amamantando a su niño en brazos, pero que no pude ver su tri dimensionalidad por el lugar donde está casi oculta y muy pegada a la pared.
Ingrese al edificio más viejo del IMSS Regional donde en su vestíbulo, pude admirar el mural “La Familia y la Maternidad”, realizado por el maestro Arteche y sus discípulos del taller experimental del Itson, a base de cartón y pintura al estilo de él.
Días anteriores a lo arriba mencionado, fui a la galería del Centro de Culturas Populares para observar la exposición Semana Santa yaqui”, montada por la licenciada Trinidad Ruiz y el ingeniero Antonio Mexía, Ella me atendió muy cordialmente, a pesar de su pie adolorido, dándome una estupenda explicación de las fotografías, figuras de danzantes venados, pajkolas y fariseos, indumentarias tipica para las fiestas religiosas, varas de mando, tambores y mascaras que la componen, por ser varias de ellas, parte de la colección del Museo de los Yaquis de Cócorit y el resto de las comunidades de Tórim, Belem y Huírivis que coleccionaron para la ocasión. Me gustó la pintura al óleo “Danzante Venado”, de Francisco Buitimea de Estación Corral y una de una mascara de pajkola negra sobre fondo amarillo-rojo, como un atardecer, que tiene la firma ilegible,¡Los invito a que la visiten!
Lamento no asistir a la exposición de desnudos femeninos y esculturas “Emociones”, de la pintora Rosa Argelia, en la Casa del Jubilado y Pensionado. Ni siquiera me enteré. Pero me hubiera gustado ir para ver la obra de ella que tiene cierta plasticidad en el arte cajemense que me gusta.
Bastante concurrida estuvo la exposición “Espíritu del Desierto”, compuesta por 30 grabados a color y en diferentes técnicas, montada por la pintora Irma Arballo en la galería de arte del Itson, donde se congregaron las autoridades culturales y el rector junto a las integrantes de la Asociación de Artistas Plásticos del Sur de Sonora y algunas otras de la Asociación para las Bellas Artes y estudiantes de esta noble institución, en la cual, el rector Gonzalo Rodríguez Villanueva mencionó en su discurso de inauguración “la belleza del arte expresado por artistas locales formados por la motivación y se han profesionalizado en sus obras... creando una corriente en el arte de Cajeme, por tres motivos: Los artistas mismos por sus obras, la comunidad y la institución como frutos reflejados de ella, teniendo un nivel de producción con calidad y cantidad”.
“En esta exposición tengo tres áreas, la vida árida y silvestre como aspecto vegetal, los animales clásicos del desierto y el factor humano en los rostros de las mascaras, como propuesta plástica”, mencionó la señora Arballo, cuando estábamos parados frente a uno de sus mejores grabados. Para añadir “Trato de ser honesta en lo que puedo hacer porque con el trabajo se logra mucho y no por las musas”, Para luego indicarme sobre las técnicas que utilizó: “Son las convencionales como la xilografía, el grabado en madera, el entintado Roll up del maestro alemán Hyatter y el tradicional collage”.
A su bella hija estudiante de preparatoria María Georgina Ortiz Arballo, le fascinó “Chureas al atardecer”. A la gentil dama Georgina Zamora de icedo, la maravilló “Rostros y mascaras IX”, a Irma Arana le encantó “Las cigarras”, a la estudiante de Comunicaciones del Cobach le gustó “Mariposas y pájaros”, a la atractiva pintora Karla Trujillo “Copechis, por las texturas y formas que juegan con los colores oscuros destacando la luz”, a la Senadora Leticia Burgos Ochoa, la motivaron “Pluma” y “Rostros y Mascaras IX” y a la pintora alamense Meztli Estrada la conmovieron “Rostros y mascaras IX, por la mujer misteriosa que te hace adentrarte al cuadro rojo” y “Vida árida XI, por los colores cálidos”.
Creo que es una de las mejores exposiciones de grabado que he asistido en Cajeme, porque en ellos observo un dominio de las técnicas para brindarnos una variedad de formas, texturas de la flora sonorense, rostros y mascaras expresivas, montadas en dípticos y trípticos y varias combinaciones en un solo cuadro. Las obras hablan por si misma indicándonos la sensibilidad de Irma por su arte gráfico que ha aprendido del maestro Arteche y de Enrique Vidal. Los mejores son “Copechis”, “Palomillas”, “Chureas”, “Rostro y mascaras VII y VI”, “Vida árdia II, IV y Ix”. Porque producen fuertes emociones al estar enfrente de ellos.
Con la experiencia de observar la fiesta de los vaqueros adinerados de Cajeme, me hico pensar en la máxima de José Vasconcelos “En Sonora Termina la cultura y se inicia la carne asada”, porque mostraron el orgullo del sonorense de antaño, su gusto por las bandas y caballos de pura raza caros.
Sobre el asunto de los delfines en cautiverio que se piesna tener en el estado de Sonora y en particular en el Delfinario de San Carlos, la ley prohibe todas las importaciones de mamíferos marino a México, segun lo publicado la normatividad del 27 de enero del 2006. Asi que por ese lado No se podra importar delfines al mar de Cortés,pero desafortunadamente se pueden adquirir de las compañias que ya tienen delfines en mexico, como Dolphin Discovery o Via Delphi que tienen reproduccion en cautiverio.
Estimado bloggers lo ideal es que no haya delfines o ballenas nio lobos marinos en cautiverio en los corrales marinos o abercas. Pero para el delfinario de San Carlos tienen que ser de la especie residente Tursiops del Pacífico debido a que si hay accidentes en los corrales por mareas altas o mareas toxicas los delfines pueden escapar. Si son de otras especies encuentra un habitat desconcocido pero sin son endémicos o migratorios del Pacifico, no sufriran la adaptacion al mar de Cortés.
No hay que importar delfinesTURSIOPS ADUNCUS DE LAS ISLAS SOLOMON, que estan en Parque Nizuc, al delfinario de San Carlos.
No a los delfines Rursiops Aduncus en el delfinario de San Carlos y preferimos delfines en libertad y no en su miserable cautiverio.
Dear bloggers: Hi, I want to share with you this fantastic art, hope you like.
Para aquellos que lo quieran traducir al Español, por favor utilizen www.yahoo.com/lenguage_tools
THE MAGICAL REALISM ART
THE MAGICAL REALISM ART is an art based upon Andre Breton’s Surrealism Manifesto to create a convulsive beauty and supernatural concepts of legends, myths and the magic of Mexico, expressed in a bright prism to show the desert, cultures and whale habitats. He’s the “solo artista” of this unique and beautiful art painted with intuition, talent, and passion, under the Yaqui Indian “Nagual” concepts and by his desert’s aesthetical theory.
THE ARTIST
Francisco Sánchez López is a Cajeme born architect, photographer and a watercolor painter graduated from the University of Guadalajara’s Architecture and Fine Arts Schools. He studied cultural anthropology and taught Huichol Indian Art at the State of Washington’s Northwest Council of Colleges, Spanish at Western Washington State College, drawings at Technologic Institute of Monterrey Ciudad Obregón Campus and teaches free watercolor technique at the Alamos Festival.
This Cajeme painter with a career of 29 years, painting the desert environment combining his art production with architectural designs and photography. His bohemian existence has led him to the Yaqui Indians in Vicam Pueblo and with the Seri Indians at Tiburon Island in the State of Sonora and to “The Tekalaim Place”: An enchanted place in the Desert of Sonora where he spends his existence painting his Magical Realism Art and protects the Sea of Cortés whales In México.
Francisco strives to express emotions through out art in order to share with you his visions of: “The Enchanted Place”, “The Nacapule Canyon”, “The Water Hole Spirits”, “The Seri Shaman”, “The Deer Dance” and “Beautiful women as Guardians of the other World”. THE MAGICAL REALISM ART is inspired on the Desert of Sonora, the Yaqui and the Seri Indians cultures, the Caborca’s and Baja California cave paintings and the Alamos Colonial with historical architecture and Century XVIII Hacienda´s kitchens.
“My art is inspired in the desert’s environment beauty and it’s the ancient cultures of The Yaqui, The Seri, The Caborca and the Baja California’ Cave Painting”. “My watercolors are “vision” of this magnificent heritage painted in a bright prism that I strive to express with deep emotions and sincere sensitivity with artistic values”. He mentioned in his 1988 art show press interview in Hermosillo, Sonora. “My art is a beauty created for those moments of contemplation in every watercolor shown in art shows”. He said in his 2002 art show in Guaymas, Sonora.
THE YAQUI INDIANS.
They are a Sonoran tribe settled in the Yaqui River delta and the Sea of Cortés. They are the Mexico’s unconquered tribe due that they never were defeated in their 470 years of wars against Spaniards and Mexicans that invaded their sacred land. They have pre-Hispanic’s myths, legends and stories about supernatural world and desert divinities that they combine today with Century XVI Jesuits Padres Catholicism. They have religion, dances, handicrafts and vernacular architecture. “The Deer Dance and the Pascola” are the most magnificent expression of art performed by the Yaqui dancers”. It’s quoted by the Yaqui writer Santos Garcia Wikit. Francisco lived among them at the Town of Vicam Pueblo. First by taking Carlos Castañeda Seminar’s American students to visit them. Then, to do his Bachelors Degree Thesis where he studied the tribe since the year 200 BC. Until 1976. He did the Yaqui’s Regional Urban Planning Mater Plan, remodeled their Neo-Classic churches in their Jesuit Mission’ sites and their vernacular dwellings.
THE SERI INDIANS.
They are the American Continent most primitive culture and tribe that still survive today. They have been the first settlers of the Tiburon Island and at the desert most arid coastal region in the Desert of Sonora, where they were nomads, hunters and warriors with myths, believes, religion and art. By the 1700 the Humpak guaimac clan that inhabited the land between San Carlos and Kino Bay were extinct. The other clans kept a war against the Spaniards and Mexicans land holders until 1800’s. In 1972, they settled as fishermen at Punta Chueca village and started to create their iron wood sculptures and shell crafts in the Seri Indians at Tiburon Island to trade with them: goods for photos and pieces in order to fight the cruel misery that they had lived for decades. Francisco frequently visited them to buy their crafts and experience their ancestral wisdom and knowledge.
THE CABORCA’S PETROGLYPHC.
Caborca is a very important agricultural zone located at the State of Sonora. It’s archaeological sites is rich in rock paintings, craved in large rocks during the Trincheras Culture and Pyramid times. Art created by unknown artists.
THE BAJA CALIFORNIA CAVE PAINTIGS.
All over the Peninsula there are cave paintings sites. Mexico’s most beautiful art!. Francisco visited them during his 40 days trip to Baja and the Sierra de San Francisco and Loreto most impressive art sites. Who are the artist?. No body knows for sure. They are magical representations to capture the animal spirit of deer, rams, whales and birds, painted in red, black, yellow and white by the tribe shaman. This art changed Francisco ideas of art. They inspired him and in this themes, he included the gray whales.
With 16 art exhibits in Mexico, he affirms that: ” My art is a beauty created for those moments of contemplation for people who love art”. “They are visions inspired on the Yaqui and Seri Indian Cultures`s legends and myths and the magnificent Desert of Sonora under an unique bright prism that I strive to express with deep emotions and sincere sensitivity with artistic values. He’s the “solo artista” of this beautiful art painted with intuition and passion.
PRIVATE COLLECTIONS: Francisco vast art is mostly appreciated by art lovers from Australia, Europe, Canada, The United States of America and Mexico. He affirms that: “My art is a beauty created for those aesthetical moments of contemplation.
COLLECTOR’S QUOTES: “Your art is like “The Miravilia” (the wonderful) of the vast desert with imaginary images, methaphors and magic, that we tourist search to find in the old Mexico”, by an European Art Connaisseur. “Primitive art with refreshing colors”. Was sid bya Texan artist. “ I admire your beautiful art of rare images and colors, very little known by our Western Society”. Was said by a New York Art Museum Curator, in Cabo San Lucas art show.
e-store
Contact him to purchase his over 150 original watercolors from 2001- 2006 limited art production. Several sizes and prices. From 8 x 12 ” = 100.00 USD. To 16 x 24 ” = 800.00 USD. Add 15% sales tax. Plus Shipping & Handling.
Visit his web page: www.arqsanchez.8m.com click on Magical Realism Art. E-mail: artecajeme@yahoo.com.
Historietas de Cócorit.
El transporte de antes carretas y carruajes tirado por caballos y burros ya no se ven por las calles melancólicas de este pueblo de magia y famoso por sus brujos también llamados chiltepines.
Los burros se extinguieron y se piensan importar de nuevo.
Hoy se ve arriar chivas y vacas en bicicletas.
En la Sonora de ayer o en el Cajeme, no había otro transporte que el burro, hoy no se ven por la modernidad, los viejos recuerda los aparejos y los burros cargados con botas de agua y cajones de madera o silla de montar.
Los cocoriteños recuerdan con jubilo al famoso burro que corrió desde el arroyo El Joyanco, al subir la cuesta de Leyva, tiró la bota con agua que cargaba hasta llegar
al cerco de su amo donde pasaba días y noches cuando no trabajaba en la labor,.
Para aquellos que no saben que es una "Bota de agua", en el léxico campirano sonorense, se puede definir como: Bolsa de lona con dos cuernos de vaca o toro en la parte inferior, como llaves, para sacar el agua y llenar los baldes. Porque así se vendia el agua en los pueblos antiguos de Cajeme.
Los turisteros de San Carlos presumen mucho a los "Pájaros de la nieve" que los visitan cada año. Pero, para áves: “Los chanates de Cocorit”; pueblo de mágia y misterio, donde al atardecer miles de chanates arriban a las copas de los arboles de la plaza y a lo largo del canal Porfirio Diaz. ¡Que espectáculo para el turísmo de observar pájaros! Pero un fastidio fiario para el cocoriteño porque los espanta con cohetes.
Taodavia sigo queriendo fotografíar al fantasma del Museo de los Yaquis en Cocorit. La aparicion es una mujer de rebozo azul y el pelo con trenzas negro, vestida a la moda del siglo 18. Camina a medio metro del suelo para pasar por la calles asustando a los que la ven, quienes dicen que es una india muy bonita.
Estimados bloggers: En esta ocasión los saludo cordialmente e incluyo esta noticia sobre Festival artístico de Etchojoa. Que en verdad estuvo ¡Sensacional!
En una clara y fresca mañana sabatina invernal viajé por la ruta ecológica, cultural y artística más bella de Sonora, donde a la velocidad de viejo camión, pude observar desde las ventanillas, la fantástica perspectiva del paisaje cuadricular con trigales y sembradíos de garbanzo, obstaculizado por la fisonomía de cerros aislados y las formas cilíndricas de los molinos y almacenes agrícolas que caracterizan la región del Mayo entre Navojoa y Etchojoa. ¡Qué belleza de valle agrícola!
El viaje fue la motivación por asistir al mejor festival de danza en el estado de Sonora patrocinado por la estación de radio de los Tres Ríos en Etchojoa, al cual arribé muy entusiasmado para ingresar a las instalaciones en un extenso terreno donde se construyeron bellísimas ramadas tradicionales a base de delgados troncos de mezquite, muros y techos de carrizo, utilizados como ramadas ceremoniales para bailar las danzas del venado y pajkola yaqui y mayo de Sinaloa y Sonora con sones y ritmos precortesianos producidos por jícaras en agua y raspadores de palos de Brasil, violines y arpas, flautas de carrizo y tambores de cuero de venado. ¡Fantásticas todas ellas! Que todavía traigo el retumbar de los sonidos bajos como el corazón del venado mágico.
En la cancha, los raramúris de Chihuahua ejecutaban sus ancestrales bailables y los seris de Punta Chueca la antigua danza de La Tabla contiguos a los guarijíos de la sierra Baja de Álamos los más pobres de las etnias.
Estupenda estuvo la exposición artesanal de mascaras de chapayecas y chivatos, cerámica de barro café, muñecas de trapo por los mayos junto las esculturas de madera por el señor Hilario de Fundición y a las pulseras de chaquira por los huicholes. Lamento que no hubo una exposición de pintura solo unos cuadros en venta con motivos culturales mayos.
Llamó mi atención las cocinas con horquillas de barro y fuego de troncos de madera para cocinar exquisitos cocido, wakabaqui, carne con chile, el papabawa (caldo de res con papas) tortillas de harina, de garbanzo y empanadas que consumimos bajo la sombras de las ramadas antes descritas. Con curiosidad observé la extensa medicina tradicional en puestos cubiertos con plástico azul, basándose en hierbas y ungüentos de nuestra flora sonorense. En el estrado, el concierto musical por una caravana de artistas vernáculos con canciones populares y tradicionales en ancestrales idiomas.
Lo más interesante del evento fue la edificación de una improvisada iglesia en una ramada que cubría un altar decorado con flores e imágenes sagradas y al centro, una magnífica pintura antigua de Jesucristo, afuera de ella, una pequeña explanada donde se bailó la danza de los Matachines mayo, y se efectuó la ceremonia de inauguración por los pajkolas Mayores de los Pueblos Indígenas, autoridades yoris municipales y del Instituto Nacional de Antropología del Distrito Federal.
Con firmeza afirmo, que este sencillo festival libre de alcohol, pero muy mágico, porque en el se siente el ritmo y belleza de nuestra Sonora autóctona que aún persiste y conserva sus ancestrales tradiciones, es el mejor festival realizado en tierra sonorense, al menos, supera al Festival Tetabiakte, porque tan solo el sábado, lo disfrutamos cerca de seis mil personas emocionadas por tanta belleza vernácula muy nuestra, que ciertos cultureros yoris quieren folclorizar para la globalización de la supuesta cultura estatal.
Es muy grato asistir a los eventos culturales en el Itesca y saludar al amable rector Sergio Pablo Mariscal Alvarado, donde admiré la exposición “Trazos”, de la pintora Irma García Gil, con siete óleos y dos grabados con temática de toros de lidia y a un torero con capote, no menciono cuales me gustaron por falta de las fichas técnicas. Exposición como antesala a la presentación del libro Danzas Yoremes del profesor Gregorio Patrón por el ingeniero agrónomo Antonio Mexía y el periodista Sergio Anaya.
¿Cuántas versiones yoris de la danza del venado yaqui y mayo hay actualmente y habrá en el futuro?
Pregunto porque conozco varias versiones yoris y la tradicional de ellas, que es una danza de guerra y mortuoria que observé en las fiestas de Vicam Pueblo, cuando realicé mi tesis profesional sobre sus viviendas y el proyecto de remodelación del templo durante los lejanos años setentas.
¿Por qué ciertos yoris quieren adoptar esta recia cultura como raíces culturales ancestrales cajemense cuando ni los aceptamos como sociedad, los discriminamos como pueblo vernáculo y la historia nos indica la guerra de exterminio contra ellos? Creo que debemos de tener mas respeto para con esta cultura y no sonorizar su más sagrada danza, autoría intelectual de la tribu yaqui de los Ocho Pueblos del río Yaqui que esta siendo usufructuada.
También fui a las celebraciones del Décimo Aniversario del Instituto Tecnológico Superior de Cajeme con la inauguración de la Séptima Semana de Arquitectura, “Tiempo, Forma, Contraste. Aprendiendo a ver el mundo como arquitectos”. Evento donde se realizó una mesa redonda por el arquitecto Ramón Méndez Saínz, quien habló sobre la prospectiva del urbanismo y la arquitectura local, y la arquitecta Mónica Escobedo Fuentes sobre la arquitectura sustentable y social de adobe y paja de trigo como soluciones de vivienda de interés social.
A los estudiantes de esta excelente carrera, les doy la más cordial bienvenida al mundo de la arquitectura de Cajeme que se quedó en los años sesenta y setenta con los conceptos funcionalistas y el estilo internacional, que no hemos superado por la falta de una plasticidad arquitectónica de nuestra comunidad, y lamento, que su futuro sea la construcción de vivienda de interés social y los nefastos pies de casa, para mejorar el nivel de vida urbana en una ciudad de medio millón de habitantes, de los cuales, el cincuenta por ciento es de escasos recursos económicos.
Durante la ceremonia del 70 Aniversario de la Escuela Rafael Campoy, observé con tristeza un auditorio vacío -Como en casi todos los eventos culturales citadinos-, en el cual, se nos instruyó sobre la historia de esta secundaria y las anécdotas cómicas y nostálgicas de los pocos ex alumnos y docentes que emitieron sus experiencias. Creo que nuestro editor, tiene aquí, decenas de colaboraciones con estas formidables vivencias. Pero no todo fue soledad, ya que maravillado quedé, con los formidables colores Icedo, al mirar la exposición “Familia de Sahuaros”, por la gentil pintora Georgina de Icedo, compuesta de 12 óleos y cinco graficas de los cuales, a la subdirectora del plantel Patricia Rascón Chávez la entusiasmaron todos los pequeños grabados. Me comentó que el día de la inauguración las obras “Cielo y mar” y “Sueño indio”, fueron del agrado del público estudiantil. Me gustaron “Danzante venado”, “Crepúsculo”, “Ave Cósmica” y el grabado “Fariseo”.
En la galería de arte del Itson, platicando con la bella pintora Karla Trujillo, me indicó “Cada sábado tenemos 70 niñas y niños impartiéndoles clases de cerámica y pintura como parte del programa cultural del itson”. ¡Fantástico!
Influenciado por los aniversarios de La Salle, el Itesca y la Campoy con júbilo cajemense, celebro el segundo aniversario de la Mirada al arte; crónica y crítica de arte, que he redactado -con libre albedrío- para intelectuales, literatos, artistas y todos ustedes amantes de la lectura dominical.
Pie de foto: Al compás del danzante venado de la comunidad mayo. Fotografía por arquitecto Francisco Sánchez López
Estimados bloggers: Un cordial saludo, le incluyo estas opiniones sobre la exposiciones que obswervé en Cajeme.
Las acuarelas Payán y Sánchez Luna en el Itson.
Fue muy grato asistir a la galería del Itson para presenciar la inauguración de las exposiciones “Cromática Sonorense”, compuesta de 28 fotografías paisajistas del fotógrafo Mario Sánchez Luna en la sala principal y “Reflejos de mi tierra”, con 19 acuarelas de pintor Ricardo Valenzuela Payán en las dos salas contiguas.
Evento cultural que aproveché para saludar a las autoridades de esta institución, admirar las obras de estos dos artistas sonorenses y escuchar el conmovedor mensaje de bienvenida por el rector, quien mencionó “Arte muy inspirador porque nos aporta un sentimiento optimista y un desplazamiento a las realidades de las obras, otorgándonos una atracción a esta bella región activa en la historia, la cultura y las artes para el turismo, y su rescate para elevar la estima del cajemense”. Después de él, Mario Sánchez Luna aseguró “Me siento muy orgulloso de estar entre ustedes con estas fotografías de paisajes sonorenses originales recabadas por cinco años”. Para finalmente Payan indicar, ”Estas acuarelas son reflejos de mi región Navojoa grabadas en mi mente y en mis sentimientos por el pueblo Mayo”.
Mientras platicaba con el maestro Arteche, vi que la señora Anabella Bours y Mario hacían un recorrido por la exposición, esperé a que lo concluyeran para preguntarles por las fotografías que más les gustaron. Ella, me mostró que la entusiasmaron “Álamos”, “El Campanario” y “Solo una flor”, y a él “Sahuaros”, “Arroyo Cuchujaqui” y “Cañón Nacapule”. Como esta es la segunda ocasión que observo la obra de este artista del lente, agregó “El colibrí”, “Niña seri”, “La tumba de Tetabiate” y como la más bella de todas “Represo La Gotera”.
Como había mucho público no puede platicar con los dos artistas debido a que se fueron a cenar con el personal del Itson para después regresar a Hermosillo y a Navojoa. No conforme con esto, aproveché el Festival de la Estación de los Tres Ríos para ir a Etchojoa, sin torta ni soda y sin madrazos, para observar las fantásticas danzas indígenas de la Sonora Bampo que retiemblan nuestra idiosincrasia y de paso, platicar con el pintor Payan sobre su arte expuesto y por ser considerado como uno de los mejores acuarelistas de Sonora y saborear los exquisitos burritos de carne machaca preparados por su esposa Lizeth.
Con la libreta sobre la mesa recordé como los conocí, fue un domingo a principios de 1996, en la banqueta del Museo Costumbrista de Álamos, andaba él noviando con su actual esposa y yo tomando fotografías con mi cámara montada en un mono pie que parecía metralleta, se acercaron para preguntarme: ¿Es usted fotógrafo, verdad?
¡Sí, pero de ballenas en el mar de Cortés! Les contesté.
Después de unas miradas de sorpresa entre ambos, con timidez, él me indicó mientras sostenía su cámara en la mano.
¡Quiero ser fotógrafo!
-Lo primero que tienes que hacer es colocar tu cámara en ristre y limpiar tus lentes porque están muy sucios- Le sugerí mostrándole como.
Semanas después fui al Festival de Álamos, lo reconocí, le pedí información sobre los pintores en la Plaza de Armas y le solicité una oportunidad para exhibir mis obras.
¡Sí, como no!, Me dijo, para luego cederme una parte de la mesa de plástico que tenia.
Diez años después, visito su estudio de pintura y dibujo “El Caballete” en Navojoa, para platicar con uno de los acuarelistas más importante del estilo Mexican Village en Sonora. Antes de iniciarla, me comentó: “La exposición Reflejos de mi tierra, son esos lugares, objetos y personajes que han tenido un impacto visual en mi vida. Porque el recorrer a pie, en carreta o en carro la región del Mayo me ha permitido captar esas emociones del pueblo: un niño o un viejo, un cielo azul o rojo”.
Se tomó su tiempo para mostrar a una de sus discípulas como se dibuja al carbón. Para continuar comentando, ”Es un encuentro conmigo mismo, recuerdos de aquellas noches estrelladas en la carreta de mi padre regresando al pueblo a una velocidad lenta pero constante, el olor a la hierba y el sudor de los caballos”.
¿Qué estudios tienes en esta difícil profesión?
“Soy licenciado en Artes Visuales por el Itson y en la Universidad de Guadalajara, localmente con compañeros pintores del Itson”.
¿Qué me puedes decir de la plástica del Mayo?
“Tengo el privilegio de ser uno de los precursores de ella porque en la primera exposición solo fuimos tres. La organiza el Itson y actualmente se ha enriquecido con 20 artistas locales, estatales y nacionales. Hay pocos creadores profesionales pero existe una efervescencia a raíz del Festival de Álamos, los talleres del Itson y de la Unison. El arte está en condiciones prístinas pero creo que florecerá. Se trabaja los estilos surrealistas por Martín López Sahagún y los personajes del Mayo por Bracamontes”
¿Qué es el arte para ti?, Le pregunté, después de que enseñó a otra estudiante, como se sombrea a la acuarela.
¡Es la expresión máxima del ser humano! “Es trasmitir sentimientos y emociones que van a ser reflejados en la sociedad. Es muy importante porque trasmite la cultura de un pueblo que dependiendo de las técnicas del pintor, trasciende en el tiempo.
¿Qué piensas de tu creación plástica?
¡La acuarela me apasiona! “Es una nueva propuesta basada en sus técnicas que he recorrido con el tiempo basado en los pintores de talla internacional. Ocho años trabajándola porque requiere gran concentración y pericia, no solo a la manera tradicional sino experimentar con los materiales e ideas de muchas maneras.
¿De la técnica de la acuarela que opinas?
¡Tirar la mancha en el papel, no hay de otra! Comentó mientras preparaba papel y pinceles para mostrarme las diferentes técnicas. “Es el manejo de los pigmentos diluidos en el agua sobre papel de algodón para que sea más creativa. Me gusta la técnica tradicional combinada con lápiz, pastel y tinta china. La del sin contacto porque la mancha se obtiene por el chorreado de la pintura en colores primarios que forman diferentes tonalidades. La técnica del droping (efecto) del pintor Pollock que usa materiales absorbentes y plásticos que al contacto con el papel húmedo se esparce en formas irregulares e interesantes dependiendo de la intención. La centrífuga y la del efecto óptico mediante líneas y otras como la sal y alcohol.
La noche de su debut en Cajeme, el profesor Mateo Sosa se interesó por la acuarela “Se murió mi caballo”, al maestro Arteche le gustaron “Tehuelibampo y “Silvestre. -Por ser acuarelas muy interesantes por su realización y emotividad subjetiva sin olvidar lo natural. A la señora Anabella Bours le encantaron “La llanta del abuelo”. -Por las formas que te intriga o té llena y brinda mucha vida- “Se murió mi caballo”. -Por la libertad, limpieza y la dedicación en esta técnica-. A su musa y esposa Lizeth Hernández la maravillan “Se murió mi caballo”, “Un camino a seguir”, “Tata Félix” y “En movimiento”.
De las bellísimas acuarelas Payan con reconocimiento internacional me gustaron casi todas ellas porque reúnen los dos valores. El plástico que es el dominio de la técnica y el estético, por la emoción al observar la belleza de la trasparencia tonal de recónditos espacios del valle del Mayo. Lo mejor de él, para la mirada al arte son “Tata Félix”, “El regreso”, “La búsqueda”, “Suspendido en el tiempo”, Besando la tierra”, y “Recordando el tiempo”.
Les recomiendo a estos dos magníficos artistas que exhibieron la belleza de su arte para la juventud cajemense recientemente homenajeada y amantes de arte olvidados.
Estimados bloggers: Aqui le incluyo este articulo sobre El Insituto La Salle y Universidad de la Salle.
La Salle, 50 Aniversario. ¡Felicidades!
Cómo soy orgullosamente ex alumno de la generación 1956-1957, vía la escuela del Padre Javier de León, que ocupamos los mesa bancos del antiguo edificio del Instituto La Salle, no podía observar de soslayo, las celebraciones del Cincuentenario en Cajeme sin narrar algo sobre el mismo. Así pues, me adhiero al júbilo de la gran familia La Sallista con esta retrospectiva de la ruta infantil La Salle-El mercado que por años recorrí, al salir de clases y deportes donde metí mi primer gol ¡Pero en contra de mi equipo! “Patéale para allá, (al lado contrario) me indicó Pancho Haro”.
En aquellos años, caminaba por la calle Chihuahua en compañía de mi amigo Saúl Sánchez (finado) hasta su casa, para proseguir sólo a la calle Allende donde doblaba la esquina para seguir por la calle Sonora y curiosear en los misterios de la casa masónica, en la santidad de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y una Cruz café de la antigua Catedral para después seguir mi camino hasta la Casa Sánchez, de mi querido padre y gran amigo Don Cheto, en el mercado municipal.
La inquietud por saber la historia de la escultura en honor a San Juan Bautista de La Salle con dos niños, colocada frente al Instituto, fui a mi escuela primaria después de mas de cuarenta años, para recordar momentos infantiles de educación cristiana que hoy sólo una parte perduran. Me detuve un momento en el pasillo del antiguo edificio, para con serenidad, evocar anécdotas con mis amiguitos: Chuy Castro Flores, Paco Millán, Poncho Robinson Bours, al Chapo Serrano, Nato Esquer, Memo Pineda, Raúl Rivera, Javier Miranda, Escamilla, Hubaldo Martínez y Heriberto Campoy (finado).
Crucé la plaza por el asombro de la belleza del bajorrelieve “La familia La Sallista sembradora de estrellas en el corazón de las nuevas generaciones”, (1955-1990). Ideado por el Hermano Francisco Hernández Zermeño y ejecutado en mármol blanco recuperado por el arquitecto Carlos Terrés. En el cual, al centro y parte superior esta representados Dios y un sol -Fuente y Principio de todo-. Abajo, las esfinges de San Juan Bautista de La Salle, con su Estrella en mano, -Emblema de la espiritualidad y su ideal-. Junto a los fundadores el Padre Javier de León y el Hermano Ignacio Tapia Gálvez, de cuyas manos salen gavillas de trigo y maíz. De lado contrario, la familia sonorense, cuyo niño tiene en mano una paloma –Como símbolo de la Libertad y el Conocimiento-. Excelente obra con valor plástico escultórico y valor estético por los sentimientos sublímales que me produjo al obsérvalo con intuición.
La bellísima estatua italiana que motivó mi visita, es una obra de arte en mármol blanco de Carrara montada sobre pedestal recubierto con mármol negro. ¡Es la más bella de la ciudad! Por su valor plástico en la técnica escultórica, fineza de las figuras y elegancia de su terminado. Su valor estético es la exaltación que sentí por quien me dio educación. Me informó el Hermano Elio Infante Novoa, Director del Instituto La Salle, que la escultura es una réplica de la original en Roma, donada por el señor Enrique Robinson Bours y su distinguida esposa Beatriz Muñoz en el año de 1966.
Desde la estatua recorrí la calle Chihuahua hasta llegar a la escuela del Padre Javier para encontrar un moderno edificio que alberga la Casa del Sacerdote, donde, fui atendido cordialmente por el Padre Adalberto Encinas, Rector del Templo del Señor de los Milagros en la Colonia del Valle, quien, con alegría me indico: “El Padre Armando Ayala y yo somos los primeros capellanes de Colegio la Salle y convivimos con él, en la casa de la calle Chihuahua, propiedad de los Villegas.
¿Cómo fue la escuela?, Le pregunté con curiosidad:
“La antigua casa, donde usted estudió, era de las religiosas del Colegio Progreso, quedó vacía y aquí se inició el Padre Javier en 1955, era muy sencilla, tenia una entrada y varios cuartitos posteriores con techos de vigas y losetas, un patio y contiguo un baldío que cruzábamos para venir a aquí.” Me indicó con sabiduría.
Con inquietud le interpelé ¿Cómo era el Padre Javier?
“Su papá fue un geólogo inglés protestante y su mamá Maria de León, católica mexicana, Pasó su niñez en Douglas, Arizona y fue ordenado sacerdote por el Obispo Navarrete en Hermosillo. Fue un hombre de mucha visión, tenía la educación de la niñez como base de su ideal cristiano... En Cajeme buscó y realizó los trámites diocesanos ante los Superiores religiosos La Salllistas, se los entregó en 1956 para que ellos continuaran su obra educativa. Se fue a Guaymas para formar el Colegio Juan Navarrete en casa de Alberto Cubillas que cedió a los Hermanos Maristas quienes proyectaron un nuevo edificio que no se construyó en el puerto pero si en Mexicali, Baja California...“Regresó a Hermosillo donde fue párroco de la Catedral y al Colegio Regis que él fundó. Murió en los años setentas. Era muy devoto de San Francisco Javier, La Santísima Virgen María y de la Virgen de Guadalupe”. Me señaló.
¡Que sorpresas da la vida! Porque cuando era estudiante de arquitectura en los años setentas en la Universidad de Guadalajara, diseñé el proyecto arquitectónico de este colegio Marista para Guaymas.
Gracias a la cortesía de Marielos Fierro, asistí a la Cena-Baile del Cincuentenario en el club Campestre, donde fui atendido con bondad y gentileza por su anfitrión Hermano Elio y por la cordial señorita Paquita Duarte. Como él es ameno conversador, le inquirí ¿Qué logros ha tenido La Salle en medio siglo?
“Ha tenido logros en calidad académica, deportiva, cultural y artística como institución emblemática... El certificado de escuela de calidad y los primeros lugares en excelencia académica benéfica para el Municipio de Cajeme, de Sonora y de México”, Me contestó orgullosamente.
En su discurso de apertura, nos expresó: “Conmemorar cincuenta años de trayectoria invita a contemplar el pasado con ojos nuevos para seguir con la fortaleza del gran legado que hemos heredado... La Salle, ha sido ejemplo de solidaridad con la sociedad por sus objetivos que proponen valores y normas de conducta que han permeado a la sociedad cajemense... Hoy es justo reconocer y agradecer la visión de los creadores y fundadores, muchos de ellos aún vivos, que pensaron en grande y actuaron en grande” “Ser de La Salle nos da la posibilidad de participar desde la trinchera de la educación, a trabajar en la construcción de un humanismo ético y cristiano que posibilite el desarrollo integral del ser humano, según lo indica nuestro Superior General”.
En el colonial vestíbulo observé el Cuadro de Honor con 36 fotografías de las reinas del Instituto entre 1966 a 2006, de las cuales, me atrevo a indicar, como las más bellas a Claudia Desnisse Huerta Pándura, Dora Beatriz Valenzuela Tiscareño, Ana Sofía y Ana Lucia Gándara Sánchez, Norma Olea Mendívil, Ginette Sarmiento Bonardel y Rosana Antillón Talamante, sin menospreciar al resto de ellas. Las 20 musas -Como rosas amarillas- Que hicieron pasarela para elegir a la Reina de Reinas, galardonaron el evento con su glamour y elegancia. Las solteras inspiraron la creación artística y pasión sensual mientras la corona se la llevaba Araceli Valenzuela de Yánez.
Antes de concluir el evento, se otorgaron reconocimientos a todos los Hermanos y Directores de varios institutos La Sallistas. El del Padre Adalberto Encinas es conmovedor: “Por su valioso y fructífero acompañamiento como capellán, cimentando los valores y principios que hoy sostienen a la gran familia La Sallista de Cajeme”.
¡Qué emoción sentí! Al ser aplaudido acaloradamente por la familia La Sallista mientras recibía un reconocimiento para el Diario del Yaqui, especialmente cuando tenía 26 años que no visitaba el Campestre. ¡Bienvenido!, me auto consolé.
La humanidad y bondad del Hermano Elio, la sentí reflejada en las y los ex alumnos La Sallistas ahí presentes, mostrándome ser una familia unida con lazos fraternales, tal y como lo pregonó nuestro guía San Juan Bautista de La Salle.