Cronista de Arquitectura, Arte y Ballenas de Sonora. México y USA.

Cajeme ciudad contaminada y su cultura

Escrito por arkisanchez 29-11-2005 en General. Comentarios (3)

Estimados Bloggers: Buen día, aqui incluyo pues mi opinion sobre Cajeme que espero les guste. Gracias por leerme.

Una Mirada al Arte en Cajeme

 

El día de la acuarela.

La semana cultural del Itesca

 

Qué clima otoñal  tan agradable estamos disfrutando las y los cajemenses por los días sin calor y noches frías placenteras,  pero, desafortunadamente,  la basura acumulada en las banquetas afean a nuestra contaminada ciudad por polvo,  residuos industriales  y agroquímicos en el aire que respiramos a pesar de ser catalogada   como la séptima ciudad en el País por su calidad de vida. Han de estar ciegos los que nos hicieron esta distinción, porque es una urbe cara e injusta económicamente con una  marcada discriminación  social y  desempleo, pero eso si, cubierta de oropel y fantasía.

Y así queremos turismo, que en este ramo, como somos una sociedad con problemas de sobre peso por la  carne asada,  las toritillas de harina y la cerveza de nuestra dieta básica, (para aquellos que pueden pagarla), hay que cambiar el marketing (mercado)  y en vez de promover el turismo entre  los “pájaros de la nieve”, de San Carlos, hay que dirigir la publicidad hacia el turismo obeso, remodelar o construir hoteles y restaurantes, carritos de hot dogs, taquerías y marisqueras para ofrecer mejores servicios porque a nivel internacional, es una gran fuente de divisas, démosle  las llaves de la ciudad al pintor Botero para motivarlo a que se instale entre nosotros ya que  no tendrá problemas para escoger a sus modelos gordos y gorditas y pinte plásticamente a nuestra  gordura social ranchera.

 

El pasado 23 de noviembre se celebró el Día y  de la Acuarela,  ¡Felicidades! A todos las y los artistas y arquitectos plásticos que se dedican a esta magnífica y bellísima técnica, que por difícil, sólo unos cuantos la dominan para pintar el paisaje, la arquitectura y el retrato. Uno de los mejores acuarelistas es el pintor Ricardo Valenzuela Payan quien con una transparencia tonal nos brinda estupendas obras del estilo Mexican Village, muy gustados por el turismo de Álamos. En lo particular, pinto el realismo mágico de los yaquis y seris, el paisaje desértico y ballenas muy apreciado en Estados Unidos y Europa.

 

Anécdotas  de la aviación romántica por los pueblos aislados  en la sierra sonorense nos deleitó el escritor Gerardo Cornejo con su libro “Oficio de Alas”, en la Aula Magna del Itesca. “Los pilotos que volaban a la sierra de Ures y Sahuaripa son los mejores de Sonora”, continuó relatándonos, para agregar  pasajes e historias en “La ruta de los viejos aviones, todas unas maquinas  de tela”.  Las anteriores expresiones son unas cuantas narradas por este autor  durante la presentación de su reciente libro,  la cual fue conducida  por el también escritor Ramón Iñiguez y el capitán Mario Navarrete Palomares ante un público de unas 60 asistentes quienes gozamos de las cómicas puntadas y vivencias de los tres expositores, para salir de ahí y degustar sabrosos bocadillos y vino tinto y convivir en amena charla con el Rector, maestro Sergio Pablo Mariscal Alvarado, personal docente y administrativo y otras personalidades de la cultura local.

 En su apogeo están la XVI Jornadas Académicas, Culturales y Deportivas del Instituto Tecnológico Superior de Cajeme en su campus universitario, que siempre es grato visitarlo y gozar de las actividades ahí presentadas, como el concierto de jazz en la plaza principal, la exposición de  pinturas de Concepción Camarena, quien presentó una serie del paisaje serrano de Yécora con la técnica al pastel y dos acuarelas: “La Iglesia de Yécora” y “El Campanario”.  Sus paisajes están regulares como si fuesen tarjetas postales pero a sus acuarelas, les hace falta más dominio de la transparencia de los colores para lograr profundidades del paisaje y tonalidades en la arquitectura.

El personaje de La Huila, actuado por Lola Reyes en las escenas como curandera y maestra de la niña Teresita Urrea, es uno de los mejores de la ciudad, en cuanto a teatro local se refiere. Aseguro lo anterior porque volví a observar la obra de teatro “La Santa de Cabora”, en el Teatro Dr. Oscar Russo Vogel, así mismo, la escena con la danza de los Matachines Mayos cuando la coronan  como su reina. También veo con agrado como la tenacidad y las ganas de hacer las cosas son fructíferas cuando hay empeño, tal es el caso de la actriz Perla Antonieta Enríquez, a quien conocí en la Plaza de Armas de Álamos donde me indicó que su sueño era actuar, en esta obra teatral, aparece como Gabriela y veo en ella su natural talento para la actuación.

“Mujer de magia negra”, canción roquera de Carlos Santana allá por los años sesenta, a quien observé en un gran concierto en el Auditorio de Guadalajara, fue el compás musical para la danza de numeroso grupo de bailarinas de danza moderna o jazz, como parte de la clausura de los Talleres Artísticos del Itson en su teatro. ¡Qué manera de bailar y de movimientos corporales, créanmelo! Pero a la primera bailarina o jefa de grupo, le falta más presencia, gracia y soltura porque no brilla al ejecutar sus cuadros de danza, como algunas de las otras bailarinas mejores que no están al frente.

¡Qué hermosos movimientos! Ejecutados por  las bailarinas del ballet clásico, que según mi opinión es la más estética de todas las danzas por sus elegantes y femeninos  movimientos, así mismo, las bellas y esculturales guaymenses del grupo de baile  Tahitiano que cautivaron al público con sus agradables sonrisas. Lo ridículo fue que en el grupo de la Unidad Guaymas, bailó un hombre como si fuese otra bailarina más del   grupo, se vio fuera de lugar, porque los candentes movimientos de cadera y el vestuario típico de esa isla, es más bien para mujeres. No salió bailando como guerrero o rey.

Siempre es muy grato saludar a la licenciada Marcela Moreno quien amablemente nos invitó a celebrar en grande el primer aniversario de La Peña en la casa de las Yayas, que tirará la casa por la ventana con música de mariachi y tradicional indígena al par con una exposición de pintura y algo más.

No estoy de acuerdo con el señor Alfredo Acedo, quien asegura que todas las tendencias del arte y de la arquitectura moderna le deban algo al cubismo de Pablo Picasso,  en mi caso, diseñé una arquitectura funcionalista en sus plantas con fachadas al  estilo internacional y colonial mexicano,  y como pintor; no he sido cubista sino fiel seguidor del estilo expresionismo abstracto alemán, después del arte óptico, arte Huichol, arte hippie o psicodélico y el arte del  realismo mágico que pinto desde 1978, porque de imitar  los horribles rostros de las “Señoritas de Avignon”, prefiero pintar a las rubias ojo azul de las “Señoritas de Cócorit”  o de las sociedad sonorense del baile Blanco y Negro, que tanta fama dieron a este pueblo abandonado por los pasos del progreso desde el siglo XVIII y a Sonora. También señaló que Arteche es cubista, pues más bien, creo que hay que ubicar, a este maestro, en el expresionismo de la Escuela Muralista Mexicana y en el realismo social  que en esta tendencia.

Pie de foto: Danzante venado yaqui en el Bacatete. Dibujo a tinta china por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Yaquis no son mercancia turística o folklorica de Sonora

Escrito por arkisanchez 22-11-2005 en General. Comentarios (4)

Los Trigales del Valle del Yaqui

Festival Otoño Cultural Cócorit

Centenario de Esperanza.

 

Bajo la esplendorosa luna llena y la luminosidad del planeta Marte, observardas al poniente de nuestra sucia y contaminada pero noble ciudad, celebro con júbilo cajemense La Revolución Mexicana que nos dio Patria y Libertad. ¡Viva México!

De los caudillos revolucionarios levantados en armas para derrocar a la nefasta dictadura de Porfirio Díaz, que en Sonora sostenía el capitalismo agrícola norteamericano y la guerra de exterminio y deportación contra la tribu yaqui,  mi favorito es Pancho Villa y sus Dorados, aunque no sea muy estimado en Sonora donde aún nos gobiernan “Los científicos”.

Como la política  actual  está en efervescencia   por el control partidista de la nación,  tema que no me redacto debido a mis teorías ecológicas  radicales  y demócratas, porque en lo particular:   -No me gusta la ala derecha por globalizadora y neo liberal   ni tampoco aprecio  la ala izquierda por populista y socialista, pero eso sí, me encanta las pechugas de los pollos Bachoco  o del Kentucky Fried  Chicken, como las sabrosas pechugas en salsa  que  degustamos  en la cena  de premiación de los VIII Juegos Trigales del Valle del Yaqui 2005, donde el Dr. Rogelio Guedea Noriega, galardonado  en poesía, nos leyó parte de su libro "Fragmento”, del cual, disfruté el poema; “Carta a mi hijo Bruno”, donde lo invita a leer a los grandes literatos. Junto al  maestro Jaime Muñoz Vargas,  quien se llevó el premio en   narrativa  con el cuento “Las manos del tahúr”,   a quien le pregunté, al sorbo de vino tinto ¿En que termina? Para él contestar:

 -Es un cuento sin final-. Fue para mi un gran honor el compartir la mesa con ellos y con  Inés Martínez de Castro y Fortino Corral, miembros del jurado calificador, así como, con los escritores  Ramón Iñiguez, Gloria Barragán,  Rosa Martha Pineda, la maestra Madrid, Juan Manz y con los anfitriones del Itson;  el maestro Mateo Sosa, Abdul Machi y las bellas edecanes.

Visitar el pueblo neoclásico de Cócorit, con reminiscencias de la antigua misión jesuita del siglo XVI,  es muy reconfortante para el intelecto porque es regresar a los pasajes históricos durante  la infame guerra  contra los yaquis y a la ocupación del mismo por el ejercito federal y colonos para planificarlo y  legarnos el actual asentamiento, que fue  atacado por Cajeme y Tetabiate, en defensa  de sus 8 pueblos tradicionales.

Entrar a el, es como adentrarse a una pintura de Giorgio de Chirico, sobre todo, si se llega por medio del democrático camión, que es todo una aventura formidable por el paisaje del valle agrícola, la fisonomía urbana de Esperanza, la antigua Alameda rompevientos, hoy abandonada y sucia, para arribar a  la plaza central donde  me deleité con las deliciosas tortillas de harina sobaqueras de la Güera, recién sacadas del comal para  acompañarlas   con sabroso champurrado caliente de don Pablo, y  así ambientarme con el sabor de antaño para observar el gran espectáculo artístico del Festival Otoño Cultural de Cócorit 2005, en  original y natural escenario enmarcado por  legendarias   y frondosas ceibas y  el kiosco remodelado, testigos mudos del desfile de carretas, bandas musicales, obras de teatro en las casonas antiguas del Centro de Enlace, talleres de creatividad plástica, danzas tradicional yaqui, clásica, moderna, de jazz y bailongo, la música de Trova de Francisco Jaime, mientras guapas muchachas bailaban a su ritmo y  la Ceremonia del Homenaje a Francisco Acosta Alcantar.

 Este festival estuvo al par con el Tetabiakte, (sino mejor) pero más sencillo y con ambiente cocoriteño  por su gente noble, amistosa y fiestera, quien gozó con la danza del venado, interpretada por estudiantes del Cobach de San Ignacio Río Muerto, en su versión: “El ciclo vida reproductiva del animal sagrado”, Danzante venado que corteja y se aparea con una venada  y pariendo a un venadito, magníficamente ejecutada por el profesor Refugio Vázquez Leyva y la jovencita Virginia Díaz Álvarez, quien al preguntarle que se siente ser la primera mujer danzante de venado, me respondió: ”no lo soy, porque antes de mí, ha habido  tres mujeres bailándola, pero para mí, es parte de la tradición, de mi vida y de Sonora”.  Intrigado por esta versión, indagué el origen de la misma, con el  maestro de danza quien me señaló: “La primera bailarina del venado fue mi abuela, la señora Dolores Hernández Thomson, de la comunidad yaqui de Ures quien residió en el barrio del Coloso y La Matanza de Hermosillo, en el siglo pasado”.

Cuestiono de la autenticidad de esta interpretación, porque la danza del venado, es una danza de guerra ejecutada por guerreros yaquis contra el yori que los mató. No es la reproducción del venado ni las otras versiones ejecutadas  en Cajeme, Hermosillo,  Distrito Federal y en Arizona. Creo que las autoridades tradicionales de los 8 Pueblos del Río Yaqui, deben tomar cartas en el asunto y exigir a los grupos de danza yoris  que no  alteren la versión original, de lo contrario, prohibir que se baile la bellísima danza  de su autoría y la cual, está siendo alterada por  grupos  culturales. Porque, siento que  los indómitos yaquis: -No son producto del folclore cultural y turístico de Sonora-

¡Bravo! Es mi exclamación la  formidable bailarina Ana Elisa Moreno Manjarres, quien

con su presencia y hermosura nos deleitó con su danza de ballet clásico al compás de la melodía: “Te   regalaré una nube rosa para hacerte sonreír”,  al lado de Irasema Oroz, Jorge Garcia y  Santos Gutiérrez, bajo la dirección de  la maestra  Cristina Rodríguez de la Academia de Arte A.C. Mismo sentimiento al numeroso grupo  de danza y bailongo “Santos”, quienes nos brindaron  bailes modernos de pasadas décadas que no se olvidan,  ante  los 500 asistentes aglomerados en la plaza para  gozar de este espectáculo gratuito. “Como es ya costumbre, cada quien cargue con su silla para el teatro”, indicó el maestro de ceremonias. Así que, acompañado por la encantadora sueca Mónica Bergman y la amable  Marcela Moreno de la Casona de las Yayas, cruzamos la calle para entrar al patio del centro cultural.

“Juilas... que Vamos Lejos”, es la obra teatral que me hizo reír mucho por las cómicas expresiones de los personajes cheros y serranos, mal hablados y tomadores típicos del río Sonora por Ures, tierra de la sabrosa panocha de caña, dirigida por Sergio Galindo en improvisado e interesante estrado al aire libre ubicado en la huerta de una vieja casona neoclásica remodelada. ¡Que ambiente! El público ordenado se entregó a los actores y director.

¿Cuándo despertará Cócorit del  letargo en que está desde que perdió la municipalidad y lo convirtieron en un pueblo  abandonado? Tal vez a finales de enero porque según el arquitecto Ramón Méndez, será sub cede del Festival Ortiz Tirado 2006.

Un Monumento escultórico, que represente la historia e idiosincrasia de los Espárcenos de ayer y de hoy. está siendo promovido para celebrar el Centenario de la Fundación de la  Comisaría de Esperanza como estación de banderas del ferrocarril, unos meses más antigua que la de Cajeme del 14 de Diciembre de 1906. Según  lo indicó el arquitecto Pablo Machado Ochoa, a quien conocí  en la  exposición del maestro Arteche e interrogué sobre las obras expuestas: ¿Cuál de las obras te gusta más?  “El Chanatal, porque  los vi y  me trajo recuerdos de mi infancia en Cócorit”, me indicó. Colega quien junto a su esposa, amablemente  me abrió las puertas de la famosa "Casa del Colibrí”,  donde, en el domo de la sala, observé un mural alusivo al bellísimo  paisaje del desierto sonorense pintado por un artista tapatío, del cual,  asombrado quedé por el valor plástico y estético, permitiéndome  señalar, sin temor a equivocarme, que es  uno de los más hermosos  en la historia del arte que estoy documentando para la posteridad.

Me da gusto que la gente de Esperanza se haya motivado, probablemente, en la pasada propuesta publicada en esta colaboración para celebrar el Centenario de Cajeme, porque en el apático ambiente muy nuestro  no tuvo eco.

 

 

Pie de foto: Danzante venado y pajkola entre pitahayas. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López.

 

Cuestiono de la autenticidad de esta interpretación, porque la danza del venado, es una danza de guerra ejecutada por guerreros yaquis contra el yori que los mató. No es la reproducción del venado ni las otras versiones ejecutadas  en Cajeme, Hermosillo,  Distrito Federal y en Arizona. Creo que las autoridades tradicionales de los 8 Pueblos del Río Yaqui, deben tomar cartas en el asunto y exigir a los grupos de danza yoris  que no  alteren la versión original, de lo contrario, prohibir que se baile la bellísima danza  de su autoría y la cual, está siendo alterada por  grupos  culturales. Porque, siento que  los indómitos yaquis: -No son producto del folclore cultural y turístico de Sonora.

 

 

Ecologista de Cajeme comenta que el excremento de ballena no produce la marea roja.

Escrito por arkisanchez 19-11-2005 en General. Comentarios (1)

Estimados bloggers:

 

Es increíble la noticia que leí en un periódico estatal, donde un funcionario asegura que la marea roja que está afectando las costas de San Carlos y Guaymas, la provocó el EXCREMENTO DE UNA BALLENA. ¡Increíble!

¡Qué estupidez e ignorancia! Porque para que esto suceda, se necesitaría que todas las ballenas juntas y en el mismo lugar, defequen a la misma vez. El excremento es nutriente de los fondos del océano, pero sus materiales no son parte de la marea roja. Que no se utilice las ballenas como contaminadoras, porque no lo son.

Esta contaminación marina de estos lugares ya es histórica, a veces, se confunde con las aguas de cola y aceites que tiran al mar las industrias procesadoras de pescado y calamar de Paraje Viejo, parque industrial.

Es responsabilidad de la autoridad investigar si la remoción del lodo tóxico de la bahía de Guaymas, del relleno con 200,000 metros cúbicos de piedra y escombro, se haya salido con la marea baja y haya  llegado a las costas de San Carlos.

No se bañen en las aguas sucias ni consuman marisco porque es muy dañino a la saludo. Ha habido la muerte de tres delfines frente a La Roca y una ballena en meses pasado. Otro delfín murió atrapado en las redes de chinchorro en el estero El Soldado que se privatizó por corruptelas inmobiliarias y monopolios de una familia llanera  constructora.

Saludos a todos.

Francisco Sánchez

De Cajeme un arquitecto opina sobre la ramada tradicional de los Yaquis

Escrito por arkisanchez 16-11-2005 en General. Comentarios (3)

Un reflejo de la naturaleza

Describen la arquitectura yaqui

El diseño de la vivienda tiene unidad individual y colectiva, como parte de la homogeneidad y tradiciones de la etnia

Por Sergio Anaya

sanaya@elimparcial.com
La arquitectura de las viviendas yaquis son un reflejo de la naturaleza que rodea a esta etnia y de sus las tradiciones culturales, afirma Francisco Sánchez López.
Arquitecto de profesión, fotógrafo y activista ecológico, Sánchez López sostiene que el diseño de la vivienda yaqui tiene unidad individual y colectiva como característica de la homogeneidad de conceptos y tradiciones culturales de la etnia.
Percibe en las construcciones de los yaqui una riqueza conceptual con resultados utilitarios y artísticos condicionados por el medio ambiente y la función arquitectónica para la cual se diseña la vivienda.
“Es una arquitectura sin arquitectos, rica como objeto espacial y satisface necesidades de habitación, educación, convivencia familiar y comunitaria acorde a conceptos originales”, comenta.
La arquitectura yaqui, explica, tuvo sus orígenes en las 80 rancherías establecidas a lo largo del Río Yaqui, asentamientos humanos compuestos por una gran explanada desmontada con dos edificios circulares de piedra en el centro, uno para la protección de las familias y el otro como almacén de granos.
Cita al padre jesuita Andrés Pérez de Ribas quien describió así las viviendas que encontró en el territorio yaqui: “Son de forma circular con techos de cúpula de esteras de carrizo, muy toscas y de forma cuadrada con muros de carrizo y repellado de lodo con techos planos”.

En las ramadas
Con la influencia de los misioneros, las ramadas ceremoniales de los yaquis cambiaron sus formas a construcciones rectangulares construidas con horcones de carrizo de mezquite, sin muros, utilizadas como sombra y comedor donde se celebraban los ritos religiosos sobre dibujos pintados en la tierra y se ejecutaba las danzas del venado, pajkola, coyotes y otras que los sobrevivientes de la guerra de exterminio no conservaron, comenta Francisco Sánchez.
Construidas con sistemas propios de una arquitectura naturalista, bioclimática y artesanal, las ramadas tienen uniformidad urbana, ofrecen una visual dentro del paisaje por sus formas, colores y texturas de los materiales naturales, señala.
Para los yaquis, añade, cada elemento tiene un significado y una relación espiritual y sagrada.
“La fabricación rudimentaria es artesanal situada en vastos espacios silvestres. Es una arquitectura diferenciada e identificada regional e internacionalmente como arquitectura vernácula de la tribu”, reitera.
Con el proceso de aculturación, dice, esta arquitectura está cambiado a casas tipo chináme, de muros de ladrillo y losa plana de concreto armado donde se introducen los pies de casa tipo vivienda de interés social, muy caras y reducidas a limites inhumanos para habitar.
El terreno donde se construye las ramadas es propiedad comunal de toda la tribu, solo se le presta un lote al dueño para levantar su vivienda.

 

Cajeme y sus festivales culturales y literarios y obras de teatro.

Escrito por arkisanchez 15-11-2005 en General. Comentarios (5)

Estimados bloggers: Aqui tienen mis opiniones sobre el mundo cultural precario que gozamos en la ciudad.

Por favor, los que me envian un correo, señalar con más precisión el tema que quieren que publique, lo haré con mucho gusto porque me gusta escribir, pero es muy dificil saber de cual noticia se está hablando. Gracias por tu comprensión.

 

Una Mirada al arte en Cajeme

 

Los Festivales en Cajeme.

La Santa de Cabora.

 

Que hermosa se observa la luminosidad del planeta Marte ahora que  está muy cercano a nosotros y como  buen terrícola, aproveché la noche para energetizar mi absurda existencia en esta ídem ciudad, ya que no pude ir a la pirámide de Trincheras.

La inauguración del Festival Tetabiakte 2005 en la plaza Álvaro Obregón, no lució ni tuvo el esplendor anunciado, por la marcada indeferencia y ausencia de representantes de CONACULTA, del Instituto Sonorense de Cultura, del Presidente Municipal,  funcionarios de la cultura, de Cajeme 20-20, de rectores universitarios, cultureros, grupos sociales y aunada a la mediocridad, impuntualidad  y  cancelaciones de eventos programados en el atractivo póster-catálogo con 38 patrocinadores.

Al comité organizador le faltó coordinación y calidad en su oferta de conciertos musicales y exposiciones de arte porque no divirtió  al público, excepto, el cómico incidente cuando al surcar el cielo los cohetes pirotécnicos, uno, al caer, casi le quema la cabellera y deja pelón al locutor Ángel Godínez, el maestro de  ceremonias y conductor del programa "No te pierdas”, de la televisión local.

Sin embargo, fue muy placentero asistir a la galería de arte del Centro Cultural  Modelo donde se presentaron diez cuadros un tanto surrealistas y combinados con arte objeto, en la propuesta plástica  de la pintora  Edda Chávez, oriunda de Esperanza, de los cSin chiste estuvo el desfile inaugural, anunciado a los cuatro vientos como gran acontecer, molestó mucho la sirena de la motocicleta de transito que detenía el trafico en las bocacalles de la avenida Miguel Alemán,  no dejó  escuchar a la banda de música del Cobach de Navojoa aunado al ruido de otras cuatro motocicletas, pero me gustó el espectáculo de los Zanqueros de la Unison, las comparsas del Taller de Arte Integral, del ballet Tahitiano y las guapas texanas de trajes rojos al final. Los únicos.

En la plaza, de la anunciada  construcción de una ramada tradicional yaqui, solo fue una pequeña  enramada con un tapanco y dos hornillas, donde se realizó la “Muestra Gastronómica”, que consistió en tortillas de harina sobaqueras y carne con chile.  La “Muestra Artesanal”; solo fue una mesa con magníficas mascaras de chivatos, chapayecas, tambores y  demás artesanías de Vícam.

La Ruta del Arte ni siquiera  motivó la observancia de las cinco exposiciones colectivas e individuales, con los horarios, había  que  dominar el arte de la transfiguración, para estar en la Utss y en la  Casona de Durón por la mañana  y regresar por la noche, a la casona de Las Yayas en Cócorit. Faltó criterio. El Corredor Cultural estuvo peor, La primera noche, solo se vendió aguas frescas y exquisitos “Verduros”, ( duros con frijoles y repollo), las pinturas y dibujos expuestos en los puestos de las universidades Ulsa, Utss e Itesca estuvieron carentes de todo valor plástico y estéticos, pero eso sí, los talleres de pintura y cerámica fueron muy concurridos.

El escenario de valores étnicos no lo vi, sólo estaba el alterno, donde escuche la canción “Coyote del Mar”, por el grupo “Los Novatos de Sonora”, del pueblo de Tórim   y la “Flor de Capomo”, por “La Venganza Norteña”, junto a  la danzantes  venado infantil. El sábado por la tarde, Los yaquis de Pótam, que ejecutarían la danza tradicional del venado, para salvar la ofensa yori pasada, llegaron a tiempo,  pero como no había quien los atendiera ni sabían donde se presentarían, optaron por irse a las Fiestas Tradicionales de Batacosa.

En el diminuto Escenario Alterno, se presentó el orgullo cajemense con  artista locales mientras que el Escenario Principal estaba desocupado y quienes nos deleitaron con sus actuaciones de danza moderna, jazz y música. Puedo opinar que fue lo mejor de este precario festival artístico cultural que cada año va de picada. ¡Renovar o Morir!

A todos los artistas oriundos les doy las gracias; -Por ser el alma de Cajeme-. Donde destacó el grupo “Instintos” con Edith Campoy, la mejor bailarina de la ciudad, así como, las parejas de ballet clásico de la Academia de Arte, A. C. sin menospreciar, claro está, al resto de los grupos. Me gustó mucho  la mini obra de teatro: “Una y mil tonterías que mantiene al hombre con vida”, de la escuela secundaria Cbtis 37, bajo la dirección de Adrián Rojas, donde sobresalió la actuación de  Marisela Bojórquez  personificando a “El amor como una tontería”. ¡Que belleza de rostro y movimientos del cuerpo interpretando la avaricia por el dinero y el temor a la muerte!

Lo que salvó a este evento fue el virtuosismo de los músicos de la Orquesta Filarmónica de Sonora dirigida por el Dr. Gastón Serrano Meléndrez ejecutando “La Marcha Sonora”  y la “Flor de Capomo”,  mientras los danzantes pajkola y  venado (de tez blanca y con sobrepeso), bailaron por un minuto la  danza yaqui en un estrado colocado en el piso, ante  600 asistentes que no  alcanzaron a observarlos.

El auditorio   Rosa  María  Olea, de la  Biblioteca Pública,  fue la sede de  la premiación del Primer Certamen  Literario de Cajeme “Jiosíata Nóoki”,  donde se premió y se actuó el cuento, “....El Sirenito”,  que relató un marcado culto por la embriaguez,  la drogadicción, el recuerdo por Rigo Tovar y la  marca Canderel. Triunfó por cumplir con los requisitos y  las tendencias de la literatura actual en toda América Latina, según la  decisión unánime del jurado calificador compuesto por jóvenes escritores. Creo que la y los  coordinadores, de todos conocidos, perdieron su oportunidad histórica de    otorgaron algo más valioso y diferente,  fue más de lo mismo, un cuento de moda pasajera, muy comercial. El premio a las obras de teatro se declaró descierto, pero  a su vez, se entregaron menciones honoríficas a los terceros lugares. ¡Increíble!

En el vestíbulo del mismo edifico se montó la exposición; “Calaveras y Huesitos”, por Francisco Amézaga. ¡Que feo y tétrico está  este arte objeto! 

“De brinquitos”, al estilo Tovar, cruzamos la calle 5 de Febrero para asistir al homenaje a la distinguida profesora y poeta Ana María Olea,  quien estaba en silla de ruedas por su edad y a la cual tuvieron que cargar  para subirla y bajarla del estrado para que  recibiera su merecida presea, (me recordó a Arteche, cuando cargaba a  Frida Kahlo para  que visitara su taller), ¡Felicidades!  Presea  de barro que no estuvo a la altura de la creadora de la poesía “Volver a vivir” y de la novela “El silencio de las piedras”, tampoco representa estéticamente lo que somos las y los cajemenses, es la estilización de la anterior mas fea que esta. Es mejor  convocar a un concurso entre escultores para el diseño y ejecución de una presea  más plástica. Tal vez, el busto de Tetabiate o un danzante venado. En fin, no tuvo calidad CONACULTA  ni del Instituto Sonorense.

¡Bravo! Es mi comentario a las magníficas escenas de Teresa Urrea (Mariam Amavizca Gordillo) cuando exclamó: ¡No soy mala!  ¡No estoy Loca! Al ver que tenia facultades extraordinarias que la gente señalaba como sobrenaturales, en la  obra de teatro alternativo: “La Santa de Cabora”, dirigida por  Adrián Rojas y su grupo “Gruta”,  en el Teatro Dr. Oscar Russo Vogel que estaba llena a reventar por un publico que estaba consumiendo “Sabritas”, como si fuera función de cine. ¡Imagínense! Más de 200 bolsitas provocando ruido al abrirlas y consumirlas.

¡Pújale, Cayetana, Pújale! Fue la dramática orden  de  la partera que asistió a la madre indígena (Lourdes Vargas) amarrada de los manos a una equis de madera, para que diera a luz a la niña natural Teresita, después de emitir fuertes gemidos de dolor que estremecieron todo el recinto.

¡Bravo!, es mi exclamación a las escenas de: “Los secretos de curar, de la vida y muerte”,  por la Huila, (Lola Reyes) cuando instruía a Teresita, a la de   “La vela de la vida”, cuando la curaba de un ataque de epilepsia y en la que, como curandera, la instruyó en los conceptos de “El miedo vicioso como mugre en el alma”,  “No se puede huir del destino porque es vida”,  y  la otra, Teresa ya vestida de Santa, curando a las indígenas y mientras conversaba con Gabriela (Perla Antonieta Enríquez), en la hacienda de don Tomás Urrea (Armando Garcia) en los años de 1890.

No mencionaron  que parte de la fama de la Santa de Cabora, son sus profecías anunciadas antes de morir en Arizona, personaje principal  en la obra mural del maestro Arteche en Navojoa, y sobre todo, en la que predijo: “... cuando en la playa aparezca una enorme ballena, traerá malos presagios... ”. Pues bien, inspirado en  ésta,   pinté a una ballena de aleta en la playa del Crestón de San Carlos, (publicada en este suplemento) antes de que aparecieran los Tsunamis, terremotos, ciclones e inundaciones en el mundo. ¡Coincidencia?

 

Pie de foto: Danzante venado yaqui en onírico desértico monte. Dibujo a tinta china por el arquitecto Francisco Sánchez López.