Revista en Crónicas de Arquitectura y Arte.

Planning to build in Mexico?

Escrito por arkisanchez 14-02-2006 en General. Comentarios (0)

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Arte Conceptual en Cajeme

Escrito por arkisanchez 14-02-2006 en General. Comentarios (1)

Una ojeada al arte en Cajeme

 

El arte de Helga Krebs y conceptual en Cajeme

 

El atardecer sonorense de hoy estuvo esplendoroso y motivó a mi espíritu errante  la  contemplación a sus fantásticas matices y brillo cósmico, tonalidades que no he podido igualar a la acuarela para expresar el arte del realismo mágico.

Como  se me olvidó pagar el recibo de la luz, durante mi estancia en la bella Álamos, tuve que regresar a esta macondiana ciudad  a liquidarlo y de paso asistir a las dos exposiciones de pintura en nuestra  subsede del Festival Dr. Ortiz Tirado.

Una, en la galería del Itson donde se inauguró la primera exposición de antología en Sonora de la pintora alemana Helga Krebs, bajo el lema “Escarben debajo de mi sombra”, con 61 creaciones  en varios formatos,  una temática única  y gran colorido.

La curaduría de la exposición  por el artista alternativo Juan Amparan no logró equilibrar la esencia de las obras con el reducido espacio de las tres salas, las llenó con demasiados cuadros y seis mamparas de violento color morado que molestó a la vista y robó el espacio disponible al público. Siendo ésta la primera exposición que asisto donde la  curaduría fue substituida por la actuación alternativa y conceptual de Hermosillo.

En el muro de honor se montaron tres cuadros irregulares a una altura que dificultó su observancia complementando los tres restantes con pinturas similares para  balancear el espacio disponible. De las cuales, me gustaron los dos delfines por eso del próximo delfinario sonorense.

El arte de la pintora Krebs,  que según sus palabras: “Existen muchas cosas en el mundo que se tienen que expresar por la pintura, por el arte”,  es para ella misma -Un trabajo con el azar, el azar que tú eliges-. Pero, a mi juicio,  tiene una particular belleza típica de las sociedades modernas internacionales y nada de   hermosillense. –Belleza que nos escupe nuestra fealdad-.

Para apreciar  esta propuesta plástica de Krebs hay que remontarse al expresionismo alemán, el estructuralismo ruso, al surrealismo de Francis Bacón,  Edward Munch, al arte pop  norteamericano y contemplar estas obras surrealistas y figurativas de seres fantasmales con cuerpos clementistas y boteristas fluidos en oníricas realidades, animales   Shagallistas  transmutados, rostros desfigurados por el dolor, el placer y el horror con pequeñas desproporciones en el dibujo pintadas en algunos “collages” llenos de texturas, fuertes tonalidades y formas fuera de lo normal que en la nueva plástica se llama  destructivismo. 

Me gustó más la propuesta poética de las fichas técnicas que muchos de los cuadros que son mas bien arte escénico para  teatro, son objetos de  decoración conceptual a pesar de que Olga sea un icono de la plástica joven Hermosillense. Tiene buen oficio pero no motivó mi placer estético. Me gustaron “Regreso”, “La juguetería desconocida”, “Playas de Marte”, “Yo caminé por el Meridiano”, “Las perturbaciones” y “De este lado del rojo”,  por sus dos delfines.

La otra exposición que asistí fue la de la Asociación Estatal de Artistas Plásticos de Hermosillo en la galería del Centro de Culturas Populares e Indígenas, compuesta por  26 obras de pintura y grabados con una propuesta sobre arte abstracto de los sesentas, que se distinguió  por la carencia de   belleza. Sólo tienen un merito regular “Ser difuso” y “Encuentros del alma”, por Delma Garza. Pero, los grabados están mejores, me gustaron “La lucha”, Productor de ilegales”, y “Lupita”, por Darío Ruiz, “God bless América” y “Síntoma del tiempo” por Claudia Chávez y “Diaconas” de Febe Aday.

Del arte conceptual “Tu, yo y él”, “Ustedes” y “Nosotras”, de Gissel Rascón, a base de figuras rectilíneas y geométricas   bordadas con hilo negro en fondos blancos no me gustaron.

Como apunte para la historia del arte en Sonora, en 1978, su servidor, es uno de los pioneros del arte objeto con la obra “Derriere púrpura” y otras realizaciones  conceptuales, que se inició  durante mi recorridos  por el antiguo mercado municipal de Cajeme para ir a una fonda a saborear suculento cocido, donde  encontré tirada con las piernas para arriba y en un tambo lleno de  basura,  un derriere de escaparate todo sucio y raspado,  analicé sus formas  y perfectas proporciones, la recogí y ante el asombro de todos, me lo llevé bajo el brazo  para hacer  de esta figura una obra de arte, ya en mi taller de dibujo, la restauré y  pinté de color púrpura al esmalte para exhibirlo a mi escasa clientela.

La segunda obra de arte conceptual o instalación  creada por mi, fue  en septiembre de 1982, en San Carlos, con la obra “El sanitario del mundo”, diseñada artísticamente días después del maremoto y el oleaje de  las olas tsunami que dejaron miles de metros cúbicos de arena en  la playa contigua a los Condominios Conquistador  y La Roca, Con tanto material disponible,  construí   tres pirámides como de tres  metros y medio de altura, como esculturas conceptuales, de la cuales, en la central,  coloqué un sanitario blanco que rescaté del vaivén de las olas.

Su valor social fue el regocijo de la niñez y familias que venían a la playa a observarla y escalarla por la curiosidad de conocer que contenía la taza, me dio mucha risa al observar como un turista norteamericano, un sábado por la tarde y en exclusiva,  actuó imitando la escultura  “El pensante”, sentado en la taza y contemplando el majestuoso mar de Cortés enfrente de él. Semanas después el  Presidente Municipal de Guaymas, me ordenó  destruirla por atentar contra  la “Buenas costumbres de la sociedad guaymense”. Cuando a la bahía la utilizaban como la fosa séptica más grande del mundo. ¡Increíble! No le hice caso hasta el último día del citatorio debido a que perdió su originalidad cuando la policía sustrajo el sanitario y decidí destruirla   pagándole  a un tractorista por su trabajo.

Entre 1982 a 1984 en el mismo pueblo costero realicé varias obras conceptuales e instalaciones con objetos de mi colección utilizando como modelos a mi perro “El furioso”, que me envenenaron, "El derriere púrpura", arriba citado, mascaras de chivatos yaquis y una cabeza de venado disecada, para crear, entre pitahayas y cardones cercanos a mi tinaja preferida, en playas y rocas de San Carlos, fotografías del arte del realismo mágico de mi desierto onírico y  dibujos a la tinta china para luego exhibirlos en mi galería de arte  del edificio  La Puerta del Sol.

Como pueden ver estimados lectores, la propuesta de arte conceptual no es novedad para muchos de nosotros porque tienen una antigüedad de 28 años en Sonora, pero que en la actualidad ha sido descubierta por toda una generación de artistas que lo consideran de moda post modernista. El arte conceptual expuesto en la Ruta del Arte del “Cervantinito”, nada propuso porque le faltó plasticidad y originalidad, son más bien objetos de  utilería doméstica  faltos de valores plástico y estético. 

 

Pie de foto: El rostro más bello en la pasarela ante los Pintores del Festival de Álamos. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López

 

Desde Cajeme Una mirada al arte en Álamos.

Escrito por arkisanchez 09-02-2006 en General. Comentarios (0)

Una mirada al arte en Álamos.

 

Varias  opiniones  del festival.

La ruta del arte y  la Plaza de Armas.

 

Con un tramo de seis kilómetros terminados, construcción de puentes y terraplenes, no se terminó, tal y como se prometió, la carretera escénica de cuatro carriles Navojoa-Álamos, donde en el día, disfrutamos del intenso sol y por las noches un frío que calaba los huesos. La  denomino escénica porque desde la ventana del camión,  pasando el entronque del camino a la Presa Mocuzari, se puede observar los ecosistemas  de  la sierra de Compostela de las Amapas en la Área de Protección de Flora y Fauna de la Sierra de Álamos y Río Chuchujaqui,  en cuyo cerro El Pintado de Munihuasa hay magníficos petroglifos.

Lamento opinar que no lució la inauguración del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado -Nuestra meca del Bel canto, por la ausencia del Gobernador Bours y su gabinetazo, aunado a un radical cambio en los espectáculos para el pueblo y turismo que lo visitamos y estuvimos en la Plaza de Armas los primeros dos días. Menciono lo anterior, porque años anteriores era un  placer  sublime el estar acuareleando sentado en una banca de la plaza y escuchar  los conciertos operísticos y música clásica por los artistas que, la noche anterior se presentaron en el Teatro de la Ciudad.

El domingo  sólo se escuchó, desde la bocina del Kiosco, música de banda sinaloense para pasar en el Foro de la Plaza, presentaciones de tríos, dúos y solistas de música  tradicional y popular en lengua yaqui, mayo y zapoteca,  interpretada por grandes músicos sonorenses, a quienes  no es mi intención  menospreciar aunque hayan sido patrocinados por  el Centro de las Culturas Populares e Indígenas al par con los de la Universidad de Sonora. Los ubico más bien en  el Festival de la Estación de los Tres Ríos,  en Etchojoa y no en este  festival y a  la Unison en las Fiestas del Pitic, que a mi no me gustaron  y al parecer de muchos otros y otras no fueron de  agrado.

 

¿Qué tienen que hacer las etnias sonorenses y oaxaqueñas en nuestro festival Cervantinito, que  nos ha deleitado con opera y música clásica por 20 años? Siento que estuvieron fuera de lugar, porque el espíritu del festival es para la música clásica u operística. Se sustituyó “Carmen” por la “Flor de Capomo”, “La Dama de Montecarlo” por el “Coyote del mar”, las “Locas por amor”  por la “Yaquecita”. “Amor brujo”, y “Aida” por otras canciones muy bien ejecutadas. Si vamos a promocionar la canción popular. ¿Porqué, entonces no invitamos a los coros  de los Cantos Aztecas  presentados en la pirámide de Teotihuacan? Ni siquiera se escucharon  los danzones de  la Marcha a Sonora, “Aurora del Norte”.

Regresar a la bellísima ciudad colonial que alberga 188 edificaciones históricas es  motivante al espíritu porque es el único mes del año que somos cultos, unos, con boleto pagado, otros desde la calle, podemos disfrutar de los magníficos conciertos, como el de la noche inaugural, del cual, al indagar entre algunos residentes norteamericanos, los comentarios fueron muy favorables. Para la  distinguida abuelita Reba Treicher y su hermosísima nieta de ojos azules Ashley Maree Olsen “El concierto de la mezzosoprano Martha Félix  fue muy placentero por la fuerte y magnifica voz y  el manejo del personaje en el estrado”. Ejecutando en las melodías “Habanera”, “Seguidillas” y ”Dúo  final” acompañada por el tenor José M. Chu de la ópera Carmen, el barítono Fernando Martínez, las sopranos Hilda Montoya, Consuelo Vázquez  y la Orquesta Filarmónica de Sonora, quienes nos dieron un pilón con las canciones “Dime que sí” y “Sonora querida”.

Creo que cometieron un grave error. ¿Qué hace Culturas Populares e Indígenas, la Universidad de Sonora y el Instituto Tecnológico de Sonora en un festival de ópera? Es loable su participación siempre y cuando presenten espectáculos acordes al espíritu del festival y no ajenos al mismo.

¿Para qué  cambiar, lo que nos deleita culturalmente? El éxito hasta el año pasado es debido a la cultura musical que educa al pueblo y no un evento popular como el que se presentó alrededor de la plaza, que no me gustó.

¿Sí el alma del festival son los conciertos de gala operísticos y música clásica, la cultura y la exhibición de arte en la Plaza de Armas, porque no se presentaron?

 La cultura de las Bellas Artes ha sido el motivo por lo  que asistimos, si el instituto en su afán de modernidad, no la puede otorgar, que se auxilie de otras instituciones y estados, sino, que la deje como estaba en su origen.

 

La exhibición de arte se dividió en dos propuestas plásticas abismalmente opuestas entre sí, una,  la  Ruta del Arte patrocinada por el Instituto Sonorense de Cultura con  20 exposiciones colectivas e individuales de 80 artistas plásticos  con 360 obras, entre las cuales destacaron la de “Patrimonio Artístico de la Nación”, de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público  integrada por obras pagadas en especie, que fue donada al estado de Sonora. La de fotografía documental en blanco y negro  “El ciclo vital de la mujer juchiteca”,  de Martha Toledo, artista y cantante invitada de Juchitán, Oaxaca, y la titulada “Al viento los sueños” de Janeth Valdés Tapia, entre otras diez más que iluminaron los monumentos nacionales junto a siete otras en las galerías. Arte que según la titular de la Casa de la Cultura, Marcela Moreno “Son obras de calidad de reconocidos autores con gran relevancia estatal, nacional e internacional, con técnicas y estilos diferentes que permiten conocer la panorámica actual de las artes visuales en Sonora”. Pero difiero de estos conceptos al observar que muchas  no la tienen.

La otra, la expo – venta montada y  financiada por de los famosos Pintores del Festival de Álamos en las bancas de la Plaza de Arma, quienes motivados por la pasión de su arte y la algarabía de la plaza, para el deleite del pueblo, exhibieron   más de 130 obras originales de cinco pintores de Navojoa y de Cajeme. Mostrando los estilos del Mexican Village a la acuarela por  Ricardo Valenzuela Payan, el arte ecuestre al óleo de Martín López Sahagún, el paisaje urbano colonial y el realismo mágico, a la acuarela por  su servidor, los retratos realistas al carbón de Edgar Padilla Herrera.

Debutando ante la sociedad alamense  los futuros  miembros, Alejandro Ballesteros con  grabados surrealistas y el escultor Arturo Hernández con sus  mascaras en barro   Arte que fue el deleite para el escaso  turismo internacional, nacional y sonorense -Que vino a dar la vuelta y a tomar-. Para el pueblo de Álamos que se dio “Una vuelta por la Plaza”, como la encantadora Silvia Esquer Macias quien comentó –A los alamenses nos gusta apreciar las obras  que hacen los pintores por bonitas-.

Pero, ¿Qué creen, estimados lectores? La venta de arte fue muy escasa lamentablemente a pesar de los comentarios “Nice” y “Beautiful” de los residentes y el turismo de Arizona y de Los Ángeles, California, entre los cuales, la señora Gail Teresita Dreiseback, escultora, artista del bordado y  Perfecta de Puerto  en una marina  del lago Michigan, quien llegó a Álamos con   renombrado prestigio pintando pájaros a la acuarela desde hace tres años. Durante la charla que tuvimos junto a mi caballete, me comentó “Amo la creación plástica de  México por  sus colores y porque no esta producido  masivamente, me gustaron las fotografías de Martha Toledo y otras más”, para luego agregar con amable  sonrisa  “¡Álamos me inspiró para ser pintora! Por la vida silvestre, las aves del río Chuchujaqui y el arte en esta plaza”. 

Casi al atardecer, llegó un norteamericano acuarelista acompañado por su esposa, por un lapsus mental no escribí su nombre, admiró mi trabajo y el de Payan. Me comento “Su acuarela esta muy bien lograda, tiene perspectiva y me gustan los efectos logrados”,

Gracias, señor, le indiqué,  para luego explicarle -La Escuela Mexicana de  Acuarela, difiere mucho de la Escuela Inglesa que se practica en los Estados Unidos, porque la siento más opaca, de manchas que  formas y el colorido de los materiales -.

“¡Sí, estoy de acuerdo con usted, la acuarela de México es mejor! Porque no se hace con la rapidez de la vida cotidiana de mi país”. Me contestó.

 Como ya es costumbre escoger una modelo entre las muchachas más bellas que nos visitan, este año corrimos con suerte, porque la belleza y el talento artístico se juntaron en una de las más bellas mujeres que han hecho pasarela y nos modeló el día de la clausura para cerrar con broche de oro  el festival.

 

 

Pie de foto: La iglesia  vista desde los portales de la bella ciudad colonial de Álamos, Meca de las Bellas Artes.

Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López, también pintor y fotógrafo del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte.

 

 

 

Desde Cajeme con lo mejor del arte en Alamos, Sonora

Escrito por arkisanchez 09-02-2006 en General. Comentarios (7)
Francisco Sánchez López

  

Lo mejor del arte en el Festival  de Álamos

  

Hoy es el Día de la Constitución Mexicana que nos da la mexicaneidad y las garantías individuales de las cuales, con  la libertad de expresión,

para que no se me   aniquile profesional y artísticamente y  con los valores plásticos y estéticos que rigen al arte,  mi intuición y percepción para señalar las mejores obras,  viajé en camión a Álamos para asistir al festival artístico cultural y redactar la crónica y  critica de Ruta del Arte expuesto en recintos  coloniales históricos y en galerías, el cual, para Marisela Moreno, “Representan la calidad y una vasta  panorámica de las Artes Visuales  en Sonora”. Junto al arte de  los Pintores del Festival en la Plaza de Armas.

 Importantes manifestaciones artísticas para la historia de la creatividad estética del arte sonorense expuesto en Álamos, donde con una majestuosa  ceremonia de clausura en el Palacio Municipal, concluyó la versión 2006 del Festival Dr. Alfonso Ortiz Tirado considerado por CONACULTA  como uno de los mejores festivales de México, debido  a su Bel canto  y al arte. Afirmo pues, que en Sonora hay  Lira y Arte.

  

Crucé la Alameda para llegar a la Plaza de Armas y reserva mi banca para iniciar una fantástica

aventura por las 20 exposiciones de pintura, escultura y fotografía, caminé al Museo Costumbrista para observar la exposición “gancho” del Patrimonio Artístico de la Nación, con cuatro obras aceptable: “Estudio de un perfil”, de Mario Zúñiga Barboza, “Luz y sombra”, de Martha Chapa Benavides, “Rayo de sol”, por Leonardo Chávez Castañeda y “Tormenta”,  de Raymundo Martínez Castañeda y la fotografía “Retrato de América y su mamá”, de Martha Toledo.

  

Después de observar la segunda parte la exposición del Patrimonio Artísticos en el Palacio Municipal, caminé por el callejón y subí la escalinata para arribar a la semi abandonada Casa de la Cultura, donde miré las  16 obras  de la  Asociación de

Artistas Plásticos del Sur de Sonora, seis estaban repetidas y cuatro tenían  el tema de  Don Quijote de la Mancha. Me motivaron “Paciente espera de Dulcinea” y “No claudiques”, de Ana Bertha Walldez, (faltó más técnica), “Don Quijote”, de Claudia Uzárraga “Dionisia”, de Perso. No es ético repetir obras y  aparecer en el folleto oficial sin tener una pintura expuesta. Es  engañar al público que asiste y  sí mismas. De esta sala me fui a las esculturas de Jesús Grijalva  y aprecié “Silueta de la Soledad”. Me asomé al taller de barro impartido por  Marisela Gómez López y David Reyes, para cruzar el patio y meterme a una celda de la ex cárcel, donde se montaron las fotografías de

Carlos Sánchez,  Javier Encinas y como la mejor,”Como pez en el agua”, de Joel Rendón Encinas.  Al salir, miré con curiosidad los futuros talentos en niños mayos, yaquis y pimas que pintaron el mural del arte rupestre y presencié  danza del venado por Pilar Leyva, quien me dijo “Donde baila el venado hay bondad”.

  

Baje de la colina para ir al Hotel Colonial y ver las esculturas de Fernando Quiroz, me gustaron “La senda” y “Las horas”, me decepcionó Gissel Razcón con su supuesto escultura conceptual y bordados, no encontré nada de belleza en los objetos de utilería. ¿Es esto arte? Lo cuestiono porque no hay creatividad artística.

  

Por primera vez entre a la Biblioteca para admirar los  23 grabados de la Asociación de Grabadistas de Sonora, el mejor fue “Olas” de Olga Luz Gómez López y “Cabeza de laberinto” de Alejandro Ballesteros. De aquí, fui al Hotel Casa de los Tesoros para ver la colección permanente de Arte Sacro y tomar unas fotografías a bellísima Ashley Orsen y caminar  hasta la galería de Margo Findlay, pintora que a sus 96 años de edad sigue creando. ¡Y qué creen! Aceptó cordialmente platicar conmigo en su estudio particular a pesar de no otorgar  entrevistas a periódicos y revistas. ¡Que Honor! Arribó a Álamos en 1964, acompañando a  su difunto esposo Harold Findlay para habitar la casona colonial donde tiene su galería. Me dijo que desde los 17 años ha ilustrado historias para niños en libros,

revista y cuenta con una extensa lista de exposiciones en Nueva York, Chicago y Europa. Con mucha amabilidad me condujo por un recorrido emocional entre su colección particular de 23 obras, de las cuales, me gustaron, “Atardecer con arbusto”, “Iglesia de Nuevo México con danzantes”, los desnudos femeninos y tres grabados. A pesar de su prestigio internacional es muy conversadora, cordial y humilde, -Sentimientos faltantes a las y los pintores cajemenses-. Aprovechó este medio para enviar un mensaje a las y los jóvenes: “Disfruten cada minuto de la creación plástica y manténganse ocupados”. Impresionado por esta artista alamense, encaminé mi trotar al restaurante Polos para observar la propuesta de Iber Montero, quien mencionó: “Me baso en sensaciones extrañas y exploro el inconsciente porque el arte busca el placer humano”.  No me dejaron verlas, -Para no molestar a los comensales seris y del instituto-. ¡Ni modo! Llegué al restaurante Las

Palmas, para admirar entre sillas y mesas la obra de Janet Valdez Tapia, de las cuales, disfruté  la belleza en “Extinto”, “Un sueño interior”, junto a otras 6 más de esta   promesa del arte sonorense y no tanto fanfarrón que anda circulando. Así pues, observé 16 exposiciones oficiales  para seleccionar las 34 obras que catalogué de esta manera: 4 con valor plástico y estético, 21 de nivel medio, 9 regulares que me gustaron, junto a 9  objetos artesanales que no es arte. Concluyo que solo el diez por ciento de  la Ruta del Arte, tiene algo de calidad y alcanzan tan solo el nivel medio del arte.

  

Me dirigí a las galerías comerciales donde noté

que el gusto de los residentes extranjeros es el estilo  Mexican Village expuesto en la Galería Terracota, de las cuales me parecieron buenas “Hombre de Campo” de Steve Lawer, “Boda en Álamos”, de Jim Wilson, “Casa de las flores”, por Berylanne Watson, los bodegones de Penny Crossman, “Brote de tuna”, por Jessica Gutiérrez,  las visones de Álamos por Carmen Arvizu, los óleos de Millard Davidson,  Rento Valdivia  y  Mike Merrigan. Crucé el atrio de la iglesia para llegar a la Galería Teresita donde su propietaria  Teresita Arnold de Shannon, exteriorizó una gran verdad “Siento que a los artistas mexicanos no se les respeta  ni son reconocidos lo suficientemente”. Recinto donde las

esculturas de Antonio Estrada Cantú son de lo  mejor junto a “Los gallos”, de Peg Franken, la fotografía de Joy Hamilton, “Los pájaros de Sonora”, de Leila Gillettes, pintora de 87 años de edad, las “Visiones de México”, por David Wiley, “Inspirada por México”, “El Patio” y “La costa de México”, de  Joy Halmento y otras de Dann Hoestra.

  

No fui al Mercado de las Artesanías por lejano y no tener transporte, para admirar las obras  de Marisela Gómez y Alejandra Platt, ni  La exposición de fotografías “Cromática Sonorense”, de Mario Sánchez Luna, la cual, sería montada en un restaurante de la Aduana, se suspendió por la intransigencia del dueño norteamericano.

  

 ¡Una estupenda sinfonía de formas y colores! Presentaron los Pintores del Festival en la Plaza de Armas, que motivaron el espíritu de más de 5000 personas que los visitaron y se inspiraron por la belleza de las obras que superaron en cantidad y calidad a la Ruta del Arte y sin cargo alguno para el Instituto Sonorense.  Me brindaron placer estético “Caballo entre las olas”, “La transición” y “Ventana de la mina de la Aduana”, de Luis Martín López Sahagún, “El viejito”, de Ricardo Valenzuela Payan, “La danza del venado” y “Cocinas de haciendas”, de mi colección,  “Mujer”, de  Edgar Padilla Herrera,    “Amargo pero me gusta porque es mi corazón”, de Alejandro

Ballesteros,  las mascaras de Arturo Hernández y las obras de   Rosa Isabel Vázquez Rascón y Jesús Manuel Osuna Gonzáles de  Veracruz. El arte surrealista de varios exponentes placeros de Hermosillo, del estilo Southwestern art de Nogales inclusive el arte religioso en litografías de una señora que también expuso.

  

Del arte en la plaza, me gustaron alrededor de 60 obras realistas, pueblo mexicano,  realismo mágico, surrealistas y otros estilos pero sólo se comercializo el diez por ciento de las mismas. Conclusión, es mejor el arte expuesto en la plaza para un público de cinco mil personas de este bellísimo pueblo mágico que el expuesto en la Ruta del Arte, que muy poca gente la

visitó.

  

 Pie de fotos: 7 fotografias publicadas.

El fantasma del museo de los Yaquis, fenomeno paranormal en estudio.

Escrito por arkisanchez 17-01-2006 en General. Comentarios (10)

Estimada Maria Trinidad: gracias por tu amable mensaje aclaratorio sobre el fantasma del Museo de los Yaquis en Cócorit. Pero, los siento pero estas equivocada o no conoces esta leyenda Cocoriteña que se pasa de voz a voz entre los habitantes.

Esta mujer india "Cruda", sale desde el árbol guamúchil cercano a la noria que esta en el lote contiguo al MUSEO, junto al canal Porfirio Diaz. Sale por las noches caminando por la calle y la banqueta y se para frente a la casona que hospedará el museo.

La otra leyenda de la galeria de arte la Casona, propiedad del Ing. Duron, tienes razón, se aparece a las doce de la noche, y se puede ver, cruzando las ventanas de la fachada en la planta alta, aunque asegura el escritor, Rodolfo Duron, que no la ha visto en todos los años que lleva trabajando ahí.

Esta leyenda de fantasma del Museo de los Yaquis, existe anteriormente a la adquisición por parte del gobierno de Bours, de la Casona de los Esquers, construida en 1890. Lo cuenta la gente que ha vivido en Cocorit por mas de cincuenta años.

Inclusive en la Casona de los Esquers, hay la leyenda de un otro fantasma que se aparece en los portales interiores pero que no se quiere dar a conocer por asi convenir a los intereses del museo.

En dos años que tengo estudiando el fenomoeno paranormal, ya tengo documentadas más de 10 apariciones en Cócorit, según las leyendas vernáculas, contadas por gente sencilla que las ha visto o se la contaron los abuelos. No se puede negar esto, por motivos del museo, ya que existen ´por mas de cien años ante que el.