Cronista de arquitectura. arte y ballenas de Sonora. México

Historia de la arquitectura de San Carlos y Guaymas, Sonora

Estimados bloggers: Saludos, de nuevo por la web subiendo mis crónicas de arquitectura en la bella región de Guaymas-San Carlos, Sonora.

 

Apuntes para la  arquitectura  de Guaymas y San Carlos.

 

El calor y la humedad en nuestro ambiente propician la ausencia  de eventos culturales públicos debido a los rayos solares canículas perpendiculares al cerebro humano sin sombrero texano, característicos del mes de agosto y de mi “nacencia” en los llanos de Cajeme. Motivando a narrar sobre la arquitectura  construida en el puerto de Guaymas y San Carlos de nuestra querida Sonora Yes por varios profesionales en la década de los ´80  para las culturas  anglosajona norteamericana – san carleña  y la mexicana – guaymense.

Es fantástica la  historia de la arquitectura  edificada en esta región del desierto sonorense y costa del golfo de California comprendida entre las sierras de Guaymas,  Bacochibampo,  El Baviso de Navarro y el maravilloso Cañón del Nacapule por sus inicios en las habitaciones temporales de los conchales del estero El Soldado, hoy, destruidos por la compañía guaymense Los Arrecifes con la  construcción de la carretera San Carlos – Miramar; del estero Los Tomates  sacrificadas por el campamento de pescadores, la Marina San Carlos y el fraccionamiento Bahía; en el estero Los Algodones, actualmente la Marina Real y sus fraccionamientos residenciales y hoteleros, y en el estero El Venado, transformado en laguna privada por arquitectos franceses diseñadores de las Villas Vacacionales Club Med en la bahía  Algodones.

Los desparecidos círculos de piedra para dormir y las cuevas habitacionales de los clanes cazadores— recolectores son reminiscencias de la arqueología sonorense, perdurando sólo, las  leyendas de  tesoros por el pirata Francis Drake y el  de Pancho Villa antes de exiliarse de Sonora y sacarlo por mar.

Los seris levantaron sus viviendas “wigmas”  circulares con techos en formas de domos y ramas espinosas recubiertas con caparazones de tortugas y pieles de animales por el clan Jumpaguaimac o tiburoneros en sus sentamientos entre el estero Rancho de San José, Bacochibampo y San Carlos hasta Tasitota.

De la arquitectura colonial heredamos la ex hacienda de Aranjuéz y la ex misión jesuita de San José de Guaymas por el padre Salvatierra, destruida y abandonada en 1767, remodelada con el hermoso estilo misional  franciscano, uno de los más bellos de Sonora, al cual, le diseñé un plano de conservación y equipamiento urbano, artístico y artesanal para su párroco el Padre Antonio.

El centro histórico de Guaymas nos ofrece invaluable riqueza arquitectónica neoclásica construida durante el porfiriato y del triunvirato sonorense:  Casonas, iglesias,  edificios públicos, el Banco de Sonora en vías de destrucción, los ex chinames y la vivienda de  adobe bicolor encalado en el  barrio Yucatán habitado por yaquis repatriados de la esclavitud: Frente al malecón Malpica, las residencias con motivos navales  imitando quillas de barcos edificadas en la época de 1950, y en toda la mancha urbana la arquitectura funcionalista mexicana  estilo internacional junto a edificios de perfil laminado ensamblado y estructuras metálicas de las maquiladoras y franquicias, como la tienda Ley y  su feo estilo pasteleado de la  arquitectura de los indios  Pueblos.

La arquitectura edificada en la Ciudad Turística y Recreativa de San Carlos, Nuevo Guaymas es moderna a partir de su fundación en 1963 por don Rafael Caballero, financiada por don Mauro Ramírez y embellecida  en los ´70 por el ingeniero Cesar Estrada al invertir en el campo de golf Country Club, diseñado  por los arquitectos Roy y Peter Dye;  con la construcción de los condominios Solimar por el arquitecto de apellido  Hermosillo, de la ciudad de Mexicali, basándose en ladrillos  Querobabi aparente y con el arribo del arquitecto Wilfredo Aldana Ross con sus residencias  colonial Mediterráneo,  neoclásicas e imitando a una pagoda china edificadas para el ex sorteo del Instituto Tecnológico de Monterrey en San Carlos y   Miramar.

A principios de 1980, arribó el arquitecto cajemense, Francisco Sánchez López, para elaborar el levantamiento del Hotel Fiesta en la playa Las Coloraditas y   empleándose en la compañía Aldana y Asociados como proyectista y supervisor de obra no terminadas por los arquitectos Hermosillo y Aldana Ross.

Al independizarse, diseña el bello y original estilo “Pie a Terré” para el italiano Lucio Villa: La elegancia de la rusticidad  artesanal mexicana y decoración tapatía que el dólar pudo comprar para el confort de lujo; así mismo, introdujo el estilo colonial tapatío del lago de Chapala y hermosea su original estilo colonial sonorense de las misiones jesuitas perfilado en Cajeme a finales de los ’70.

De esta etapa san carleña, su arquitectura emblemática más reproducida y admirada por su estética arquitectónica es el Domo Diana, en el centro del poblado e inspirado en un busto tucsonense para inmortalizar a su amiga: trascendió a una arquitectura naturalista auxiliado por  su perra Carlota indicándole, in situ, los mejores lugares ventilados para comer y dormir utilizados en sus diseños habitacionales, y a una arquitectura humanista con  molduras basadas en el perfil físico de los dueños, hechas con cerchas de lámina metálica cortadas por él mismo para embellecer las fachadas coloniales.

Después de regresar a San Carlos procedente de Guadalajara y de Los Cabos a mediados de los años ´90, se empeñó en diseñar una arquitectura “Verde” más amigables con el medio ambiente costero del golfo de California y desierto de Sonora con plantas barrocas y orgánicas bio climáticas, construida bajo los estándares  de protección ambiental ISO 14,000 y con productos calidad ISO 9,000, para el Museo de Ballenas y oficinas de la Sociedad Protectora de Ballenas. Hoy, denominada arquitectura ecológica y sustentable muy en boga por el esnobismo cultural, pero, no asimilada ni contratada que el turismo  inmobiliario norteamericano,  canadiense y la sociedad sonorense por miedo  a la innovación conceptual arquitectónica e importándoles muy poco el medio ambiente: Consecuentemente, obligaron a su orgulloso creador abandonar el diseño arquitectónico y su noble profesión por una década sabática hasta este mes y lo más lamentable es, la falta de respeto a sus derechos de autor por la autenticidad y originalidad de su bella arquitectura en la costa del mar de Cortés. ¡Lastima!

 

 

Pie de foto: Plano turístico del viejo San Carlos editado para la Guía Turística de San Carlos, diseñado por el arquitecto Francisco Sánchez López. Prohibida su reproducción parcial o total sin pagar derechos de autor.

 

Fotografía  del arquitecto Francisco Sánchez López. ¡No me la roben!

Derechos Reservados (Copy Rights). Material protegido por derechos de autor del titular Arq. Francisco Sánchez López.   Registro SEP/CP-509989/78/Son.  Se prohíbe la reproducción total o parcial de este articulo y fotos con fines de lucro, se requiere la autorización escrita por el autor. Se puede reproducir con fines didácticos, previo concentimiento por el autor,   mencionando la fuente, el autor y otorgando los créditos editoriales en cualquier medio de comunicación. ¡Di No a la Piratería!.

 

Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuku Jeeka de la Agrupación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.

 

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