Día Mundial del Medio Ambiente!
Estimados (as) bloggers: Estámos en junio con muchas celebraciones internacionales de todo tipo, al respecto, comparto con ustedes este artículo periodístico para celebrar al medio ambiente del planeta con otra visión más conservadora del Desierto de Sonora y el mar de Cortés.
La esplendorosa luna llena de junio con su leve halo rojizo nos indicó que el verano será seco con mucho calor según puedo interpretar por conocimiento antiguo indígena. Mes de celebraciones como El Día Mundial del Medio Ambiente, El Día Mundial de los Océanos y de La Libertad de Expresión, entre otros más del calendario festivo.
Por su importancia para la sociedad cajemense, porque así lo presiento (y lo ignore o no le importa a la mayoría), comentaré al respecto, desde el punto de vista del movimiento ecologista, de la protección de ballenas, del periodismo cultural y desde la perspectiva del paisajismo en el arte sonorense.
Desde la óptica de las teorías de la planificación urbana, nuestra fauvista ciudad, está muy distante en ser “Sustentable” por el desordenado crecimiento de la mancha urbana y cambios de uso de suelo de silvestre a agrícola y de éste a habitacional sin áreas de conservación ni protección de su formidables sitios paisajísticos para el esparcimiento de la comunidad ya que el municipio de Cajeme y los circunvecinos, no ha aprovechado sus recursos medioambientalistas para la conservación y promoción turística.
En el ámbito de la arquitectura, estamos edificando vivienda, comercios y otros géneros arquitectónicos no integrados al medio ambiente del Desierto de Sonora ni a la costa sonorense del golfo de California, porque para que tenga sustentabilidad debe ser una arquitectura bioclimática, funcional con estética regional y no limitarnos a construir con especificaciones internacionales por arquitectos, ingenieros civiles, constructores y directores de obra.
El incremento de la temperatura y la sequía sufrida en los últimos 20 años en el desierto de Sonora no es debido al calentamiento global y sus efectos de gases invernaderos emanados por nosotros mismos e introducidos al estado por el vecino del norte, tema muy de moda para discursos oficiales confortables, partidistas y esnobistas; sino, es por causas del espinoso daño ambiental producido en la llanura costera al destruir las cuencas hidrográficas bajas de los ríos Mayo, Yaqui, Mátepe y Sonora en la región central y sur de Sonora, rompiendo con el ciclo natural de producción de lluvias causando afectaciones a la flora y fauna endémica por los cauces sin agua, dañando, irreversiblemente, al golfo de California al no recibir los nutrientes naturales acarreados por las aguas broncas depositadas en esteros y bahías para la reproducción de las miles de especies marinas que culminan con los escuálos, los delfines, las ballenas y demás mamíferos marinos que habitan la Zona Económica Exclusiva de México.
Creo que celebrar este día internacional, parece ser una gran broma sonorense o una “obregonada”, por el alto grado de deterioro ambiental que se ve en todo el estado: Deforestación de zonas boscosas, cactáceas y manglares aunado a los jardines públicos de ornato en las ciudades.
El sonorense, por su cultura conservadora arrachera y religiosa católica no tiene aprecio ni arraigo a su hábitat, no conserva su naturaleza desértica, la ha transformado en valles agrícolas para explotar una agricultura energéticamente cara en consumo de agua, con muchos desperdicios y contaminadora por agroquímicos y humos tóxicos por la quema de la gavilla, modificando los bosque en praderas artificiales, los manglares en granjas acuícola y sus cerros en minas de oro con uso de acido sulfúrico que de una manera u otra, afectan al medio ambiente y la salud de los habitantes de la región sur de Sonora.
Con este modelo de producción agrícola, ganadero, acuícola e industrial de la década de los años 1960, se pretende continuarlo prolongando la frontera agrícola sonorense al sur con el nefasto Plan Hidráulico del Noroeste, el cual, para los ecologistas con verdadera conciencia pro conservación, es un gran ecocidio de la llanura costera compuesta por la selva baja y selva tropical al pretender algunos cajemenses, que el gobierno federal, extraiga y vacíe los 16 ríos de Sinaloa y Nayarit para traer agua al nuestro contorno sin considerar que éstos, como el río Santiago, son cloacas de aguas residuales e industriales contaminadas, para proseguir con el sistema agrícola tradicional desde la década de los años 1920, que afectará a toda la biodiversidad y ecosistemas desérticos y marinos vitales para las rutas migratorias, lugares de agrupamiento, apareamiento, nacimiento y cría de ballenas, delfines y lobos marinos, desde la bahía de Agiabampo, todo el litoral sinaloense hasta los humedales de Teacapán y bahía Banderas en Nayarit, area natural protegida para la ballena jorobada contemplada en el decreto del Santuario Ballenero Mexicano del año 2003.
En Sonora, tenemos una difícil involución ecológica del desierto y mar de Cortés: 92 especies de la flora y fauna están amenazadas y en vías de extinción en la Reserva de la Biosfera de la Sierra de Álamos, tres especies de pescados del río Yaqui están extintas, la contaminación marina está haciendo estragos en las bahías de Yavaros, de Lobos, Rancho San José de Empalme, de Guaymas y Puerto Libertad, por mencionar las más críticas; la destrucción de manglares es proporcional al aumento de las granjas acuícolas para el camarón de cultivo que se enferma con la mancha blanca y otros moluscos.
En lo que va del año, 10 ballenas de diferentes especies han muerto en las playas sonorenses entre Agiabampo-San José de Bácum-Bahía de Kino y Puerto de la Libertad, asociadas a delfines y otras especies marinas, de las cuales, la versión oficial, asegura que es por -perder la brujula y se vararon-, la cual, no acepto, porque es la más facil de decir. Otras, mueren al ser atrapadas por redes de pesca comercial o envenenadas al consumir fitoplancktón contaminado.
La pesca deportiva, 98 por ciento efectuada por extranjeros de Arizona y California, Estados Unidos, está depredando las especies de pez marlin, vela y dorado en San Carlos y Puerto Peñasco, Sonora.
El modelo de desarrollo depredador inmobiliario turístico con la venta y privatización de nuestras playas está afectando los bellos y valiosos esteros y lagunas costeras con deforestación, edificación y contaminación, como en el caso del estero El Soldado, degradado un 25 por ciento de su estado natural y convertido en un basurero, 6 años después de la construcción de la impune carretera costera de Guaymas--San Carlos por la compañía guaymense Vista Los Arrecifes, de los Llano Zaragoza.
En el arte sonorense, el paisaje desértico, es una metáfora porque no apreciamos ni estimamos nuestro hábitat, no lo pintamos ni adquirimos obras al respecto; las primeras pintoras no tuvieron la oportunidad de copiar o bocetear el paisaje de los Llanos de Cócorit y de Cajeme porque fue destruido por las hachas del desmonte irracional del Valle Nuevo del Yaqui. ¡Lástima!, porque la biodiversidad del desierto de Sonora es una de las más esplendorosas y poéticas del mundo por su bellísimo endemismo que estamos destruyendo sin misericordia y vorazmente.
Aprovechando la celebración kitscheniana internacional invito los futuros nuevos gobernantes de presientes municipales, cabildos, diputados locales y federales y gobernador del estado de Sonora, elegidos por el pueblo y a los plurinominales de los partidos políticos PRI-PVEM ( lo que queda del ecologista verde), PAN, PRD, Convergencia, PT y demás del circo electoral; a incluir un manifiesto del impacto ambiental y su evaluación al Plan Hidráulico del Noroeste en su estudio técnico y con valor civil, llevar a cabo una auditoria ambiental para conocer la situación actual del estado de Sonora y con base a ello, planificar un nuevo modelo de productividad económica e infraestructura civil y arquitectura sustentable a partir del medio ambiente que tenemos y destetarnos del modelo gringo depredador y en bancarrota capitalista.
Los invito a todos, cordialmente, a unirse a mi proyecto de conservación de la biodiversidad endémica desértica, marina y apoyen la protección de ballenas en México para tener una verdadera celebración con regocijo en un estado donde no hay Libertad de Expresión ni de prensa, ésta, es una ilusion, ni siquiera tenemos libertad de elegir a nuestros gobernantes por el férreo control de la dictadura partidista motivándonos a la anulidad de botar como pelota de ping pong para contrarrestar los votos rojos, azules, amarillos y verdes por la falta de una democracia participativa en la elección del tipo de gobierno y modo de vida que queremos los mexicanos y sonorenses libres. ¡Es una garantía constitucional! No una dádiva de los partidos en el poder. ¡Es un derecho que nos arrebataron!

Pie de foto:Canal "El Porfirito" por el barrio de el Conti, donde aún se baña el santo San Juan durante las celebraciones yaquis, porque desde hace 57 años, les secaron su río para almacenar y canalizarla el agua a los campos agrícolas del Valle del Yaqui. ¡Increible!
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Francisco Sánchez López.
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, escritor, periodista en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, de Ciudad Obregón, Sonora, México.
Página web: www.arqsanchez.8m.com E-mail: artecajeme@yahoo.com