Conversaciones con Carlos Moncada Ochoa, escritor ensayista.
¡Nuestro Patrimonio Cultural Sonorense!
El clima de la sierra baja Tarahumara estuvo ideal para platicar con el escritor Carlos Moncada Ochoa sobre nuestro patrimonio cultural y artístico de Cajeme en la Plaza de Armas de la bella ciudad colonial de Álamos. Recién galardonado con el mérito Creador Emérito-2009 por el gobierno del estado de Sonora. Moncada es un gran escritor ensayista y conocedor de la creatividad plástica urbana en todo el estado. Me lo encontré en el Museo Costumbrista y más tarde me visitó en la banca donde tenía expuestas mis acuarelas, para platicar con él, después de casi tres años de espera para esta corta entrevista sobre la historia del arte.
¿Qué opinas de las esculturas urbanas de Cajeme y del resto de Sonora? le pregunté para romper el hielo mientras estábamos sentados sobre una banca verde y a la sombra de un pino en la pasarela de personalidades durante la exhibición de los Artistas del Festival de Álamos.
--Hasta ahora, nuestras mejores esculturas han venido por autores de afuera, de otros estados. Digo, hasta ahora, porque de las universidades están saliendo jóvenes muy talentosos en las artes visuales... Es una obligación del gobierno estimar partidas para que éstos desarrollen su talento porque es donde salen los fondos para las grandes obras y además están colocadas en vías públicas--.
¿En Cajeme, a quienes puedes señalar que tenga obras con valor artístico y de quien son las esculturas? Le inquirí debido a que ya llevo catalogadas unas treinta estatuas y he seleccionado las más bellas y las más feas de nuestra dadaísta ciudad para mi libro Los Anales del Arte en Cajeme.
--Los bustos chicos de Luis Donaldo Colosio son del escultor Valderrama hijo, la cabeza del mismo en el Instituto Mexicano del Seguro Social salió del taller de Julián Martínez, ya de edad avanzada, pero eso de que salgan de un taller no es seguro que tenga la huella del maestro, autor también de las esculturas del general Álvaro Obregón, de Cajeme y de Tetabiate... El maestro Arteche (Héctor Martínez) tiene una interesante escultura secuestrada en algún lugar del Centro Cultural Modelo... Tiene otros proyectos, pero no sé si en escultura figurativa como le iría porque en la figura humana tiene ciertas fallas en pintura, varias de sus esculturas quedaron en papel--.
Algo impaciente mirando su reloj por su próximo compromiso, agregó: --De Ciudad Obregón los hermosillenses deberían de aprender a conservar las estatuas en su sitio original, porque en Hermosillo hay una decena de esculturas que han cambiado de lugar a cualquier provocación; ¡Es una falta de respeto!: La estatua del Padre Eusebio Kino está en su tercera ubicación en la Plaza Zaragoza; la de Benito Juárez, se la llevaron a otro sitio y luego la regresaron; la de los Niños Héroes también y una de ellas que no conocí, pero observe fotos de ellas, es la llamada “La Justicia” mencionada por el cronista son Gilberto Escoboza a quien le pregunté: ¿Dónde está “La Justicia”, pues? cuando investigaba sobre el tema... En 1950, la observé en el Palacio de Gobierno cuando estudiaba la preparatoria; él, me juró que estuvo al pie de la escalera pero en unas fotos de las sesiones del congreso no se ve, (antes se sesionaba en los corredores interiores del palacio por el calor del verano) ¡Desapareció!--.
¡Ni tanto! Le comenté ante tal aseveración, algo sorprendido, porque en Cajeme estamos cambiando las estatuas de sus sitios originales debido al progreso mal planificado y por capricho cultural del presidente en turno, instruyéndolo: Ahí tienes la estatua del Discóbolo, la cambiaron para enjaularla bajo una “senaduría” (cúpula clásica sostenida por columnas) le pusieron una fuente y se está dañando por la humedad; La de Jesús García de la ex Plaza del Ferrocarril con sus dos bellas fuentes circulares, la desplazaron de su pedestal para dejarla tirada en el suelo por varias semanas hasta que la encerraron bajo llave en la bodega de la estación del ferrocarril porque esta empresa asegura su propiedad privada legal cuando ha sido patrimonio de la ciudad y no sabemos si se la llevarán a Guaymas o Empalme y la fuente de la sombrilla y muros en espiral en la plaza Zaragoza..
¡Somos mal ejemplo!, Moncada, porque el cajemense no ha tenido el valor civil para conservar su patrimonio artístico; llevo una decena de esculturas y monumentos intangibles de nuestro acervo en 102 años de fundada la ciudad.
Me miró muy impresionado, indicándome: --¡No tenía conocimiento de esto!— Y lo ilustré, mencionado que parece ser una moda de la Sonora de las Oportunidades por la planificación del progreso erróneamente diseñado, tal vez, por arquitectos urbanistas de afuera sin respetar los sitios históricos: En Nogales, la estatua de Benito Juárez y el “Bichi”; En Navojoa, el monumento “La Espiga”, de Rolando Bracamontes; en Empalme, el mural del COBACH; en Guaymas, el robo de la escultura “El Ángel” del panteón, el Monumento al Pescador e inclusive, aquí en Álamos, esa parroquia de ancestrales muros de piedra los quieren enjarrar por un errado proyecto de remodelación promovido por la asociación civil Adopta una Obra de Arte-Álamos.
--¡Que barbaridad!— Exclamó, mientras recorría con su mirada el edificio a nuestra izquierda. --¡Espero no se construya!--. Mencionó con melancolía. Para yo, añadir: Lo he catalogado como un acto de lesa estética arquitectónica contra esta bella parroquia estilo barroco antiguo.
Recordando las obras en Hermosillo, me indicó: --Lo que sí vi en la antigua Casa del Pueblo fue unos magníficos vitrales del artista Fermín Revueltas, construcción ya desaparecida y ubicada en el Parque Infantil, calle de por medio con el Parque Madero, cerca del edificio del PRI, porque de hecho, ahí estaba el partido durante el sexenio de Faustino Félix Serna... ¡No creo que hayan sido tan estúpidos para meterle martillo a los vitrales y destruirlos!-- Comentó con firmeza, para adicionar: --Pero en esta vida se ve de todo, era muy fácil desmontarlos; tal vez, alguien se los llevó a su casa; las autoridades no mueven un dedo para averiguar el destino final de ellos, no se interesan--.
Después de observar de nuevo su reloj, me señaló: --Tengo que concluir esta interesante conversación contigo, pero, recuerdo que a fines de 1990, hubo una exposición en la Ciudad de México sobre las obras de Revueltas, ahí vi los dibujos a la acuarela de los vitrales que iban a publicar en un libro; Es también autor de la estatua de Jesús García que está en un paralelogramo--.
Se alejó rumbo al museo y yo me puse a atender a unas americanas que estaban admirando mis obras. Fue grato tener esta conversación ya que su testimonio es importante para los apasionados de arte y de la arquitectura en Cajeme.

Pie de foto: Mural de la cultura yaqui por el pintor Francisco Romero Meneses en Sala de Cabildo del Palacio Municipal de Cajeme. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, Artista del Festival de Álamos, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico el Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuju Jeeka de la Asociación para las Bellas Artes, en Ciudad Obregón, Sonora.