Festival Ortiz Tirado de Álamos, Sonora: la Fiesta de la ópera!
EStimdos (as) bloggers: Saludos cordiales. Les incluyo este narrativa sobre el festival de Álamos, que espero les guste porque se perdieron de un gran evento artístico cultural.
Festival Internacional Alfonso Ortiz Tirado--2009 en Álamos.
Qué gusto me dio contemplar la majestuosa sierra Baja Tarahumara desde la ventana de un camión en ruta al Festival de Álamos, durante el clima de cabañuelas típica del desierto de Sonora que nada tienen que ver con el sobrecalentamiento de la tierra. Tema ecológico de moda por esnobistas y políticos.
Para asistir a la exposición colectiva de pintura más grande del estado en la Ruta del Arte oficial con cinco muestras en recintos históricos y la de los Artistas del Festival de Álamos en la Plaza de Armas, bajo un fuerte calor diurno sin frío nocturnal. Creo que la bella ciudad colonial, orgullo de Sonora, resucitó de los escombros dejados por la pasada desgracia ciclónica causando afectaciones a cientos de familias, los estragos de las aguas broncas del arroyo La Aduana son testigos mudos de tal acontecer.
Con la tradicional ausencia del gobernador Eduardo Bours Castelo dio inicio el XXV Festival Internacional Alfonso Ortiz Tirado con conciertos de ópera en el Palacio Municipal, musicales de variados estilos en los escenarios alternos en el atrio e interior de la parroquia Inmaculada Concepción, junto al Museo Costumbrista y en plaza La Alameda, donde me dio gusto saludar y degustar un sabroso champurrado de la familia Bayori.
Vi un museo remodelado con buena museografía y curaduría de pinturas, fotografías, objetos de la vida y obra del filántropo doctor Ortiz Tirado. En la plaza, saludé a sus hijos y nietos que vinieron al festival para conocer la ciudad, la vieja casona remodelada donde vivió su infancia y entregarnos otro legado más, la película “La Última Canción”. De la cual, uno de los hijos, me comentó: --No hay mejor escenario que el Pueblo de Álamos para ella--. Mientras conversábamos frente a la banca de mis acuarelas, les indiqué, que al doctor le gustaba mucho la canción “Hay Chinita que si...”, la cual, comencé a tararear con varios “Gallos” verbales, --porque no tengo voz de tenor como el doctor, Ja. Ja, ja--. Agregando que en el Distrito Federal hay también un museo de su papá.
Creo, sin temor a equivocarme, que ha sido el mejor festival por la organización, la calidad de los artistas, el orden, la asistencia del público ávido de cultura y entretenimiento y variado programa musical para todos los gustos, tal vez, los directivos del mismo escucharon la critica y reclamos de esta colaboración el año pasado, porque por el Callejón de Beso (que espero no se prohíba besar) vi llegar de nuevo a la Traviata, a Aída y a Carmen, venían acompañadas de Verdi y Strauss, regresaban con mucho jubilo a la plaza, las habían substituido por canciones vernáculas, gruperas e indígenas, tambores africanos y otros ritmos, los cuales, rechacé rotundamente y enérgicamente.
Porque muy pocas gentes en el mundo sienten y experimentan el grandioso placer de estar sentado en una banca de la bella Plaza de Armas de esbeltas palmera, degustando un pedazo de calabaza enmielada, acuareleando la arquitectura histórica o una bella musa alamense, escuchando en vivo las óperas cantadas por sopranos y tenores acompañados por músicos virtuosos. ¡Que placer! En verdad se los digo, porque el sonorense culto o de a caballo, el urbano o rural, el conservador o liberal, el rico o el jodido, el católico o ateo no ha sentido este toque fantástico de las musas de la inspiración frente a la parroquia que emana la belleza dorada desde sus fachadas de piedra. Los Artistas del Festival nos sentimos privilegiados por estos conciertos al aire libre que ya los quisieran en París, Francia o en Tucson, Arizona. Me da gusto que los organizadores del festival hayan regresado al ideal del mismo.
¡Bravo, Bravísimo! Fue la exclamación final al concierto “Noche del Recuerdo”: De la ópera a la milonga, por la mezzosoprano Estrella Ramírez y sus bailarinas acompañadas al piano por Paco Barrón. La gente de pie aplaudió por varios minutos motivados por su gran dominio del escenario y educada voz, cantándonos a Giuseppe Verdi, Bizet, Villanueva, la zarzuela “La Revoltosa” y el tango “Nostalgia” para despedirse con “Las Mañanitas” a Álamos y al FAOT-2009; su cuplé cómico “El ojo de Cristal” me hizo reír mucho por su relato: --Un señor se tragó un ojo de vidrio y al estar el doctor auscultándole el trasero, éste exclamó: Me está observando--.
¡Bravo, Bravísimo! A la soprano Leticia Zepeda, ¡Que belleza de voz! Al cantar con el grupo Unexpected del Distrito Federal, inspiró la creatividad artística a los pintores de la plaza.
Desafortunadamente no puedo opinar del concierto inaugural por la mezzosoprano Graciela Araya, el tenor Thomas Ruud y el pianista Rogelio Riojas, ni el de Flor Herrera, por no asistir a ambos, pero una residente norteamericana, amiga mía, me indicó que estuvieron sensacionales.
Estuvimos en la tradicional “Cevichada” que cada año los esposos Mercedes Esquer y Elia Casillas no brindan, este año, llegaron muy emocionados por la inscripción de el, al Salón de la Fama de la Liga del Caribe e Invernal del Pacífico en Mexicali, Baja California.
¡Magnífico! Fue el concierto musical sabatino nocturno por la Orquesta del Chino Medina, galardonado con la medalla “Al Maestro Sonorense 2009”, muy merecida, ciertamente, porque el público llenó la plaza La Alameda para escuchar y bailar su danzones. ¡Enhorabuena, Maestro!
Lo único objetable de festival fue la insistencia de la Sindicatura de Álamos en querer rentar el espacio destinado a los Pintores en la plaza, pretendieron erradicar el arte y la cultura para instalar joyerías y tiendas. ¡No se vale!

Pie de foto: Ocupacion de puestos como el de esta joyería en el espacio cultural y para los Artistas del Festival en la Plaza de Armas.
Exigimos nuestro derecho ante las autoridades y nos lo cedieron después de varias horas de argumentar. La parte oriente de la plaza, frente al museo, se ideó para el Arte y venta de artesanías y productos alamenses. Así se firmó el convenio entre el Ayuntamiento y el Instituto Sonorense de Cultura. Por lo tal, hay que respetar ese espacio para los Artistas del Festival de Álamos.
Opino que ante la fuerte demanda de espacios, ya es tiempo que se usen las calles alternas para acomodar a tanto marchante solicitante, como una probable solución y no decidir quitarnos nuestro lugar por ser parte de la cultura del festival por 20 años; el pueblo de Álamos y los visitantes vienen a admirar nuestra variada propuesta plástica, enseñamos clases de dibujo y somos la parte cultural del mismo. Protestamos en contra de esa resolución.

Pie de foto: Visitando a los Artistas del Festival en la Plaza de Armas, uno de los hijos y nieta del doctor Alfonso Ortiz Tirado, residentes en San Diego, California.

Pie de foto: El hijo del Dr. Alfonso Ortíz Tirado de San Diego, visitando a los Artistas del Festival para admirar las acuarelas sobre la arquitectura colonial de Álamos del arquitecto Francisco Sánchez López.¡Qué hermosa acuarela, exclamó!



Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López, fotógrafo, artista del arte del realimo mágico y del festival de Álamos, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés y colaborador cultural en crónica y crítca de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui y articulista de la revista Yuju Jeeka de APALBA, en Ciudad Obregón, Sonora. Mx.