La belleza de las palabras.
Estimados Bloggers: De nuevo en la Web subiendo reseñas periodísticas. Hoy comparto con ustedes lo mejor en literatura leída y escrita durante el encuentro de escritores en Cajeme o Ciudad Obregón.
¡La belleza de las palabras!
Bajo las agradables noches frías desérticas y escuchando la melodía “El Final”, del poeta Rey Lagarto, Jim Morrison, redacto la presente con la idea de elevar sus espíritus con la sensibilidad de las poesías y narrativa del pasado Encuentro Iberoamericano de Escritores en nuestro macondo hábitat y como soy --Un caballero sin caballo--, ausente en las cabalgatas serranas y ribereñas del Orgullo por Sonora, la inicio con nuestras respetables y distinguidas damas escritoras.
Indiscutiblemente, la poesía de la brasileña Beth Brait Alvin es exquisita y sensible, motivaron los poemas “Oración de las mañanas”: -Un nada y clarea/ al día hierre/ un día será herido... Prisma humano sin límite blanco-. Y “En paz”: -Prende en la nada tu voz purpurina/ y sobre tu seno vacío/ insectos navegan febriles/ satiné mis dedos de lámina libre y austera-. La caborquense Laura Delia Quintero, nos entusiasmo con “Determinación”: -Enclaustro mis ansias/ para no buscarte/ incendio relojes/ para no pensarte-. Y “Nada”: -De ti no quiero/ que traigas el cuervo de tus imágenes/ nube de vientre estéril/ a ensalitrarme predio y germinados-. De Alba Brenda Méndez, gocé “Algún día”: “-Muerte tú y yo seremos amigas-; y “Otra vez el verano”: -Por la incendiaria estación/ en la alcoba/ he temido/ mirar encenderse/ mis ropas despojadas de mí-.
Nuestra onceava musa, Mara Romero, nos inspiró con su “Flor Carnívora” y “La Muerte y Yo, tan Íntimas”: - Ya no hay dolor,/ sólo residuos de existencia y enormes tumbas sordas,/ el vacío corrompe letanías/ viento aniquilante/ fatalidad del vicio que me hace recorrerte/ con la punta de la lengua. Te quiere igual mi vientre/ y el lamer de tus dedos/ hacen de la muerte algo hermoso-.
De la poetisa Gloria del Yaqui, me gustó “Padre”: -Mandas hilos de luz/ a través de la noche/ y no existe el miedo/ se secó el árbol de valores/ algunos orinaron en su sabia/ mientras que en el cielo es tu silencio/ seguimos caminando hacia ti/ nos hemos olvidado en el camino/ de la verdad y la vida-. De Melissa Rivas: “Reconocerse”: -No reconoceré mis anhelos, ni pisotearé mis deseos-. La simpática poetisa del Mayo, Elia Casillas, nos leyó versos de su poemario a Frida Kalho “Sola, sin tu sombra” y el cuento “Desgranar”, (de onírica fantasía de miles de ranas). Karina Vázquez, nos deleitó con su “Elegía por las muertas de Juárez”: -Por los pezones arrancados a mordidas/ por los hijos que sobreviven sin su madre/ Bandera de México/ por las mujeres violentadas-. De Alejandra Robles: “La llama de tu divino ser”; de Lina Zenón: “Arrecifes coralinos” y de Sandra Mortiz: “El silencio del viento” y “Reencarnación”.
En narrativa, sobresalieron Cristina Murrieta con “De Corazón”; Eve Gil, con su novela “Virtus” y mencionó su poemario “El suplicio de adán”, prohibido en Sonora por Juan Antonio Rubial Corella, director del Instituto Sonorense de Cultura; Angélica Santa Olaya con su cuento “A las orillas de Estigia” y de la narradora de cuentos costumbristas mayos Emilia Buitimea Yucupicio, tenemos: -El nagual del pueblo, puro viento, transformado en animal para robar nixtamal fue descubierto al mearlo un zorrillo- y “Corazón de Diamante”, sobre la bella guerrera Wökok, quien para sanar a su madre Teweli sale en busca del corazón especial en el Valle de Tolochiam en la tierra Juyya ania.
De los poetas, Jorge Souza Jauffred, me deleitó con “Dos poemas de amor” y “La Barca”: -Como si un beso de mujer me cierra los párpados-. Del galardonado Marco Antonio Campos “Mi casa quemada”: -Ah, mi casa, donde lloré sin darme el pésame,/ la perdida del primer amor como la perdida del reino/ donde vi brillar el espejismo de una vida artística-; Roberto Arismendi, nos otorgó: “Deletreo tu nombre”: -Mi semen de ansiedad que no dormía/ busca el aroma blando de tu vientre; /el amor es un rito sin medida/ y la brisa nocturna su regazo.
Del Señor del verso libre, Juan Manz Alaníz, disfruté sus poemas “Ojos sobrepuestos”, “Cómo un hielero”, “Aires de añoranza”, dedicado a su padre y “Merendero”: -Ah, cuanto abruma el silencio/ de tanto escuchar enmarcado/ parece hablar con los ojos/ de muertos entre paredes/ parece hablar en las bocas/ que comen ya de su muerte-. Y “Entrevista región”: -Soy de los que nacieron/ para el oficio de la luz;/ de aquellos revelados al alto silencio/ para los usos líricos... Esta cuadrante atmósfera/ tachada de navíos;/ espiral donde gravitan/ mis limbos interiores/ tiempo en el espacio inverso;/ entrevista región donde se advierte,/ bajo parlante, la rítmica fisura-.
De Enrique Moya, me gustó “Juego de paradojas”; de Miguel Méndez, “Eclipse de luna”, “Lluvia”, “Intruso” y “Amante”: -Acércame tus latidos, ámame, tus espasmos-; Del autor que no apunté su nombre, los poemas: “Excedente del ejercito”, (voz poética contra la guerra de Irak) y “Chanates y Bugambilias”; de Juan Pablo Aldaco: “Mar celeste”: -Proclive al triunfo,/ de rezos amantes/ irrumpo en el minuto exacto del anhelo:/ cabos que pueden consumir/ hechizo de destino moribundo-. De Guillermo Vega Zaragoza, su “Tierra Prometida”: -Tu cuerpo desnudo, prístino e interminable, es lo más cerca que estaré del cielo en esta vida-. De Federico Corral Vallejo, aprecié: “Dante Divino Dante”: -Puede existir arte sin poesía/ más no/ Poesía sin arte. La poesía es un laberinto de locuras y significados-. De Ismael Serna, “Qué sola te siento por adentro”: -Entre espejos del pecho, en el fondo de tu boca, en la piel de tus senos-. Mijail Lamas nos leyó “El poeta recién casado” y Raúl Acevedo nos indicó su “Método fácil y rápido de ser poeta”.
En la narrativa tenemos a Abdul Machi, con “Luces de la ciudad”, de su magnifico libro “El día en que la muerte murió”. Me gusta su amena prosa para relatar escenas de misterio e intrigas entre sus personajes; de David Cabrían, “Mexicaneidad”, relato histórico; Nuestro Cajemense Distinguido 2008 y escritor tapatío Ramón Iñiguez Franco, el cuento “El boxeador”, relatando a -Kid Tenaz, noqueado por boxeador desconocido azotando en la loma como costal de papas... Resultando ser como el pastor que fue por la lana y salió trasquilado-. Armando Alaníz, nos cuenteó con “Pershing en la mira de Pancho Villa” y “El fusilado” y Daniel Camacho Higueras nos presentó su relato “El Rinoceronte” y de mi creación literaria, presenté el “Homenaje póstumo al escritor costumbrista yaqui, profesor Santos Garcia Wikit, el cual, fue largamente ovacionado por el culto público del primer día del evento.

Pie de foto: Mara Romero, organizando la lista de participantes del Encuentro Iberoamericano de Escritores.

Pie de foto: Tres grandes poetas: Juan Manz de Cajeme, Antonio Campos del Distrito Federal y Jourge Souza de Guadalajara. ¡Excelente poesía!
Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. Fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón. Articulista de la revista Yuju Jeeka de la asociación APALBA.
¡La belleza de las palabras!
Bajo las agradables noches frías desérticas y escuchando la melodía “El Final”, del poeta Rey Lagarto, Jim Morrison, redacto la presente con la idea de elevar sus espíritus con la sensibilidad de las poesías y narrativa del pasado Encuentro Iberoamericano de Escritores en nuestro macondo hábitat y como soy --Un caballero sin caballo--, ausente en las cabalgatas serranas y ribereñas del Orgullo por Sonora, la inicio con nuestras respetables y distinguidas damas escritoras.
Indiscutiblemente, la poesía de la brasileña Beth Brait Alvin es exquisita y sensible, motivaron los poemas “Oración de las mañanas”: -Un nada y clarea/ al día hierre/ un día será herido... Prisma humano sin límite blanco-. Y “En paz”: -Prende en la nada tu voz purpurina/ y sobre tu seno vacío/ insectos navegan febriles/ satiné mis dedos de lámina libre y austera-. La caborquense Laura Delia Quintero, nos entusiasmo con “Determinación”: -Enclaustro mis ansias/ para no buscarte/ incendio relojes/ para no pensarte-. Y “Nada”: -De ti no quiero/ que traigas el cuervo de tus imágenes/ nube de vientre estéril/ a ensalitrarme predio y germinados-. De Alba Brenda Méndez, gocé “Algún día”: “-Muerte tú y yo seremos amigas-; y “Otra vez el verano”: -Por la incendiaria estación/ en la alcoba/ he temido/ mirar encenderse/ mis ropas despojadas de mí-.
Nuestra onceava musa, Mara Romero, nos inspiró con su “Flor Carnívora” y “La Muerte y Yo, tan Íntimas”: - Ya no hay dolor,/ sólo residuos de existencia y enormes tumbas sordas,/ el vacío corrompe letanías/ viento aniquilante/ fatalidad del vicio que me hace recorrerte/ con la punta de la lengua. Te quiere igual mi vientre/ y el lamer de tus dedos/ hacen de la muerte algo hermoso-.
De la poetisa Gloria del Yaqui, me gustó “Padre”: -Mandas hilos de luz/ a través de la noche/ y no existe el miedo/ se secó el árbol de valores/ algunos orinaron en su sabia/ mientras que en el cielo es tu silencio/ seguimos caminando hacia ti/ nos hemos olvidado en el camino/ de la verdad y la vida-. De Melissa Rivas: “Reconocerse”: -No reconoceré mis anhelos, ni pisotearé mis deseos-. La simpática poetisa del Mayo, Elia Casillas, nos leyó versos de su poemario a Frida Kalho “Sola, sin tu sombra” y el cuento “Desgranar”, (de onírica fantasía de miles de ranas). Karina Vázquez, nos deleitó con su “Elegía por las muertas de Juárez”: -Por los pezones arrancados a mordidas/ por los hijos que sobreviven sin su madre/ Bandera de México/ por las mujeres violentadas-. De Alejandra Robles: “La llama de tu divino ser”; de Lina Zenón: “Arrecifes coralinos” y de Sandra Mortiz: “El silencio del viento” y “Reencarnación”.
En narrativa, sobresalieron Cristina Murrieta con “De Corazón”; Eve Gil, con su novela “Virtus” y mencionó su poemario “El suplicio de adán”, prohibido en Sonora por Juan Antonio Rubial Corella, director del Instituto Sonorense de Cultura; Angélica Santa Olaya con su cuento “A las orillas de Estigia” y de la narradora de cuentos costumbristas mayos Emilia Buitimea Yucupicio, tenemos: -El nagual del pueblo, puro viento, transformado en animal para robar nixtamal fue descubierto al mearlo un zorrillo- y “Corazón de Diamante”, sobre la bella guerrera Wökok, quien para sanar a su madre Teweli sale en busca del corazón especial en el Valle de Tolochiam en la tierra Juyya ania.
De los poetas, Jorge Souza Jauffred, me deleitó con “Dos poemas de amor” y “La Barca”: -Como si un beso de mujer me cierra los párpados-. Del galardonado Marco Antonio Campos “Mi casa quemada”: -Ah, mi casa, donde lloré sin darme el pésame,/ la perdida del primer amor como la perdida del reino/ donde vi brillar el espejismo de una vida artística-; Roberto Arismendi, nos otorgó: “Deletreo tu nombre”: -Mi semen de ansiedad que no dormía/ busca el aroma blando de tu vientre; /el amor es un rito sin medida/ y la brisa nocturna su regazo.
Del Señor del verso libre, Juan Manz Alaníz, disfruté sus poemas “Ojos sobrepuestos”, “Cómo un hielero”, “Aires de añoranza”, dedicado a su padre y “Merendero”: -Ah, cuanto abruma el silencio/ de tanto escuchar enmarcado/ parece hablar con los ojos/ de muertos entre paredes/ parece hablar en las bocas/ que comen ya de su muerte-. Y “Entrevista región”: -Soy de los que nacieron/ para el oficio de la luz;/ de aquellos revelados al alto silencio/ para los usos líricos... Esta cuadrante atmósfera/ tachada de navíos;/ espiral donde gravitan/ mis limbos interiores/ tiempo en el espacio inverso;/ entrevista región donde se advierte,/ bajo parlante, la rítmica fisura-.
De Enrique Moya, me gustó “Juego de paradojas”; de Miguel Méndez, “Eclipse de luna”, “Lluvia”, “Intruso” y “Amante”: -Acércame tus latidos, ámame, tus espasmos-; Del autor que no apunté su nombre, los poemas: “Excedente del ejercito”, (voz poética contra la guerra de Irak) y “Chanates y Bugambilias”; de Juan Pablo Aldaco: “Mar celeste”: -Proclive al triunfo,/ de rezos amantes/ irrumpo en el minuto exacto del anhelo:/ cabos que pueden consumir/ hechizo de destino moribundo-. De Guillermo Vega Zaragoza, su “Tierra Prometida”: -Tu cuerpo desnudo, prístino e interminable, es lo más cerca que estaré del cielo en esta vida-. De Federico Corral Vallejo, aprecié: “Dante Divino Dante”: -Puede existir arte sin poesía/ más no/ Poesía sin arte. La poesía es un laberinto de locuras y significados-. De Ismael Serna, “Qué sola te siento por adentro”: -Entre espejos del pecho, en el fondo de tu boca, en la piel de tus senos-. Mijail Lamas nos leyó “El poeta recién casado” y Raúl Acevedo nos indicó su “Método fácil y rápido de ser poeta”.
En la narrativa tenemos a Abdul Machi, con “Luces de la ciudad”, de su magnifico libro “El día en que la muerte murió”. Me gusta su amena prosa para relatar escenas de misterio e intrigas entre sus personajes; de David Cabrían, “Mexicaneidad”, relato histórico; Nuestro Cajemense Distinguido 2008 y escritor tapatío Ramón Iñiguez Franco, el cuento “El boxeador”, relatando a -Kid Tenaz, noqueado por boxeador desconocido azotando en la loma como costal de papas... Resultando ser como el pastor que fue por la lana y salió trasquilado-. Armando Alaníz, nos cuenteó con “Pershing en la mira de Pancho Villa” y “El fusilado” y Daniel Camacho Higueras nos presentó su relato “El Rinoceronte” y de mi creación literaria, presenté el “Homenaje póstumo al escritor costumbrista yaqui, profesor Santos Garcia Wikit, el cual, fue largamente ovacionado por el culto público del primer día del evento.

Pie de foto: Mara Romero, organizando la lista de participantes del Encuentro Iberoamericano de Escritores.

Pie de foto: Tres grandes poetas: Juan Manz de Cajeme, Antonio Campos del Distrito Federal y Jourge Souza de Guadalajara. ¡Excelente poesía!
Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López. Fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón. Articulista de la revista Yuju Jeeka de la asociación APALBA.