Encuentro Iberoamericano de Escritores en Cajeme.
Estimados bloggers: ¡Qué tal! Hoy incluyo esta reseña sobre literatura y demás espectáculos presentados en Cajeme o Ciudad Obregón, el mes pasado, los cuales disfruté mucho y conocí a una nueva escritora joven y bonita durante el concierto musical celebrando un Aniversario del Municipio de Cajeme, Sonora. De quien, al final, incluyo un poema de ella.
Noviembre: ¡Mes de la cultura literaria!
Noviembre es ya nuestro tradicional mes otoñal para la exhibición del gran arte de las palabras sonorenses como preámbulo de la próxima Navidad católica, iniciada con la puesta en escena de “Las Palabras nos acercan a la Muerte”, por Mara Romero en Casa Rosalva; el magnífico video “Cajeme, la Ciudad y el Valle”, por el periodista Sergio Anaya en el ITSON y el VI Encuentro Iberoamericano de Escritores “Bajo el asedio de los signos” en la Biblioteca Pública Jesús Corral Ruiz de nuestra maconda, contaminada e insegura ciudad.
El primero fue un montaje escénico mortuorio con influencia de la cultura Dark o Gótica de la Nueva Era, muy popular en la década de 1980, que gocé algunos espectáculos en Phoenix, Tucson y Las Vegas: Nuestra poetisa a la usanza de una Catrina de José Guadalupe Posada, leyó sus versos sentada en un silla, con coros de siete monjes encapuchados de negro y grupo de bailarinas conduciéndola e instalándola en un ataúd cubriéndole su rostro con blanca mascara para terminar sacándola a cuestas del escenario y concluir la actuación ante 200 personas que no cupimos en el reducido espacio. Los versos sobre su muerte estuvieron fabulosos, desmeritaron los videos-entrevistas inoportunos y la desequilibrada danza contemporánea.
Todo un éxito fue el pasado Encuentro de Escritores por su organización cordial, afable y amistosa junto a la calidad literaria de las obras leídas por 38 escritores (as) sonorenses, 19 nacionales y 7 internacionales en las diez mesas de lectura, de los cuales, unos 30 fueron poetas y poetizas en verso libre y más de 20 fueron narradores de novela, cuento, relato histórico y crónica junto a tres conferencias magistrales y dos antología poética de autores mexicanos; venta de libros y convivios armoniosos entre comidas, cenas y entretenimiento musical nocturno durante los tres días del evento más importante de la literatura en el estado hasta su clausura en los jardines de la Quinta San Ignacio en Esperanza.
La inauguración fue sencilla y emotiva por Gloria del Yaqui en representación del gobierno de Sonora, Mara Romero, Juan Manz Alanís e invitados, donde abundó la poesía, de la cual puedo mencionar: --¡Somos un País de poetas!--, no cabe la menor duda.
Creación literaria aquí expuesta donde aprendí mucho sobre la escritura y el uso de las palabras para decir lo que uno desea; platiqué con muchos de los integrantes y reforcé la amistad con varios de ellas y ellos porque, este importante encuentro lo considero una gran “Escuela para las Letras” porque en voz viva, escuchamos declamar poemas de variada temática y formas literarias que después leí y sigo leyendo en la memoria del evento regalado a cada uno de los participantes. Me gustó la innovación de los organizadores de crear público entre las escuelas y centros tecnológicos dando a conocer lo que se está escribiendo y fomentando la apreciación por el --Arte de las Palabras--. ¡En hora buena!
La poesía la voy a catalogar en tres niveles de creatividad considerando su técnica de escritura, la temática un tanto universal, urbana y rural, el uso del lenguaje desde el clásico hasta el vulgar, la composición de los versos y la prosa de la narrativa que motivaron impresiones estéticas al escucharlas entre ruidos de celulares y algarabía.
Primero noté la poesía excelsa, fina, pulcra y bella, de autores ganadores de premios nacionales e internacionales, a la alta escuela, y galardonados en varios países por sus poemarios, predominando artistas nacionales y de otros países, donde hasta una coma y un punto aparte están poéticamente muy bien colocados en el ritmo de las palabras, exaltan la belleza de las escenas y el amor y desamor, no como la antigua poesía sino la contemporánea. Fantásticos están los poemas en portugués de la poetisa brasileña Beth Brait Alvim y de jalisciense Jorge Souza Juffred entre otros.
La segunda es la creatividad literaria sonorense y mexicana la que considero en un nivel medio por su regionalismo y modernidad, urbana y de fantasía que va desde los poemas funerarios de nuestra onceava musa Mara Romero, Gloria del Yaqui, Elia Casillas, la Oquimanchi Cristina Murrieta, Brenda Méndez, Sandra Mortis y Delia Quintero hasta la narrativa y prosa al estilo realismo mágico y costumbrista de la cultura mayo de la narradora Emilia Buitimea, los cuentos Daniel Camacho Herrera Alejando y Marco Antonio Campos, los versos de Juan Manz y Enrique Moya cuestionando ¿Qué es un poema?; Miguel Méndez, Federico Corral Vallejo y nuestro Cajemense Distinguido 2008 y escritor tapatío Ramón Iñiguez Franco.
Puedo también señalar que se presentó la poesía un tanto ecológica y ejidal por la serie dedicada a los árboles de Irma Arana y la expresión de las mujeres poetas-jóvenes que participaron en la “mesa libre” de la Quinta San Jacinto, con diferentes temáticas pero siguiendo los versos libres sin nada que aportar a pesar de su juventud como alguna nueva forma de expresión literaria o vanguardia y para terminar con ¡La anti poesía! Por grotesca, vulgar, obscena y soez de malas palabras que crisparon los oídos en La Media Luna, no la de Pedro Paramo, sino donde se presentó el dialogo-pelea callejera de Fidelia Caballero.
Los convivios en el hotel sede y en varios de los restaurantes estuvieron muy cordiales; la clausura de maravilla, con la entrega de los reconocimientos por la participación, los buenos tacos de pescado y camarón y carne asada con buena música de rock and roll.
Lo negativo fue el protagonismo de Fidelia, la poeta considerada de lo mejor en Hermosillo, por no respetar al resto de los integrantes que no somos culpables de su frustraciones urbanas y de vida y el insulto estúpido que le propinó a la poetisa Gloria del Yaqui, representante del Instituto Sonorense de Cultura. Actitud que reprobamos la mayoría de los adultos pero aparentemente fue del agrado de los otros jóvenes literatos por su personalidad y actitud rebelde.
Me gusta el poema corto de Nuvia Montiel, “Sin Titulo” y dedicado a Iván, mi talismán: Me llevas de la mano hasta ti,/ a besar tus ojos y sentir tus labios,/ a rozar tu rostro con mi aliento,/ me llevas directo a ti,/ a tomar de tus manos el cielo y robar de tus brazos calor para mis noches sin ti,/ mis manos frías explorando tu espalda, jugando a enamorar a la noche que nos espía tras mil estrellas que se reflejan en tu cara,/ en tus ojos lo míos mirando en lo oscuro tus deseos,/ gritas al silencio lo que guardas solo para ti,/ tus dedos desnudos bailando entre mis cabellos te delatan,/ tus besos tan fríos y suaves me aferran mas a ti.

Pie de foto: El arrancón lo iniciamos con la Mesa Uno, a mi lado derecha está el narrador Abdul Machi.
Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónicas y críticas de arte para el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora. México.