La cratividad literaria en Cajeme, Sonora.
Después de la tempestad viene la calma, lo afirmo, porque parece que el intenso calor disminuyó con las pasadas lluvias huracanadas demostrando indirectamente que la persistencia en escribir tiene sus frutos como la de los guayabos de Cócorit y como no hay fecha que no llegué en la evolución de las ideas, hoy domingo, tiene usted el suplemento número 700 del Quehacer Cultural, --El mejor suplemento cultural de Sonora--, según la critica literaria.
Suplemento logrado gracias a la paciencias, dedicación, pasión y buena voluntad de todas y todos los que escribimos aquí, muchos de nosotros con maestría de
De la belleza de las palabras escritas poéticamente me atrevo a mencionar a nuestras mejores poetas por la sensibilidad sentimental, su mensaje y la forma de expresar y comunicar esas emociones que motivan al leerlas una mañana dominical al sorbo de un café: De la señora Magda Irma Palomares: “Nimiedades”, “Quiero”, “Nada”, “Animal”, “Implacable”, “Pesadilla” y “Jamás”: --¿Justificarme yo ante el mundo por el lodo con que injusto me salpica?--. Cuestionando en magnifica forma poética: --No importa que nadie lea poesía--.
Es María Guadalupe Moreno Robles una poetisa del Valle del Yaqui al exponer su ternura en el poema: “Amigo”; --Imagínate tu amigo/ que vamos por el camino de los tiempos vividos/ cantando los amores al mar--. Y por su dramatismo en “Mi soledad”, “La eternidad” y junto al cuento: “Polvo de oro en el aire”.
De la centenaria Navojoa, Elia Casillas nos ha retro alimentado con su poema “Mariposa negra”: --Dos pieles agarradas/ tu y yo en declive/ al revés la noche--. La cajemense Mara Romero nos deleita con sus poemas: “Falso apóstol” y “Portón de sueño”; --Es mi áspero espacio sin tu sol--. Me encanta la pureza de las pasiones de Blanca Cantú en sus poemas: “Abriles sin corazones” y “Hace días que me faltas”; María de
En este ramo también tenemos a nuestros poetas: Juan Manz con su poemario: “Recital en fuga” y sus 16 poemas de “Trashumo de mirada”; Alí Sierra con “Las Voces del amor” y de Gerardo del Real “Sulfúrico Amanecer”, aunque siento que aún no se desteta de la influencia de Manz.
En narrativa y cuento me deleito con las obras de América Pina Palacios, Luz Elena Sifuentes Martínez, Silvia Rousseau y su “Miles de años...En Concierto”. De Cristina Grijalva Monteverde me divirtieron: “Mi abuelo y el gallo”, “El guamúchil mágico” y “El terror del barrio”. De Beatriz Vega López encuentro fascinantes “María
De los escritores que cada semana entregan su colaboración literaria, gozo las historias y puntadas sonorenses descritas en el estilo costumbrista por profesor Abraham Montijo Monje: “El cielo tronó”, “Cajeme, el ombligo del sol”, “El viejo pedorro”, “La noria de Romo”, “
De Mayo C. Murrieta me deleitan sus relatos históricos sonorenses y de nuestras colonias citadinas: “Efemérides del Yaqui”, “Los hijos del Valle del Yaqui”, “Niño cajemense”, “La laguna del Plano Oriente” y los relatos “La muerte de Lupe Vélez” y “Escritores profanos de los setentas”. De David Cibrián Santacruz me gustó: “Los juegos”. De Jesús Carvajal Moncada; “Rulfo, realidad y fantasía”; “Las señoritas de Aviñón” y “Frida Kalho, homenaje a su pasión”.
Las historias del río Sonora por Jesús Terán Morales me invitan a turistear por esos pueblos: “Chamaca Sandillera”, “Con ese burro, no” y “Don Isabel metido a poeta”. Hace poco conocí a Daniel Camacho Higuera, me invitó una cerveza en el antiguo bar Minerva para recordar el pasado cajemense, desafortunadamente, nada quedó. Me entusiasmó con los cuentos “La noche de perros de Gucahapori”, “Lomo largo”, “Ocho días con
Me gustan los relatos sobre España y Las Vegas de Fernando Tavares y espero que Adolfo González Riande encuentre el monumento perdido en honor al doctor Norman E. Borlaug del CIANO y afirmarle que el disco Sargento Pimienta de los Beattles todavía está en mi poder.
De nuestro editor y causante de tanta belleza literaria aprecio sus historias callejeras: “Barredora de agua”, “Recicladores”, “La anciana esperando el tiempo” y “La vida de perros”; De Jorge Souza: “La barca” y de Rogelio Guedea: “Tiempo que vuela”, “La felicidad es un abismo” y “La mano”; De Armando Terán Ross: “Abbery Road”.
La colonia Hidalgo o “la de los Locos” està muy bien descrita por Rogelio Arenas Castro; La historia de Sonora del profesor Roberto Fierros Moreno me instruye; Raúl Martínez Picos con “El 2 de octubre no se olvida”, me hace recordar la noche de Tlatelolco; Roberto Ceceña con su relato “Los caídos de Tesopaco”, me invita a comprar coyotas rosarianas; “La espera”, de Alfonso Lara Martínez, me gustó; Elías González Vega nos cuenta su “Muerte silenciosa” y “Tardes de lucha libre”; Viajo mentalmente a Jalisco con “El color del paisaje”, de Martín Casillas de Alba y Daniel Delgado Saldivar con su poema “Despedida de amistad” y la narración ¿Qué se ha muerto Salgado?
Puedo opinar mi formación literaria durante tres años y medio en el periodismo cultural con la publicación de 160 crónicas y crítica de arte en este suplemento, el cual ha sido, la mejor galería de arte del mundo donde he publicado 169 obras de acuarelas, dibujos y fotografías del arte del realismo mágico, logrando obtener un record de tres millones 380 mil reproducciones graficas. Dato curioso porque ningún otro artista en Sonora y México ha logrado conseguir. Récord que la compañía inglesa Guiness Book of Records no quiere ratificar porque carecen de una
--definición científica del arte--. ¡Increíble!
Gracias, Quehacer Cultural y muchas Felicidades. ¡Ha seguir escribiendo! y ¡Viva México! Es un honor ser parte integrante del equipo de colaboradores que estamos relatando la historia, la cultura y las tradiciones de nuestro pueblo cajemense. Quien afirme que en Cajeme no hay cultura literaria es un inculto que no lee.
Pie de foto: Mi bella musa independiente, demócrata y republicana vestida a la moda charra mexicana. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.
Francisco Sánchez López
Arquitecto, fotógrafo, artista del arte del realismo mágico, ecologista protector de ballenas en el mar de Cortés, colaborador cultural en crónica y crítica de arte en el suplemento Quehacer Cultural del periódico El Diario del Yaqui de Ciudad Obregón, Sonora.

