Cócorit: “Pueblo chiquito que cabe en mi corazón...”.
Estimados Bloggers: El arquitecto Francisco Sánchez López, cronista de la Cajeme, Sonora redacta esta crónica sobre la gran fiesta cultural que gozó en el pueblo de Cócorit, en octubre, el mes de la luna llena espectacular !!!
Con juegos pirotécnicos nocturnos que surcaron el cielo sonorense asustando a los chanates acurrucados en los árboles, exitosamente concluyeron el IX Festival Otoño Cultural Cócorit y el V Festival Tetabiakte-2006, en la Plaza de Armas Ignacio Zaragoza de este pueblo mágico neoclásico y cuna de nuestras raíces históricas. ¡Claro que sí! Un laurel a cada uno por la calidad de los eventos artísticos y la cálida entrega y aplausos de más de mil gentes que los disfrutó.
El Fest.- Cócorit se inició con inusual desfile de carretas decoradas con globos y flores recorriendo las calles circunvecinas a los barrios del Centro, Estrella, San José, La Bomba, Ocho Pueblos, Rincón del Burro, Las Ranas y La Calavera, al ritmo de una Tecno Banda y David Zamudio Valenzuela al micrófono. Viejas Carretas galardonadas con el atractivo visual: La Reina de la Feria de San Juan de Cócorit, Juliana Baldenegro Toledo, vestida a la usanza charra y las simpáticas y elegantes quinceañeras: Rosario de Jesús Valenzuela Zamudio y Alejandra Juzaino Valenzuela; Berenice Villegas Valenzuela, nieta del “Tino loco”; Cecilia Jazmín Enrique Molina, Luz Amanta Ochoa Castelo y Carmen Guadalupe Leyva López, representando a los barrios del Cócorit.
Sencilla fue la inauguración por la Presidenta de la Fundación Cócorit, señora Alma Alicia Álvarez Félix, quien nos dio la más calurosa bienvenida diciéndonos: “Toda la familia unida en los valores de la comunidad”. Después, el Alcalde Francisco Villanueva Salazar, dirigió su breve discurso, señalándonos: -¡Vamos por Cócorit, origen de nuestras raíces culturales que enaltecen al Municipio de Cajeme...!-. Para despojarse de su investidura y con entusiasmo bailó, cargando a un niño en el brazo, la canción “A mover la cadera...”, “A mover la gordura...”, “Hagan una fila...”, seguido por Dommy Flores, la reina, las quinceañeras y demás agregados junto al kiosco mientras tocaba la Banda Musical del Cobach de Navojoa. La fiesta continuó con el canto de Ivonne Saucedo hasta que nos avisaron de la tradición sin igual de Cócorit: “Cada quien agarre su silla y vámonos al Centro de Enlace a disfrutar de la obra de teatro La Princesa Vampiro”.
Desdichadamente, no pude asistir a la conferencia sobre la cosmogonía yaqui ni escuchar al grupo Brío Jazz ni ver bailar al bailongo de Santos, al ballet clásico de la Academia de Arte, las obras teatrales “El Último Vaquero” y “Los Rancholocos”, a la Rondalla del Itesca en la Peña de las Yayas, excelente lugar para la bohemia, ni escuché los poemas de Bruno Pablos ni al tenor Alfonso Padilla, pero eso sí, observé cómo los niños aprendían a hacer figuras en barro por la pintora surrealista Eda María Chávez García.
El domingo fue diferente porque temprano visité la galería de arte La Casona de Héctor Durón, donde me atendió amablemente el escritor Rodolfo Durón Morales y su distinguida esposa, mostrándome 3 magníficas obras de la “Aparecida de la Casona”, pintadas por su propietario y la gran colección de obras premiadas en los concursos de pintura anuales patrocinados por este espacio cultural.
Don Rodolfo es un prolifero escritor que ha editado 40 novelas eróticas y los libros “Turbulentos Amores”, “Escritores Eróticos” y “El Fuego del Erotismo”, redactó los diálogos de las tiras cómicas El Llanero Solitario, Tom y Jerry, Trazán y Turok y colaboró con Yolanda Vargas Dulché en las historietas Lagrimas y Risas y Memín Pinguín. Literato nogalense reconocido en el ámbito nacional pero en Sonora no le hemos valorado su creatividad literaria. ¡Qué lastima!
En la Casona observé la exposición “Desierto del desierto”, del pintor Ángel Luzanilla Beltrán, compuesta por 18 obras pinturas al estilo surrealista, de las cuales, me gustaron “Obsesión”, “Sugerencia desértica” y “Lo desierto”.
De regreso a la plaza pude observar los eventos finales de danzas chapayecas yaquis, modernas del grupo Azos y ser testigo del homenaje que el pueblo de Cócorit otorgó a su joven pintor Ángel Luzanilla, conducida por el arquitecto Ramón Méndez, quien señaló: “Convencidos por la necesidad de rescatar las raíces y tradiciones del Pueblo de Cócorit, con satisfacción subimos al pedestal de los homenajeados a un joven sencillo que atrapa nuestro entorno para plasmarlo en su arte…”. Secundándolo la atractiva regidora y ex comisaría Ana Limón Ramos, a quien conocí cuando visité por primera vez la plaza y amablemente me condujo al sitio del original nacimiento navideño adornado con animales vivos bajo frondosas ceibas. Ella exclamó: “Fundación Cócorit, con mucho orgullo reconoce el gran valor de la obra artística de Ángel Luzanilla...”. Para proseguir con la entrega del reconocimiento ante su público que lo ovacionó fuertemente y concluir el festival soltando al aire cientos de globos multicolores.
El Festival Tetabiakte que se efectuaba en Cajeme, su 5ta. versión, se realizó paralelamente al de Cócorit, donde, la Banda Musical del Estado de Sonora, conducida por la batuta del profesor Miguel de la Rosa Benitez, nos deleitó con un programa musical de danzones de Agustín Lara, que me recordaron mis años de turista en el Salón México, donde se bailaba el mejor danzón; Los mambos de Cha-Cha-Cha y Politécnico de Damaso Pérez Prado; la Barca de Guaymas y mi himno sonorense: La Flor de Capomo. Detrás de la banda, como escenografía, Cristina Inclán y su grupo Azos innovaron movimientos folcloristas con danza moderna para bailar con mucho profesionalismo algunas de las interpretaciones del magnífico concierto musical.
Lo novedoso de Tetabiakte fue la exposición colectiva y venta “De globos y arte”, en los jardines de la plaza, con más de 40 pinturas montadas y medio centenar de tejas decoradas, propuesta plástica por tres generaciones de artistas: Las pioneras; Ramoncita Olveira de Baidón y Karaki Lynn junto al pintor don Manuel Carrillo; Las consagradas: Georgina Zamora de Icedo, Deana Gamboa, Irma Garcia, Rosalía Martínez, Rosa Argelia Mendívil, Carmen Jiménez, Lupita Rivera Salazar y Rosa Martha Pineda con su magnífica obra “Fecundación”, una de las más bellas abstracciones que he visto, junto a dos de sus sirenas con alas, al lado de Francisco Sepúlveda, Ildegardo Covarrubias Mariscal y “El Sony” Ayón; La propuesta joven: Aninel Sierra y su fotografía digital, Héctor Vincent, Raúl Valenzuela, Arturo Hernández y Alejandro Ballesteros.
Antes de regresar, degusté las tortillas de harina sobaquera del puesto junto a la Comisaría, me traje cajeta de guayaba y dos sabrosas coyotas de “Don Mario”, que me regalaron los esposos Luis y Lily de Ruiz.
¡Enhorabuena! Por estos dos festivales cervantinitos que unidos por el arte y la cultura, los disfrutamos en el bellísimo pueblo de Cócorit.
Realismo mágico de la Baja California. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López. Tambien artista, fotógrafo, protector de ballenas y cronista y critico de arte en Cajeme, para el periodico El Diario del Yaqui, de Ciudad Obregón, Sonora.

