Arquitecto plástico opina sobre el arte en Cajeme
Estimados bloggers:
Con mucho gusto les envio estas opiniones sobre el arte sonorense, espero que les guste.
Variados conceptos del arte
La esplendorosa luna llena que se observó en nuestra internacional ciudad iluminó mágicamente los edificios de la salida sur. Le doy el adjetivo de urbe global porque desde la banqueta de la agencia de autos japonesa, admiré extasiado la luminosidad lunar que resplandeció las fantásticas formas triangulares de las estructuras y muros de ladrillo como si fuesen paisajes londinenses, que ofrece la antigua Jabonera abandonada por el mercado de Chicago. ¡Qué maravilla!
Caminé por nuestra Wall Street (avenida Miguel Alemán) pensando en algunas “Obregonadas” de la historia y del arte, pero como no hay exposiciones nuevas y sin medir distancias, llegué hasta la estatua de Cajeme, la cual, me sorprendió su cambio en su pose escultórica: la del rifle a pecho por la de cartucho cortado y apuntando contra la estatua “Homenaje al agua y a la Juventud”, que se construyó frente a él. Creo que se equivocaron de municipio porque los gigantes están de Soyapa y las más feas en Naco. Como no tuve tiempo para la óptica de la crítica y angustiado por la fealdad, me dirigí a la calle Sinaloa porque quería conocer a Felipe Calderón en persona y preguntarle: ¿Quiénes son sus artistas preferidos en el arte mexicano?
Mirándome muy sorprendido, contestó “Me gustan José María Velasco, Pedro Coronel, Alfredo Zalce y Sebastián”. Como Guillermo Pineda Bours me obsequió una cortesía para la cena y debut del presidenciable panista ante la sociedad cajemense, compartí una mesa con una pareja de universitarios y no desaproveché la ocasión para preguntarle su opinión sobre el medio ambiente y la cultura en México. Asombrado quedé al tener frente a mí una sabrosa pechuga de pollo y vino tinto. -Han de leer Quehacer Cultural y conocer mi posición porque ya saben que no me gusta las alas izquierdas ni derechas- Pensé, antes de calvar el tenedor sobre ella.
En Álamos, mientras esperábamos el arribo del público intelectual, culto y coleccionista de arte a la Plaza de Armas que nunca llegó, se me ocurrió preguntar a los pintores su versión sobre el arte en Sonora, el arte de ellos y un mensaje a la generación joven.
El pintor Luis Martín López Sahagún me indicó, -El arte en Sonora es incipiente, es necesario más trabajo y compromisos con la creación y educación de la gente, porque el arte de la región sur no es muy apreciado por la falta de su conocimiento-.
¿De mi arte? -Te puedo decir que es una constante búsqueda, me gusta el surrealismo, pero para Álamos pinto el estilo pueblo mexicano, como esta obra “Caballos en las olas”. La gente los identifica pero al verlos en el mar, se hace una interrogación-.
Después de atender a un norteamericano, volvió a la banca para continuar charlando
-A las y los pintores jóvenes les recomiendo que tengan interés en el estudio de las técnicas, que no se detengan y que intenten aprender porque estamos en una zona muy rica en espíritu y creatividad”.
¿El arte en la plaza? Se interrogó el licenciado en Artes Ricardo Valenzuela Payan después de criticar mis acuarelas, para comentar “Es un despertar porque está en difíciles ámbitos, se tiene que trabajar más como grupo para poder seguir el paso o alcanzar a otras localidades”.
¿De mi creación? Te puedo decir “Que es una manera de transmitir emociones con la finalidad de recibir una respuesta afirmativa o negativa de la sociedad, porque trato de comunicar esos espacios activos o sedantes de mi tierra Navojoa. El arte es la mejor inversión ya que contribuye al rescate de los sentimientos y gustos de un pueblo que finalmente, los cimientos de el, es el arte en sí”.
Espérame, le indiqué, déjame atender a esta gringuita y después de unos segundos, le sugerí: Ahora sí, continua: “A los nuevos artistas les aconsejo que para hacer arte es necesario conocer la estructura del esqueleto humano, para poder hacer lo espontáneo, lo que quieras del momento y lo psicológico, si es necesario. Tienen que documentarse para que su creación tenga mayor riqueza, aprender y dominar las técnicas y después podrán armarlas o desarmarlas a su antojo”.
El pintor Alejandro Ballesteros después de acomodar unos grabados que el viento voló, se auto interrogó: ¿El arte en Cajeme? ”Apenas está la gente aceptándolo. La gente materialista no aceptaba la creación plástica pero hoy se está mostrando más la nueva ola con el surrealismo, pero nada de abstracto”.
¿De mi arte?, “Lo creo para mí, porque es necesario exorcizarme y me pongo a juicio de mi mismo”. Para concluir su plática “Pido a aquellos “oídos”, que puedan dar espacios a los nuevos talentos, se muestren amables y que ayuden a la promoción y proyección de los proyectos jóvenes”.
Con la experiencia de 56 años en la creación plástica, el pintor ucraniano Luis Filcer, en la pasada charla que tuvimos en la Casa Rosalva, aseguró “¡El gran arte es el sentir! Así lo expresó Goya que pintaba el alma de la gente con una técnica increíble, Van Gogh removió sus entrañas y presentó su grandeza pictórica... Más nunca los imité, pero sí asimilé su influencia espiritual”. Después de breve pausa, continuo “Todo el mundo tiene derecho a opinar y expresar lo que quiera. ¡Sí tengo algo que decir, lo pinto!” Señaló mostrando firmeza y seguir “Hay pintores y hay artistas, los primeros pintan con sus técnicas casi a la perfección pero los segundos interpretan con su conciencia cultural.
Para su servidor, estimado lectores, ¡El artista tiene que otorgar un halo de belleza a su obra! Si quiere, la exhibe para que sea admirada o rechazada por el espectador de galerías o plazas. En lo particular creo la belleza convulsiva del realismo mágico y del colonial de Álamos. Con la crónica y critica, he redactado para el sonorense la espiral de la belleza o de la fealdad en el arte expuesto, porque lo que he visto en dos años ¡No todo es bello y ni todas las pinturas están realizadas con el dominio del dibujo y la técnica! Éstas alcanzarán a ser grandes obras del arte sonorense cuando equilibren los valores plásticos y estéticos, ¡Sino, No!
Para la guapa artista alamense Meztli Estrada Montoya, “El arte es para mi un alivió a mis necesidades de expresión, pues me brinda paz espiritual”.
¿Y de mis obras? “Veo en ellas el toque mágico que posee mi ciudad, además, me parecen románticas por sus tonalidades”.
Para la encantadora Martha Idalia Parra Guerrero “El arte es una forma de expresión que ha marcado al hombre y a la sociedad, dando a luz grandes creaciones”.
¿Y mis acuarelas? “Son bellas expresiones intrínsecas que sensibilizan a nosotras como espectadoras”.
A propósito de Payan, si quieren ustedes admirar a uno de los mejores acuarelistas de Sonora y máximo exponente del estilo pueblo mexicano los invito a su exposición el martes 21 de febrero en la Galería de Arte del Itson.
Lamento sinceramente la muerte física del pintor y escultor tapatío Juan Soriano acaecida la semana pasada pero hay un regocijo por su legado plástico, como las obras que me gustan “Retrato de Pita Amor”, “Autorretrato” y la escultura “Paloma”.
Pie de foto: La belleza convulsiva del arte objeto “El Derriere púrpura” en un aguaje del desierto onírico en San Carlos. Fotografía por el arquitecto Francisco Sánchez López.