Arte Conceptual en Cajeme
Una ojeada al arte en Cajeme
El arte de Helga Krebs y conceptual en Cajeme
El atardecer sonorense de hoy estuvo esplendoroso y motivó a mi espíritu errante la contemplación a sus fantásticas matices y brillo cósmico, tonalidades que no he podido igualar a la acuarela para expresar el arte del realismo mágico.
Como se me olvidó pagar el recibo de la luz, durante mi estancia en la bella Álamos, tuve que regresar a esta macondiana ciudad a liquidarlo y de paso asistir a las dos exposiciones de pintura en nuestra subsede del Festival Dr. Ortiz Tirado.
Una, en la galería del Itson donde se inauguró la primera exposición de antología en Sonora de la pintora alemana Helga Krebs, bajo el lema “Escarben debajo de mi sombra”, con 61 creaciones en varios formatos, una temática única y gran colorido.
La curaduría de la exposición por el artista alternativo Juan Amparan no logró equilibrar la esencia de las obras con el reducido espacio de las tres salas, las llenó con demasiados cuadros y seis mamparas de violento color morado que molestó a la vista y robó el espacio disponible al público. Siendo ésta la primera exposición que asisto donde la curaduría fue substituida por la actuación alternativa y conceptual de Hermosillo.
En el muro de honor se montaron tres cuadros irregulares a una altura que dificultó su observancia complementando los tres restantes con pinturas similares para balancear el espacio disponible. De las cuales, me gustaron los dos delfines por eso del próximo delfinario sonorense.
El arte de la pintora Krebs, que según sus palabras: “Existen muchas cosas en el mundo que se tienen que expresar por la pintura, por el arte”, es para ella misma -Un trabajo con el azar, el azar que tú eliges-. Pero, a mi juicio, tiene una particular belleza típica de las sociedades modernas internacionales y nada de hermosillense. –Belleza que nos escupe nuestra fealdad-.
Para apreciar esta propuesta plástica de Krebs hay que remontarse al expresionismo alemán, el estructuralismo ruso, al surrealismo de Francis Bacón, Edward Munch, al arte pop norteamericano y contemplar estas obras surrealistas y figurativas de seres fantasmales con cuerpos clementistas y boteristas fluidos en oníricas realidades, animales Shagallistas transmutados, rostros desfigurados por el dolor, el placer y el horror con pequeñas desproporciones en el dibujo pintadas en algunos “collages” llenos de texturas, fuertes tonalidades y formas fuera de lo normal que en la nueva plástica se llama destructivismo.
Me gustó más la propuesta poética de las fichas técnicas que muchos de los cuadros que son mas bien arte escénico para teatro, son objetos de decoración conceptual a pesar de que Olga sea un icono de la plástica joven Hermosillense. Tiene buen oficio pero no motivó mi placer estético. Me gustaron “Regreso”, “La juguetería desconocida”, “Playas de Marte”, “Yo caminé por el Meridiano”, “Las perturbaciones” y “De este lado del rojo”, por sus dos delfines.
La otra exposición que asistí fue la de la Asociación Estatal de Artistas Plásticos de Hermosillo en la galería del Centro de Culturas Populares e Indígenas, compuesta por 26 obras de pintura y grabados con una propuesta sobre arte abstracto de los sesentas, que se distinguió por la carencia de belleza. Sólo tienen un merito regular “Ser difuso” y “Encuentros del alma”, por Delma Garza. Pero, los grabados están mejores, me gustaron “La lucha”, Productor de ilegales”, y “Lupita”, por Darío Ruiz, “God bless América” y “Síntoma del tiempo” por Claudia Chávez y “Diaconas” de Febe Aday.
Del arte conceptual “Tu, yo y él”, “Ustedes” y “Nosotras”, de Gissel Rascón, a base de figuras rectilíneas y geométricas bordadas con hilo negro en fondos blancos no me gustaron.
Como apunte para la historia del arte en Sonora, en 1978, su servidor, es uno de los pioneros del arte objeto con la obra “Derriere púrpura” y otras realizaciones conceptuales, que se inició durante mi recorridos por el antiguo mercado municipal de Cajeme para ir a una fonda a saborear suculento cocido, donde encontré tirada con las piernas para arriba y en un tambo lleno de basura, un derriere de escaparate todo sucio y raspado, analicé sus formas y perfectas proporciones, la recogí y ante el asombro de todos, me lo llevé bajo el brazo para hacer de esta figura una obra de arte, ya en mi taller de dibujo, la restauré y pinté de color púrpura al esmalte para exhibirlo a mi escasa clientela.
La segunda obra de arte conceptual o instalación creada por mi, fue en septiembre de 1982, en San Carlos, con la obra “El sanitario del mundo”, diseñada artísticamente días después del maremoto y el oleaje de las olas tsunami que dejaron miles de metros cúbicos de arena en la playa contigua a los Condominios Conquistador y La Roca, Con tanto material disponible, construí tres pirámides como de tres metros y medio de altura, como esculturas conceptuales, de la cuales, en la central, coloqué un sanitario blanco que rescaté del vaivén de las olas.
Su valor social fue el regocijo de la niñez y familias que venían a la playa a observarla y escalarla por la curiosidad de conocer que contenía la taza, me dio mucha risa al observar como un turista norteamericano, un sábado por la tarde y en exclusiva, actuó imitando la escultura “El pensante”, sentado en la taza y contemplando el majestuoso mar de Cortés enfrente de él. Semanas después el Presidente Municipal de Guaymas, me ordenó destruirla por atentar contra la “Buenas costumbres de la sociedad guaymense”. Cuando a la bahía la utilizaban como la fosa séptica más grande del mundo. ¡Increíble! No le hice caso hasta el último día del citatorio debido a que perdió su originalidad cuando la policía sustrajo el sanitario y decidí destruirla pagándole a un tractorista por su trabajo.
Entre 1982 a 1984 en el mismo pueblo costero realicé varias obras conceptuales e instalaciones con objetos de mi colección utilizando como modelos a mi perro “El furioso”, que me envenenaron, "El derriere púrpura", arriba citado, mascaras de chivatos yaquis y una cabeza de venado disecada, para crear, entre pitahayas y cardones cercanos a mi tinaja preferida, en playas y rocas de San Carlos, fotografías del arte del realismo mágico de mi desierto onírico y dibujos a la tinta china para luego exhibirlos en mi galería de arte del edificio La Puerta del Sol.
Como pueden ver estimados lectores, la propuesta de arte conceptual no es novedad para muchos de nosotros porque tienen una antigüedad de 28 años en Sonora, pero que en la actualidad ha sido descubierta por toda una generación de artistas que lo consideran de moda post modernista. El arte conceptual expuesto en la Ruta del Arte del “Cervantinito”, nada propuso porque le faltó plasticidad y originalidad, son más bien objetos de utilería doméstica faltos de valores plástico y estético.
Pie de foto: El rostro más bello en la pasarela ante los Pintores del Festival de Álamos. Acuarela por el arquitecto Francisco Sánchez López