Desde Cajeme con lo mejor del arte en Alamos, Sonora
Lo mejor del arte en el Festival de Álamos
para que no se me aniquile profesional y artísticamente y con los valores plásticos y estéticos que rigen al arte, mi intuición y percepción para señalar las mejores obras, viajé en camión a Álamos para asistir al festival artístico cultural y redactar la crónica y critica de Ruta del Arte expuesto en recintos coloniales históricos y en galerías, el cual, para Marisela Moreno, “Representan la calidad y una vasta panorámica de las Artes Visuales en Sonora”. Junto al arte de los Pintores del Festival en la Plaza de Armas.
aventura por las 20 exposiciones de pintura, escultura y fotografía, caminé al Museo Costumbrista para observar la exposición “gancho” del Patrimonio Artístico de la Nación, con cuatro obras aceptable: “Estudio de un perfil”, de Mario Zúñiga Barboza, “Luz y sombra”, de Martha Chapa Benavides, “Rayo de sol”, por Leonardo Chávez Castañeda y “Tormenta”, de Raymundo Martínez Castañeda y la fotografía “Retrato de América y su mamá”, de Martha Toledo.
Artistas Plásticos del Sur de Sonora, seis estaban repetidas y cuatro tenían el tema de Don Quijote de la Mancha. Me motivaron “Paciente espera de Dulcinea” y “No claudiques”, de Ana Bertha Walldez, (faltó más técnica), “Don Quijote”, de Claudia Uzárraga “Dionisia”, de Perso. No es ético repetir obras y aparecer en el folleto oficial sin tener una pintura expuesta. Es engañar al público que asiste y sí mismas. De esta sala me fui a las esculturas de Jesús Grijalva y aprecié “Silueta de la Soledad”. Me asomé al taller de barro impartido por Marisela Gómez López y David Reyes, para cruzar el patio y meterme a una celda de la ex cárcel, donde se montaron las fotografías de
Carlos Sánchez, Javier Encinas y como la mejor,”Como pez en el agua”, de Joel Rendón Encinas. Al salir, miré con curiosidad los futuros talentos en niños mayos, yaquis y pimas que pintaron el mural del arte rupestre y presencié danza del venado por Pilar Leyva, quien me dijo “Donde baila el venado hay bondad”.
revista y cuenta con una extensa lista de exposiciones en Nueva York, Chicago y Europa. Con mucha amabilidad me condujo por un recorrido emocional entre su colección particular de 23 obras, de las cuales, me gustaron, “Atardecer con arbusto”, “Iglesia de Nuevo México con danzantes”, los desnudos femeninos y tres grabados. A pesar de su prestigio internacional es muy conversadora, cordial y humilde, -Sentimientos faltantes a las y los pintores cajemenses-. Aprovechó este medio para enviar un mensaje a las y los jóvenes: “Disfruten cada minuto de la creación plástica y manténganse ocupados”. Impresionado por esta artista alamense, encaminé mi trotar al restaurante Polos para observar la propuesta de Iber Montero, quien mencionó: “Me baso en sensaciones extrañas y exploro el inconsciente porque el arte busca el placer humano”. No me dejaron verlas, -Para no molestar a los comensales seris y del instituto-. ¡Ni modo! Llegué al restaurante Las
Palmas, para admirar entre sillas y mesas la obra de Janet Valdez Tapia, de las cuales, disfruté la belleza en “Extinto”, “Un sueño interior”, junto a otras 6 más de esta promesa del arte sonorense y no tanto fanfarrón que anda circulando. Así pues, observé 16 exposiciones oficiales para seleccionar las 34 obras que catalogué de esta manera: 4 con valor plástico y estético, 21 de nivel medio, 9 regulares que me gustaron, junto a 9 objetos artesanales que no es arte. Concluyo que solo el diez por ciento de la Ruta del Arte, tiene algo de calidad y alcanzan tan solo el nivel medio del arte.
que el gusto de los residentes extranjeros es el estilo Mexican Village expuesto en la Galería Terracota, de las cuales me parecieron buenas “Hombre de Campo” de Steve Lawer, “Boda en Álamos”, de Jim Wilson, “Casa de las flores”, por Berylanne Watson, los bodegones de Penny Crossman, “Brote de tuna”, por Jessica Gutiérrez, las visones de Álamos por Carmen Arvizu, los óleos de Millard Davidson, Rento Valdivia y Mike Merrigan. Crucé el atrio de la iglesia para llegar a la Galería Teresita donde su propietaria Teresita Arnold de Shannon, exteriorizó una gran verdad “Siento que a los artistas mexicanos no se les respeta ni son reconocidos lo suficientemente”. Recinto donde las
esculturas de Antonio Estrada Cantú son de lo mejor junto a “Los gallos”, de Peg Franken, la fotografía de Joy Hamilton, “Los pájaros de Sonora”, de Leila Gillettes, pintora de 87 años de edad, las “Visiones de México”, por David Wiley, “Inspirada por México”, “El Patio” y “La costa de México”, de Joy Halmento y otras de Dann Hoestra.
Ballesteros, las mascaras de Arturo Hernández y las obras de Rosa Isabel Vázquez Rascón y Jesús Manuel Osuna Gonzáles de Veracruz. El arte surrealista de varios exponentes placeros de Hermosillo, del estilo Southwestern art de Nogales inclusive el arte religioso en litografías de una señora que también expuso.
visitó.